Christchurch, Nueva Zelanda

Guia de viaje de Nueva Zelanda

¿Estás pensando en venir a Nueva Zelanda? ¡Pues felicidades por la idea! Te vas a chupar unas horillas de vuelo, pero el destino es toda una experiencia. Eso sí, ven preparado para chuparte unas carreteras bastante rectas y lentas. Y reserva todo el tiempo que puedas, porque la isla norte es para dedicarle una semanita como mucho, pero el sur está lleno de cosas, y además, las más importantes están bastante separadas. ¿Nuestro resumen de Nueva Zelanda? Dormir como mínimo 10 días en una furgoneta mientras recorres la isla sur, leones marinos, gente vieja y hippie, unos fiordos que psé, unos glaciares que psé, algunas excursiones de un día muy puras, el espectacularísimo Tongariro Alpine Crossing, el bonico set de rodaje de Hobbiton... y una semana de calma en la insulsa Auckland.

¡Cucú! ¡Soy un hobbit y me voy a comer a la del palo!

La cultura y las personas

La gente de Nueva Zelanda es igual de chill, take it easy, relaxed and don't worry que la de Australia, pero menos hippie. A parte de algunos locales que creen que los turistas somos púrria, el resto nos ha dado la bienvenida de todo corazón.

¿Cosas curiosas con los kiwis bonitos? La primera, que un policía nos paró porque íbamos a 115 en vez de 100, y en vez de ponernos una multa, nos dió un librito muy cuqui que decía, en español, que en Nueva Zelanda el límite es de 100km/h como muchísimo. Y que su hermana trabaja en Barcelona de profesora de inglés. ¿Y la segunda? Pues en un súper queríamos comprar un plátano, y como era tan barato, no podíamos pagar con tarjeta... no llevábamos cash... y el señor nos invitó. Como nos quedamos un poco mig mig, fuimos a sacar dinero de un cajero, y volvimos para pagarlo... y el señor se negó a aceptar el dinero. ¡Que quería invitarnos a un plátano y ya! Que bienvenidos nos sentimos.

La economía y los dineros

Este punto nos sorprendió un montón: Es como si en Nueva Zelanda se hubieran propuesto dejar de usar metálico. Tan sólo lo hemos necesitado para pagar los campings del Department of Conservation, y la verdad es que te decían que si te esperabas a que llegara el ranger por la mañana, le podías pagar con tarjeta también...

A todo esto, sacamos $100 en un cajero de una ciudad perdida, y nos cobró $3 de comisión. Pero bueno, como no vamos a tener que sacar más, ¡pues tampoco duele tanto!

Presupuesto

Llegar a Nueva Zelanda desde Australia nos costó 300€ en total. Y el vuelo hacia Chile, 1.091€... ¡casi nada! Bueno, es un vuelo de 11 horitas...!

¡El Tongariro Alpine Crossing es gratis! Motivo suficiente para venir a Nueva Zelanda


Seguridad

La misma sensación de màxima seguridad que en Australia... ¡pero sin sus animales asesinos! En Nueva Zelanda se vive como se debería vivir en todo el mundo: sin ningún miedo. En la isla del sur hay ciclistas en todas las carreteras y nadie conduce cerca suyo como un loco, en la isla del norte todo el mundo deja las cosas en la playa y se baña sin preocuparse de que le roben... ¡primer mundo! ¡Civilización!

Idioma

En Nueva Zelanda se habla inglés, y se hacen pequeños guiños respetuosos a la lengua maorí. Pero por el resto, como la población es un poco viejuna y ranchera, se habla un inglés un poco cerrado que a nosotros a veces nos ha costado un poco de entender. No para nada serio, pero en algunas conversaciones con hosts de AirBnb, la mitad de la frase nos sonaba a licuadora estropeada.

Transporte

¡Súper importante! En Nueva Zelanda la única manera de moverse es en una furgoneta con cama por la isla sur, y en coche por la isla norte. Y cuando antes las reserves, mejor, ¡que las buenas y baratas vuelan! Nosotros a encontramos la furgo en Motor Home Republic, y el coche en la web de Budget de Nueva Zelanda. ¿Quieres más detalle? ¡Pues ahí va!

En la isla sur alquilamos un monovolumen camperizado en Spaceships, y fue una experiencia genial. Era un Toyota Estima con batería que se cargaba sola y una nevera pequeñita pero muy potente. Era de la empresa Spaceships, y ellos lo llamaban Dream Sleeper Mini. Exactamente es el que aparece en esta web. Lo alquilamos en Christchurch y lo devolvimos en el mismo sitio. Intentamos dormir casi cada noche en campings gratis, y las dos veces que no fue así, pagamos unos 15€ por cabeza por noche. El coche nos costó 556€ por diez días y nueve noches.

En la isla del sur, alquilamos el coche más barato que encontramos en Budget, y fuimos de Wellington a Auckland en coche, durmiendo en AirBnb's y un hotel normal y corriente. Era un Toyota Yaris automático, y nos costó 161€ por 5 días. Nos cobraron un plus por cogerlo en una ciudad y devolverlo en otra.

Nuestra casa portátil. ¡Y Roc!
Nuestra casita portátil bajo las estrellas en el camping del Lago Paringa


La comida

En Nueva Zelanda creemos que no saben comer. Que no os escuchen, pero no tienen mucha idea... Los restaurantes locales son rollo fish and chips, que por supuesto, hemos evitado. En cambio, le hemos dado la oportunidad a algunos restaurantes de fuera, como indios, mexicanos y malayos, y bueno... la verdad es que hemos acabado deduciendo que para comer mal y caro, nos lo cocinamos nosotros y ya está.

Así que nuestra dieta compatible con cocinar en la caravana ha sido hacer bols de cosas. Desayunábamos yogurt con avena y fruta a tope, comíamos algo caliente, como lentejas con carne o cosas así, y cenábamos un bol de espinacas, tomate, aguacate, atún, judías blancas o pintas... ¿Os habéis fijado que hay muchos ingredientes que se compran en lata? ¡Eso sí que es comida traveler friendly!

En Nueva Zelanda nadie cocinará mejor que tú

El agua

El agua del grifo es potablísima, y encima, ¡sabe bien! Así que el plan es comprar botellas, y vivir rellenándolas siempre que tengas la oportunidad: campings, gasolineras, lavabos públicos... todo el mundo cuenta con ello, así que conseguir agua potable es todo facilidades.

Sanidad

Malas noticias con el tema de la farmacia: al igual que en Australia, en Nueva Zelanda no pudimos comprar Symbicort. Los fármacos un poco especiales no se pueden comprar sin receta de un médico neozelandés. Y les comentamos que teníamos una receta de nuestro médico español, y nos dijeron que muy bien, pero que no. Así que si vienes a Nueva Zelanda, ¡trae alguna dosis de sobra!

Sobre hospitales y temas mayores, buenas noticias para nosotros y malas para tí: no lo necesitamos, así que no tenemos experiencias personales. Pero huele a que no te faltará de nada, pero te tocará pagarlo bastante caro.

Internet

Nosotros compramos la SIM de la empresa Spark en el aeropuerto de Christchurch, tal como aterramos. Spark es la antigua compañía del estado y, por lo que dicen, la que más cobertura da en zonas remotas de la isla sur. Aún así, en la zona que hay desde los fiordos hasta Arthur's Pass, pasando por los glaciares, casi no teníamos cobertura... En todo caso, no tengas miedo: a la que llegabas a un pueblo, ya tenías cobertura a tope. Pero claro, los campings gratis tienden a estar muy alejados de las zonas urbanas.

Sobre el precio, está un poco caro en comparación con el resto del viaje. Nosotros pagamos $34 por solo 4 gigas durante un mes. Eso son unos 20€... carete.

Visados

No hace falta visado, pero necesitas haber comprado el vuelo de salida. Para nosotros fue un poco rollo, porque el siguiente vuelo era el que iba hacia Chile, y hubiera estado bien poderlo improvisar un poco... pero bueno. En todo caso, que sepas que a nosotros nos preguntaron si lo teníamos, pero no nos pidieron que lo enseñáramos. En la frontera son muy del buen rollo.

... ¡pero no te la juegues!

Otra cosa súper importante: no podréis entrar nada de comida en Nueva Zelanda. Te piden que declares toda la comida o que te multarán con $400. Nosotros llevábamos un par de plátanos y unos huevos duros, los declaramos, y nos lo tiraron todo a la basura. Habiéndolo sabido de antemano, no habríamos llevado nada y no habríamos hecho la larga cola para declararlo... aunque... más cosas raras: si traéis zapatillas de montaña, cosa muy normal en un destino tan montañero, puede ser que os analizen la suela si tiene muchos rastros de arena. Si podéis, pasadle el cepillo antes de venir. Que freak, no...?

La ruta

Nuestro plan fue el siguiente:

10 días en la isla Sur. Aterrizamos en Christchurch, recogimos la furgoneta tal como aterrizamos, y ya nos dirigimos hacia el sur. Casi siempre dormimos en campings gratis, y las dos noches que no, pagamos unos 10€ por persona.

Al devolver la furgoneta de nuevo en Christchurch, volamos hacia Wellington, y alquilamos un coche 6 días. Nos quedamos a dormir una noche cerca de Wellington, tres en Ohakune para hacer el Tongariro Alpine Crossing y descansar, y la última en Té Aroha tras ir al set de rodaje de Hobbiton.

Y tras devolver el coche en Auckland, nos quedamos en un Airbnb una semana entera, disfrutando del placer de no deshacer y rehacer la mochila en mucho tiempo. ¡Oh! ¡Y plantear nuestro viaje a Chile!

Si quieres copiarnos la ruta, alarga un poco en la isla sur, y acorta mucho en Auckland. De hecho, si devuelves el coche en el auropuerto de Auckland y ya vuelves a casa desde ahí, no te vas a perder la ciudad de tus sueños. Y si alargas en la isla sur, te chuparás menos horas de conducir al día, y podrás hacer más excursioncillas, que hay muchas. Aunque dormir en una furgoneta cansa un poco, tampoco le dediques más de dos semanas si no eres alguien muy fan de dormir con el techo cerca.

¿Volveríamos?

No, pero porque no hay mucho más que ver. A lo mejor podríamos haber pasado más tiempo en la isla sur, haciendo más excursiones, pero... en principio, estando en Chile, si quisiéramos un destino más montañero iríamos a hacer rutas bestiales por la Patagonia. Además, ¡queda más cerca de nuestra peninsulita! En todo caso, si tuviéramos que compararlo con algo, Nueva Zelanda nos ha recordado a  Australia pero con mucha más naturaleza, y todo más fácil.

Un tablón de anuncios de La Comarca. ¿Necesitas una carretilla nueva? ¡Mäggot Faron vende una!

Seúl, Corea del Sur

Dónde comer en Seúl

¡Bienvenidísimos a la guía de restaurantes de Seúl!

Sabemos que has visto nuestras fotos de Instagram con maravillosos platos de comida típica coreana y te ha entrado un hambre... Vale, vamos a dejarte bien escrito y marcadito en un mapa todos los sitios a los que hemos estado, así cuando vengas por estas tierras puedes seguirnos la pista. Ah, todos los restaurantes coreanos son riquísimos. Nosotros hemos descubierto muchos sitios entrando y mirando qué come la gente, y pidiendo lo mismo. La calidad de la comida en Corea del Sur es excelente. ¡Atrévete a probarlo todo!

¡Holi!

Vamos a empezar por nuestro barrio favorito. Ikseon-Dong o Insa-Dong.
Este es el barrio más cuqui de todo Seúl. Casitas bajitas de estilo tradicional convertidas en pequeños cafés y restaurantes preciosos. Todo aquí es cuqui, muy para pasear y parar a mirar cada una de las puertecitas a ver qué tiene dentro. ¿Cómo llegar? La forma más fácil es en metro y bajarte en la parada de Jongno-gu 3ga, línea lila, por la salida 6. Al salir vas a encontrarte con una calle llenísima de restaurantes callejeros, sobretodo barbacoas. ¡Estás en el barrio de la buena comida!

Chang Hwa Dang / Mandu Restaurant

Un restaurante bonitísimo y súper delicioso de dumplings, gyozas para los amigos japoneses. Carta pequeña, a elegir hay entre 6 tipos de dumplings y algún plato para acompañar tipo ensalada, fideos o arroz, todo bastante picante. Nosotros nos pedimos dumplings de cerdo y sopa de pasta de arroz, lo menos picante de la carta. Nos gustó mucho, en especial nos encantaron los dumplings, creemos que los mejores que hemos probado nunca. La técnica que utilizan para cocinar es, hacer los dumplings al vapor y luego pasarlos por la plancha, así quedan super blanditos por dentro y crujientes por fuera. ¡Uf! Se nos hace la boca agua escribiendo esto... Dos días más tarde, volvimos a probar los dumplings de cerdo con cebolla y dumplings de gambas, estaban muy ricos pero no nos gustaron tanto como los primeros.

¿Precio? 16.000₩ para dos personas
¿Dónde está? Aquí

La fachada del restaurante es tan cuqui
Parece poco para dos personas, pero es mucho más que suficiente
Los dumplings de cerdo con cebolla y dumplings de gambas

Café El Molino

De los cafés más baratitos del barrio Ikseon-Dong. Puedes sentarte a tomarlo en el bar y disfrutar de algunas de las revistas de diseño que tienen o pedirlo para llevar. Te saldrá al mismo precio. Para los que no hayáis venido nunca a Corea del Sur, en Seúl el café es bastante caro, y sobretodo en las zonas más chulas. Si lo pides para llevar es algo más barato, aunque suele costar mínimo unos 4€. Eso sí, suelen ser bastante grandes. Vendría a ser como la medida pequeña del Starbucks, que de pequeña no tiene nada.

¿Precio? 2.700₩
¿Dónde está? Aquí

Aquí el delicioso café latte de El Camino

Barbacoa coreana en la calle Supyo-ro

¡Oh las barbacoas coreanas! Esta fue nuestra primera barbacoa. Se encuentra en la calle Supyo-ro. Pides dos raciones de carne, ya que es obligatorio pedir al menos una ración de carne por persona, y te traen todo un conjunto de platitos con diferentes acompañamientos y salsas. La más conocida y que viene por defecto, el kimchi. Es una col china confitada con un sabor picante y amargo, para paladares acostumbrados a sabores fuertes. A nosotros no nos gusta nada, pero en Corea veréis que es como el pan en España. Siempre está en la mesa.
¿Precio? 28.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

Todo el conjunto de platitos que te traen al pedir carne a la barbacoa
Por si no lo sabías, la carne te la cocinas tú

Comida callejera en Supyo-ro

Hay muchos puestecitos de comida en cada lado de la calle. Nosotros probamos varios y os recomendamos dos sitios:

Los huevos fritos sobre pan dulce de una señora muy maja, en coreano llamado Gyeran-Bbang.

¿Precio? 2.000₩
¿Dónde está? Aquí

Además vienen un pelín tostaditos...

Las tortas de trigo con un fino relleno de canela. Es una torta muy ligera, ya que está como hueca, dentro solo lleva un poquitín de canela y azúcar. Si te gusta el dulce, esta tortita te va a encantar.

¿Precio? 1.000₩
¿Dónde está? Aquí

En la foto se aprecia lo finita que es la masa en estado crudo


Pajeon, el famoso pancake coreano

Pancake, o tortilla de harina gruesa con relleno de cebolla cambray. Suele ser un plato a compartir ya que te viene una ración bastante grande. Se puede pedir de diferentes sabores, nosotros elegimos la más ligera y básica, pero se puede añadir carne o seafood. En esta cena acompañamos la comida con soju, el licor más famoso de todo Corea del Sur. Lo beben cada día y en cada comida. Tiene sabor a vodka, con un 21% de alcohol. Bastante fuerte para el cuerpo... al menos, para los nuestros: no nos terminamos la botella.

¿Precio? 16.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

El pancake y todos los acompañantes, cebolla con soja, rábano picante y kimchi


4.5 평 우동집

Restaurante japonés fusión, cuqui, precioso, con unos boles de cerámica ilustrada super bonita. La carta es muy reducida pero está todo buenísimo. Nosotros hemos ido tres veces ya y nos pedimos los noodles y el arroz con sashimi de salmón. Delicioso.

¿Precio? 12.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

Bonita fachada del restaurante
La ración de fideos es súper grande y solo cuesta 4,000 wan

Barbacoa coreana en 45 Supyo-ro 28-gil, Ikseon-dong

Esta barbacoa estaba muy rica también y lo que nos sorprendió fue que los acompañamientos estaban más currados. A parte del kimchi, te traen como una tortilla hecha al vapor, sopa de tofu picante y diferentes tipos de lechuga para enrollar la carne.

¿Precio? 32.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

El festín
¡Toma cachote de carne al fuego!

El restaurante de las señoras

Como no sabemos el nombre, no podemos compartirlo, pero os dejamos un punto marcadito en el mapa y algunas fotos. Este es el típico restaurante coreano tradicional donde se come como en casa de la abuela. Comida cocinada con mucho amor, y además, muy bien de precio. Nos pedimos una sopa de ternera con arroz y gimbap recubierto de tortilla, y nos pusieron un plato enorme de acompañamientos.
¿Precio? 8.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

Esto es como comer en casa de la yaya
La carta toda en coreano, necesitarás Google Translate para escanear y traducir la foto

Nuestra barbacoa favorita en Ikseon-Dong

Aquí la carne está deliciosa, vale que nos pedimos panceta, pero la ternera está super tierna. ¡Uf! Delicioso. Lo que mola de este sitio es que la carne siempre viene acompañada de setas y cebolla para hacer a la brasa.. Así al hacer los rollitos de lechuga puedes ponerse cebolla cocinada que queda super dulzona y le da aún más sabor.

¿Precio? 30.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

Flipad con los cachos de panceta, o pork belly como lo llaman aquí

El restaurante de los señores

Este restaurante está muy cerca del restaurante de las señoras pero en este caso los camareros son señores. Cocinan muy rico. Es parecido al de las señoras pero con otros platos. Lo que nos gusta de este sitio es el bibimbap de verduras y el de ternera. Como todo en Corea del Sur, tiene un toque dulzón.

¿Precio? 14.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

En este sitio siempre comemos rábano, danmuji,  de acompañamiento

Domodazzi ramen: El mejor ramen de Ikseon-Dong

Este ramen lo inauguraron el día 27 de setiembre de 2018 y nosotros fuimos a la inauguración. Cuando llegamos al barrio de Ikseon-Dong a vivir vimos que estaban haciendo obras para abrir un restaurante de ramen, o al menos eso ponía en el cartel. Así que Roc, que es súper fan del ramen, entró a preguntar a ver qué día abrían. Era al cabo de cinco días. La espera se hizo un pelín larga pero valió muchísimo la pena. ¡El mejor chashu del universo!

¿Precio? 18.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

El hombre más feliz del universo después de comer un delicioso ramen
Ramen tonkatsu, rico caldo de cerdo con huevo y chashu flambeado

Después de comer ramen, barriga llena, nos fuimos a vivir unos días a Seondong-gu. Nos encontramos con un barrio que parecía que no tenía nada pero acabamos descubriendo los mejores restaurantes de Seúl. Y sobretodo uno muy favorito.

La cena favorita de todo Seúl

Este es el restaurante que más nos ha gustado de todos los que hemos probado. Sobretodo por lo saludable que es. En Corea del Sur se come muchísima carne, es muy difícil encontrar platos con verdura. A nosotros que nos encanta la verdura, descubrir un sitio así, hace que quedemos enamoramos profundamente. Entonces, la comida consiste en un hot pot de caldo suave al que añaden setas, muchísimas setas y muchas verduras. Un poquitín de ternera cortada muy finita y seis deliciosos mandu dumplings. Empiezas a cocinar primero la carne y los dumplings y te los vas comiendo, las setas se van cocinado con el caldo y cada vez se vuelven más tiernas. Vas comiéndote las setas junto a las verduras, y cuando ya te crees que estás acabando de comer, te traen unos deliciosos noodles para que los añadas al caldo restante. Así, todo lo que queda en la olla se vuelve espeso y queda delicioso. Uf, ¿volvemos?

¿Precio? 14.000₩ para dos personas.
¿Dónde está? Aquí

La puerta de entrada al mejor restaurante de Seúl
Acompañando el hotpot con vino de arroz
Toda la mezcla de ingredientes ya cocinados y los noodles a punto de ser añadidos

Sushi bueno pero salmón muy malo

De este restaurante nos gustó mucho todo el sushi pero el salmón fue fatal. Hemos estado dudando sobre si recomendarte este sitio pero al final hemos pensado que los otros pescados estaban muy buenos. Lo guay es que si vas a la hora de comer, hacen como un menú que sale muy bien de precio. Tienes seis piezas de nigiri, de seis distintos sabores, acompañado de ensalada, sopa de miso y un rábano crudo muy, muy delgadito y crudo. Como recién arrancado del huerto.

¿Precio? 18.000₩ para dos personas.
¿Dónde? Aquí

Este mini rábano, se come enterito, enterito, y sabe a tierra. Una experiencia nueva.
Aquí se observa que el salmón no está cortadito como se debería

El bar de las mejores cervezas

Imagínate una cerveza súper fría, servida en una jarra congelada, y con una espuma que se derrama y se va congelando a medida que baja, uf. Imposible no pedir la siguiente, ¿verdad? Pues si la acompañas de pescado deshidratado, ya te habrás convertido en el español más coreano del mundo.

¿Precio? 3.500₩ la cerveza de 500ml, y 8.000₩ las tapas.
¿Dónde? Aquí

Mirad bien lo fría que está la cerveza
El pescado no es de mucho recomendar pero es algo muy típico de este barrio

Chicken and beer

Es muy común, también en Seúl, que los jóvenes vayan a los bares de Chicken & Beer. Está rico, no comes demasiado, suelen tener cervezas buenas y es bastante barato. Nosotros fuimos con nuestros amigos costarricenses, es un plan muy de ir con amigos, sí.

¿Precio? 12.000₩ cada plato de pollo que se comparte entre dos.
¿Dónde? Aquí

¡Hola! Por cierto, ellos son Carolina y Osmany, ¡nuestros amigos costarricenses!

Que ganas teníamos de comer vietnamita

El vietnamita fue la sorpresa de este barrio. Hacía días que en algunos malls de Seúl veíamos restaurantes de comida extranjera pero todos eran muy caros y no se veían nada auténticos. Así que justo al descubrir que cerca de nuestro nuevo hostel había un vietnamita, fuimos directos. El primer día era festivo estaba cerrado. Al día siguiente era martes y es justo su día de descanso. Al tercer día fuimos a las nueve de la noche y nos dijeron que ya cerraban, que el último pedido es a las ocho y media. Al fin, el cuarto día, fuimos a la una del mediodía y por fin pudimos comer los rollitos vietnamitas que tanto nos gustan. Ay Bun-bó de Barcelona, como te echábamos de menos.

¿Precio? 14.000₩ todo lo que veis en la foto.
¿Dónde? Aquí

Rollitos vietnamitas y sopa pho de ternera acompañado de soja, rábano, cilantro y salsas
Tocaba mudarnos de barrio, ya llevábamos más de una semana en el mismo sitio y necesitábamos explorar nuevas zonas. Nos fuimos a Bukchon Hanok Village, el barrio tradicional más precioso de todo Seúl. El barrio de los cuentos. Donde la gente va a vestirse con el traje tradicional y a pasear por las calles estrechas de casitas tradicionales reformadas con muchísimo amor.

Una pareja cuquísima vestida con el traje tradicional llamado hanbok


Los sándwiches del Egg Drop

Riquísimos sandwich con ingrediente principal el huevo al que se le puede añadir, queso, aguacate, bacon y algún ingrediente más que no recordamos. Sorry. Pero, ¡quedan tan preciosos para la foto!

¿Precio? 2.500₩
¿Dónde? Aquí

El básico, Egg Drop con solo huevo

Ay, no querríamos olvidarnos de recomendar que probéis los puestos de comida callejera de Myeong-Dong street. Myeong-Dong es la zona comercial más concurrida de todo Seúl y es allí donde hay las paraditas de comida callejera más deliciosas. ¡Probadlo todo!

Uf,  las brochetas de gambas de Shrimp King
Boca agua total...
El mejor puesto de dumplings fritos
Estos son los mandu dumplings, cortaditos y todo
Brochetas de pollo están ricas de con cualquier aderezo pero ojo con las picantes

Pues estos es todo amigos. Aquí tenéis nuestra extensa recomendación de restaurantes coreanos. ¡Si vais alguno de ellos avisadnos! O si os da palo escribirnos, podéis etiquetarnos en Instagram con el hashtag #yummyantiviaje.

¡Que aproveche!

Cairns, Queensland, Australia

Guia de viaje de Australia

¡Ya nos falta casi nada para llegar a las antípodas de Catalunya! Australia es un destino enorme, y lo único que sabíamos antes de aterrizar era el nombre del aeropuerto... y tampoco lo teníamos muy claro. Es difícil prepararse un viaje a Australia sobre la marcha, como hicimos nosotros, pero si tienes tiempo, este es un viaje que requiere bastante preparación previa. Y mira que a nosotros nos gusta improvisar, pero con los precios de aquí, es un poco estresante. Así que aquí tienes nuestra guía práctica, ¡para que vengas a Australia un poco más preparado que nosotros!

Bienvenidos a Australia, el país dónde no podrás hacer ciertas cosas por miedo a morir


La cultura y las personas

Una de las cosas que más diferencia a Australia del resto de países por los que hemos pasado es lo dispuesto a ayudar que está todo el mundo y las ganas que tiene la gente de entablar una conversación, ni que sea de cinco minutos. Nosotros somos bastante de preguntar cualquier cosa a cualquier persona, pero las respuestas que nos dan en Australia son mucho más de lo que nos esperábamos. Por ejemplo, ¿te imaginas al cajero del supermercado preguntándote de donde eres, y dándote consejos para el viaje? Pues a nosotros ya nos ha pasado dos veces. Y lo mismo con el chico que vendía helados en Brisbane, el señor que salía de una tienda en Bald Knob...

Por supuesto, Australia es muy grande, y en diferentes sitios se lleva un rollo diferente. Ahora estamos súper contentos con la gente de Brisbane, pero en la zona Cairns pasaba un poco lo que pasa en todos los lugares turísticos: el objetivo del buenrolleo era venderte su pack o lo que fuere.

La economía y los dineros

Punto positivo ahí: pagar en Australia es tan fácil como en casa, si no más. Con un poco de miedo, tal como llegamos al aeropuerto sacamos $400 del cajero, a lo que tuvimos que sumarle $3 de comisión. El tema es que pasado un mes, aún teníamos $50 en metálico en el bolsillo. Y no por que sea barato, sino porque casi siempre aceptan tarjeta, incluyendo pago con tarjeta NFC y con el móvil.

Presupuesto

Llegar a Australia desde Indonesia nos costó 199€, y marchar de Australia hacia Nueva Zelanda, 300€.

En nuestra rutita por Australia nos gastamos 4.226€ en total, incluyendo alquiler de coches, tres vuelos internos, gasolina, alojamiento... y muchos pero que muchos ramen! Si hacemos la regla de tres, como estuvimos 40 días por esos lares, podemos deducir que nos gastamos unos 105€ al día. Por ser Australia, ¡no está mal!

Seguridad

Por dónde nos hemos movido nosotros, nos hemos sentido mejor que en casa. Todo es bastante civilizado, no hay mucha policía y huele a que es porque no la necesitan, todo el mundo confía mucho en todo el mundo... se respira muy buen rollo.

A veces hay locos por la calle que gritan o gente muy bebida... pero ser un país rico tiene esas cosas, que te pierde.

¡Oh! Casi nos olvidamos. Lo más peligroso de Australia son los animales. En una semana, y en menos de 150km recorridos desde Cairns hacia el norte, ya hemos visto señales de que podíamos ser asesinados por medusas, cocodrilos y cassowaries, y un guía nos había advertido de que vigiláramos con algunos cienpiés, arañas, serpientes y escorpiones que habitan en el bosque de Daintree. "Nadie se apoya en un árbol en el Daintree", nos dijo. Cuidao.

Hay una medusa del tamaño de un señor con americana que te puede matar
los ataques de medusa son tan normales, que hay vinagre en la entrada de la playa


Idioma

Todo el mundo habla un inglés correctísimo, si es que el acento australiano es correcto. Nosotros no tenemos un nivel de inglés bestial, pero cuando no entendemos algo es porque lo dicen muy, muy raro y a veces, además, muy rápido. Hay palabras que pronuncian totalmente diferente al resto del universo. Un ejemplo es agua, water. Tu dirias algo parecido a "uoter", con la e un poco abierta, pero ellos pronuncian "wota", con la o muy cerrada.

En un Airbnb hablamos con la señora que regentaba la casa y nos habló de lo poco que entendía a los americanos y a los ingleses...

Oh. Y a Roc no lo entendieron en el supermercado cuando preguntó dónde estaban los eggs. La señora le dijo que no era eggs, sino eggs. Eggs. Eggs. No, eggs no: eggs. Al final, la señora resultó ser italiana, y creemos que tampoco tenía el Proficiency, que digamos.

Transporte

Qué palo. El transporte público de largas distancias no existe en Australia, y con lo pequeñito que es el país, no estaría nada mal que lo hubiera. Todos los hippies vagos mochileros que viajan a Australia alquilan una furgoneta o una autocaravana y recorren largas distancias durmiendo en ella, pero como nosotros llegamos en navidades, que son las vacaciones del cole, no habían autocaravanas en Cairns y tuvimos que cambiar de plan. Así que alquilamos un coche de 30€ al día en la empresa Budget, y nos movimos por la zona de Cairns con él. Y llegados a Brisbane, nos encontramos con lo mismo... y lo solucionamos igual: un coche por 31€ al día en Budget, y a movernos por la zona Brisbane.

Por cierto, antes de llegar a Australia pedimos consejos a la comunidad de viajeros de Instagram, y nuestros amiguetes de @prismatravelblog nos dijeron que habían escrito sobre el tema en su blog, y flipamos con lo completísimo del post. Así que os lo linkamos aquí, ¡y a darle un vistazo a este post que lo explica todo sobre alquilar una furgoneta o autocaravana en Australia!

La comida

A parte de la carne de canguro, en Australia no tienen cocina propia. Cuando los europeos llegaron a Australia sobre el 1600, se cargaron la cocina aborígen y ahora no tienen nada especial. ¡Bravo! Todos los restaurantes o recetas actuales son tomadas prestadas de otras culturas con más forma y antiguedad que los australianos, así que no es difícil encontrar restaurantes japoneses, vietnamitas, tailandeses... a la que te alejas un poco de las ciudades, comes cualquier chorrada como wraps o bocadillos de pan de molde. Es fatal. Cómo no, en Australia hay muchos gorditos.

Para comer un poco bien y para no dejarnos el no-sueldo en los restaurantes, la opción que se lleva es comprar en los supermercados y cocinar en los albergues o en la furgoneta. Eso sí, tampoco es que bajes costes muchísimo, porque el supermercado vale un pelín más que en España.

El agua

¡Por fin podemos beber agua del grifo! Y está bien la cosa, porque comprar un botellín de agua mineral en el súper cuesta $1, o unos $3 si es de alguna marca pijorri... poca broma. Hemos bebido agua de todos lados, y en los sitios en los que el agua no es potable, te lo indican muy claro. Y para muestra, un botón:

Sabemos lo que piensas, y sí: todo estaba un poco torcido


Sanidad

Australia es nuestro vigésimo país, pero ha sido el primero a negarnos el acceso a nuestro valuosísimo Symbicort, el medicamento para asmáticos. Nos dijeron que costaba $55, pero que necesitábamos el prospecto del médico. Y no, nuestra receta española no valía, debía de ser una de australiana. Y si éramos turistas, teníamos que ir al médico privado para conseguirla. Oh. Nosotros aún tenemos dosis para cuatro meses, pero que no os enganche en bolas.

Internet

Conectarse a Internet en Australia es súper fácil: en todos los hoteles de ciudades o pueblos bien comunicados tienen un internet que vuela, y conseguir una SIM es tan fácil como ir al supermercado o a la tienda de una empresa de telecomunicaciones y comprarla. Hay tres grandes empresas, Telstra, Optus y Vodafone. Telstra es la que más cobertura tiene, pero es súper cara. Nosotros compramos la Optus, que ofrecía una tarifa de $30 por 30GB a gastar en 28 días. En resumen, conectarse es sencillo, pero hay dos peros:

El primer problema es que activar la SIM es trivial, pero necesitas conexión a internet. Por ejemplo, nosotros compramos la SIM de Optus, y para activarla necesitamos conectarnos a su web, y rellenar un formulario con datos sobre nuestro pasaporte y una tarjeta de crédito, que ellos usan para verificar que está a tu nombre y, por tanto, existes. Es cuestión de diez minutos, pero más te vale estar en el hostel y no rondando a tu suerte por Australia.

El segundo problema tiene que ver con la cobertura. Nos pensábamos que en Australia habría cobertura en todos lados, pero parece que en lugares remotos, no hay. Y eso no es sólo en lugares apartadísimos del interior de Australia... nosotros nos quedamos sin cobertura en la zona del bosque Daintree, a tan sólo media hora de la civilización, y el única opción que tuvimos para conectarnos a internet era pagar $5 por 100MB en los restaurantes que hay por ahí, que tienen una red especial para zonas "remotas". Muy loco.

Elige tu SIM y corre en cualquier supermercado grandote


Visados

El tema del visado para Australia nos tenía un poco preocupados, pero al final resultó ser el visado más fácil de conseguir. Tan sólo tienes que entrar a la web del ministero de Home Affairs, crearte un usuario como lo harías en cualquier lado, y aplicar para el visado de turista, que ellos llaman eVisitor subclass 651. Son muy del futuro. El formulario es súper sencillo. No hace falta adjuntar ninguna foto, ni tuya ni del pasaporte, y encima, es gratis. Esto te da permiso a varias estancias de 3 meses durante un año. Y te lo otorgan tan rápido, que mientras rellenábamos el formulario del visado de Anna, el de Roc ya lo habían confirmado.

La ruta

Nosotros hicimos la costa oeste, pero haciendo las grandes distancias en avión. Como llegamos en pleno verano, nos comimos las vacaciones escolares, de modo que no habían autocaravanas que estuvieran bien o que estuvieran al alcance de nuestro bolsillo. Así que lo que hicimos fue llegar a Cairns y explorar la zona en un coche de alquiler durante 7 días, volar a Brisbane y explorar en coche de alquiler unos 7 días más, volar a Sydney, y volar a Melbourne.

No os daremos muchos detalles porque no quieremos daros la turra contándoos lo mismo que cuenta la Lonely Planet, pero ahí va nuestra aportación personal: en la zona Cairns, nos encantó ir al Daintree Forest. Dormimos en el Daintree Crocodylus Village, dónde el señor que regentaba el "hotel" nos hizo una excursión nocturna súper interesante que nos hizo disfrutar como niños. Eso sí, la excursión valía unos $50 por persona, a lo que si le sumas la noche, la cena y el desayuno, es un pico... Si nos copiáis el plan, pensad que ahí no hay supermercados. Está cerca de la civilización, pero para ellos son lo que llaman "zonas remotas". No hay ni internet. Así que si queréis ahorraros un pico, llevad vuestra comida y os la cocinais ahí, que tienen una cocina bien bonita para que la gozéis.

¿Volveríamos?

Ahora mismo te diríamos que no. Australia es un destino muy caro, las distancias son muy largas, y algunas partes del país deben ser un universo paralelo... pero hay otros destinos mucho más cercanos, baratos y fáciles que también tienen cosas muy diferentes a lo que tenemos en casa.

Gili Meno, Lombok, Indonesia

Guía de viaje de Indonesia

Esta es la segunda vez que visitamos Indonesia. En 2017, vinimos a decirle holita a Java y a Bali, y este 2018, a Lombok. Indonesia es uno de los infaltables en toda ruta por Asia, por su bellezón y su precio. Ahora que hemos estado una semanita por aquí, se nos ha hecho un poco corto... y no sabemos si los desastres naturales han hecho del país un lugar aún más barato para los turistas, porque qué precios. Es un destino muy honeymoon, y si resistes la tentación de moverte mucho por el país, es un lugar súper tranquilo para desconectar y sentirse rico por muy poco dinero.

Se nos ve contentos, ¿¡eh!? A lo mejor es por el miedo de perder todas las comodidades que ofrece Indonesia... Mañana volamos a Australia, ¡y nos enlataremos en una autocaravana! Dicho esto, llega el momento de hacer un buen remember, juntar todo lo aprendido en estos 8 días, y escribirte una guía con unos puntos de rechupete.

Palmeritas en una de las islas Gili


La cultura y las personas

Viniendo de Filipinas, la cultura en Indonesia nos ha impresionado mucho. El contraste es bestial. Estábamos acostumbrados a ciudades un poco dormitorio, dónde no había mucha religión ni muchos eventos, y al llegar a Kuta nos hemos encontrado una explosión de budismo y templos, y además, muchos de nuevos aún en construcción. La primera vez que vinimos a Indonesia no nos impresionó tanto, a lo mejor porque no habíamos viajado tanto, y no teníamos con qué comparar, pero ahora...

Sobre la gente, como siempre: en los puntos calientes de la ciudad, hay atrapaturistas pesados. Nos pusimos un poco nerviosos cerca del aeropuerto de Kuta, envueltos de supuestos taxistas que vendían carreras a cambio de comisiones del taxista de verdad. Pero a la que te apartas un poco de los centros, como siempre, la cosa cambia. Nuestra experiencia en las Gili, sobretodo en Gili Air y Gili Meno, fue muy muy local, y muy de bienvenida.

Una celebración budista en el centro de Kuta


La economía y los dineros

En Indonesia, la gran mayoría de cajeros no cargan comisión, pero tienen otro problema: el límite acostumbra a ser muy bajo. Normalmente, no puedes sacar más de 1.250.000 rupias por extracción, que son unos 75€. Recuerda que es probable que tu tarjeta te cargue una comisión por cada retirada. Por ejemplo, La Caixa nos cobraba 4€ por extracción la otra vez que vivimos. Así que si tenemos que pagar 4€ cada vez que retiramos 75€ del cajero, vamos finos... Asegúrate de venir a Indonesia con una tarjeta tipo Revolut, N26, o cualquiera de estas sin comisiones, aptas para viajeros.

Presupuesto

Vivir en Indonesia durante 8 días nos costó 554€. Eso hace una media de 69,25€ al día, pero tened en cuenta que fuimos muy fuerte. Como sabíamos que en Australia íbamos a sufrir un poco, en Indonesia comimos, dormimos y nos movimos de modos relativamente lujosos.

A parte del presupuesto por vivir, volar de Manila a Bali nos costó 128€, y de Bali a Australia, 199€. Todos los precios por parejita. ¿Qué es eso de pensar como un individuo?

Seguridad

Nos hemos sentido muy amados en Indonesia. En Gili Air y Gili Meno nos sorprendió que no había policía, nadie nadie. Un dia, comentando la seguridad de la isla con un local, nos dijo que las islas eran tan pequeñas, que si alguien hacía algo malo, todo el mundo lo sabría y le harían la cruz de por vida. La conversación salió porque ahí, no tienen candados para las bicicletas, ¡que sociedad tan loca! En todo caso, no siempre es así: en Gili Trawangan todas llebavan candado, y están a un tiro de piedra...

En todo caso, alguien nos comentó que había lugares un poco más inseguros. Por ejemplo, nos hablaron de Kuta Lombok... se ve que es normal que roben las motos alquiladas a los turistas que aparcan en la playa sin pagar al gorrilla que corre por ahí. Uh. Así que preocupación mínima, pero preguntad en el hotel antes de hacer algo muy loco.

Idioma

En Indonesia nos ha pasado algo muy loco: la gente habla mejor inglés de la que oye. Es muy fácil entender a todo el mundo, pero a lo mejor nosotros nos complicamos un poco cuando hablamos, pero no nos entienden tanto como nos gustaría. Pero bueno, tampoco es un problema, ¿eh?

Transporte

Moverse por Indonesia es muy fácil, gracias a los trenes de Java y los taxis allí dónde no llegan el tren.

En la mayoría de sitios, puedes pedir un taxi por internet, con la app Grab, de la que tanto hemos hablado y que funciona en tantos países asiáticos. El problema es que en Lombok hay una especie de mafia anti-grab, y no hay conductores.

En caso de que no quieras usar ninguna app, no tengas internet, o simplemente no haya conductores cerca, los taxis fiables de Indonesia son de la empresa Bluebird, y funcionan con taxímetro. Los hemos usado las dos veces que hemos venido a Indonesia, y genial. En Lombok, el mismo conductor que nos llevó al puerto hacia las Gili fue el que nos vino a recoger, porque nos intercambiamos el contacto. Y en la segunda carrera, nos sorprendió de que aunque habíamos pactado un precio cerrado, el señor activó el taxímetro igualmente, y salió a pagar 30.000 rupias menos de lo que habíamos negociado. Alguien más ruín le hubiera discutido, pero fue bonito que activara el taxímetro, porque deducimos que de ahí paga impuestos y tal, cosa que apoyamos.

La comida

Hacía muchísimo tiempo que no comíamos tan bien...

Los que nos sigáis por Instagram, sabréis que aunque no seamos vegetarianos ni veganos, no nos apasiona mucho comer carne para desayunar, almorzar y cenar. El mundo es muy carnívoro, y cuesta mucho escaparse de no matar un animal para sentirse a gusto.

Así que todo fue alegría con Indonesia. Los platos típicos, Nasi Goreng y Mie Goreng, que vienen a ser simple arroz frito y noodles fritos, pueden pedirse sólo con vegetales. Gado-Gado y Olah-Olah, otros dos platos, pueden ser con pollo o con tempe, una masa de soja fermentada, que nos evita también tirarle un pedrolo a un animal. Y además, lo mejor: Indonesia es muy cuqui. Tan cuqui, que se les han pegado mucho la moda vegada, y es fácil encontrar restaurantes que preparan recetas veganas que en Barcelona son casi inimagibles.

Muchos platillos veganos en Pituq Waroeng, en la Gili Trawangan
Boles muy veggies en Pachamama Cafe, en la Gili Air


El agua

No bebas agua del grifo en Indonesia. Además, no hay muchos motivos para hacerlo, porque en todos los restaurantes te servirán agua filtrada, o agua mineral a precio normal y corriente.

Sanidad

Indonesia no parece un sitio dónde iríamos al hospital. A parte de los pequeños oasis turísticos, las ciudades son muy humildes, y las posibilidades muy muy limitadas.

Internet

¡Cómo ha subido el precio de Internet en Indonesia! Hace un año, en Yogyakarta, nos costó 7€ comprar 7GB de Oreedo. Esta vez, en Bali, pagamos 200.000 rupias (12,16€) por 8GB de XL Axiata. Y mira que comparamos precios en diferentes tiendas de la calle e intentamos negociar...

Update! Cuando nos quedamos sin crédito en Gili Meno, porque iOS decidió actualizarse y fundirnos la tarifa, compramos 10GB más por tan sólo 60.000. Así que aunque nos esforzamos mucho para conseguir un buen precio en Bali, deducimos que nos timaron un poquitín. Si os veis en la misma situación, comprad la SIM más barata que encontréis, y cuando tengáis que recargarla, lo hacéis y ya. Seguro que os ahorráis unos peniques.

Visados

Los españoles no necesitamos visado para visitar Indonesia. Hacemos cola en inmigración, saludamos, y ya está. Y a ninguno de los dos nos preguntaron si teníamos vuelo de vuelta a casa. Tan sólo que cuánto tiempo estaríamos, si era la primera vez que estábamos en Indonesia, ¡y pa' dentro!

La ruta

Como sólo hemos estado 8 días en Indonesia, podemos resumir la ruta en esta misma guía.

Aterramos en Kuta a las tantas de la noche, y el día siguiente lo aprovechamos para comprar un bañador y una camiseta para Roc, y volar a Lombok. Llegados a Lombok, cogimos un taxi hasta Senggigi por 130.000 rupias, y dormimos ahí.

Al día siguiente, fuimos a Gili Air, y nos quedamos ahí dos días. Ahí estrenamos la ropa de baño, y empezamos a hacer snorkel.

Luego, a Gili Meno un par de días más. En Gili Meno encontramos la paz de una isla que, pobrecilla, estaba bastante destrozada por el terremoto de octubre. Aunque hay todo lo que necesitas, no hay casi turistas. Pudimos hacer snorkel sólos, comimos genial...

El último día lo pasamos en Gili Trawangan. Todo el mundo, incluso los locales, dicen que es la isla de la fiesta. Así que dudamos un poco si ir o no, y fuímos sólo por ver si era verdad. Y bueno, la fiesta no nos persiguió demasiado: como en todas las islas, durmimos en un hotel genial y súper barato, y cenamos una de las mejores cenas de todo el viaje.

Y al siguiente, ya volvimos a Lombok, volamos a Kuta, y al día siguiente, ¡hacia Australia!

¿Volveríamos?

¡Lo hemos hecho! Ya estuvimos en Indonesia hace un año, y hemos vuelto. La otra vez vimos Java y Bali, que es la típica ruta, y esta vez nos hemos ido todo los directos que hemos podido hacia las islas Gili. Sólo hemos estado 8 días en Indonesia, porque nuestra ilusión era llegar a Australia, pero ahora se nos ha hecho corto, aunque supiéramos que sólo estábamos de paso. Si volvemos, nos han hablado muy bien del trayecto en barco desde Lombok hasta Flores... así que si quieres venir a Indonesia, ¡ya tienes tres planes dónde elegir!

A los caballos les da un montón de gustico que los bañen en Gili Air