Bocas del Toro, Panama

Guía de viaje de Panamá

Antes de venir a Panamá, lo única fotografía que nos venía a la mente de Panamá era, por alguna razón, los sombreros blancos de señor que sabe vivir bien. Sabíamos que había un riachuelo fake, de mentira, por donde pasaban barquitos para ir de un lado al otro... pero ya. No habíamos escuchado nunca ninguna mención a San Blas ni a Bocas del Toro, y ahora que estamos aquí, la verdad es que nos da un poco de cosa tener un poco de prisa por marchar. La de veces que hemos estado incómodos en algún sitio, y ahora, la de lugares en los que nos quedaríamos!

Para el recuerdo: vinimos a Panamá única y exclusivamente porque era más barato volar hasta Panamá desde Colombia y entonces tomar un autocar hasta Costa Rica, que volar de Colombia directamente a Costa Rica. ¡Paramos en Panamá y así vemos otro país! Y eso hicimos. Lo que... como siempre, nos liamos. Nos hablaron de Bocas del Toro, y decidimos dar un poco más de vuelta pero disfrutar un poco más de la costa caribeña. Y por lo que dicen, ¡más barata que la costarricense!

El camino hacia Playa Estrella, en Bocas del Toro


La cultura y las personas

De los panameños no podemos decir nada feo. La primera impresión fue al subimos al Uber que nos llevaría al primer hotel en Ciudad de Panamá. El conductor fue un amor. Al llegar al hotel, el chico que nos recibió resultó también ser un amor, al igual que la mayoría de personas con las que nos cruzamos por el camino. Incluso la gente que vende cosas es un amor.

Y como es un amor, nos deja tomarnos una foto con ella


La economía y los dineros

Este es un punto muy loco de Panamá, sobre el que habíamos leído, pero realmente no sabíamos cómo era en realidad. En Panamá, la moneda oficial es el Balboa, y hay monedas que van desde 1 céntimo de balboa hasta un balboa entero. Un balboa equivale a un dólar estadounidense, independientemente del precio del dólar. Siempre vale igual. Y como no hay billetes de 5, 10 o 20 balboas, simplemente usan billetes de dólar. ¡Que loco! Así que indistintamente, vas a encontrar precios en $ o en B/.

Tenemos algo que contarte sobre los cajeros: casi todos nos cobraban entre $4 y $5 de comisión, excepto uno, el banco BAC, dónde pudimos sacar dinero gratis. A lo mejor hay más y no los vimos, pero si tienes que hacerte una chuleta, apúntate este.

Presupuesto

El avión desde Santa Marta, Colombia hasta Ciudad de Panamá nos costó 306€, y el trayecto de lancha y furgoneta desde Bocas del Toro hasta Puerto Viejo, Costa Rica, 36€. Cuando dejemos Costa Rica, ¡actualizamos la sección con los números finales!

Dormir

Dormir en Panamá es un poco caro comparado con el resto de países que hemos visitado. Las cosas bonitas están entre los 40 y los 50€. Nosotros, como no estuvimos demasiado tiempo en Panamá sólo dormimos en dos hoteles, y como acertamos un montón te los recomendamos los dos. Dales un vistazo. El primero es el Ibrais, en Ciudad de Panamá, y el segundo el Stay Bocas, en Bocas del Toro.

Seguridad

Cero problemas. Nosotros estuvimos por la zona del Cangrejo en Ciudad de Panamá y en Bocas Town de Bocas del Toro, y podíamos salir por la noche sin vigilar demasiado. Tampoco vimos malas miradas... todo bien. Algún loco en la terminal de autobús, pero ya es la expectativa, ¿no? Ponen los locos antes de levantar el edificio; esto es así.

Idioma

¡Nos encanta el español que se habla en Panamá! Es como el de casa, pero con un acento caribeño en vez de catalán. ¡Sorpresón! Oh, y a las cosas las llaman por su nombre. Nada de frutilla, choclo, palta... alguna papa, pero ya está.

Transporte

Muchísima gente se mueve por Panamá en autocar. En Ciudad de Panamá salen desde la Terminal de Albrook. Nuestra intención era tomar el bus a San José, Costa Rica por $55, pero nos decantamos por un trayecto de 12 horitas hasta Bocas del Toro, por $24 más $6,50 de la lancha. Los autocares hacen paradas para comer en sitios baratitos, tipo cantina, y son muy cómodos. ¡Muy bien! Que contentos se nos ve con Panamá, ¿no?

La comida

Pues no, no estamos tan contentos con Panamá. Un ramen que probamos y no estaba demasiado bien, varios restaurantes en Bocas del Toro bastante decepcionantes... y es raro que nos equivoquemos, porque entre lo millenials que somos, todo el día mirando estrellitas en Google Maps, y que siempre preguntamos al equipo del hotel a dónde ir...

El único sitio que te podemos recomendar sin miedo es el Sen Vietnam, un vietnamita que hace unas Pho buenísimas, y el Jardín Vegetariano, un sitio muy humilde dónde una señora súper amable de taiwán te sirve lo que señales por $0,75 la ración.

¡No todo es tan caro en Panamá!


El agua

En todos los hoteles a los que fuimos había una fuente de agua fresquita. Así que damos por supuesto que nos invitaban a no beber agua del grifo nunca jamás...

Sanidad

Genialísimo. Y encima, muy barato. En Panamá disfrutamos los dos de unos resfriados importantes, acompañados por fiebres que superaban los 39 grados, y como queremos durar mucho, fuímos a una clínica. Era la típica clínica pequeñita, lo máximo que se puede esperar de Bocas del Toro, como te lo esperarías de Cadaqués. Pues bien, tras hacernos mil preguntas y hacernos varias pruebas, el precio nos sorprendió: $25 por cabeza. Por ser Panamá nos esperábamos, no sé... ¿$70? Al pagar nos acordamos del post que escribimos meses ha sobre no contratar ningún seguro médico.

En ese preciso instante, Roc disfrutaba de 39,1 grados


Internet

¡Primer mundo! ¡Civilización! ¡Ceros y unos a cholón! Tanto en Ciudad de Panamá como en Bocas del Toro hemos tenido un Wi-Fi increíble en el hotel. ¡Como no lo teníamos desde Lima! Que ilusión.

Si lo que quieres es comprar una tarjeta SIM, esto también te va a gustar: todas las empresas ofrecen tarifas similares, y la tarifa es de 7 días de internet ilimitado por $5. Sí sí, internet ilimitado, hoygan! Lo que pasa es que si haces como nosotros, que compras una SIM y con ella compartes la conexión via Wi-Fi, estas tarjetas vienen capadas, y no puedes hacerlo. La buena noticia es que buscamos por internet y llegamos a este video de Youtube, dónde un señor nos cuenta cómo hacer una pirula para que funcione el tethering para SIMs Claro.

¡Por cierto! Nosotros compramos, de nuevo, una SIM Claro para Panamá. Haciendo la pirula pudimos compartir la conexión via tethering, pero Telegram y WhatsApp no funcionaban. Oh, y en todos lados teníamos buenísima conexión, excepto en la zona de Red Frog de la isla Bastimentos de Bocas del Toro, dónde tuvimos que pedirle a una señora que tenía una SIM +Móvil que por favor, llamara a nuestra barca para que nos viniera a buscar.

Visados

Problemón muy serio a la vista. Si no tienes vuelo de salida de Costa Rica, ni tan solo te dejan volar hacia allí. Nosotros nos encontramos el percal el día que íbamos a dejar Colombia. Ya con el check-in hecho vía web, en el mostrador de la aerolínea, al facturar las mochilas, nos preguntaron si teníamos vuelo de salida. Al decir que no, nos dijeron que fuéramos a comprar uno a alguna de las aerolíneas que había en el aeropuerto, o que lo compráramos por internet, pero que sin vuelo de salida no podríamos entrar a Panamá.

Discutimos todo lo discutible: que teníamos un montón de vuelos comprados por Estados Unidos para fechas posteriores, que ya lo hablaríamos con Migración de Panamá al llegar... o como teníamos que hacer una escala de tres horas en Bogotá, que nos dejaran hacer el primer vuelo, ¡y que ya conseguiríamos los vuelos de salida antes del segundo! Pero no.

¿Qué hicimos? Compramos unos vuelos de esos que son válidos durante 24 horas en BestOnwardTicket. La experiencia en la web fue fatal: pagamos pero no recibimos ningún email conforme habían recibido el pago, les tuvimos que escribir explicando que habíamos pagado pero que no habíamos recibido nada... pasó como un cuarto de hora o vente minutos y no recibíamos nada... y con los nervios a flor de piel, al minuto de que cerrara el embarque, nos llegó un email con un vuelo para dos personas de Ciudad de Panamá a Amsterdam. ¡Perfecto! Y así pudimos volar a Panamá, ¡nerviosos y contentos...!

A todo esto, un poco de alegría: no hace falta visado para entrar a Panamá. ¡Pero sí un vuelo de salida! ¿Te lo hemos contado, verdad verdad verdad?

La ruta

Nuestra ruta por Panamá fue muy simple. Estuvimos en Ciudad de Panamá 4 días y en Bocas del Toro 6 días. La pena es que los últimos 4 días en Bocas fue para recuperarnos de un gripazo que nos dejó a 39,5 grados de fiebre...

¿Lo recomendamos?

¡Muchísimo más de lo que nos esperábamos! Por poco no ubicábamos Panamá en el mapa, ¡y resulta que ahora es un súper destino! Ojo, Panamá no es muy mochilero-friendly. Para ir a hacer el purdi en sitios baratos, mejor elige un país asiático al azar. Pero en un año y medio de viaje, pocas playas como las de Bocas del Toro hemos visto por el mundo. Y mira que todo el mundo habla maravillas de San Blas... así que si puedes dedicarle tiempo, Panamá no defraudará. Ojo, y si defrauda, Costa Rica cae al lado y por lo que nos cuentan, es una maravilla de la naturaleza. Así que mira a ver si puedes volar a uno de los países, marchar desde el otro, ¡y que vacaciones te has montado en un momento!

El Caribe dedicándole un guiño a los lectores de este post

Palomino, La Guajira, Colombia

Los mejores hoteles de Colombia

Amigo, una de las cosas más duras de viajar es encontrar dónde dormir, así que vamos a empezar una sección para cada uno de los países dónde pondremos una lista de los hoteles dónde hemos estado y que te podemos recomendar. Los que no nos gustaron no te los diremos, ¿vale? Así, todo lo que aparezca en esta lista, es un sitio dónde estarás genial... o al menos, tan genial como nos gusta viajar a nosotros.

El presupuesto siempre va a estar entre 20 o 25€ y 40€ como máximo, para que puedas seguir dando la vuelta al mundo a nuestro ritmo, y sobretodo, poder llegar a casa. ¡Que quedarse a medias sería una lástima, con lo que ha costado empezar!
El primer post de la serie lo vamos a dedicar a Colombia. ¿La razón? Pues porque ahora mismo estamos en la cama de uno de los hoteles colombianos que te vamos a recomendar. Seguramente, los otros post no tendrán esta pequeña turra de introducción, aunque quién sabe...

Pirañita HostelLeticia.

¡Nuestro primer hostel en Colombia! El Pirañita es una casita de cuatro plantas regentada por una familia. Las habitaciones son humildes, al igual que el desayuno, pero las habitaciones tienen aire acondicionado. Internet no va muy bien, pero es que en Leticia todos los hoteles van por satélite, y eso siempre es una castaña. A todo esto, la familia es muy maja. Nos recomendaron sitios bonitos para comer, nos gestionaron el taxi... ¡muy bien! Click aquí para reservar.

Akel House HotelCartagena de las Indias.

¡Que recuerdos! En Akel House tuvimos la oportunidad de apalancarnos un poco, ¡y qué camas! Internet iba como el rayo, el desayuno estaba muy bien, el equipo se enrolló mucho dejándonos mandar ahí nuestra tarjeta Revolut un día que nos la copiaron... genial. Y el día que decidimos marchar, nos consiguieron una furgoneta hasta el P. N. Tayrona por el mismo precio que la gente de la calle. Click aquí para reservar.

Eco Hotel ChayramaP. N. Tayrona.

En este hotel vinimos por dos días, y terminamos quedándonos cinco. Lo lleva una familia preciosa que te ayuda a organizar tu entrada al Parque Nacional Tayrona por distintos sitios. Además, conocen a mucha gente de la zona que organiza otras actividades: una excursión a visitar el proceso de preparación del cacao, otra excursión a la Playa Cristal pero en barco en vez de en motocicleta... ¡Oh! Y si te gustan los animales, te va a encantar. Tienen a Max a.k.a. Emilio, un golden retriever precioso, tres perros negros pequeñitos y Coqui, una guacamaya colombiana que es una atracción por sí sola. ¡Ah! Y el restaurante era genial y a precio normal y corriente. Click aquí para reservar.

El hotel Chayrama desde la zona del restaurante

La Sirena Eco Hotel & RetreatPalomino.

Nuestro último hotel de Colombia, y de nuevo, vinimos por dos días y nos quedamos cinco. Es un hotel en la misma playa de Palomino, pero a unos cinco minutos de la calle principal. Por esa razón, la playa no está a petar como los otros hoteles. El desayuno está muy bien, el Wi-Fi normalmente va rápido pero a veces cae... y tienen un gato que se llama Mus que está todo el día persiguiendo animalitos. Un sitio para ir y dejar que pasen los días. Click aquí para reservar.

El atarceder desde la cabaña dónde escribimos estas líneas

Cartagena de las Indias, Colombia

Guía de viaje de Colombia

¡Bienvenido a Colombia, tierra de antiguos narcóticos, muchísimo verde verde súper verde, un trozo de selva amazónica, y otro de playa caribeña!

El cabo San Juan, el destino más turístico del P. N. Tayrona


La cultura y las personas

Viniendo de Perú, los colombianos nos han parecido la gente más bonita del mundo. El cambio llegando a Leticia desde Iquitos fue increíble. ¿Cómo puede ser que estando tan cerca, sean tan diferentes?

En Colombia hay muy buen ambiente. La gente tiene tiempo para preguntarte de dónde vienes, te ríen las chorradas que les digas, y en general, encuentras muy buen rollo en la calle. La otra cara de la moneda es que en los lugares turísticos, como en el casco antiguo de Cartagena, te dan muchísimo la turra intentando venderte souvenirs, tours y mierdas parecidas.

Colombianos haciendo barrio en la Plaza de la Santísima Trinidad de Cartagena


La economía y los dineros

Por lo general, se puede pagar en tarjeta en la mayoría de sitios. Y es una suerte, porque sacar dinero del cajero normalmente cuesta entre 13.000 y 14.000 pesos por transacción, que serían unos 3,50€. Hemos buscado bancos que no aplicaran ninguna comisión, y sólo hemos encontrado uno, Davivienda. Los demás cobran todos precios parecidos.

Nos hemos animado a hacer lo que empezamos en la guía de Perú: una lista de las comisiones que aplican distintos bancos colombianos. ¡Ahí va!

Banco Bogotá: 13.200 pesos de comisión con límite de 600.000 pesos por extracción
Bancolombia: 14.520 pesos de comisión con límite de 600.000 pesos por extracción
Davivienda: ¡400.000 pesos sin comisión!
BBVA: ¡300.000 pesos sin comisión!

Presupuesto

Primero el llegar y salir, que para ti serán números distintos: Llegar a Colombia en lancha desde Perú nos costó 81€. Dejar Colombia en un avión hasta Panamá nos costó 306€. 

Y ahora, ¡vivir en Colombia! En los 18 días que estuvimos disfrutando de Colombia nos gastamos 1.569€, unos 87€ al día.

Dormir

Encontrar alojamiento en Colombia no ha sido tan duro como otras veces, y la verdad es que todos los hoteles a los que hemos ido nos han gustado. Tanto, que en dos de ellos íbamos a estar dos días y terminamos estando cinco. Si quieres saber más sobre hoteles, lo hemos juntado todo en este post, con links y todo.

Seguridad

Bueno, habiendo estado en los barrios más seguros de cada sitio, bien... pero todo el mundo nos ha dicho que vigiláramos mucho si nos acercábamos a Bogotá. En Cartagena hay los típicos pesaos que te comentábamos, que te intentan vender cosas y resultan muy desagradables, pero ya está.

Lo importante en Colombia es no dar papaya. What? Ellos entienden que dar papaya es darle a alguien la oportunidad de que te robe o se aproveche de ti. Vamos, que no vayas dejando el móvil encima de la mesa ni cosas así.

Por cierto, nosotros nos movimos por Leticia, Cartagena y la zona de Santa Marta y Palomino, y es muy seguro. Pero nuestros amiguetes Otakutravelers nos dijeron que en Bogotá se respira bastante mal rollo. ¡Avisado quedas!

Policía dando vueltas en quad por la playa de Palomino. Van muy fresquitos.


Idioma

En Colombia ya vemos que la gente usa las palabras caribeñas que tanto echábamos de menos, como en el temazo de Salsa Tequila. Ya tenemos cerca el acento cubano, y por fin, llaman al aguacate por su nombre, y no "palta" como en tantos países del nuevo continente... ahora Carrefour.

Y tras unas semanas en Colombia, la verdad es que queremos apuntar que tras Chile, Bolivia y Perú, Colombia son los más fáciles de entender. Usan casi las mismas palabras que nosotros, no dicen "pó" al final de cada frase, no hablan ni quechua ni aymara ni nada raro... Normal. Lo que viene a ser gente normal.

Todos hacemos faltitas de vez en cuando


Transporte

Por Colombia nos hemos movido en todo tipo de transportes: en lancha, barca, motokar taxi, furgoneta... y como no, avión. Los precios no son muy locos. Para ponerte un ejemplo, ir en una furgoneta turística desde Cartagena hasta Tayrona, que fueron cinco horas de viaje, costó 69.000 pesos por cabeza, que equivale a 18,26€. Sobre los vuelos locales, son bastante económicos. Por ejemplo, encontramos vuelos desde Cartagena a las islas de San Andrés por unos 60€.

La vida moderna es ir cinco en una moto

Si lo que quieres es moverte muchísimo, todos los pueblos y ciudades se unen mediante autocares bastante económicos. Aunque claro, ten presente que Colombia es bastante grande...

La comida

¡Oh, la comida colombiana! La gastronomía no es una razón para viajar a Colombia, pero si ya estás por aquí, vas a disfrutar de sus extravagancias.

Antes de asustarte un poco, es importante comentarte que hemos comido muy bien. Las raciones normalmente son platos combinados con frijoles, arroz, ensalada de aguacate y cebolla, y un trozo de ternera, chorizo, cerdo o un pescado. Por supuesto, la calidad de la carne va en relación a lo que pagues. Hemos comido menús por 2,50€ por persona, pero claro, la carne era humilde, de esas secas que hacen bola... ¿pero acaso te quejarás?

Como nuestro paso por Colombia estuvo siempre muy cerca del Amazonas y del Caribe, siempre tuvimos muy cerca pescados muy raros y curiosos. Hoy mismo hemos comido pargo rojo y sierra, dos pescados propios de la región caribeña. Si te gusta el pescado, vas a disfrutar, porque un plato de pescado fresco acompañado de arroz y frijoles y cosas cuesta unos 5€ como máximo.

Ahora sí, vamos a hablar de cosas locas. En la zona amazónica comen un gusano enorme que ellos llaman mojojoy. Por lo que hablamos con la gente de Leticia, es bastante común de comer, y al paladar es como si fuera una bola de mantequilla que explota al morderlo. Yummy! Los mojojoy viven dentro de unas palmeras que se llaman aguaje, de las que hacen un zumo que dice que te vuelve homosexual... muy del pasado. ¡Por cierto! En Perú lo llaman suri, pero es lo mismo.

Los mojojoy se comen fritos o crudos. Yay!

A diferencia de Perú, en Colombia nos sentimos muy cómodos probando comida callejera. Llegamos a Leticia y nos enamoramos de este señor, que hacía arepas buenísimas rellenas de queso. Cuando lo comentamos con la chica del hostel, nos dijo que eso no era nada colombiano, y que probáramos unas cosas que eran como unas crêpes, pero hechas de harina de yuca. Se llamaban mandioca. Valían 8.000 pesos (2€) las de verduras, y unos 16.000 (4€) las de ternera, cerdo o pollo.

Arepas riquísimas en un puestecido de Leticia
La mandioca, la crepe de verduras y cosas

Ostras, ¡casi nos olviamos! ¡Lo de las hormigas culonas! Sep, en Colombia es bastante típico comer un tipo de hormiga a la que llaman hormiga culona. La primera vez que las vimos fue en Cartegena, dónde un señor las vendía por la calle, dentro de una caja. Otro día, el dueño del hostel al que fuimos nos enseñó una de cerca... y le hicimos esta foto, para que te hagas a la idea. Dicen que están bien... pero a nosotros no nos parecía tan genial. Si no nos comemos las hormigas de casa, ¿por qué nos comeríamos las colombianas? Sería injusto y cruel.

Una hormiga culona y Emilio, el señor que regentaba el hotel

El agua

Psss mal rollito. Solo en Medellín y en Bogotá hay agua de calidad. En el resto, es mejor que bebas agua embotellada. Cosa que también es tristona, porque la mayoría de botellas son de agua tratada en vez de agua mineral, y saben un poco a rayos.

Sanidad

No sabemos cómo ha podido suceder, pero en tres semanas que llevamos en Colombia, no hemos visto ni un hospital. ¡Ojo! Y mira que en todos los países en algún momento pasabas por delante de un hospital. Y lo mismo sobre farmacias, las que hemos visto no parecía que fueran a tener Symbicort. Pero tampoco te preocupes, no vas a venir a Colombia a ponerte malo y, si enfermas, tampoco vas a ser el único enfermo de todo el país. Lo que pasa es que como nos gusta ser muy subjetivos y opinionated, no te vamos a mentir: no hemos visto ni un hospital en Colombia.

Internet

En las ciudades, la conexión va como el rayo. En Cartagena pudimos bajarnos el último capítulo de Juego de Tronos en 7 minutos. ¡Nos sentíamos como en casa! En cambio, en Leticia, que está en medio de la selva, tenían que conectarse a internet por satélite e iba muy, muy a pedales. Lo mismo con nuestra SIM: en las ciudades iba genial, pero en la selva iba muy pero que muy mal, si es que funcionaba.

Sobre nuestra SIM: compramos la de Claro, la única empresa que ofrece algo de cobertura en áreas remotas como Leticia. La SIM costó 5.000 pesos (1,32€), y la cargamos con 2GB durante 15 días por 20.000 pesos.

Visados

¡Gratis! El único problema es que cuando llegamos a Leticia en lancha desde Iquitos, nos encontramos la caseta de la policía cerrada. Cierran a las 17:00. Así que tuvimos que volver al día siguiente para que nos sellaran la salida de Perú y la entrada en Colombia. Sí, durmimos en Colombia sin el sello de entrada... y no pasó nada. Sudamérica es un poco can pixa, recuérdalo.

El puesto fronterizo de Leticia. No se ve serio, ¿verdad?


La ruta

Como veníamos del frío y teníamos muchas ganas de apalancarnos en la playa, nuestro plan fue volar hacia la zona caribeña en cuanto tuviéramos la oportunidad. Así que llegamos por Leticia, nos quedamos unos días a ver si la lluvia nos dejaba visitar la selva amazónica colombiana, y como no nos dejó, volamos a Cartagena. Ahí vivimos un poco la vida medio ciudad medio pueblo, y de ahí nos fuimos al Parque Nacional Tayrona. Pasamos unos días, fuimos a Palomino, nos tumbamos durante cinco días a no hacer nada, y nos fuimos a Panamá. ¡Que tranquila nuestra vida colombiana!

¿Lo recomendamos?

Sí. Hay muchísimas pero que muchísimas cosas por hacer en Colombia. Nosotros nos lo tomamos muy con la calma, pero los amiguetes Otakutravelers se pasaron un mes y medio recorriéndola, y mira que ellos no paran ni para comer. ¿Volveríamos? Hombre, no sé. A lo mejor nos hemos cansado de viajar y Colombia no te ofrece nada demasiado de extremo, como que todo es un poco parecido a casa, pero para un viaje de vacaciones normal, de dos o tres semanas, si tienes energía, es un buen destino.

Coqui, la guacamaya colombiana del hotel Eco Hotel Chairama, al lado del P. N. Tayrona

Río Piedras, Colombia

No comprar nunca vuelos en Vayama

¡Holita!

Este post lo vamos a escribir por dos razones: la primera, para tener un recordatorio nosotros mismos de no reservar un vuelo con Vayama nunca más. Y la segunda, para que tampoco lo hagas tú, así te ahorras un mal rato.

Ahí va un resumen de la experiencia.

El día 28 de mayo, buscamos en SkyScanner un vuelo de Santa Marta a San Andrés para el día 30 de mayo, a dos días vista. El mejor precio lo ofrecía una web llamada Vayama, sólo disponible para móvil. Reservamos el vuelo, ponemos los datos de la tarjeta de débito, recibimos un cobro de 3,35€, y ya. ¿Sólo 3,35€? Que raro... La web nos dice que en un rato nos mandarían un email de confirmación, y en 24 horas como máximo, un email con los vuelos.

Al cabo de una hora, aún no habíamos recibido ningún email. Y tampoco al cabo de dos horas... así que buscamos el formulario de contacto en la web de Vayama, y les preguntamos qué está pasando. Clicamos el check de "Mándame una copia del email", y enviamos la consulta. ¿Sorpresa? Tampoco recibimos una copia del email. Miramos en spam, y nada. No recibimos los emails de Vayama.

En todo caso, van pasando las horas, y nos vamos poniendo nerviosos... en teoría tenemos un vuelo en dos días, pero en la práctica no sabemos nada de la empresa en la que los hemos reservado. ¿Qué hacemos? ¿Compramos los vuelos otra vez en otra empresa, damos esos 3,35€ por perdidos, y ya está? ¿Y si al final acaban cobrándonos el total de los vuelos y hemos reservado de nuevo porque sí?

Al día siguiente, ya a un día del vuelo, les mandamos un tuit. Y al cabo de un rato, recibimos un email que ha escrito alguien con sus manitas, que dice que nos han mandado otro email automático explicando que el precio del vuelo ha subido, y que tenemos que pagar la diferencia. ¡Claro amigos! ¡Los precios de los vuelos suben! Ellos tardan un día a reservar los vuelos, y ¿tengo que pagar yo la diferencia...? A todo esto, tampoco recibimos nunca el email automático, sólo el que escribió alguien...

Conclusiones: La primera, no comprar nunca más en Vayama. La segunda, que esta gente tuvo el servidor de correos caído durante más de un día, y no se dio cuenta. Mal, mal, mal. Y la tercera, consultar antes en Google cuando se compran vuelos en una empresa que desconoces, porque está internet lleno de gente quejándose de ellos.

Cusco, Peru

Guía de viaje de Perú

¡Bienvenido al Perú, tierra de incas, pisco sour, mucha selva, animales raros, un dentista muy bueno y mucha diferencia entre precios para locales y precios para guiris!

Nuestra llegada a Perú fue un poco precipitada: teníamos mucha prisa para ir a un dentista que encontramos en Cusco. Así que al llegar a Cusco, los dos pasamos por las manos del cirujano, y nos vimos obligados a estar tres semanas de parón, protagonizadas por extracciones, restauraciones y muchos medicamentos. El viaje empezó un poco mal, porque a nadie le gusta tener el culo quieto mientras estás dando la vuelta al mundo, pero a cambio nos pudimos mezclar un poco con el barrio, conocer un montón de restaurantes de la ciudad, escribir este post...

Mientras escribimos estas líneas estamos bajo los efectos del ketorolaco y la amoxicilina, y tenemos un sutil sabor de perioaid en la boca. El contexto es inmejorable para introducirte las alegrías y los peligros con los que te encontrarás en Perú. ¡Allá vamos!

¡El Machu Picchu, la joya inca, junto a dos joyas catalanas!


La cultura y las personas

Como siempre, en todos lados hay gente maja, pero creemos que si no eres tan simpático y amable y bonito como nosotros y tienes tanto tiempo que dedicarle a hacer amiguitos por ahí dónde vayas, Perú no es un sitio que te abrace demasiado. Nos estamos sintiendo un poco como en Tanzania, dónde hay demasiada gente que quiere timarnos de un modo u otro...

Cómo no, nos hemos pegado risas con gente de todos lados, explicado historietas con camareros, dentistas, guías y tenderos... pero Perú no será nuestro país favorito, y en gran parte es por la gente. Esperemos que a ti te abrace más que a nosotros...

Edit! Ahora que hemos cruzado la frontera colombiana, vemos que los colombianos son gente mucho más simpática. Así que ahora que la comparación es tan evidente, ya podemos afirmar más rotundamente que los peruanos no son ositos amorosos. Que tampoco es que te vayan a tirar piedras, ¿eh? Pero tampoco es que vayas a hacer mucha vida de barrio.

La economía y los dineros

¡Por fin una moneda distinta! La moneda oficial peruana es el Sol, antes llamado Nuevo Sol. El símbolo es S/, pero antes era S/., con punto final. Y hay varias ediciones de billetes y monedas con el mismo valor, para que te lies un poco. Y además, para más inri, hay bastantes billetes falsos en circulación, así que tendrás que acostumbrarte a mirar que no te cuelen una fotocopia como nos colaron a nosotros.

Esta vez hemos hecho una jornada de investigación periodística para regalarte una lista de los diferentes bancos que hay en Perú, con sus respectivos cajeros, límites por transacción, y comisión por retirada. ¡Como nos lo hemos currao'! Y que feo que lo digamos nosotros.

Caja Cusco: límite de S/450 por retirada, aplicando S/18 de comisión
BBVA: límite de S/400 por retirada, aplicando S/25 de comisión
Scotiabank: límite de S/400 por retirada, aplicando S/20 de comisión
Banco de la Nación: límite de S/400 al día a MasterCard y S/800 al día a VISA, y sin comisión
BCP: límite de S/700 por extracción sin comisión

En resumen: visita siempre que puedas el BCP, y cuando no haya ninguno cerca, un Banco de la Nación. CBP sólo lo vimos en Lima y en Iquitos, pero Banco de la Nación hay en todos lados, incluso en Aguas Calientes, el pueblecito al lado del Machu Picchu.

Imporante de recalcar: el límite del Banco de la Nación es de S/400 al día para MasterCard y S/800 para Visa. La clave es llevar varias tarjetas. Por ejemplo, nosotros traíamos una tarjeta de cada, así que podíamos sacar S/1.200 de golpe. Una triunfada.

Para terminar con la sección, un tema muy pero que muy loco que no hemos encontrado en ningún rincón de Internet: en algunos comercios peruanos, cuando te cobran con tarjeta, te cargan un 20% extra, porque sí. Es decir: cuando pones el PIN en la maquinita, te dice que te cobra S/50, pero lo que te aparece en la app de tu banco es que te han cobrado S/60. La liamos increíble con el restaurante que nos hizo la jugarreta, y tras hablar mucho con el jefe del local, su banco, el responsable del datáfono, y una agente de nuestro banco, llegamos a la conclusión que te contamos: el banco del datáfono te añade un 20% con todo el morro, pero al cabo de unos días corrige el cobro y te lo deja como toca. Es decir: si no te das cuenta, no pasa nada y todo acaba bien, pero si te parece que te están cobrando de más, no te enfades. Oh, y por cierto, los peruanos no saben nada de eso. El señor del restaurante flipaba al ver lo que nos estaban cobrando de más, y cómo nuestro banco nos explicó eso del 20%. Nos pidió que le hiciéramos forward de los emails y todo, para demostrarle a los chicos de su banco que nosotros no éramos producto de su imaginación.

Presupuesto

Llegamos a Perú desde Bolivia en un autocar que costó 6,43€, y salimos de Perú hacia Colombia en una lancha que nos costó 12 horas y 81€. En los 39 días que nos pasamos en Perú gastamos 3.432€, que son 88€ al día. Por supuesto, sin contar el dentista, que si todo va bien, ¡tú no tendrás que visitarlo!

Seguridad

En un año y tres meses de viaje, pasando por 25 países, Perú es el que más nos ha sorprendido. No hemos sentido que nos fueran a robar ni matar ni torturar ni nada así, pero nos han intentado timar por todos lados. Enumeraremos las cuatro veces que recordamos, aunque haya sido alguna más.

El primer día que pisamos Perú, el chico de la tienda Claro, dónde compramos la SIM, nos quería cobrar 15 soles en vez de 5, argumentando que el precio para turistas era superior. ¡Normas de la casa! Le hicimos la rosca hasta que se puso a temblar y nos devolvió los 10 soles de más que nos cobró. Más tarde, preguntamos en otra tienda Claro para confirmar lo que habíamos visto en su web oficial, y el precio era de 5 soles para todo el mundo. Muy bien, Perú, qué bienvenida...!

Lo siguiente que sucedió es que nos colaron un billete falso de 20 soles, algo más de 5€. Nos enteramos cuando fuimos a pagar en un supermercado; la cajera lo detectó rapidísimo y no lo aceptó. El modus operandi es que te devuelven un cambio de 80 soles en 4 billetes de 20 soles, y uno de ellos es fake. Como hay tanto papel entre manos, no te das cuenta. ¡Que listos!

Lo penúltimo fue que al ir a buscar medicamentos con receta médica, nos enchufaron un medicamento más caro que el que nos habían prescrito, y que encima no era exactamente lo mismo. Al darnos cuenta volvimos a la farmacia, y tuvimos que dar bastante a chapa para que comprobaran que ¡oh! sí que tenían el mismo medicamento... por supuesto, no nos devolvieron la diferencia, pero nos dejaron comprar otra cosa con ese dinero que nos debían. ¡Win-win para la farmacéutica!

Y lo último es muy grande: en Iquitos, la ciudad fronteriza con Colombia, tanto el vendedor de tickets para el barco como el policía de migración nos dijeron que podíamos sellar la salida de Perú en nuestro pasaporte en Leticia, la ciudad fronteriza del lado colombiano, y que la caseta de la policía de migración estaría abierta hasta las 23:00. Al llegar a Colombia a las 17:10, nos encontramos la caseta cerrada, sin poder hacer la salida de Perú y la entrada de Colombia hasta la mañana del día siguiente.

En resumen, en Perú solo hay peligro de que te roben en los barrios raros de Lima, pero de que te van a intentar engañar en algún momento estamos segurísimos. ¡A nosotros nos intentaron engañar el primer día, y nos engañaron el último! Que grande. Y mira que tras un año y cuatro meses, ya estamos bastante viajaditos... Digamos que Perú tiene el índice de mentirosos per cápita más alto del mundo.

Idioma

Nuestros amigos los colonos hicieron muy bien su trabajo, y todo el mundo habla español. A diferencia de Chile, hay quién incluso habla inglés en los sitios turísticos, como Cusco o Iquitos. Pero a veces hemos tenido que hacer de traductores en sitios un poco más extraños, como en el dentista... No planees ir al dentista si no sabes leer estas líneas, ¿vale? Vale.

Bueno, español lo que se dice español... ya sabes.


Transporte

El medio de transporte habitual para moverse por Perú es el autocar. Nuestra experiencia fue un viaje de Puno a Cusco: 10 horas de trayecto nocturno en unos sofás reclinables 160º, con puertos USB para cargar el móvil y Wi-Fi en el autocar. Cada pasaje costó 17€. No es una ganga, pero no es para nada caro. ¡Oh! Y nos trajeron un matecito de coca durante el viaje.

Más cosas: en Cusco hay Uber, pero es mucho más caro que si paras un taxi normal y corriente. Por supuesto, los taxis te querrán cobrar de más, pero todo es negociable. Pero claro, por eso te has ido de viaje: para vivir la experiencia de subir a taxis sin taxímetro.

Anna minutos antes de entrar en un sueño profundo de babita


La comida

Viniendo de Copacabana, Bolivia, dónde todo el mundo nos cobraba muchísimo por comida mediocre, en Perú nos encontramos con comida de más calidad, o incluso muy pijilla, a precios muy razonables si comparamos con los de casa. Para que te hagas una idea, un menú local cuesta unos S/10 (2,70€) por persona, mientras que una cena en un restaurante turístico súper bueno cuesta unos S/40 (10,80€). Luego está que un capuccino cueste más que un menú de calle y cosas así, pero ya se sabe, el capuccino cotiza en bolsa vayas dónde vayas.

La trucha típica de la zona del Titicaca al estilo mamá de Roc
Carne de cocodrilo y pescado típico del Amazonas en el mercado de Iquitos



El agua

Como teníamos miedo de infectar nuestras heridas bucales, estuvimos comprando botellines durante todo nuestro paso por Perú. Para que te hagas una idea, una botella de dos litros y medio cuesta S/3,50, que son unos 0,80€. Hay muchísimas marcas de agua, y la que más mola es San Luís. ¡Avisado quedas!

Sanidad

Tras pasar por Chile, dónde nos pedían 92€ por el Symbicort, y por Bolivia, dónde ni tan sólo conocían tal fármaco, en Perú pudimos comprar 120 dosis más de nuestra preciada droga. Nos costó 54€. Como en casita si no llevas receta médica. Por cierto, en Puno nos dijeron que este medicamento tan caro sólo lo encontraríamos en Cusco... es decir, tampoco es tan tan fácil de encontrar. Parece que sólo lo venden en ciudades turísticas.

Si eres asmático reconocerás la caja del Symbicort

Otro tema sobre la sanidad: desde Chile que queríamos ir a un dentista, y claro, no a uno cualquiera. Los dos tuvimos que arrancarnos las muelas del juicio, y en Cusco encontramos un dentista a la altura de nuestra salud. Se llama Denstro, y nos pareció más profesional que los que visitábamos cerca de casa. Increíble. Si os importa el precio, la profilaxis cuesta S/150, las extracciones entre S/400 y S/650 dependiendo de la dificultad, y los empastes, de S/100 a S/200 según lo profundos que sean. Así que amigo, a lavarse los dientes muy fuerte.

Todo eran risas. ¡Antes y después! Que valiente es Anna.


Internet

En los hoteles no es que vaya demasiado rápido, pero se puede sobrevivir. Sólo en Lima tuvimos un internet como un rayo, pero tanto en Cusco como en Puno fué bastante mediocre. En Iquitos fué fatal: iba tan mal, que casi casi llegamos a entablar conversación entre nosotros, para hacer algo.

Sobre la tarjeta SIM, nosotros compramos la de Claro por 5 soles (1,34€) y la cargamos con 3GB por 30 soles (8,05€) tres veces. A veces no iba muy rápido, a veces perdía la cobertura... pero tampoco fue un inconveniente mayor.

Recuerda lo que te comentamos en la sección de seguridad, que nos intentaron cobrar S/15 por la SIM en vez de S/5... qué morro. Gr.

Visados

Para los españoles no hay ningún problema. Nosotros entramos desde Bolivia, y tan sólo nos preguntaron que cuánto tiempo queríamos estar en Perú. Dijimos que 90 días, que es el máximo, y no nos preguntaron nada más. ¡Bienvenidos a Perú!

Eso sí, vimos algún latinoamericano quedarse en la frontera, y tener que volver a Bolivia con la cabeza baja...

La ruta

Nosotros pisamos Puno, Cusco, Lima e Iquitos, en nada más y nada menos que 39 días de diversión. En Puno sólo pasamos la primera noche. En Cusco estuvimos 26 días: cuatro días de excursiones de un día, tres dias en Aguas Calientes para ver el Machu Picchu con mucha calma, y el resto, de dentista y vida de barrio. En Lima, 5 días de parón en un AirBnb que nos hizo sentir como en casa, y comiendo como hacía tiempo que no comíamos en los restaurantes del barrio de Miraflores. Y en Iquitos 7 días, 3 de ellos en un tour por la selva amazónica.

¿Lo recomendamos?

¡Sí, y tanto! Un viaje por Perú está muy bien porque sus tres destinos principales, Cusco, Lima e Iquitos te ofrecen cosas muy distintas. En Cusco hay el Machu Picchu y un montón de excursiones de un día para visitar el legado Inca. En Lima, hay una ciudad bastante bonita con una gastronomía exquisita. Y en Iquitos, nuestro primer contacto con la selva Amazónica, y de momento mejor que la que tuvimos en Colombia. ¡Así que de cabeza a Perú! Por cierto, nosotros estuvimos 39 días por estos lares por el tema del dentista, pero con un par de semanas deberías tener suficiente. Por supuesto, si puedes estar tres, irás menos con las prisas, pero si no tienes este lujo y tienes ganas de correr un poco, dos semanas y ala. ¡A visitar cosas Incas!

Nos despedimos con Ramón, uno de los muchos gatos que hay en el barrio de Miraflores de Lima. ¡Disfrútalo!

La Paz, Bolivia

Guía de viaje de Bolivia

Roc haciendo el tontico en el Salar de Uyuni

¡Bienvenido a Bolivia!

Ante todo, tenemos que advertirte: en Bolivia no hemos hecho una ruta tan larga y completa como en el resto del viaje. Bolivia es lo que hay entre que descubrimos que teníamos que visitar un dentista serio, y el dentista serio en sí. Nos pensábamos que Bolivia sería un país muy de paso, con muy poca personalidad, muy pobre y sin posibilidades... y ha sido todo lo contrario. Si tienes la suerte de poder dedicarle tiempo, ¡hazlo! Nosotros te vamos a contar nuestra experiencia para que vayas más preparado que nosotros, pero sintiendo un poco de pena por haber marchado demasiado deprisa.

La cultura y las personas

¡Oh que amor! En cada país nos parece que la gente es aún más simpática, y Bolivia no es una excepción. Todo el mundo ha sido súper amable con nosotros: camareros, gente que iba en el mismo teleférico que nosotros, guías, el equipo del hotel, la recepcionista de la oficina del tour, la peluquera, la gente a la que le compramos la SIM... en resumen, todo el mundo ha demostrado ser más bonito de entrada de lo que éramos nosotros.

La economía y los dineros

La moneda de Bolivia es el llamado boliviano. Es gracioso. Es como si en Catalunya el fuet costara dos catalanes y medio.

En la mayoria de sitios no muy turísticos no aceptan tarjeta, pero ahí va la alegría: ¡los cajeros no cobran comisión por sacar dinero! Así que da igual pagar en metálico o en tarjeta.

Otra curiosidad: no hay NFC. Nos habíamos acostumbrado a pagar con el móvil en Chile, Nueva Zelanda y Australia, pero ahora tenemos que pagar en papel. D'oh!

Presupuesto

En los 9 días que hemos estado en Bolívia nos hemos gastado 832€, que son 92,50€ al día. Eso es una puta locura teniendo en cuenta el poco presupuesto con el que te puedes mover por Bolivia, pero claro, hemos ido a restaurantes geniales, alguno de autor, hecho el tour del Salar de Uyuni... todo tipo de cosas a las que ya no estábamos acostumbrados, jijiji

Por cierto, llegar a Bolivia desde Chile nos costó los 262€ que nos costó el tour del Salar, y salir de Bolivia para ir a Perú costó 6,43€, en un autocar de 4 horitas de Copacabana hasta Puno.

Seguridad

¡Cero problemas! Al menos en Uyuni, La Paz y Copacabana no pasó nada sospechoso.

Bueno... es verdad... Anna vió un vagabundo que llevaba algo parecido a una navaja... pero a lo mejor era para pelar la pera o untar mermelada... quién sabe.

Idioma

Viajar por sudamérica es genial justamente por eso. Hace un par de meses aterrizamos en Chile, y nos soprendríamos de no entender la mitad de cosas. Ahora ya estamos acostumbrados. En los restaurantes tenemos que preguntar muchísimo por los ingredientes, y siempre nos explican qué es cada cosa con muchísima paciencia.

En todo caso, si sólo hablas inglés, lo tienes chungo. Primero, porque en Bolivia no se lleva demasiado en inglés en zonas que no sean muy turísticas, y la segunda, porque estas líneas están en español. ¿Ya?

Y por último, si eres un explorador del mundo, te gustará saber que conforme más te alejes de la capital, más posibilidades tendrás de escuchar quechua y aimara. Y suenan muy, muy diferente a todo. Son los vascos de hispanoamérica.

Transporte

Moverse por Bolivia implica sí o sí tomar autocares. Y es una experiencia sobrenatural. Nosotros fuimos de Uyuni a La Paz en un autocar nocturno de 10 horas por 150 bolivianos (19€) por persona, y de La Paz a Copacabana, en un autocar diurno de 3 horitas por 50 bolivianos (6,40€) por persona. Oh, y por supuesto, había autocares más caros y más baratos. Los más baratos no tenían sillón súper ancho y súper reclinable como el nuestro, y los más caros incluían cena y desayuno en el mismo autocar.

Ostras, una curiosidad: ¿sabías que en La Paz hay la red de teleférico urbano más grande del universo? Nosotros no teníamos ni idea, y es impresionante. Da solución a una ciudad súper abarrotada, con un desnivel imposible... nos quedamos a cuadros al ver lo bien que lo han hecho, de verdad. ¡Bravo, Bolivia! Si te interesa mucho el tema, pusimos más fotitos en este post de Instagram.

Esto es como volar por la Diagonal de Barcelona


La comida

Bueno, esto es lo que más nos está sorprendiendo de Bolivia.

Nuestra expectativa era malísima. Marc, un chico que conocimos en Nueva Zelanda, nos dijo que el plato nacional de Bolivia eran las patatas fritas con frankfurt. Y la verdad es que sí, pero ofrece mucho más.

Ante todo, tenemos que hacer una confesión: nos dejamos la pasta en comida. Como te comentábamos en la entrada al post, veníamos de Chile, dónde incluso los menús sencillos se disparan bastante, y de comer muy pero que muy mal durante el tour por el Salar de Uyuni. Así que cuando llegamos a La Paz, buscamos muchísimo por Google Maps para comer como unos señores.

Visitamos un mejicano buenísimo, un vegetariano de escándalo, comimos por primera vez en nuestra vida en un restaurante de autor, nos dejamos sorprender por un menú súper local pero de primerísima calidad... bueno, es que incluso en el hotel dónde dormimos cocinaban de primera. Sobre el precio, normalmente nos gastábamos unos 80 bolivianos en total, que son unos 10€. Sólo se disparó la cena de autor, que costó 400 bolivianos entre los dos, unos 51€.

Sopa de maní a.k.a. cacahuete
Chairo: la versión boliviana de la escudella catalana
Ají de lengua de ternera, acompañada de chuño recubierta de salsa de cacahuete

Por cierto, las fotos son del menú de 40 bolivianos por cabeza del restaurante Luciérnagas de La Paz.

Para terminar, un apunte: si vas canino, a menos de cinco calles de un barrio bastante pijín llegamos a encontrar menús de tres platos, incluyendo un trozo de carne a la brasa, por 10 bolivianos, casi 1,30€. ¡Busca eso en Chile!

Estos números no los habíamos visto antes en un año y pico de viaje
¡Edit! Nos vemos obligados a editar, tristemente, este post. Al llegar a Copacabana, todo nuestro entusiasmo sobre comer en Bolivia desapareció. Subieron muchísimo los precios, bajó la calidad... que pena. Así que si vas a Bolivia, ¡pasa unos días en La Paz probando todo lo que se te ponga enfrente!

El agua

Por lo que hemos preguntado, el agua es potable, pero tiene tanto sabor a cloro que ni tan sólo los locales la toman. Pide botellines de agua. Esto no es Chile, dónde te clavan 3€ por cada una... aquí valen un eurete o menos. Yay!

Sanidad

Tristemente, Bolivia es el primer de los 24 países que hemos pisado dónde no venden Symbicort. Suerte que nos quedan 40 dosis mientras escribimos estas líneas... En todo caso, tienen otras cosas para tratar el asma, pero no con los mismos principios activos que el Symbicort. Si te preocupa mucho el tema, trae Symbicort de casa, o compra lo equivalente al Ventolín, el salbutamol, que sí que lo venden.

¿Y sobre los hospitales? Pues no sabemos. Nuestra teoría es que en todos los países hay ricos, pero Bolivia no es un sitio dónde nos gustaría ponernos enfermos. No sé, ven sano y ya está.

Internet

En los hoteles dónde nos alojamos Internet iba bastante bien. Eso sí, eran hoteles relativamente pijines, de 28€ por noche uno y 31€ el otro.

Sobre internet en el móvil, en Uyuni nos compramos una SIM de Entel, la empresa del estado. Costó 10 bolivianos (1,30€) la SIM, y 50 bolivianos (6,40€) cada pack de 2 GB. Sobre la velocidad, la verdad es que incluso en La Paz, a veces iba muy muy a poco a poco...

La tienda de Uyuni dónde compramos la SIM de Entel 

Otra cosa increíble: en La Paz encontramos teléfonos fijos, de los antiguos, en la mesa de alguien, ¡para que pudieras llamar! Como las cabinas telefónicas de antaño, pero servidas por particulares.

De nuevo, Bolivia nos sorprende con algo que no habíamos visto jamás


Visados

¡Ningún problema! Entrar a Bolivia por tierra desde Chile fue gratis, y no nos preguntaron por nada. Íbamos en el tour del Salar de Uyuni, de manera que todo eran bienvenidas. Dice internet que lo único que necesitas es la vacuna de la fiebre amarilla. No nos la pidieron, pero si no la tienes, póntela. Es casi gratis y te ahorras una muerte agónica. ¡Todo ventajas!

La ruta

La nuestra fue muy simple: llegar a Uyuni desde Chile, ir a La Paz, y de ahí a Copacabana. Como teníamos prisa para llegar a Cusco, Perú, no pudimos entretenernos todo lo que nos había gustado...

¿Lo recomendamos?

¡Pues claro! Con el poco tiempo que le hemos dedicado, nos hemos quedado con muchísimas ganas de más. Como vas a ser relativamente rico en Bolivia, puedes hacer cosas que en otros países como Chile no podrías. Gastronomía de primer nivel, muchísima montaña y naturaleza, una cultura muy diferente y además, muy desconocida... ¿Sabías que en Bolivia hay muchísimas cholitas? ¿Qué? ¿Que no sabes lo que es una cholita? Pues no te vamos a poner el link: ¡compra un vuelo y ven!

San Pedro de Atacama, Antofagasta, Chile

Chile en 48 días de mochileo

La laguna Miñiques, una de las lagunas altiplánicas en la zona del desierto de Atacama

¡Pues con la broma ya llevamos más de un mes y medio en Chile!

Como Chile es tan caro, encontrar una ruta relajada por estos lares no es cosa fácil. La mayoría de gente viene dos o tres semanas a Chile, y tienen que hacer las cosas con muchísima prisa... así que en este post vamos a contaros por dónde nos hemos movido nosotros, con nuestro plan inquieto pero sin prisas extremas. Ya sabéis, con la posibilidad de perder el tiempo hablando con ese o aquel, visitando cosas que te cuentan los chilenos sobre cosas que a lo mejor no salen en la Lonely Planet... nuestro rollo desenfadado antiviajero. ¡Ah! Y si tenéis un poco más de prisa que nosotros, que es normal, os lo diremos... porque hay sitios en los que nos hemos pasado demasiado tiempo, y no hace falta que tropecéis con la misma piedra.

Por cierto, para situaros un poco en contexto: nosotros llegamos a Chile des de Nueva Zelanda, y era la primera vez que pisábamos Latinoamérica. Nos esperábamos disparos, secuestros... lo típico. Y ya os lo contamos en la guía de viaje que no podéis dejar de leer, que nada más lejos de la realidad.

En este post vamos a poner un montón de fotos, links, precios... todo lo que recordemos. ¡Sé curioso! Los links van a llevarte a Google Maps, así que vas a ver cómo son los alojamientos que hay en Chile, qué tipo de comida se sirve en los restaurantes... e intenta no agobiarte mucho. La única parte un poco difícil de este viaje es la parte de Patagonia, pero el resto, simplemente es muy cara. ¡Uh!


Valparaíso. 7 días.

Tal como aterrizamos en el aeropuerto de Santiago de Chile, nos subimos a un autocar y nos fuimos directos a Valparaíso, sin pisar la capital. Las capitales normalmente son una turra, así que si no las pisamos, eso que nos ahorramos. ¡Y así llegamos a lo que los chilenos conocen como Valpo!

Tras un año y pico hablando en inglés cono todo el mundo, decidimos pasar una semana en Valparaíso para aclimatarnos, y fue una idea genial. En Valparaíso vivimos vida en las calles, las plazas, gente muy buenrollera, mucho ambiente de barrio... y para ponerle la guinda al pastel, el fin de semana organizaron un festival de jazz dónde hubo un ambientazo, y además, gratis. ¡Y qué cervezas!

El turisteo que se hace en Valparaíso es visitar los distintos cerros. Os preguntaréis qué es un cerro. Como nos contó nuestra host de AirBnb, "un cerro es un cerro". Para los chilenos, un cerro es una montaña, sea de la altura que sea. Pues bien, Valparaíso tiene el encanto de que la mayoría de la ciudad está en los cerros, a los que se accede pateándose una subida de cuidao', o subiendo con unos ascensores del año de la catapún bastante bonitos, y por lo que te cobran miseria. Si quieres buscar alojamiento o fotos incluso más cuquis que las nuestras, el cerro más turístico es el bienllamado Cerro Alegre.


Cuando nos aburrimos de tanta vida callejera, colores, graffitis y vida urbana, volvimos al aeropuerto de Santiago, y volamos hasta

Puerto Montt. 1 día.

Aunque sólo fuimos a pasar la noche. Nosotros teníamos entre ceja y ceja ir a Chiloé y desde ahí a la Patagonia, así que en Puerto Montt estuvimos muy de paso. Lo mínimo para ir, al día siguiente, hacia Castro, la ciudad principal de Chiloé.

Más tarde, durante el viaje, mucha gente nos recomendó que alquiláramos un coche en Puerto Montt y fuéramos a Puerto Varas, las cascadas de los Saltos de Petrohué y al volcán Osorno. Para nosotros ya era tarde, ¡pero para tí no lo es! Como Chiloé nos aburrió un poquitín, a lo mejor sí que es buena opción, y luego bajar hacia la Patagonia por la Carretera Austral.

Castro. 5 días.

Bueno, volviendo a nuestra ruta: ¡Castro! Le ponemos exclamaciones para que no sea tan aburrido. Para nosotros fue la primera ciudad un poco alejada de la urbanización, de modo que tuvo su encanto, pero haciendo retrospectiva un mes más tarde, no fue muy especial. A lo mejor no nos lo supimos montar bien. Lo bonito de Castro y de la Isla de Chiloé en general es la cultura chilota. Durante el verano chileno, hacen fiestas costumbristas por los distintos pueblos de la isla, y se ve que es muy bonito, se conocen las tradiciones locales... pero nosotros fuimos a hacer la turistada, y no nos salió bien. Fuimos al Muelle de las Almas, a la zona de Cucao del Parque Nacional de Chiloé... y bueno, mediocrín. No estuvo mal, pero tampoco merece un vuelo a Chile, que digamos. Aquí la ruta en Wikiloc por el Parque Nacional, para que te hagas una idea de lo que vas a ver.

Haciendo memoria, hay algo que sí que nos encantó de Castro: su gastronomía. Si estás por aquí, tienes que cenar un par de días en al Mercadito de Chiloé, un restaurante tradicional, guiri, y de calidad extraterrestre para probar la cocina local. También fuimos a la Cevichería de Espacio Palafito, y nos encantó el plato estrella, pero como nos dijo nuestro amiguísimo real-voyager Aitor, no sería el mejor que comeríamos en todo el viaje. Pero claro, si no vas a viajar a Perú... ¡es lo que hay!

Desde aquí nos convencimos de ir en barco hasta Puerto Cisnes, el pueblo que sería nuestra vía de entrada a la Patagonia real. Tras comprar los tickets en la web oficla de Naviera Austral, decidimos movernos a Quellón, desde dónde salía el barco.

Quellón. 2 días.

Nuestro plan en Quellón era ir al Parque Nacional de Tantaúco, pero nuestro host de AirBnb nos dijo que era carísimo, y que si no acampábamos y nos pasábamos un montón de días en el parque, no era nada del otro mundo. Así que disfrutamos de la cabaña que nos alquiló, y estuvimos un par de días del relajeo. ¿Lo mejor de Quellón? ¡De nuevo, un restaurante! Se llama Taberna Nos, pero no lo hemos encontrado en Google Maps. Lo regenta un gallego que hace un pulpo a la gallega de infarto, y está exactamente aquí.

Como nuestro ferry salía a la 1:00 de la madrugada, hicimos tiempo con nuestro host de AirBnb, y a las tantísimas nos acercó al embarcadero. Y hacía un frío...! Como somos muy prudentes con el hambre nos preparamos un tupper, pero la gente comía empanadas que vendían en el propio ferry.

A todo esto, el ferry tiene la fama de tener vistas espectaculares por los fiordos chilenos... pero a nosotros nos llovió, había niebla... un poco fracaso. También dicen que se ven delfines durante las primeras tres horas. ¿Cómo que durante las primeras tres horas? ¡Sí amigo! El trayecto de Quellón a Puerto Cisnes dura unas 16 horas. Más información, en el detalle de la ruta Cordillera de la web del ferry.


Puerto Cisnes. 4 días.

Por fin en la Patagonia: ¡empieza la fiesta! A partir de aquí te confesamos que aunque parezca que estuvimos un montón de días en cada sitio, como mínimo deberías estar tres días por pueblo. Llegar te roba unas horas, moverte hasta lo que realmente quieres ver otras tantas, a veces no hay autocar para el día que tu quieres... así que si aceptas un consejo, en la Patagonia tómatelo con calma.

En Puerto Cisnes hay muchas nubes y mucha lluvia


Volviendo al tema: Puerto Cisnes es un pueblo muy pequeño donde no hay mucha vida. Fue nuestra puerta para ir al Ventisquero Colgante, el glaciar colgante que hay en el Parque Nacional de Queulat. No es un imperdible, porque en las próximas líneas vas a poder pisar un glaciar por tí mismo, pero es una excursión con vistas bonitas, y además, relativamente barata. Entre el transporte y la entrada al parque costó unos $20.000 por persona. ¡Oh! Te dejamos aquí nuestra ruta en Wikiloc, para que le des un vistazo a las fotos.

El Ventisquero Colgante al fondo, y nosotros a contraluz. Yeah.

Coyhaique. 5 días.

Bienvenido a la ciudad más grande de la zona patagónica. Eso no la convierte en una ciudad enorme, pero sí que hay ciertos servicios que no hay en otros lugares, como por ejemplo, cajeros. También pudimos comprar un par de pares de zapatillas deportivas, porque las que teníamos tras un año de viaje no estaban a la altura de la naturaleza patagónica.

Cerca de Coyhaique hay un Parque Natural al que se llega en taxi desde la ciudad. La entrada vale $3.000 por adulto extranjero, y el taxi hasta allí, unos $5.000. No es algo fuera de lo normal, pero por lo que vale, te das una vueltecita por el monte patagónico. Pero bueno, que lo mejor está por llegar. Aquí nuestra ruta de Wikiloc con las fotillos.

Anna tocando el musguito que sale en las rocas


Algo que siempre recordaremos de Coyhaique será el alojamiento: Aire Patagón, el hospedaje de la señora Rina y su familia. Siempre recordaremos a Antonia, su nieta: ¡MIAU! Vale $12.000 por persona, y tienen un montón de habitaciones. ¿Y para comer? El Capitán, un restaurante de barrio con un menú de $5.000. ¡Bien!

Puerto Río Tranquilo. 3 días.

Ahora sí que sí, una de las joyas de la corona. Prepara el bolsillo, porque vas a ver cosas que seguramente no vas a ver en otros lugares, joven mortal.

La primera: las Catedrales de Mármol. Como somos tan atrevidos y diferentes, no te vamos a dar la turra que puedes encontrar en Wikipedia, pero es una visita obligatoria. Hay dos tours, el de hora y media por $10.000 y el de dos horas y media por $20.000. El de dos horas y media, además de los tres islotes más típicos, también te lleva a la zona de mármol cerca de Puerto Sánchez. Te ponemos la ruta de Wikiloc con millones de fotos, pero toda foto se queda corta. Por cierto, nosotros lo hicimos con la gente de Mármol Expediciones, aunque todas las empresas que hay por ahí tienen que ser iguales. Nuestro guía no era increíble. Hacía bromas pero todo era bastante can pixa.


La segunda: visitar el Glaciar Exploradores. Nunca antes habíamos pisado un glaciar. Como mucho, habíamos visto los de Nueva Zelanda desde lejos, y dicen que vistos desde un helicóptero es muy bonito y tal... pero de ahí a pisarlo y ver las formaciones loquísimas que forma el hielo, uf... qué experiencia. Es una excursión que dura unas siete horas, aunque moviéndote sólo son cuatro. Una de aproximación, dos por el hielo, y otra de vuelta. Nos lo pasamos como bebés, y esperamos no olvidarlo nunca. ¡Se forman cuevas! ¡Entras por un lado de la cueva, y sales por otro! Y como las formaciones cambian tan rápido, realmente ves que los guías de diferentes empresas, que se conocen todos, van contándose qué han encontrado para que lleven ahí a su grupo. Muy emocionante. Nosotros lo organizamos con los chicos de Ecoturismo Exploradores y pagamos $80.000 por persona. Aquí la ruta de Wikiloc, para que te hagas una idea de por dónde es la excursión, y lo que vas a ver.


Por cierto, es difícil encontrar buen alojamiento en Puerto Río Tranquilo. Nosotros dormimos en el Hospedaje DelLago, y nos fuimos bastante enfadados. ¿Y comer? En el Casa Bruja, con un menú de $7.000, siempre a petar.

Cochrane. 4 días.

Cochrane es la siguiente ciudad grandecilla en la zona de la Patagonia. Le tenemos buen recuerdo porque dónde dormimos, en el Residencial Rubio, nos sentimos como en casa. $30.000 por noche en habitación matrimonial, desayuno incluido, derecho a cocina con cuchillos que cortan (eso cotiza alto) y un amor de host. Por otra parte, en Cochrane no encontramos ningún sitio genial dónde comer, y la excursión al monte nos la podríamos haber ahorrado...

Va, un poco más de detalle sobre el Parque Nacional de Tamargo: ir en taxi desde el centro del pueblo cuesta $4.000, y cada entrada de adulto, $5.000. Hay gente que va a hacer una travesía de varios días, y a lo mejor es espectacular. Pero lo que hicimos nosotros no valió la pena. Te dejamos aquí nuestra ruta de Wikiloc para que te hagas una idea.

Si el día hubiera sido más soleado seguro que el paisaje habría sido más bonito


¿Si Cochrane es tan ñordo, me lo salto, no? Pues no. No hace falta que estés aquí cuatro días, pero Cochrane es la puerta de entrada a Caleta Tortel, un pueblo precioso construido en un archipiélago. ¿Y qué lo hace tan especial? Pues sus no-calles. Los habitantes de Caleta Tortel se mueven de un lugar a otro a través de unas pasarelas de ciprés. ¿Dónde has visto tú eso, eh, eh eh? Por cierto, dormir en Caleta Tortel es caro y implica andar un montón con las mochilas a cuestas, y comer tampoco parecía muy buen plan... así que nosotros nos lo tomamos como una excursión de día desde Cochrane. Salimos de Cochrane en el primer autocar que encontramos, y volvimos con el último. Almorzamos un tupper en la orilla, y ese fue nuestro plan.


De vuelta a Cochrane ya iba planteándose la idea de dejar la Patagonia, porque estábamos cansados del frío y seguir bajando hacia Perito Moreno y Torres del Paine se iba del presupuesto más de lo que nos podíamos permitir. Así que compramos vuelos de Balmaceda (cerca de Coyhaique) a Calama (cerca de San Pedro de Atacama), y así empezamos nuestro lenta vuelta hacia Coyhaique. ¿Y cómo nos lo montamos para no deshacer lo andado? Pues yendo a otra joyita patagónica, Chile Chico. El autocar nos costó $13.000 por persona, uno de los autocares más caros que pagamos por la zona.

Chile Chico. 4 días.

Chile Chico es un pueblo que cae cerquísima de la frontera con Argentina, y que dicen algunos chilenos que tiene un microclima. Aunque nuestro guía dijo que no...

Aquí disfrutamos del hospedaje que nos ofrecieron las Cabañas Lafken, de su cocina, y de un tour al parque de Jeinimeni.

Es una excursión físicamente muy asequible, con unas vistas fantásticas, y que a parte de la explosión de naturaleza en sí, te lleva a unas cuevas dónde alguien, hace miles de años, dejó sus manos pintadas. Nosotros lo organizamos con Ecotour Jeinimeni, la empresa que hay en el centro del pueblo. ¿Y la única? Costó $25.000 por persona, y aquí os dejamos la ruta de Wikiloc con las fotitos. Por cierto, había quién hacía la excursión por libre, pero la verdad es que sin el guía que te explica todo lo que ves... tiene que perder mucho. A no ser que seas guía turístico y que hayas estudiado algo relacionado con la geología, flora, fauna e história de la zona, claro. ¡Ay po, que chistosos los de antiviaje!


Para volver a Coyhaique hay un barco que te lleva de Chile Chico hasta Puerto Ibáñez por unos $2.000, y desde ahí salen autocares hacia Coyhaique por $6.000. Todos los autocares están esperando a que llegue el barco, así que no te quedarás sin y no hace falta reservar el autocar. ¡Pero sí el barco!

Coyhaique. 3 días.

De nuevo en Coyhaique, nos volvimos a hospedar en Aire Patagón y a comer en El Capitán. No queríamos demasiada aventura... así que dejamos los días volar. Y hablando de volar, el último día nos subimos a un avión hasta Santiago de Chile, y a otro hasta Calama. Y de ahí, un transporte hasta San Pedro de Atacama. Fue un día movidito.

San Pedro de Atacama. 10 días.

¡Bienvenido al norte chileno! Esto es como un mundo a parte. Acostumbrados al frío constante de la Patagonia, estar a 25 grados durante el día es un lujo. San Pedro de Atacama es un pueblo súper centrado en el turismo, y este auge se personifica en la calle Caracoles.

Antes de empezar a contarte todo lo que hay por hacer, te diremos dónde sobrevivimos. Nos hospedamos en el hostal Piedras Rojas por $28.000 la noche con cama matrimonial y baño privado. Y comimos menús vegetarianos de $5.000 en la Estrella Negra, menús peruanos de $4.000 en el Rinconcito Peruano, y unas pizzas deliciosas de unos $12.000 en la pizzería El Charrúa.

Ahora que ya te tenemos sobrevivito y coleando, viene la fiesta: San Pedro es la base para hacer mil cosas en el desierto y el salar. Hay unas tres excursiones de un día en bici, como unos 10 tours de día entero, ascensiones de dos días al volcán Licancabur, medio día haciendo sandboard... de todo. Si vienes con una cartera gruesa y mucho tiempo, a lo mejor te lo acabas, pero seguramente tendrás qué elegir qué hacer. Para tener una idea de todas las actividades más típicas que hay nosotros encontramos la web de este hotel pijín que no conocemos, pero que introduce los tours muy bien. Nosotros, entre pitos y flautas hicimos cinco actividades diferentes.

Te las ordenamos de más genial a menos genial, aunque no nos arrepentimos de haber hecho ninguna de ellas.

Bueno, acabamos de intentar hacer el ejercicio de ordenar los tours de más a menos... y ha sido imposible. Todo ha sido igual de genial. Lo ordenaremos por order cronológico: lo primero lo que hicimos antes, y lo último lo que hicimos al final, ¿vale?

Parque Nacional Catarpe

Lo primero que hicimos fue alquilar unas bicicletas para un par de días, y irnos hacia el norte, al Parque Nacional Catarpe dónde hay la Garganta del Diablo, un túnel en desuso que une el parque con el Valle de Marte, una iglesia abandonada... y mil cosas que no pudimos ver. El alquiler de medio día de bicicleta vale $6.000, y el día completo, $12.000. Y la entrada al Parque, $3.000 por persona.

Nos encantaría contarte mil cosas del lugar, pero saliendo del tramo de la Garganta del Diablo se nos rompió la cadena de la bici, y tuvimos que volver a San Pedro en la parte trasera de una pick-up de una familia local que pasaba por ahí. ¡Que suerte de que nos salvaran! Total, que sólo vimos la Garganta del Diablo, aunque ya valió la pena. Mirad nuestras fotos, video y ruta en Wikiloc, y además, las fotos que ha hecho la gente en la ubicación de Google Maps.

Valle de la Luna

Al siguiente día, con el culo un poco adolorido por el día de pedaleo anterior, nos fuimos bien temprano al Valle de la Luna en bicicleta. Un espectáculo. De nuevo toca mirar fotos, video, fotos de la ubicación de Google Maps, de nuestra ruta en Wikiloc... la entrada al parque cuesta $2.000 por persona. Por cierto, si no te va lo de moverte en bici, en el pueblo hay tours por $18.000 por persona, entrada al parque a parte.


Géiseres del Tatio

¡El espectáculo de la naturaleza! A unos 80 kilómetros al norte de San Pedro hay la zona de los Géiseres del Tatio. El guía nos contó que tristemente, los real geysermans islandeses no consideraban que esos géiseres fueran géiseres como tal porque el agua no salía tan proyectada como debería, pero a nosotros no nos importó lo más mínimo. Contratamos el tour con la gente de Whipala, una agencia del centro de San Pedro, y lo recomendamos un montón. Costó $24.000 por persona con la entrada al parque a parte, que era $10.000 por persona.


Tour Astronómico

Uf, el tour astronómico, qué experiencia. Mientras peladeábamos por el Valle de la Luna conocimos a Alodia, una chica riojana que nos propuso ir con ella y su amiga al tour astronómico que una chica que conoció en Bolívia le recomendó. Por supuesto, dijimos que sí, ¡y suerte que lo hicimos!

El tour lo hicimos con René de Gastro, una miniempresa un poco inaccesible que no tiene tienda en la calle Caracoles, y sólo se puede contactar por WhatsApp (+56 9 9504 8152) o a través de su página web. Es una joya oculta. René hizo una explicación súper interesante del cosmos, con mucho detalle, contestó a todas nuestras preguntas... y el tour incluía una cena a la altura del genial pisco sour y vinito al que nos invitó. Vale $20.000, y vamos a recordarlo toda la vida.

Alodia, Gloria, Anna, Roc y el cielo desde el hemisfero sur

Lagunas altiplánicas

¡Nuestro último tour por Atacama! La verdad es que lo hicimos porque queríamos ver flamencos, y alguien nos contó que en la Laguna Chaxa, incluída en este tour, los veríamos. ¡Y sí! Este tour era muy contemplativo. Te llevan a las dos lagunas altiplánicas, Miñiques y Miscantil, a la Laguna Chaxa del propio salar de Atacama, y a un par de pueblecitos. De nuevo, lo contratamos con la gente de Whipala, y costó $28.000 por persona y entrada a parques a parte, que fueron $5.500 más.




Tras eso, nos dedicamos un día a no hacer nada, escribir este post, hacer las mochilas, e irnos a Bolívia en el Tour de tres días por el Salar de Uyuni. Lo contratamos con la empresa Travel Latina, costó $100.000 por persona, y como aún estamos en la cama escribiendo este post, aún no sabemos cómo fué la experiencia. Y si somos coherentes, sí va bien o mal, lo tendrás que leer en la ruta que escribiremos de Bolívia!


Amigos, esperamos que esta pedazo de ruta os haya gustado un montón, os haya sido súper útil, Google nunca la borre de sus servidores, y sea un recuerdo de nuestra aventura por Chile para toda la vida. ¡Un abrazo, y felicidades por la decisión de visitar Chile!