Seúl, Corea del Sur

Dónde comer en Seúl

¡Bienvenidísimos a la guía de restaurantes de Seúl!

Sabemos que has visto nuestras fotos de Instagram con maravillosos platos de comida típica coreana y te ha entrado un hambre... Vale, vamos a dejarte bien escrito y marcadito en un mapa todos los sitios a los que hemos estado, así cuando vengas por estas tierras puedes seguirnos la pista. Ah, todos los restaurantes coreanos son riquísimos. Nosotros hemos descubierto muchos sitios entrando y mirando qué come la gente, y pidiendo lo mismo. La calidad de la comida en Corea del Sur es excelente. ¡Atrévete a probarlo todo!

¡Holi!

Vamos a empezar por nuestro barrio favorito. Ikseon-Dong o Insa-Dong.
Este es el barrio más cuqui de todo Seúl. Casitas bajitas de estilo tradicional convertidas en pequeños cafés y restaurantes preciosos. Todo aquí es cuqui, muy para pasear y parar a mirar cada una de las puertecitas a ver qué tiene dentro. ¿Cómo llegar? La forma más fácil es en metro y bajarte en la parada de Jongno-gu 3ga, línea lila, por la salida 6. Al salir vas a encontrarte con una calle llenísima de restaurantes callejeros, sobretodo barbacoas. ¡Estás en el barrio de la buena comida!

Chang Hwa Dang / Mandu Restaurant

Un restaurante bonitísimo y súper delicioso de dumplings, gyozas para los amigos japoneses. Carta pequeña, a elegir hay entre 6 tipos de dumplings y algún plato para acompañar tipo ensalada, fideos o arroz, todo bastante picante. Nosotros nos pedimos dumplings de cerdo y sopa de pasta de arroz, lo menos picante de la carta. Nos gustó mucho, en especial nos encantaron los dumplings, creemos que los mejores que hemos probado nunca. La técnica que utilizan para cocinar es, hacer los dumplings al vapor y luego pasarlos por la plancha, así quedan super blanditos por dentro y crujientes por fuera. ¡Uf! Se nos hace la boca agua escribiendo esto... Dos días más tarde, volvimos a probar los dumplings de cerdo con cebolla y dumplings de gambas, estaban muy ricos pero no nos gustaron tanto como los primeros.
Precio: 16.000₩ para dos personas

La fachada del restaurante es tan cuqui
Parece poco para dos personas, pero es mucho más que suficiente
Los dumplings de cerdo con cebolla y dumplings de gambas

Café El Molino

De los cafés más baratitos del barrio Ikseon-Dong. Puedes sentarte a tomarlo en el bar y disfrutar de algunas de las revistas de diseño que tienen o pedirlo para llevar. Te saldrá al mismo precio. Para los que no hayáis venido nunca a Corea del Sur, en Seúl el café es bastante caro, y sobretodo en las zonas más chulas. Si lo pides para llevar es algo más barato, aunque suele costar mínimo unos 4€. Eso sí, suelen ser bastante grandes. Vendría a ser como la medida pequeña del Starbucks, que de pequeña no tiene nada.
Precio: 2.700₩

Aquí el delicioso café latte de El Camino

Barbacoa coreana en la calle Supyo-ro

¡Oh las barbacoas coreanas! Esta fue nuestra primera barbacoa. Se encuentra en la calle Supyo-ro. Pides dos raciones de carne, ya que es obligatorio pedir al menos una ración de carne por persona, y te traen todo un conjunto de platitos con diferentes acompañamientos y salsas. La más conocida y que viene por defecto, el kimchi. Es una col china confitada con un sabor picante y amargo, para paladares acostumbrados a sabores fuertes. A nosotros no nos gusta nada, pero en Corea veréis que es como el pan en España. Siempre está en la mesa.
Precio: 28.000₩ para dos personas.

Todo el conjunto de platitos que te traen al pedir carne a la barbacoa
Por si no lo sabías, la carne te la cocinas tú

Comida callejera en Supyo-ro

Hay muchos puestecitos de comida en cada lado de la calle. Nosotros probamos varios y os recomendamos tres sitios.
Los huevos fritos sobre pan dulce de una señora muy maja, en coreano llamado Gyeran-Bbang. Precio: 2.000₩

Además vienen un pelín tostaditos...

Las tortas de trigo con un fino relleno de canela. Es una torta muy ligera, ya que está como hueca, dentro solo lleva un poquitín de canela y azúcar. Si te gusta el dulce, esta tortita te va a encantar.
Precio: 1.000₩

En la foto se aprecia lo finita que es la masa en estado crudo

Pajeon, el famoso pancake coreano

Pancake, o tortilla de harina gruesa con relleno de cebolla cambray. Suele ser un plato a compartir ya que te viene una ración bastante grande. Se puede pedir de diferentes sabores, nosotros elegimos la más ligera y básica, pero se puede añadir carne o seafood. En esta cena acompañamos la comida con soju, el licor más famoso de todo Corea del Sur. Lo beben cada día y en cada comida. Tiene sabor a vodka, con un 21% de alcohol. Bastante fuerte para el cuerpo... al menos, para los nuestros: no nos terminamos la botella.
Precio: 16.000₩ para dos personas.

El pancake y todos los acompañantes, cebolla con soja, rábano picante y kimchi

4.5 평 우동집

Restaurante japonés fusión, cuqui, precioso, con unos boles de cerámica ilustrada super bonita. La carta es muy reducida pero está todo buenísimo. Nosotros hemos ido tres veces ya y nos pedimos los noodles y el arroz con sashimi de salmón. Delicioso.
Precio: 12.000₩ para dos personas.

Bonita fachada del restaurante
La ración de fideos es súper grande y solo cuesta 4,000 wan

Barbacoa coreana en 45 Supyo-ro 28-gil, Ikseon-dong

Esta barbacoa estaba muy rica también y lo que nos sorprendió fue que los acompañamientos estaban más currados. A parte del kimchi, te traen como una tortilla hecha al vapor, sopa de tofu picante y diferentes tipos de lechuga para enrollar la carne.
Precio: 32.000₩ para dos personas.

El festín
Toma cachote de carne al fuego

El restaurante de las señoras

Como no sabemos el nombre, no podemos compartirlo, pero os dejamos un punto marcadito en el mapa y algunas fotos. Este es el típico restaurante coreano tradicional donde se come como en casa de la abuela. Comida cocinada con mucho amor, y además, muy bien de precio. Nos pedimos una sopa de ternera con arroz y gimbap recubierto de tortilla, y nos pusieron un plato enorme de acompañamientos.
Precio: 8.000₩ para dos personas.

Esto es como comer en casa de la yaya
La carta toda en coreano, necesitarás Google translate para escanear y traducir la foto

Nuestra barbacoa favorita en Ikseon-Dong

Aquí la carne está deliciosa, vale que nos pedimos panceta, pero la ternera está super tierna. ¡Uf! Delicioso. Lo que mola de este sitio es que la carne siempre viene acompañada de setas y cebolla para hacer a la brasa.. Así al hacer los rollitos de lechuga puedes ponerse cebolla cocinada que queda super dulzona y le da aún más sabor.
Precio: 30.000₩ para dos personas.

Flipad con los cachos de panceta, o pork belly como lo llaman aquí

El restaurante de los señores

Este restaurante está muy cerca del restaurante de las señoras pero en este caso los camareros son señores. Cocinan muy rico. Es parecido al de las señoras pero con otros platos. Lo que nos gusta de este sitio es el bibimbap de verduras y el de ternera. Como todo en Corea del Sur, tiene un toque dulzón.
Precio: 14.000₩ para dos personas.

En este sitio siempre comemos rábano, danmuji,  de acompañamiento

El mejor ramen de Ikseon-Dong

Este ramen lo inauguraron el día 27 de setiembre de 2018 y nosotros fuimos a la inauguración. Cuando llegamos al barrio de Ikseon-Dong a vivir vimos que estaban haciendo obras para abrir un restaurante de ramen, o al menos eso ponía en el cartel. Así que Roc, que es súper fan del ramen, entró a preguntar a ver qué día abrían. Era al cabo de cinco días. La espera se hizo un pelín larga pero valió muchísimo la pena. ¡El mejor chashu del universo!
Precio: 18.000₩ para dos personas.

El hombre más feliz del universo después de comer un delicioso ramen
Ramen tonkatsu, rico caldo de cerdo con huevo y chashu flambeado

Después de comer ramen, barriga llena, nos fuimos a vivir unos días a Seondong-gu. Nos encontramos con un barrio que parecía que no tenía nada pero acabamos descubriendo los mejores restaurantes de Seúl. Y sobretodo uno muy favorito.

La cena favorita de todo Seúl

Este es el restaurante que más nos ha gustado de todos los que hemos probado. Sobretodo por lo saludable que es. En Corea del Sur se come muchísima carne, es muy difícil encontrar platos con verdura. A nosotros que nos encanta la verdura, descubrir un sitio así, hace que quedemos enamoramos profundamente. Entonces, la comida consiste en un hot pot de caldo suave al que añaden setas, muchísimas setas y muchas verduras. Un poquitín de ternera cortada muy finita y seis deliciosos mandu dumplings. Empiezas a cocinar primero la carne y los dumplings y te los vas comiendo, las setas se van cocinado con el caldo y cada vez se vuelven más tiernas. Vas comiéndote las setas junto a las verduras, y cuando ya te crees que estás acabando de comer, te traen unos deliciosos noodles para que los añadas al caldo restante. Así, todo lo que queda en la olla se vuelve espesito y queda delicioso. Uf, ¿volvemos?
Precio: 14.000₩ para dos personas.
La puerta de entrada al mejor restaurante de Seúl
Acompañando el hotpot con vino de arroz
Toda la mezcla de ingredientes ya cocinados y los noodles a punto de ser añadidos

Sushi bueno pero salmón muy malo.

De este restaurante nos gustó mucho todo el sushi pero el salmón fue fatal. Hemos estado dudando sobre si recomendarte este sitio pero al final hemos pensado que los otros pescados estaban muy buenos. Lo guay es que si vas a la hora de comer, hacen como un menú que sale muy bien de precio. Tienes seis piezas de nigiri, de seis distintos sabores, acompañado de ensalada, sopa de miso y un rábano crudo muy, muy delgadito y crudo. Como recién arrancado del huerto.
Precio: 18.000₩ para dos personas.
Este mini rábano, se come enterito, enterito, y sabe a tierra. Una experiencia nueva.
Aquí se observa que el salmón no está cortadito como se debería

El bar de las mejores cervezas

Imagínate una cerveza súper fría, servida en una jarra congelada, y con una espuma que se derrama y se va congelando a medida que baja, uf. Imposible no pedir la siguiente, ¿verdad? Pues si la acompañas de pescado deshidratado, ya te habrás convertido en el español más coreano del mundo.
Precio: 3.500₩ la cerveza de 500ml, y 8.000₩ las tapas.

Mirad bien lo fría que está la cerveza
El pescado no es de mucho recomendar pero es algo muy típico de este barrio

Chicken and beer

Es muy común, también en Seúl, que los jóvenes vayan a los bares de Chicken & Beer. Está rico, no comes demasiado, suelen tener cervezas buenas y es bastante barato. Nosotros fuimos con nuestros amigos costarricenses, es un plan muy de ir con amigos, sí.
Precio: 12.000₩ cada plato de pollo que se comparte entre dos.
¡Hola! Ellos son Carolina y Osmany

Que ganas teníamos de comer vietnamita

El vietnamita fue la sorpresa de este barrio. Hacía días que en algunos malls de Seúl veíamos restaurantes de comida extranjera pero todos eran muy caros y no se veían nada auténticos. Así que justo al descubrir que cerca de nuestro nuevo hostel había un vietnamita, fuimos directos. El primer día era festivo estaba cerrado. Al día siguiente era martes y es justo su día de descanso. Al tercer día fuimos a las nueve de la noche y nos dijeron que ya cerraban, que el último pedido es a las ocho y media. Al fin, el cuarto día, fuimos a la una del mediodía y por fin pudimos comer los rollitos vietnamitas que tanto nos gustan. Ay Bun-bó de Barcelona, como te echábamos de menos.
Precio: 14.000₩ todo lo que veis en la foto

Rollitos vietnamitas y sopa pho de ternera acompañado de soja, rábano, cilantro y salsas
Tocaba mudarnos de barrio, ya llevábamos más de una semana en el mismo sitio y necesitábamos explorar nuevas zonas. Nos fuimos a Bukchon Hanok Village, el barrio tradicional más precioso de todo Seúl. El barrio de los cuentos. Donde la gente va a vestirse con el traje tradicional y a pasear por las calles estrechas de casitas tradicionales reformadas con muchísimo amor.

Una pareja cuquísima vestida con el traje tradicional llamado hanbok

Los sándwiches del Egg Drop

Riquísimos sandwich con ingrediente principal el huevo al que se le puede añadir, queso, aguacate, bacon y algún ingrediente más que no recordamos. Sorry. Pero, ¡quedan tan preciosos para la foto!
Precio: 2.500₩

El básico, Egg Drop con solo huevo

Ay, no querríamos olvidarnos de recomendar que probéis los puestos de comida callejera de Myeong-Dong street. Myeong-Dong es la zona comercial más concurrida de todo Seúl y es allí donde hay las paraditas de comida callejera más deliciosas. ¡Probadlo todo!

Uf,  las brochetas de gambas de Shrimp King
Boca agua total...
El mejor puesto de dumplings fritos
Estos son los mandu dumplings, cortaditos y todo
Brochetas de pollo están ricas de con cualquier aderezo pero ojo con las picantes

Pues estos es todo amigos. Aquí tenéis nuestra extensa recomendación de restaurantes coreanos. ¡Si vais alguno de ellos avisadnos! O si os da palo escribirnos, podéis etiquetarnos en Instagram con el hashtag #yummyantiviaje.

¡Que aproveche!

Cairns, Queensland, Australia

Guia de viaje de Australia

¡Ya nos falta casi nada para llegar a las antípodas de Catalunya! Australia es un destino enorme, y lo único que sabíamos antes de aterrizar era el nombre del aeropuerto... y tampoco lo teníamos muy claro. Es difícil prepararse un viaje a Australia sobre la marcha, como hicimos nosotros, pero si tienes tiempo, este es un viaje que requiere bastante preparación previa. Y mira que a nosotros nos gusta improvisar, pero con los precios de aquí, es un poco estresante. Así que aquí tienes nuestra guía práctica, ¡para que vengas a Australia un poco más preparado que nosotros!

Bienvenidos a Australia, el país dónde no podrás hacer ciertas cosas por miedo a morir


La cultura y las personas

Una de las cosas que más diferencia a Australia del resto de países por los que hemos pasado es lo dispuesto a ayudar que está todo el mundo y las ganas que tiene la gente de entablar una conversación, ni que sea de cinco minutos. Nosotros somos bastante de preguntar cualquier cosa a cualquier persona, pero las respuestas que nos dan en Australia son mucho más de lo que nos esperábamos. Por ejemplo, ¿te imaginas al cajero del supermercado preguntándote de donde eres, y dándote consejos para el viaje? Pues a nosotros ya nos ha pasado dos veces. Y lo mismo con el chico que vendía helados en Brisbane, el señor que salía de una tienda en Bald Knob...

Por supuesto, Australia es muy grande, y en diferentes sitios se lleva un rollo diferente. Ahora estamos súper contentos con la gente de Brisbane, pero en la zona Cairns pasaba un poco lo que pasa en todos los lugares turísticos: el objetivo del buenrolleo era venderte su pack o lo que fuere.

La economía y los dineros

Punto positivo ahí: pagar en Australia es tan fácil como en casa, si no más. Con un poco de miedo, tal como llegamos al aeropuerto sacamos $400 del cajero, a lo que tuvimos que sumarle $3 de comisión. El tema es que pasado un mes, aún tenemos $200 en el bolsillo. Y no por que sea barato, sino porque casi siempre aceptan tarjeta, incluyendo pago con tarjeta NFC y con el móvil.

Presupuesto

Llegar a Australia desde Indonesia nos costó 199€, y marchar de Australia hacia Nueva Zelanda, aún no lo sabemos. Cuando marchemos de aquí, actualizamos esta sección, pero por ahora la media a ojo será de unos 110€ al día o algo así.

Seguridad

Por dónde nos hemos movido nosotros, nos hemos sentido mejor que en casa. Todo es bastante civilizado, no hay mucha policía y huele a que es porque no la necesitan, todo el mundo confía mucho en todo el mundo... se respira muy buen rollo.

A veces hay locos por la calle que gritan o gente muy bebida... pero ser un país rico tiene esas cosas, que te pierde.

¡Oh! Casi nos olvidamos. Lo más peligroso de Australia son los animales. En una semana, y en menos de 150km recorridos desde Cairns hacia el norte, ya hemos visto señales de que podíamos ser asesinados por medusas, cocodrilos y cassowaries, y un guía nos había advertido de que vigiláramos con algunos cienpiés, arañas, serpientes y escorpiones que habitan en el bosque de Daintree. "Nadie se apoya en un árbol en el Daintree", nos dijo. Cuidao.

Hay una medusa del tamaño de un señor con americana que te puede matar
los ataques de medusa son tan normales, que hay vinagre en la entrada de la playa


Idioma

Todo el mundo habla un inglés correctísimo, si es que el acento australiano es correcto. Nosotros no tenemos un nivel de inglés bestial, pero cuando no entendemos algo es porque lo dicen muy, muy raro y a veces, además, muy rápido. Hay palabras que pronuncian totalmente diferente al resto del universo. Un ejemplo es agua, water. Tu dirias algo parecido a "uoter", con la e un poco abierta, pero ellos pronuncian "wota", con la o muy cerrada.

En un Airbnb hablamos con la señora que regentaba la casa y nos habló de lo poco que entendía a los americanos y a los ingleses...

Oh. Y a Roc no lo entendieron en el supermercado cuando preguntó dónde estaban los eggs. La señora le dijo que no era eggs, sino eggs. Eggs. Eggs. No, eggs no: eggs. Al final, la señora resultó ser italiana, y creemos que tampoco tenía el Proficiency, que digamos.

Transporte

Qué palo. El transporte público de largas distancias no existe en Australia, y con lo pequeñito que es el país, no estaría nada mal que lo hubiera. Todos los hippies vagos mochileros que viajan a Australia alquilan una furgoneta o una autocaravana y recorren largas distancias durmiendo en ella, pero como nosotros llegamos en navidades, que son las vacaciones del cole, no habían autocaravanas en Cairns y tuvimos que cambiar de plan. Así que alquilamos un coche de 30€ al día en la empresa Budget, y nos movimos por la zona de Cairns con él. Y llegados a Brisbane, nos encontramos con lo mismo... y lo solucionamos igual: un coche por 31€ al día en Budget, y a movernos por la zona Brisbane.

Por cierto, antes de llegar a Australia pedimos consejos a la comunidad de viajeros de Instagram, y nuestros amiguetes de @prismatravelblog nos dijeron que habían escrito sobre el tema en su blog, y flipamos con lo completísimo del post. Así que os lo linkamos aquí, ¡y a darle un vistazo a este post que lo explica todo sobre alquilar una furgoneta o autocaravana en Australia!

La comida

A parte de la carne de canguro, en Australia no tienen cocina propia. Cuando los europeos llegaron a Australia sobre el 1600, se cargaron la cocina aborígen y ahora no tienen nada especial. ¡Bravo! Todos los restaurantes o recetas actuales son tomadas prestadas de otras culturas con más forma y antiguedad que los australianos, así que no es difícil encontrar restaurantes japoneses, vietnamitas, tailandeses... a la que te alejas un poco de las ciudades, comes cualquier chorrada como wraps o bocadillos de pan de molde. Es fatal. Cómo no, en Australia hay muchos gorditos.

Para comer un poco bien y para no dejarnos el no-sueldo en los restaurantes, la opción que se lleva es comprar en los supermercados y cocinar en los albergues o en la furgoneta. Eso sí, tampoco es que bajes costes muchísimo, porque el supermercado vale un pelín más que en España.

El agua

¡Por fin podemos beber agua del grifo! Y está bien la cosa, porque comprar un botellín de agua mineral en el súper cuesta $1, o unos $3 si es de alguna marca pijorri... poca broma. Hemos bebido agua de todos lados, y en los sitios en los que el agua no es potable, te lo indican muy claro. Y para muestra, un botón:

Sabemos lo que piensas, y sí: todo estaba un poco torcido


Sanidad

Australia es nuestro vigésimo país, pero ha sido el primero a negarnos el acceso a nuestro valuosísimo Symbicort, el medicamento para asmáticos. Nos dijeron que costaba $55, pero que necesitábamos el prospecto del médico. Y no, nuestra receta española no valía, debía de ser una de australiana. Y si éramos turistas, teníamos que ir al médico privado para conseguirla. Oh. Nosotros aún tenemos dosis para cuatro meses, pero que no os enganche en bolas.

Internet

Conectarse a Internet en Australia es súper fácil: en todos los hoteles de ciudades o pueblos bien comunicados tienen un internet que vuela, y conseguir una SIM es tan fácil como ir al supermercado o a la tienda de una empresa de telecomunicaciones y comprarla. Hay tres grandes empresas, Telstra, Optus y Vodafone. Telstra es la que más cobertura tiene, pero es súper cara. Nosotros compramos la Optus, que ofrecía una tarifa de $30 por 30GB a gastar en 28 días. En resumen, conectarse es sencillo, pero hay dos peros:

El primer problema es que activar la SIM es trivial, pero necesitas conexión a internet. Por ejemplo, nosotros compramos la SIM de Optus, y para activarla necesitamos conectarnos a su web, y rellenar un formulario con datos sobre nuestro pasaporte y una tarjeta de crédito, que ellos usan para verificar que está a tu nombre y, por tanto, existes. Es cuestión de diez minutos, pero más te vale estar en el hostel y no rondando a tu suerte por Australia.

El segundo problema tiene que ver con la cobertura. Nos pensábamos que en Australia habría cobertura en todos lados, pero parece que en lugares remotos, no hay. Y eso no es sólo en lugares apartadísimos del interior de Australia... nosotros nos quedamos sin cobertura en la zona del bosque Daintree, a tan sólo media hora de la civilización, y el única opción que tuvimos para conectarnos a internet era pagar $5 por 100MB en los restaurantes que hay por ahí, que tienen una red especial para zonas "remotas". Muy loco.

Elige tu SIM y corre en cualquier supermercado grandote


Visados

El tema del visado para Australia nos tenía un poco preocupados, pero al final resultó ser el visado más fácil de conseguir. Tan sólo tienes que entrar a la web del ministero de Home Affairs, crearte un usuario como lo harías en cualquier lado, y aplicar para el visado de turista, que ellos llaman eVisitor subclass 651. Son muy del futuro. El formulario es súper sencillo. No hace falta adjuntar ninguna foto, ni tuya ni del pasaporte, y encima, es gratis. Esto te da permiso a varias estancias de 3 meses durante un año. Y te lo otorgan tan rápido, que mientras rellenábamos el formulario del visado de Anna, el de Roc ya lo habían confirmado.

La ruta

Cuando la tengamos redactada, ¡la linkamos!

¿Volveríamos?

Ahora mismo te diríamos que no. Australia es un destino muy caro, las distancias son muy largas, y algunas partes del país deben ser un universo paralelo... pero hay otros destinos mucho más cercanos, baratos y fáciles que también tienen cosas muy diferentes a lo que tenemos en casa.

Gili Meno, Lombok, Indonesia

Guía de viaje de Indonesia

Esta es la segunda vez que visitamos Indonesia. En 2017, vinimos a decirle holita a Java y a Bali, y este 2018, a Lombok. Indonesia es uno de los infaltables en toda ruta por Asia, por su bellezón y su precio. Ahora que hemos estado una semanita por aquí, se nos ha hecho un poco corto... y no sabemos si los desastres naturales han hecho del país un lugar aún más barato para los turistas, porque qué precios. Es un destino muy honeymoon, y si resistes la tentación de moverte mucho por el país, es un lugar súper tranquilo para desconectar y sentirse rico por muy poco dinero.

Se nos ve contentos, ¿¡eh!? A lo mejor es por el miedo de perder todas las comodidades que ofrece Indonesia... Mañana volamos a Australia, ¡y nos enlataremos en una autocaravana! Dicho esto, llega el momento de hacer un buen remember, juntar todo lo aprendido en estos 8 días, y escribirte una guía con unos puntos de rechupete.

Palmeritas en una de las islas Gili


La cultura y las personas

Viniendo de Filipinas, la cultura en Indonesia nos ha impresionado mucho. El contraste es bestial. Estábamos acostumbrados a ciudades un poco dormitorio, dónde no había mucha religión ni muchos eventos, y al llegar a Kuta nos hemos encontrado una explosión de budismo y templos, y además, muchos de nuevos aún en construcción. La primera vez que vinimos a Indonesia no nos impresionó tanto, a lo mejor porque no habíamos viajado tanto, y no teníamos con qué comparar, pero ahora...

Sobre la gente, como siempre: en los puntos calientes de la ciudad, hay atrapaturistas pesados. Nos pusimos un poco nerviosos cerca del aeropuerto de Kuta, envueltos de supuestos taxistas que vendían carreras a cambio de comisiones del taxista de verdad. Pero a la que te apartas un poco de los centros, como siempre, la cosa cambia. Nuestra experiencia en las Gili, sobretodo en Gili Air y Gili Meno, fue muy muy local, y muy de bienvenida.

Una celebración budista en el centro de Kuta


La economía y los dineros

En Indonesia, la gran mayoría de cajeros no cargan comisión, pero tienen otro problema: el límite acostumbra a ser muy bajo. Normalmente, no puedes sacar más de 1.250.000 rupias por extracción, que son unos 75€. Recuerda que es probable que tu tarjeta te cargue una comisión por cada retirada. Por ejemplo, La Caixa nos cobraba 4€ por extracción la otra vez que vivimos. Así que si tenemos que pagar 4€ cada vez que retiramos 75€ del cajero, vamos finos... Asegúrate de venir a Indonesia con una tarjeta tipo Revolut, N26, o cualquiera de estas sin comisiones, aptas para viajeros.

Presupuesto

Vivir en Indonesia durante 8 días nos costó 554€. Eso hace una media de 69,25€ al día, pero tened en cuenta que fuimos muy fuerte. Como sabíamos que en Australia íbamos a sufrir un poco, en Indonesia comimos, dormimos y nos movimos de modos relativamente lujosos.

A parte del presupuesto por vivir, volar de Manila a Bali nos costó 128€, y de Bali a Australia, 199€. Todos los precios por parejita. ¿Qué es eso de pensar como un individuo?

Seguridad

Nos hemos sentido muy amados en Indonesia. En Gili Air y Gili Meno nos sorprendió que no había policía, nadie nadie. Un dia, comentando la seguridad de la isla con un local, nos dijo que las islas eran tan pequeñas, que si alguien hacía algo malo, todo el mundo lo sabría y le harían la cruz de por vida. La conversación salió porque ahí, no tienen candados para las bicicletas, ¡que sociedad tan loca! En todo caso, no siempre es así: en Gili Trawangan todas llebavan candado, y están a un tiro de piedra...

En todo caso, alguien nos comentó que había lugares un poco más inseguros. Por ejemplo, nos hablaron de Kuta Lombok... se ve que es normal que roben las motos alquiladas a los turistas que aparcan en la playa sin pagar al gorrilla que corre por ahí. Uh. Así que preocupación mínima, pero preguntad en el hotel antes de hacer algo muy loco.

Idioma

En Indonesia nos ha pasado algo muy loco: la gente habla mejor inglés de la que oye. Es muy fácil entender a todo el mundo, pero a lo mejor nosotros nos complicamos un poco cuando hablamos, pero no nos entienden tanto como nos gustaría. Pero bueno, tampoco es un problema, ¿eh?

Transporte

Moverse por Indonesia es muy fácil, gracias a los trenes de Java y los taxis allí dónde no llegan el tren.

En la mayoría de sitios, puedes pedir un taxi por internet, con la app Grab, de la que tanto hemos hablado y que funciona en tantos países asiáticos. El problema es que en Lombok hay una especie de mafia anti-grab, y no hay conductores.

En caso de que no quieras usar ninguna app, no tengas internet, o simplemente no haya conductores cerca, los taxis fiables de Indonesia son de la empresa Bluebird, y funcionan con taxímetro. Los hemos usado las dos veces que hemos venido a Indonesia, y genial. En Lombok, el mismo conductor que nos llevó al puerto hacia las Gili fue el que nos vino a recoger, porque nos intercambiamos el contacto. Y en la segunda carrera, nos sorprendió de que aunque habíamos pactado un precio cerrado, el señor activó el taxímetro igualmente, y salió a pagar 30.000 rupias menos de lo que habíamos negociado. Alguien más ruín le hubiera discutido, pero fue bonito que activara el taxímetro, porque deducimos que de ahí paga impuestos y tal, cosa que apoyamos.

La comida

Hacía muchísimo tiempo que no comíamos tan bien...

Los que nos sigáis por Instagram, sabréis que aunque no seamos vegetarianos ni veganos, no nos apasiona mucho comer carne para desayunar, almorzar y cenar. El mundo es muy carnívoro, y cuesta mucho escaparse de no matar un animal para sentirse a gusto.

Así que todo fue alegría con Indonesia. Los platos típicos, Nasi Goreng y Mie Goreng, que vienen a ser simple arroz frito y noodles fritos, pueden pedirse sólo con vegetales. Gado-Gado y Olah-Olah, otros dos platos, pueden ser con pollo o con tempe, una masa de soja fermentada, que nos evita también tirarle un pedrolo a un animal. Y además, lo mejor: Indonesia es muy cuqui. Tan cuqui, que se les han pegado mucho la moda vegada, y es fácil encontrar restaurantes que preparan recetas veganas que en Barcelona son casi inimagibles.

Muchos platillos veganos en Pituq Waroeng, en la Gili Trawangan
Boles muy veggies en Pachamama Cafe, en la Gili Air


El agua

No bebas agua del grifo en Indonesia. Además, no hay muchos motivos para hacerlo, porque en todos los restaurantes te servirán agua filtrada, o agua mineral a precio normal y corriente.

Sanidad

Indonesia no parece un sitio dónde iríamos al hospital. A parte de los pequeños oasis turísticos, las ciudades son muy humildes, y las posibilidades muy muy limitadas.

Internet

¡Cómo ha subido el precio de Internet en Indonesia! Hace un año, en Yogyakarta, nos costó 7€ comprar 7GB de Oreedo. Esta vez, en Bali, pagamos 200.000 rupias (12,16€) por 8GB de XL Axiata. Y mira que comparamos precios en diferentes tiendas de la calle e intentamos negociar...

Update! Cuando nos quedamos sin crédito en Gili Meno, porque iOS decidió actualizarse y fundirnos la tarifa, compramos 10GB más por tan sólo 60.000. Así que aunque nos esforzamos mucho para conseguir un buen precio en Bali, deducimos que nos timaron un poquitín. Si os veis en la misma situación, comprad la SIM más barata que encontréis, y cuando tengáis que recargarla, lo hacéis y ya. Seguro que os ahorráis unos peniques.

Visados

Los españoles no necesitamos visado para visitar Indonesia. Hacemos cola en inmigración, saludamos, y ya está. Y a ninguno de los dos nos preguntaron si teníamos vuelo de vuelta a casa. Tan sólo que cuánto tiempo estaríamos, si era la primera vez que estábamos en Indonesia, ¡y pa' dentro!

La ruta

Como sólo hemos estado 8 días en Indonesia, podemos resumir la ruta en esta misma guía.

Aterramos en Kuta a las tantas de la noche, y el día siguiente lo aprovechamos para comprar un bañador y una camiseta para Roc, y volar a Lombok. Llegados a Lombok, cogimos un taxi hasta Senggigi por 130.000 rupias, y dormimos ahí.

Al día siguiente, fuimos a Gili Air, y nos quedamos ahí dos días. Ahí estrenamos la ropa de baño, y empezamos a hacer snorkel.

Luego, a Gili Meno un par de días más. En Gili Meno encontramos la paz de una isla que, pobrecilla, estaba bastante destrozada por el terremoto de octubre. Aunque hay todo lo que necesitas, no hay casi turistas. Pudimos hacer snorkel sólos, comimos genial...

El último día lo pasamos en Gili Trawangan. Todo el mundo, incluso los locales, dicen que es la isla de la fiesta. Así que dudamos un poco si ir o no, y fuímos sólo por ver si era verdad. Y bueno, la fiesta no nos persiguió demasiado: como en todas las islas, durmimos en un hotel genial y súper barato, y cenamos una de las mejores cenas de todo el viaje.

Y al siguiente, ya volvimos a Lombok, volamos a Kuta, y al día siguiente, ¡hacia Australia!

¿Volveríamos?

¡Lo hemos hecho! Ya estuvimos en Indonesia hace un año, y hemos vuelto. La otra vez vimos Java y Bali, que es la típica ruta, y esta vez nos hemos ido todo los directos que hemos podido hacia las islas Gili. Sólo hemos estado 8 días en Indonesia, porque nuestra ilusión era llegar a Australia, pero ahora se nos ha hecho corto, aunque supiéramos que sólo estábamos de paso. Si volvemos, nos han hablado muy bien del trayecto en barco desde Lombok hasta Flores... así que si quieres venir a Indonesia, ¡ya tienes tres planes dónde elegir!

A los caballos les da un montón de gustico que los bañen en Gili Air

Siquijor, Filipinas

Guía de viaje de Filipinas

¡Holita! Filipinas es un destino muy pero que muy instagrammer, gracias a sus playas paradisíacas. En ellas puedes hacer dos cosas: o tomar el sol hasta asarte como un polluelo, o lo más sano, disfrutar de sus corales haciendo snorkel o submarinismo. Si nunca has hecho submarinismo, ¡ahorra un poquitín y ven a las Filipinas!

Anna en la playa Paliton de Siquijor


La cultura y las personas

Filipinas es enorme. Es fácil generalizar en otros países, pero en un país con 180 islas y otros tantos idiomas, es difícil e injusto generalizar. ¡Pero vamos a hacerlo!

En las islas menos turísticas, como en Siquijor, la gente es un amor. Disfrutarán de tu compañía, podrás pedir consejos y preguntar cosas sobre la isla... lo que sea. Les encantará hablar contigo, y no habrá ninguna prisa para volver a sus quehaceres.

En islas más turísticas, como en Panglao o Coron, pasarán un poco mas de tí. Hay mucho más negocio, y todo es más caro, así que ellos también tienen que centrarse más en sus trabajos y menos en hacer lazos con los turistas. Se está cómodo, porque tampoco es que sean pesados, pero sí que ves que no hay tanta comunicación.

Y para terminar, las ciudades como Cebu: ¡huye! La gente de los hoteles es amable, por supuesto, pero la calle es un poco salvaje... Según los locales de las islas pequeñas, en Cebu y Manila hay problemas con las drogas, y no te puedes fiar de nadie. Así que si los locales piensan eso, ¿qué vas a pensar tú, que se te ve que eres extranjero a leguas?

La economía y los dineros

Este es un punto un poco chungo: sacar dinero de los ATM es un tema peliagudo en Filipinas. En teoría, el límite por transacción era de hasta 50.000₱, pero en realidad nos hemos encontrado que sólo son 10.000₱. Además, en vez una comisión de 12₱, nos cargan 250₱. Así, cada vez que queremos sacar 10.000₱ (165€), tenemos que pagar 250₱ (4,15€) de comisión.

Pagar con tarjeta es común en las ciudades grandes, como Cebu, y también en los restaurantes muy muy turísticos. Pero en los sitios más normales, tienes que pagar siempre en metálico.

Último problemín: hemos tenido problemas para sacar dinero con la Revolut Mastercard, pero no con la Revolut Visa. Así que si tenéis Mastercard, traed una Visa por si acaso. ¡O un amigo con Visa!

Presupuesto

Vivir 29 días en Filipinas, incluyendo algunos ferris y vuelos domésticos, nos costó 2.552€ en total. Eso son 88€ al día. Filipinas dispara un pelín el presupuesto y no por que sea súper caro, sino por los largos desplazamientos... y además, nosotros hemos hecho un par de días de submarinismo. Si vas a Filipinas, vas a jugar! Como dicen ellos, It's more fun in the Philippines.

Los vuelos de entrada y salida al país los ponemos siempre a parte porque no es lo mismo que volar desde el país de al lado que desde España. Volar de Taipéi a Cebu nos ha costado 177€, y volar de Manila a Bali, 210€, incluyendo el vuelo de Puerto Princesa a Manila. Precios por pareja, ¡por supuesto! El vuelo interno, de Cebu a Palawan, lo incluímos en presupuesto total, porque es un precio más estable. Si quieres hacer lo mismo que nosotros, tus vuelos domésticos tendrán precios parecidos a los nuestros, así que al presupuesto general que van.

Seguridad

En Cebú no nos hemos sentido muy seguros. A lo mejor es porque veníamos de sitios muy seguros y muy ricos, y llegar a Filipinas tras unos meses de primer mundo es un cambio grande. En Cebú nos hemos sentido muy mirados, y nos han pasado cosas raras: una moto nos pasa súper cerca y el que va de paquete nos chilla en la cara, un niño se nos acerca muchísimo por detrás porque sí y le tenemos que dar un codazo para que vuelva con sus amigos... cosas a las que ya no estábamos acostumbrados.

Como en todo el mundo, la sensación de seguridad aumenta conforme te vas alejando de las ciudades grandes. En Panglao la gente ya nos miraba como a alguien con dinero a quién venderle de todo, pero las vibraciones ya eran otras. Y en la siguiente isla, en Siquijor, la gente ya te decía hola por que sí, te sentías super bienvenido, abrazado y acogidísimo. Así que... ¡aléjate de Cebu y de Manila!

Seguridad armada en los cajeros: ese tipo de seguridad


Idioma

Los dos idiomas oficiales son el inglés y el tagalo, pero hay más de 180 lenguas repartidas por las islas. Por ejemplo, tal como llegamos a Cebu, el taxista nos contó que él hablaba tres idiomas: inglés, tagalo (el idioma "filipino") y bisaya (el idioma hablado en la región de Cebu). También nos contó que estudió español en la escuela, pero no recordaba lo que significaba "hola". Así que nos lo creemos mig mig.

A parte de esta turra muy académica, en Filipinas hay palabras muy pero que muy parecidas al español, gracias a los simpáticos descubridores de Filipinas, los españoles. A parte de palabras básicas, que son calcadas, como casa, grande, negro o mucho, hay otras que suenan súper parecido, y que hacen mucha gracia. Por ejemplo, el taxista nos contó que hola es algo parecido a cómo leerías komustás. Le dijimos que se parecía mucho a ¿Cómo estás? y nos preguntó que qué significaba. Este señor no estudió español... o está ya muy mayor.

Transporte

En Filipinas hay cuatro alternativas para recorrer distancias cortas: taxi, jipney, triciclo, o alquilar una moto.

Taxis los hay con taxímetro, de los de toda la vida, que paras por la calle y ya está, y los hay que se piden via Grab. Grab es una app tipo Uber que da servicio en las principales ciudades filipinas, como Cebu, y tiene unos precios muy buenos por el servicio que ofrece. Con Grab puedes pedir o taxis con taxímetro, a lo que le suman 30₱ de comisión, o coches con conductor privado, que nos dan un precio cerrado. Además, en el aeropuerto vimos un cartel dónde había una promocode. No sé si aún valdrá, pero por si cuela, en su día era BESTOFCEBU, e hizo que del aeropuerto a nuestro hotel, cerca del centro de Cebu, costara 300₱ en vez de 400₱. Te dejamos aquí la web oficial de Grab para que le eches un ojo.

Los jipney son el transporte que usan locales para moverse por la ciudad, y son ultra baratos. Son antiguas furgonetas o 4x4 modificados para que sea cómodo subirse a la parte de atrás. Funcionan como autobuses de línea, así que tendrás que saber cómo se llama la parada del sitio al que vas, y cómo no, la clave es preguntárselo a los locales. El precio es de 8₱ por trayecto, se le paga a un señor que ayuda al conductor o le das el dinero al de al lado para que se lo dé al conductor, y cuando quieres bajarte, chillas ¡pare!


Un jipney a lo the fast and the furious

Seguimos con los triciclos. Son como los tuktuk en otros países. Aquí no es nada más que una moto de 175cc enganchada a un sidecar con techo. Van a 30km/h, y en la mayoría de islas turísticas son el modo más simple de viajar si no te quieres comer la cabeza. Valen unos 50₱ para los locales, pero como pactan precios entre ellos, a los turistas nos quieren cobrar 300₱ o 350₱... nosotros conseguimos bajar a 200₱ pero nos costó un montón. A lo mejor tú lo bajas más, pero ahí entra tu capacidad de negociación, pesadez, amabilidad o don de gentes.

Y dejamos lo mejor para el final: alquilar una moto. En las zonas turísticas, como el puerto de Bohol o la isla de Siquijor, hay gente con un montón de scooters y muchas ganas de alquilarlas. Valen entre 300₱ y 350₱ al día, y acostumbran a estar correctas. También es fácil alquilarlas en los hoteles, pero eso significa que tendrás que llegar al hotel en triciclo, y sumarás 300₱ de gastos innecesarios. Si sabes que vas a salir de la isla por el mismo puerto al que llegas, alquila la moto en el aeropuerto, y ya. Además, es muy gracioso ir dos con sus mochilas en una moto súper pequeña: ¡todo risas y para nada peligroso!


Para recorrer largas distancias, puedes hacerlo en avión, autocar o ferry. Y los ferries están genial: relativamente rápidos, sin mucho mareo, no hace falta hacer reserva previa... Hay dos clases: la turista y la business. La turista vale 700₱ y la business 1.000₱. Y habiendo probado las dos, ¡nos quedamos con la turista!

La comida

En Filipinas es bastante fácil comer, pero un pelín difícil comer bien.

Según los locales con los que hemos ido hablando, los platos típicos de abuela son el adobo, cerdo o pollo adobado, cocido a fuego lento y acompañado de arroz, y el súper famoso lechón, cerdo asado todo entero, un poco seco a veces, y también acompañado de arroz. Los dos están bien, pero es que el sabor del cerdo es un sabor bastante fácil... El precio de ambos ronda los 120₱ (2€).

Marcel el lechón siendo troceado por un filipino hambriento

Si te gusta comer verde de cuando en cuando o, simplemente, no volver de vacaciones siendo una bola, hay una breve oferta gastronómica vegetariana. En los restaurantes locales hemos encontrado verdura hervida (frita con un poco de panceta, no vaya a ser...), tortilla de berenjena, y berenjena asada con soja. ¡Riquísimo! Viajando nos hemos vuelto muy fan de las berenjenas asadas con arroz. El precio de un plato verdura con arroz ronda los 50₱. (0,80€).

Rondando el mismo precio, hay pequeños restaurantes locales y humildes que tienen un montón de ollas con comida ya cocinada, y puedes oler y recrearte la vista antes de pedir. "Como los españoles descubrieron Filipinas y les enseñaron a cocinar" (según la señora de la próxima foto), encontraremos recetas y potajes muy parecidos a la cocina tradicional española que te preparaba la mama o la yaya.

Anna y la cocinera del Chekesh, nuestro restaurante favorito de Siquijor

Y si quieres sentirte como en casa, tranquilo: en las islas turísticas hay todos los restaurantes que busques. Eso sí, el precio se dispara mucho para ser Filipinas. Hoy mismo nos hemos comido unas pizzas excelentes, y hemos pagado unos 500₱ por cada una. Eso son 8,40€, que no es tanto en Barcelona, pero en Filipinas es la comida más cara que hemos pagado en un mes de viaje.

El agua

No bebas agua del grifo en Filipinas. Nadie nos ha advertido de que fuera peligroso, pero sí hemos visto que en la mayoría de restaurantes un poco guays aclaran que el agua y el hielo que te sirven son filtrados. Si te da miedo comer fruta y verdura en Filipinas por si ha sido lavada con agua apestosa, tranquilo: nosotros hemos comido un montón de fruta y verdura y ningún problema. Eso sí, en restaurantes muy cuquis... en los otros, la verdura, cocinadita. Aunque tampoco es que te ofrezcan verdura cruda, así que tampoco hace falta preocuparse.

Una empresa de agua embotellada en Coron. Las hay por todos lados.


Sanidad

Un poco de mal rollo en este punto. Hay tantas islitas en Filipinas que no todas pueden tener un hospital decente. No es un buen sitio al que ir si tienes miedo de la vida, aunque aquí vive mucha gente, y sobreviven de algún modo. A todo esto, no será peor que Etiopía, e incluso ahí pudimos hacernos un test de la malaria en un centro médico, así que... no sufras y que este punto no te asuste. Y si pasa algo malo, ¡no nos busques, porfaplis! ¡Con lo que cuesta tener la conciencia tranquila!

Internet

La conexión a internet de los hoteles es lentísima. Además, como en la India, las conexiones de móvil a veces funcionan bien en una isla, pero no en una otra. Como nosotros dependemos bastante de internet de cara a improvisar, no queríamos jugárnosla, y compramos no una sino dos tarjetas SIM. ¿Para qué elegir una compañía si puedes tener las dos? Al llegar a Siquijor se confirmó el problema: una de las SIM se quedó sin cobertura un día, y el siguiente, se quedó sin cobertura la otra. ¡Así que a por dos tarjetas!

Las empresas de telefonía más grandes en Filipinas son Globe y Smart. Además, son las dos que tienen un puestecito en el aeropuerto de Cebu. Si vienes del primer mundo, en este punto encontrarás el primer cambio cultural: incluso el precio de las SIM se puede regatear. Nosotros vimos en esta página web que los precios eran de 300₱ al mes por 2GB, mientras que en los puestos el mínimo que nos pedían por un mes eran 1.000₱ por 17GB. No es mal precio, pero si no vas a poder gastarlo porque en tal isla no hay tal red, es tirar el dinero. En resumen: si quieres los 17GB has triunfado, y si no, puedes preguntarles por otros planes de datos. Nosotros les enseñamos las tablas de precios de esta web tan genial, que en teoría eran los oficiales, y nos los igualaron. En todo caso, tres semanas más tarde, compramos 2GB más de Globe por 95₱, que en Port Barton iba súper rápido.

Lo que ofrece Smart en el aeropuerto de Cebu
Y lo que ofrece Globe justo al lado


Visados

Con nuestro pasaporte de español conquistador, en Filipinas nos dicen hola con los brazos abiertos. Bájate del avión, di hola en inmigración, y ala, ¡ya estás dentro! El visado de turista es de un mes. Y a nosotros nos preguntaron si teníamos vuelo de salida, y nos preguntaron a dónde íbamos y qué día, pero no tuvimos que enseñar el vuelo.

La ruta

Cuando la tengamos redactada, ¡la linkamos!

¿Volveríamos?

Hombre, no sé no sé. Le hemos dedicado un mes entero, así que ya nos hemos dejado entusiasmar por Filipinas. Y hemos hecho algo a lo que teníamos muchas ganas y miedo a la vez: submarinismo. Si quieres probarlo, Filipinas es un gran destino para tí: según Laia, nuestra amiga freak del submarinismo, la vida submarina de estas islas es una de las más coloridas del mundo.

La lástima de Filipinas es que no es fácil de visitar en poco tiempo. Hemos conocido a muchos catalanes y españoles pasando las vacaciones por aquí, y vemos que todo el mundo tiene un poco de prisa para cojer el siguiente avión, y no puede disfrutar demasiado de la isla en la que está. Además, los tifones: a unos amigos que conocimos aquí les cancelaron el vuelo de Cebu a Siargao dos veces... qué percal. Eso significa que te tienes que quedar en Cebu hasta el próximo vuelo, o a que pase el tifón... o irte a otro sitio, como hicimos nosotros. Así que si vienes a Filipinas, un cosejo: o hacer sólo la mitad de la ruta que hace todo el mundo, o vienes con tres semanas o un mes.

Y sobretodo sobretodo sobretodo, ¡sumérgete!