Cairns, Queensland, Australia

Guia de viaje de Australia

¡Ya nos falta casi nada para llegar a las antípodas de Catalunya! Australia es un destino enorme, y lo único que sabíamos antes de aterrizar era el nombre del aeropuerto... y tampoco lo teníamos muy claro. Es difícil prepararse un viaje a Australia sobre la marcha, como hicimos nosotros, pero si tienes tiempo, este es un viaje que requiere bastante preparación previa. Y mira que a nosotros nos gusta improvisar, pero con los precios de aquí, es un poco estresante. Así que aquí tienes nuestra guía práctica, ¡para que vengas a Australia un poco más preparado que nosotros!

Bienvenidos a Australia, el país dónde no podrás hacer ciertas cosas por miedo a morir


La cultura y las personas

Una de las cosas que más diferencia a Australia del resto de países por los que hemos pasado es lo dispuesto a ayudar que está todo el mundo y las ganas que tiene la gente de entablar una conversación, ni que sea de cinco minutos. Nosotros somos bastante de preguntar cualquier cosa a cualquier persona, pero las respuestas que nos dan en Australia son mucho más de lo que nos esperábamos. Por ejemplo, ¿te imaginas al cajero del supermercado preguntándote de donde eres, y dándote consejos para el viaje? Pues a nosotros ya nos ha pasado dos veces. Y lo mismo con el chico que vendía helados en Brisbane, el señor que salía de una tienda en Bald Knob...

Por supuesto, Australia es muy grande, y en diferentes sitios se lleva un rollo diferente. Ahora estamos súper contentos con la gente de Brisbane, pero en la zona Cairns pasaba un poco lo que pasa en todos los lugares turísticos: el objetivo del buenrolleo era venderte su pack o lo que fuere.

La economía y los dineros

Punto positivo ahí: pagar en Australia es tan fácil como en casa, si no más. Con un poco de miedo, tal como llegamos al aeropuerto sacamos $400 del cajero, a lo que tuvimos que sumarle $3 de comisión. El tema es que pasado un mes, aún tenemos $200 en el bolsillo. Y no por que sea barato, sino porque casi siempre aceptan tarjeta, incluyendo pago con tarjeta NFC y con el móvil.

Presupuesto

Llegar a Australia desde Indonesia nos costó 199€, y marchar de Australia hacia Nueva Zelanda, aún no lo sabemos. Cuando marchemos de aquí, actualizamos esta sección, pero por ahora la media a ojo será de unos 110€ al día o algo así.

Seguridad

Por dónde nos hemos movido nosotros, nos hemos sentido mejor que en casa. Todo es bastante civilizado, no hay mucha policía y huele a que es porque no la necesitan, todo el mundo confía mucho en todo el mundo... se respira muy buen rollo.

A veces hay locos por la calle que gritan o gente muy bebida... pero ser un país rico tiene esas cosas, que te pierde.

¡Oh! Casi nos olvidamos. Lo más peligroso de Australia son los animales. En una semana, y en menos de 150km recorridos desde Cairns hacia el norte, ya hemos visto señales de que podíamos ser asesinados por medusas, cocodrilos y cassowaries, y un guía nos había advertido de que vigiláramos con algunos cienpiés, arañas, serpientes y escorpiones que habitan en el bosque de Daintree. "Nadie se apoya en un árbol en el Daintree", nos dijo. Cuidao.

Hay una medusa del tamaño de un señor con americana que te puede matar
los ataques de medusa son tan normales, que hay vinagre en la entrada de la playa


Idioma

Todo el mundo habla un inglés correctísimo, si es que el acento australiano es correcto. Nosotros no tenemos un nivel de inglés bestial, pero cuando no entendemos algo es porque lo dicen muy, muy raro y a veces, además, muy rápido. Hay palabras que pronuncian totalmente diferente al resto del universo. Un ejemplo es agua, water. Tu dirias algo parecido a "uoter", con la e un poco abierta, pero ellos pronuncian "wota", con la o muy cerrada.

En un Airbnb hablamos con la señora que regentaba la casa y nos habló de lo poco que entendía a los americanos y a los ingleses...

Oh. Y a Roc no lo entendieron en el supermercado cuando preguntó dónde estaban los eggs. La señora le dijo que no era eggs, sino eggs. Eggs. Eggs. No, eggs no: eggs. Al final, la señora resultó ser italiana, y creemos que tampoco tenía el Proficiency, que digamos.

Transporte

Qué palo. El transporte público de largas distancias no existe en Australia, y con lo pequeñito que es el país, no estaría nada mal que lo hubiera. Todos los hippies vagos mochileros que viajan a Australia alquilan una furgoneta o una autocaravana y recorren largas distancias durmiendo en ella, pero como nosotros llegamos en navidades, que son las vacaciones del cole, no habían autocaravanas en Cairns y tuvimos que cambiar de plan. Así que alquilamos un coche de 30€ al día en la empresa Budget, y nos movimos por la zona de Cairns con él. Y llegados a Brisbane, nos encontramos con lo mismo... y lo solucionamos igual: un coche por 31€ al día en Budget, y a movernos por la zona Brisbane.

Por cierto, antes de llegar a Australia pedimos consejos a la comunidad de viajeros de Instagram, y nuestros amiguetes de @prismatravelblog nos dijeron que habían escrito sobre el tema en su blog, y flipamos con lo completísimo del post. Así que os lo linkamos aquí, ¡y a darle un vistazo a este post que lo explica todo sobre alquilar una furgoneta o autocaravana en Australia!

La comida

A parte de la carne de canguro, en Australia no tienen cocina propia. Cuando los europeos llegaron a Australia sobre el 1600, se cargaron la cocina aborígen y ahora no tienen nada especial. ¡Bravo! Todos los restaurantes o recetas actuales son tomadas prestadas de otras culturas con más forma y antiguedad que los australianos, así que no es difícil encontrar restaurantes japoneses, vietnamitas, tailandeses... a la que te alejas un poco de las ciudades, comes cualquier chorrada como wraps o bocadillos de pan de molde. Es fatal. Cómo no, en Australia hay muchos gorditos.

Para comer un poco bien y para no dejarnos el no-sueldo en los restaurantes, la opción que se lleva es comprar en los supermercados y cocinar en los albergues o en la furgoneta. Eso sí, tampoco es que bajes costes muchísimo, porque el supermercado vale un pelín más que en España.

El agua

¡Por fin podemos beber agua del grifo! Y está bien la cosa, porque comprar un botellín de agua mineral en el súper cuesta $1, o unos $3 si es de alguna marca pijorri... poca broma. Hemos bebido agua de todos lados, y en los sitios en los que el agua no es potable, te lo indican muy claro. Y para muestra, un botón:

Sabemos lo que piensas, y sí: todo estaba un poco torcido


Sanidad

Australia es nuestro vigésimo país, pero ha sido el primero a negarnos el acceso a nuestro valuosísimo Symbicort, el medicamento para asmáticos. Nos dijeron que costaba $55, pero que necesitábamos el prospecto del médico. Y no, nuestra receta española no valía, debía de ser una de australiana. Y si éramos turistas, teníamos que ir al médico privado para conseguirla. Oh. Nosotros aún tenemos dosis para cuatro meses, pero que no os enganche en bolas.

Internet

Conectarse a Internet en Australia es súper fácil: en todos los hoteles de ciudades o pueblos bien comunicados tienen un internet que vuela, y conseguir una SIM es tan fácil como ir al supermercado o a la tienda de una empresa de telecomunicaciones y comprarla. Hay tres grandes empresas, Telstra, Optus y Vodafone. Telstra es la que más cobertura tiene, pero es súper cara. Nosotros compramos la Optus, que ofrecía una tarifa de $30 por 30GB a gastar en 28 días. En resumen, conectarse es sencillo, pero hay dos peros:

El primer problema es que activar la SIM es trivial, pero necesitas conexión a internet. Por ejemplo, nosotros compramos la SIM de Optus, y para activarla necesitamos conectarnos a su web, y rellenar un formulario con datos sobre nuestro pasaporte y una tarjeta de crédito, que ellos usan para verificar que está a tu nombre y, por tanto, existes. Es cuestión de diez minutos, pero más te vale estar en el hostel y no rondando a tu suerte por Australia.

El segundo problema tiene que ver con la cobertura. Nos pensábamos que en Australia habría cobertura en todos lados, pero parece que en lugares remotos, no hay. Y eso no es sólo en lugares apartadísimos del interior de Australia... nosotros nos quedamos sin cobertura en la zona del bosque Daintree, a tan sólo media hora de la civilización, y el única opción que tuvimos para conectarnos a internet era pagar $5 por 100MB en los restaurantes que hay por ahí, que tienen una red especial para zonas "remotas". Muy loco.

Elige tu SIM y corre en cualquier supermercado grandote


Visados

El tema del visado para Australia nos tenía un poco preocupados, pero al final resultó ser el visado más fácil de conseguir. Tan sólo tienes que entrar a la web del ministero de Home Affairs, crearte un usuario como lo harías en cualquier lado, y aplicar para el visado de turista, que ellos llaman eVisitor subclass 651. Son muy del futuro. El formulario es súper sencillo. No hace falta adjuntar ninguna foto, ni tuya ni del pasaporte, y encima, es gratis. Esto te da permiso a varias estancias de 3 meses durante un año. Y te lo otorgan tan rápido, que mientras rellenábamos el formulario del visado de Anna, el de Roc ya lo habían confirmado.

La ruta

Cuando la tengamos redactada, ¡la linkamos!

¿Volveríamos?

Ahora mismo te diríamos que no. Australia es un destino muy caro, las distancias son muy largas, y algunas partes del país deben ser un universo paralelo... pero hay otros destinos mucho más cercanos, baratos y fáciles que también tienen cosas muy diferentes a lo que tenemos en casa.

Gili Meno, Lombok, Indonesia

Guía de viaje de Indonesia

Esta es la segunda vez que visitamos Indonesia. En 2017, vinimos a decirle holita a Java y a Bali, y este 2018, a Lombok. Indonesia es uno de los infaltables en toda ruta por Asia, por su bellezón y su precio. Ahora que hemos estado una semanita por aquí, se nos ha hecho un poco corto... y no sabemos si los desastres naturales han hecho del país un lugar aún más barato para los turistas, porque qué precios. Es un destino muy honeymoon, y si resistes la tentación de moverte mucho por el país, es un lugar súper tranquilo para desconectar y sentirse rico por muy poco dinero.

Se nos ve contentos, ¿¡eh!? A lo mejor es por el miedo de perder todas las comodidades que ofrece Indonesia... Mañana volamos a Australia, ¡y nos enlataremos en una autocaravana! Dicho esto, llega el momento de hacer un buen remember, juntar todo lo aprendido en estos 8 días, y escribirte una guía con unos puntos de rechupete.

Palmeritas en una de las islas Gili


La cultura y las personas

Viniendo de Filipinas, la cultura en Indonesia nos ha impresionado mucho. El contraste es bestial. Estábamos acostumbrados a ciudades un poco dormitorio, dónde no había mucha religión ni muchos eventos, y al llegar a Kuta nos hemos encontrado una explosión de budismo y templos, y además, muchos de nuevos aún en construcción. La primera vez que vinimos a Indonesia no nos impresionó tanto, a lo mejor porque no habíamos viajado tanto, y no teníamos con qué comparar, pero ahora...

Sobre la gente, como siempre: en los puntos calientes de la ciudad, hay atrapaturistas pesados. Nos pusimos un poco nerviosos cerca del aeropuerto de Kuta, envueltos de supuestos taxistas que vendían carreras a cambio de comisiones del taxista de verdad. Pero a la que te apartas un poco de los centros, como siempre, la cosa cambia. Nuestra experiencia en las Gili, sobretodo en Gili Air y Gili Meno, fue muy muy local, y muy de bienvenida.

Una celebración budista en el centro de Kuta


La economía y los dineros

En Indonesia, la gran mayoría de cajeros no cargan comisión, pero tienen otro problema: el límite acostumbra a ser muy bajo. Normalmente, no puedes sacar más de 1.250.000 rupias por extracción, que son unos 75€. Recuerda que es probable que tu tarjeta te cargue una comisión por cada retirada. Por ejemplo, La Caixa nos cobraba 4€ por extracción la otra vez que vivimos. Así que si tenemos que pagar 4€ cada vez que retiramos 75€ del cajero, vamos finos... Asegúrate de venir a Indonesia con una tarjeta tipo Revolut, N26, o cualquiera de estas sin comisiones, aptas para viajeros.

Presupuesto

Vivir en Indonesia durante 8 días nos costó 554€. Eso hace una media de 69,25€ al día, pero tened en cuenta que fuimos muy fuerte. Como sabíamos que en Australia íbamos a sufrir un poco, en Indonesia comimos, dormimos y nos movimos de modos relativamente lujosos.

A parte del presupuesto por vivir, volar de Manila a Bali nos costó 128€, y de Bali a Australia, 199€. Todos los precios por parejita. ¿Qué es eso de pensar como un individuo?

Seguridad

Nos hemos sentido muy amados en Indonesia. En Gili Air y Gili Meno nos sorprendió que no había policía, nadie nadie. Un dia, comentando la seguridad de la isla con un local, nos dijo que las islas eran tan pequeñas, que si alguien hacía algo malo, todo el mundo lo sabría y le harían la cruz de por vida. La conversación salió porque ahí, no tienen candados para las bicicletas, ¡que sociedad tan loca! En todo caso, no siempre es así: en Gili Trawangan todas llebavan candado, y están a un tiro de piedra...

En todo caso, alguien nos comentó que había lugares un poco más inseguros. Por ejemplo, nos hablaron de Kuta Lombok... se ve que es normal que roben las motos alquiladas a los turistas que aparcan en la playa sin pagar al gorrilla que corre por ahí. Uh. Así que preocupación mínima, pero preguntad en el hotel antes de hacer algo muy loco.

Idioma

En Indonesia nos ha pasado algo muy loco: la gente habla mejor inglés de la que oye. Es muy fácil entender a todo el mundo, pero a lo mejor nosotros nos complicamos un poco cuando hablamos, pero no nos entienden tanto como nos gustaría. Pero bueno, tampoco es un problema, ¿eh?

Transporte

Moverse por Indonesia es muy fácil, gracias a los trenes de Java y los taxis allí dónde no llegan el tren.

En la mayoría de sitios, puedes pedir un taxi por internet, con la app Grab, de la que tanto hemos hablado y que funciona en tantos países asiáticos. El problema es que en Lombok hay una especie de mafia anti-grab, y no hay conductores.

En caso de que no quieras usar ninguna app, no tengas internet, o simplemente no haya conductores cerca, los taxis fiables de Indonesia son de la empresa Bluebird, y funcionan con taxímetro. Los hemos usado las dos veces que hemos venido a Indonesia, y genial. En Lombok, el mismo conductor que nos llevó al puerto hacia las Gili fue el que nos vino a recoger, porque nos intercambiamos el contacto. Y en la segunda carrera, nos sorprendió de que aunque habíamos pactado un precio cerrado, el señor activó el taxímetro igualmente, y salió a pagar 30.000 rupias menos de lo que habíamos negociado. Alguien más ruín le hubiera discutido, pero fue bonito que activara el taxímetro, porque deducimos que de ahí paga impuestos y tal, cosa que apoyamos.

La comida

Hacía muchísimo tiempo que no comíamos tan bien...

Los que nos sigáis por Instagram, sabréis que aunque no seamos vegetarianos ni veganos, no nos apasiona mucho comer carne para desayunar, almorzar y cenar. El mundo es muy carnívoro, y cuesta mucho escaparse de no matar un animal para sentirse a gusto.

Así que todo fue alegría con Indonesia. Los platos típicos, Nasi Goreng y Mie Goreng, que vienen a ser simple arroz frito y noodles fritos, pueden pedirse sólo con vegetales. Gado-Gado y Olah-Olah, otros dos platos, pueden ser con pollo o con tempe, una masa de soja fermentada, que nos evita también tirarle un pedrolo a un animal. Y además, lo mejor: Indonesia es muy cuqui. Tan cuqui, que se les han pegado mucho la moda vegada, y es fácil encontrar restaurantes que preparan recetas veganas que en Barcelona son casi inimagibles.

Muchos platillos veganos en Pituq Waroeng, en la Gili Trawangan
Boles muy veggies en Pachamama Cafe, en la Gili Air


El agua

No bebas agua del grifo en Indonesia. Además, no hay muchos motivos para hacerlo, porque en todos los restaurantes te servirán agua filtrada, o agua mineral a precio normal y corriente.

Sanidad

Indonesia no parece un sitio dónde iríamos al hospital. A parte de los pequeños oasis turísticos, las ciudades son muy humildes, y las posibilidades muy muy limitadas.

Internet

¡Cómo ha subido el precio de Internet en Indonesia! Hace un año, en Yogyakarta, nos costó 7€ comprar 7GB de Oreedo. Esta vez, en Bali, pagamos 200.000 rupias (12,16€) por 8GB de XL Axiata. Y mira que comparamos precios en diferentes tiendas de la calle e intentamos negociar...

Update! Cuando nos quedamos sin crédito en Gili Meno, porque iOS decidió actualizarse y fundirnos la tarifa, compramos 10GB más por tan sólo 60.000. Así que aunque nos esforzamos mucho para conseguir un buen precio en Bali, deducimos que nos timaron un poquitín. Si os veis en la misma situación, comprad la SIM más barata que encontréis, y cuando tengáis que recargarla, lo hacéis y ya. Seguro que os ahorráis unos peniques.

Visados

Los españoles no necesitamos visado para visitar Indonesia. Hacemos cola en inmigración, saludamos, y ya está. Y a ninguno de los dos nos preguntaron si teníamos vuelo de vuelta a casa. Tan sólo que cuánto tiempo estaríamos, si era la primera vez que estábamos en Indonesia, ¡y pa' dentro!

La ruta

Como sólo hemos estado 8 días en Indonesia, podemos resumir la ruta en esta misma guía.

Aterramos en Kuta a las tantas de la noche, y el día siguiente lo aprovechamos para comprar un bañador y una camiseta para Roc, y volar a Lombok. Llegados a Lombok, cogimos un taxi hasta Senggigi por 130.000 rupias, y dormimos ahí.

Al día siguiente, fuimos a Gili Air, y nos quedamos ahí dos días. Ahí estrenamos la ropa de baño, y empezamos a hacer snorkel.

Luego, a Gili Meno un par de días más. En Gili Meno encontramos la paz de una isla que, pobrecilla, estaba bastante destrozada por el terremoto de octubre. Aunque hay todo lo que necesitas, no hay casi turistas. Pudimos hacer snorkel sólos, comimos genial...

El último día lo pasamos en Gili Trawangan. Todo el mundo, incluso los locales, dicen que es la isla de la fiesta. Así que dudamos un poco si ir o no, y fuímos sólo por ver si era verdad. Y bueno, la fiesta no nos persiguió demasiado: como en todas las islas, durmimos en un hotel genial y súper barato, y cenamos una de las mejores cenas de todo el viaje.

Y al siguiente, ya volvimos a Lombok, volamos a Kuta, y al día siguiente, ¡hacia Australia!

¿Volveríamos?

¡Lo hemos hecho! Ya estuvimos en Indonesia hace un año, y hemos vuelto. La otra vez vimos Java y Bali, que es la típica ruta, y esta vez nos hemos ido todo los directos que hemos podido hacia las islas Gili. Sólo hemos estado 8 días en Indonesia, porque nuestra ilusión era llegar a Australia, pero ahora se nos ha hecho corto, aunque supiéramos que sólo estábamos de paso. Si volvemos, nos han hablado muy bien del trayecto en barco desde Lombok hasta Flores... así que si quieres venir a Indonesia, ¡ya tienes tres planes dónde elegir!

A los caballos les da un montón de gustico que los bañen en Gili Air