Isla Siquijor, Filipinas

Filipinas en 29 días de mochileo

Filipinas es un destino muy instagrammer. La gente hace unas fotos de escándalo en playas preciosas, y cómo no, eso nos hace chispitas a todos. Viajar por Filipinas es muy fácil, pero elegir una ruta sin tener una Lonely Planet a mano no lo es tanto. Así que en este post vamos a compartir la ruta que hemos hecho nosotros, y a contaros qué ha estado bien y qué no. Sobretodo, ¡qué no! Ayay el mojón de las Chocolate Hills...

Cebu

¡Bienvenido a Filipinas! Cebu fue nuestro aeropuerto de llegada a Filipinas. Como cada vez que llegamos a un nuevo pais nos quedamos un día completo en la ciudad de acogida, esta vez nos tocó Cebu, que es la segunda ciudad más grande de Filipinas. Durmiendo un par de días en una ciudad conocemos la vida real del país y tal. Y así fue, y nos sentimos un poco inseguros. Veníamos de Taiwán, Japón, Corea del Sur, China... lugares súper seguros dónde no despiertas demasiado interés. Totalmente opuesto a Cebu: mucho movimiento en la ciudad, la mitad de la ciudad mirándote, algún acercamiento por detrás muy sospechoso... mal rollo. Como nosotros vamos con tiempo, no nos sabe mal haberle dedicado un día a dar vueltas por Cebu, pero si vienes de vacaciones un par de semanas, sé sabio y marcha a Malapascua, Panglao o Siquijor tal como aterrices.

Por cierto, en Siquijor, la mujer que regentaba un hotel nos confirmó nuestras sospechas, y nos dijo literalmente que no se puede confiar en nadie de Cebu, que hay muchísima gente, muchos jóvenes adictos a las drogas...

Lo que más mola de Cebu es una iglesia. ¡Escapa!

Panglao

El siguiente destino fue Panglao, la isla que hay al sur de Bohol, que es la isla que hay al este de Cebu. Se llega desde Cebu en ferry, por 700₱ en clase turista y 1.000₱ en clase business. Como nos creíamos que la turista sería en la cubierta fuimos en clase business, pero al final la turista también era dentro del barco, con aire acondicionado, así que si tuviéramos que elegir de nuevo, iríamos en los de 700₱. Tras llegar a Tagbilaran, la ciudad portuaria de Bohol, tuvimos que subirnos a un tricilo (una especie de tuktuk) y llegar a nuestro hotel en Panglao. El primer precio que ofrecen es de 300₱, pero apartándonos un poco del puerto llegamos a 200₱.

Las expectativas que teníamos de Panglao eran muy altas: mal inicio. Estuvimos tres noches aquí, pero como anochece tan temprano, sólo disfrutamos dos. El primer día lo dedicamos a ver las playas de Dumaluan y Alona, y el segundo a visitar las Chocolate Hills.

El día de playas no fue ni bien ni mal. Las playas no eran tan increíbles cómo nos habíamos imaginado. Dumaluan nos pareció bonita, pero la marea estaba muy baja y el mar no cubría mas que las rodillas. Y tampoco pudimos disfrutar mucho, porque nos rodeó un grupo de 8 chavales, que no sabíamos de qué plan iban. Al final todo fueron risas y buen rollo, pero al principio era una situación un poco rara que no te deja estar tranquilo. Luego fuimos a Alona, y nos encontramos con un destino muy turístico, con apenas 5 metros de orilla, y algunos beach boys veniéndote cosas. Llegamos hasta el extremo sur de la playa, que deben ser 10 minutos andando cómo mucho, y vimos la puesta de sol desde el mar. ¡Bonito! Pero ya.

Los jovencitos confusos que no nos dejaron tranquilos

Sobre las Chocolate Hills... dios mío, que daño hace Instagram. Tras pegarnos dos horas de subida y dos horas de bajada en moto, incluyendo un pinchazo, sólo os podemos decir que mejor no vayáis a verlas. Nuestra expectativa era la de hacer una excursión por los montes esos tan bonitos, pero no... hay una escalera de unos 100 peldaños, un lugar para hacer la foto, y ya. Suerte que conocimos a 6 catalanes súper majísimos para compartir la experiencia, porque sino... qué peñazo.

Un puente a medias que lleva a ninguna parte. ¡Filipinas!

Siquijor

Al día siguiente cojimos el ferry a Siquijor por 700₱ por persona, y nos pasamos ahí 7 noches y 8 días de nada. ¡Y es la isla que mas nos gustó de todo Filipinas! Estas líneas las estamos escribiendo desde Corón, mientras echamos mucho de menos la calma que vivimos en Siquijor.

Como 8 días no se resumen demasiado rápido, vamos a hacer posts a parte, para que esto no sea muy turra: ¿Qué hacer en Siquijor? ¿Dónde comer en Siquijor? ¿Dónde dormir en Siquijor?

Tras esos 8 geniales días, disfrutando de esta isla que mezcla turistas y locales tan genialmente, emprendimos nuestro viaje hasta Siargao, aunque como veréis más adelante, no cuajó...

Así son las carreteras interiores de Siquijor. Lovely!
Las cascadas Lugnason: ¡un salto de 12 metros! Caqueta.
¡La señora del restaurante Chekesh, comida local buenisísima!


Cebu

Para volver a Cebu, puedes ir en ferry hasta Dumaguete y luego, desde ahí, cojer un autocar hasta Cebu. Pero es un camino más lento que el que hicimos nosotros: ir del puerto de Larena de Siquijor hasta Cebu pasando por Tagbilaran, la ciudad de Bohol. El precio es de 1.200₱ (20€) por persona en clase turista, y tardas 4 horas y media de nada.

Nuestra idea era dormir en Cebu, y al día siguiente, tomar el vuelo hacia Siargao. Pero por culpa (o gracias) al tifón Samuel, nuestros vuelos fueron cancelados, y los cambiamos por unos hacia Coron al día siguiente. Bonito fue el destino, que hizo que nos encontráramos con Laia y Marina, unas amigas de hace un chorrón de años y de los seis amigos catalanes con los que fuimos a las Chocolate Hills (¡sic!) hacía una semana y pico. Gracias a Laia aprendimos que los asmáticos deberíamos ir al pneumólogo cada 8 o 9 meses. ¡Ups!

Tras un par de días, nos despertamos a las 3am en Cebu, para ir al aeropuerto y volar hacia...

Coron

Nuestra idea en Corón era esperar que pasa el tifón Samuel bajo un techo sólido. Así que nos tocó estar ahí demasiados días. Lo que más disfrutamos de Coron fue un island hopping que hicimos con los Drifting Voyagers, ¡una pareja que lleva años de luna de miel! Fue genial porque pudimos hacer el island hopping ellos y nosotros, siendo sólo 4 en el barco. Normalmente los island hoppings son de unas 20 personas, y es un poco rollo. Música a tope, la gente un poco pedo... ¡turismo del que tenemos en casa y del que huímos!

Para que te hagas una idea, una estampa de Corón pueblo
¡Así son las vistas del island hopping de Corón!
Barun Beach con nuestros nuevos coleguis
Nuestro guía contántonos cómo comernos a este bicho


El Nido

Nuestro plan por El Nido era el de hacer un island hopping y un poquitín de submarinismo en un sitio que nos había recomendado nuestra amiguísima Laia. ¡Así que a por ello fuimos!

Tal como llegamos, quedamos para cenar con otra pareja de Instagram, los Mochileros Rastreros, una pareja que lo dejó todo y se fue de viaje largo por el sureste asiático. Igual que con los Drifting Voyagers, negociamos un island hopping privado, solo para 4 personas, y a disfrutarlo!

¡Ojo al banquete que nos prepararon!
Relajeo subacuático sobre el coral fino filipino


Al día siguiente, hicimos otra iniciación al submarinismo con 3 inmersiones. Nos costó 62€ por persona, y lo hicimos con el equipo de Deep Blue Dive Seafari. ¡Buena experiencia! La putada fue que Roc estaba un pelín resfriado, y sufrió lo que se llama "un bloqueo reverso". Tras estudiar mucho en Google, vio que sentía presión en el oído porque como tenía las trompas de Eustaquo llenas de moquitos, la presión no podía salir por ahí.

Roc aún no sabe que va a sufrir del oído, ¡jaja!
Ahora ya empieza a tener molestias, ¡jaja!


Port Barton

En Port Barton... no hicimos nada. Roc aún estaba un poco resfriado, y Anna enfermó de algo raro. Estábamos los dos que dábamos pena. En Port Barton había un island hopping baratito, que ignoramos totalmente por culpa de lo pachuchos que estábamos.

Eso sí: descubrimos un restaurante regentado por dos catalanes, que no os podéis perder. Se llama Big Mama, y nos sentimos como en casa. Si les hacéis mimitos en catalán, a lo mejor nos tratan tan bien como a nosotros ¡y os sirven un poco de fuet! ¡Babitas!

El mood de Port Barton


Puerto Princesa

En Puerto Princesa tampoco hicimos mucha cosa. Es una ciudad aeropuerto. Hay un poco de fiesta para los locales, pero es una ciudad bastante de paso. Y eso es lo que hicimos nosotros: pasar un poco, y disfrutar de que ya nos encontrábamos mejor, ¡y de que en breve íbamos a cojer un avión hacia Indonesia!



Amigo, ¡este fue nuestro plan por Filipinas! Si tienes alguna duda, no dudes en escribir un comentario y buscaremos en el baúl de los recuerdos, que seguro que podremos contestarla con propiedad. ¡Un abrazo y a suerte con Filipinas!

Siquijor, Filipinas

Guía de viaje de Filipinas

¡Holita! Filipinas es un destino muy pero que muy instagrammer, gracias a sus playas paradisíacas. En ellas puedes hacer dos cosas: o tomar el sol hasta asarte como un polluelo, o lo más sano, disfrutar de sus corales haciendo snorkel o submarinismo. Si nunca has hecho submarinismo, ¡ahorra un poquitín y ven a las Filipinas!

Anna en la playa Paliton de Siquijor


La cultura y las personas

Filipinas es enorme. Es fácil generalizar en otros países, pero en un país con 180 islas y otros tantos idiomas, es difícil e injusto generalizar. ¡Pero vamos a hacerlo!

En las islas menos turísticas, como en Siquijor, la gente es un amor. Disfrutarán de tu compañía, podrás pedir consejos y preguntar cosas sobre la isla... lo que sea. Les encantará hablar contigo, y no habrá ninguna prisa para volver a sus quehaceres.

En islas más turísticas, como en Panglao o Coron, pasarán un poco mas de tí. Hay mucho más negocio, y todo es más caro, así que ellos también tienen que centrarse más en sus trabajos y menos en hacer lazos con los turistas. Se está cómodo, porque tampoco es que sean pesados, pero sí que ves que no hay tanta comunicación.

Y para terminar, las ciudades como Cebu: ¡huye! La gente de los hoteles es amable, por supuesto, pero la calle es un poco salvaje... Según los locales de las islas pequeñas, en Cebu y Manila hay problemas con las drogas, y no te puedes fiar de nadie. Así que si los locales piensan eso, ¿qué vas a pensar tú, que se te ve que eres extranjero a leguas?

La economía y los dineros

Este es un punto un poco chungo: sacar dinero de los ATM es un tema peliagudo en Filipinas. En teoría, el límite por transacción era de hasta 50.000₱, pero en realidad nos hemos encontrado que sólo son 10.000₱. Además, en vez una comisión de 12₱, nos cargan 250₱. Así, cada vez que queremos sacar 10.000₱ (165€), tenemos que pagar 250₱ (4,15€) de comisión.

Pagar con tarjeta es común en las ciudades grandes, como Cebu, y también en los restaurantes muy muy turísticos. Pero en los sitios más normales, tienes que pagar siempre en metálico.

Último problemín: hemos tenido problemas para sacar dinero con la Revolut Mastercard, pero no con la Revolut Visa. Así que si tenéis Mastercard, traed una Visa por si acaso. ¡O un amigo con Visa!

Presupuesto

Vivir 29 días en Filipinas, incluyendo algunos ferris y vuelos domésticos, nos costó 2.552€ en total. Eso son 88€ al día. Filipinas dispara un pelín el presupuesto y no por que sea súper caro, sino por los largos desplazamientos... y además, nosotros hemos hecho un par de días de submarinismo. Si vas a Filipinas, vas a jugar! Como dicen ellos, It's more fun in the Philippines.

Los vuelos de entrada y salida al país los ponemos siempre a parte porque no es lo mismo que volar desde el país de al lado que desde España. Volar de Taipéi a Cebu nos ha costado 177€, y volar de Manila a Bali, 210€, incluyendo el vuelo de Puerto Princesa a Manila. Precios por pareja, ¡por supuesto! El vuelo interno, de Cebu a Palawan, lo incluímos en presupuesto total, porque es un precio más estable. Si quieres hacer lo mismo que nosotros, tus vuelos domésticos tendrán precios parecidos a los nuestros, así que al presupuesto general que van.

Seguridad

En Cebú no nos hemos sentido muy seguros. A lo mejor es porque veníamos de sitios muy seguros y muy ricos, y llegar a Filipinas tras unos meses de primer mundo es un cambio grande. En Cebú nos hemos sentido muy mirados, y nos han pasado cosas raras: una moto nos pasa súper cerca y el que va de paquete nos chilla en la cara, un niño se nos acerca muchísimo por detrás porque sí y le tenemos que dar un codazo para que vuelva con sus amigos... cosas a las que ya no estábamos acostumbrados.

Como en todo el mundo, la sensación de seguridad aumenta conforme te vas alejando de las ciudades grandes. En Panglao la gente ya nos miraba como a alguien con dinero a quién venderle de todo, pero las vibraciones ya eran otras. Y en la siguiente isla, en Siquijor, la gente ya te decía hola por que sí, te sentías super bienvenido, abrazado y acogidísimo. Así que... ¡aléjate de Cebu y de Manila!

Seguridad armada en los cajeros: ese tipo de seguridad


Idioma

Los dos idiomas oficiales son el inglés y el tagalo, pero hay más de 180 lenguas repartidas por las islas. Por ejemplo, tal como llegamos a Cebu, el taxista nos contó que él hablaba tres idiomas: inglés, tagalo (el idioma "filipino") y bisaya (el idioma hablado en la región de Cebu). También nos contó que estudió español en la escuela, pero no recordaba lo que significaba "hola". Así que nos lo creemos mig mig.

A parte de esta turra muy académica, en Filipinas hay palabras muy pero que muy parecidas al español, gracias a los simpáticos descubridores de Filipinas, los españoles. A parte de palabras básicas, que son calcadas, como casa, grande, negro o mucho, hay otras que suenan súper parecido, y que hacen mucha gracia. Por ejemplo, el taxista nos contó que hola es algo parecido a cómo leerías komustás. Le dijimos que se parecía mucho a ¿Cómo estás? y nos preguntó que qué significaba. Este señor no estudió español... o está ya muy mayor.

"Policía" se escribe "Pulisya", a lo P.A.W.N. Gang


Transporte

En Filipinas hay cuatro alternativas para recorrer distancias cortas: taxi, jipney, triciclo, o alquilar una moto.

Taxis los hay con taxímetro, de los de toda la vida, que paras por la calle y ya está, y los hay que se piden via Grab. Grab es una app tipo Uber que da servicio en las principales ciudades filipinas, como Cebu, y tiene unos precios muy buenos por el servicio que ofrece. Con Grab puedes pedir o taxis con taxímetro, a lo que le suman 30₱ de comisión, o coches con conductor privado, que nos dan un precio cerrado. Además, en el aeropuerto vimos un cartel dónde había una promocode. No sé si aún valdrá, pero por si cuela, en su día era BESTOFCEBU, e hizo que del aeropuerto a nuestro hotel, cerca del centro de Cebu, costara 300₱ en vez de 400₱. Te dejamos aquí la web oficial de Grab para que le eches un ojo.

Los jipney son el transporte que usan locales para moverse por la ciudad, y son ultra baratos. Son antiguas furgonetas o 4x4 modificados para que sea cómodo subirse a la parte de atrás. Funcionan como autobuses de línea, así que tendrás que saber cómo se llama la parada del sitio al que vas, y cómo no, la clave es preguntárselo a los locales. El precio es de 8₱ por trayecto, se le paga a un señor que ayuda al conductor o le das el dinero al de al lado para que se lo dé al conductor, y cuando quieres bajarte, chillas ¡pare!


Un jipney a lo the fast and the furious

Seguimos con los triciclos. Son como los tuktuk en otros países. Aquí no es nada más que una moto de 175cc enganchada a un sidecar con techo. Van a 30km/h, y en la mayoría de islas turísticas son el modo más simple de viajar si no te quieres comer la cabeza. Valen unos 50₱ para los locales, pero como pactan precios entre ellos, a los turistas nos quieren cobrar 300₱ o 350₱... nosotros conseguimos bajar a 200₱ pero nos costó un montón. A lo mejor tú lo bajas más, pero ahí entra tu capacidad de negociación, pesadez, amabilidad o don de gentes.

Y dejamos lo mejor para el final: alquilar una moto. En las zonas turísticas, como el puerto de Bohol o la isla de Siquijor, hay gente con un montón de scooters y muchas ganas de alquilarlas. Valen entre 300₱ y 350₱ al día, y acostumbran a estar correctas. También es fácil alquilarlas en los hoteles, pero eso significa que tendrás que llegar al hotel en triciclo, y sumarás 300₱ de gastos innecesarios. Si sabes que vas a salir de la isla por el mismo puerto al que llegas, alquila la moto en el aeropuerto, y ya. Además, es muy gracioso ir dos con sus mochilas en una moto súper pequeña: ¡todo risas y para nada peligroso!


Para recorrer largas distancias, puedes hacerlo en avión, autocar o ferry. Y los ferries están genial: relativamente rápidos, sin mucho mareo, no hace falta hacer reserva previa... Hay dos clases: la turista y la business. La turista vale 700₱ y la business 1.000₱. Y habiendo probado las dos, ¡nos quedamos con la turista!

La comida

En Filipinas es bastante fácil comer, pero un pelín difícil comer bien.

Según los locales con los que hemos ido hablando, los platos típicos de abuela son el adobo, cerdo o pollo adobado, cocido a fuego lento y acompañado de arroz, y el súper famoso lechón, cerdo asado todo entero, un poco seco a veces, y también acompañado de arroz. Los dos están bien, pero es que el sabor del cerdo es un sabor bastante fácil... El precio de ambos ronda los 120₱ (2€).

Joaquín el lechón siendo troceado por un filipino hambriento

Si te gusta comer verde de cuando en cuando o, simplemente, no volver de vacaciones siendo una bola, hay una breve oferta gastronómica vegetariana. En los restaurantes locales hemos encontrado verdura hervida (frita con un poco de panceta, no vaya a ser...), tortilla de berenjena, y berenjena asada con soja. ¡Riquísimo! Viajando nos hemos vuelto muy fan de las berenjenas asadas con arroz. El precio de un plato verdura con arroz ronda los 50₱. (0,80€).

Rondando el mismo precio, hay pequeños restaurantes locales y humildes que tienen un montón de ollas con comida ya cocinada, y puedes oler y recrearte la vista antes de pedir. "Como los españoles descubrieron Filipinas y les enseñaron a cocinar" (según la señora de la próxima foto), encontraremos recetas y potajes muy parecidos a la cocina tradicional española que te preparaba la mama o la yaya.

Anna y la cocinera del Chekesh, nuestro restaurante favorito de Siquijor

Y si quieres sentirte como en casa, tranquilo: en las islas turísticas hay todos los restaurantes que busques. Eso sí, el precio se dispara mucho para ser Filipinas. Hoy mismo nos hemos comido unas pizzas excelentes, y hemos pagado unos 500₱ por cada una. Eso son 8,40€, que no es tanto en Barcelona, pero en Filipinas es la comida más cara que hemos pagado en un mes de viaje.

El agua

No bebas agua del grifo en Filipinas. Nadie nos ha advertido de que fuera peligroso, pero sí hemos visto que en la mayoría de restaurantes un poco guays aclaran que el agua y el hielo que te sirven son filtrados. Si te da miedo comer fruta y verdura en Filipinas por si ha sido lavada con agua apestosa, tranquilo: nosotros hemos comido un montón de fruta y verdura y ningún problema. Eso sí, en restaurantes muy cuquis... en los otros, la verdura, cocinadita. Aunque tampoco es que te ofrezcan verdura cruda, así que tampoco hace falta preocuparse.

Una empresa de agua embotellada en Coron. Las hay por todos lados.


Sanidad

Un poco de mal rollo en este punto. Hay tantas islitas en Filipinas que no todas pueden tener un hospital decente. No es un buen sitio al que ir si tienes miedo de la vida, aunque aquí vive mucha gente, y sobreviven de algún modo. A todo esto, no será peor que Etiopía, e incluso ahí pudimos hacernos un test de la malaria en un centro médico, así que... no sufras y que este punto no te asuste. Y si pasa algo malo, ¡no nos busques, porfaplis! ¡Con lo que cuesta tener la conciencia tranquila!

Internet

La conexión a internet de los hoteles es lentísima. Además, como en la India, las conexiones de móvil a veces funcionan bien en una isla, pero no en una otra. Como nosotros dependemos bastante de internet de cara a improvisar, no queríamos jugárnosla, y compramos no una sino dos tarjetas SIM. ¿Para qué elegir una compañía si puedes tener las dos? Al llegar a Siquijor se confirmó el problema: una de las SIM se quedó sin cobertura un día, y el siguiente, se quedó sin cobertura la otra. ¡Así que a por dos tarjetas!

Las empresas de telefonía más grandes en Filipinas son Globe y Smart. Además, son las dos que tienen un puestecito en el aeropuerto de Cebu. Si vienes del primer mundo, en este punto encontrarás el primer cambio cultural: incluso el precio de las SIM se puede regatear. Nosotros vimos en esta página web que los precios eran de 300₱ al mes por 2GB, mientras que en los puestos el mínimo que nos pedían por un mes eran 1.000₱ por 17GB. No es mal precio, pero si no vas a poder gastarlo porque en tal isla no hay tal red, es tirar el dinero. En resumen: si quieres los 17GB has triunfado, y si no, puedes preguntarles por otros planes de datos. Nosotros les enseñamos las tablas de precios de esta web tan genial, que en teoría eran los oficiales, y nos los igualaron. En todo caso, tres semanas más tarde, compramos 2GB más de Globe por 95₱, que en Port Barton iba súper rápido.

Lo que ofrece Smart en el aeropuerto de Cebu
Y lo que ofrece Globe justo al lado


Visados

Con nuestro pasaporte de español conquistador, en Filipinas nos dicen hola con los brazos abiertos. Bájate del avión, di hola en inmigración, y ala, ¡ya estás dentro! El visado de turista es de un mes. Y a nosotros nos preguntaron si teníamos vuelo de salida, y nos preguntaron a dónde íbamos y qué día, pero no tuvimos que enseñar el vuelo.

La ruta

¡Échale un vistazo al detalle de nuestra ruta haciendo click muy suavemente en este link!

¿Volveríamos?

Hombre, no sé no sé. Le hemos dedicado un mes entero, así que ya nos hemos dejado entusiasmar por Filipinas. Y hemos hecho algo a lo que teníamos muchas ganas y miedo a la vez: submarinismo. Si quieres probarlo, Filipinas es un gran destino para tí: según Laia, nuestra amiga freak del submarinismo, la vida submarina de estas islas es una de las más coloridas del mundo.

La lástima de Filipinas es que no es fácil de visitar en poco tiempo. Hemos conocido a muchos catalanes y españoles pasando las vacaciones por aquí, y vemos que todo el mundo tiene un poco de prisa para cojer el siguiente avión, y no puede disfrutar demasiado de la isla en la que está. Además, los tifones: a unos amigos que conocimos aquí les cancelaron el vuelo de Cebu a Siargao dos veces... qué percal. Eso significa que te tienes que quedar en Cebu hasta el próximo vuelo, o a que pase el tifón... o irte a otro sitio, como hicimos nosotros. Así que si vienes a Filipinas, un cosejo: o hacer sólo la mitad de la ruta que hace todo el mundo, o vienes con tres semanas o un mes.

Y sobretodo sobretodo sobretodo, ¡sumérgete!

Taipéi, Taiwán

Guía de viaje de Taiwán

Como somos gente normal, Taiwán tan sólo nos sonaba de las etiquetas de camisetas y otros productos fabricados en Asia. ¿Dónde está y cómo será Taiwán? Al igual que China, Taiwán nunca estuvo en nuestro plan de viaje... aunque tampoco nunca lo tuvimos. Pero ya nos entiendes: nadie se va de vacaciones a Taiwán. ¡Pues bien! Como llueve tanto, sólo estuvimos una semana en Taiwán, así que tampoco nos hemos convertido en unos expertos de la isla, pero si necesitas unas pinceladas sobre Taiwán mientras planificas tu viaje, aquí va nuestra guía antiviajera.

Vet aquí el Arco de la Liberty Square y la aún más impresionante Anna


La cultura y las personas

La gente de Taipéi es muy bonita. Viniendo de Japón, dónde la única gente amable era la gente muy mayor que no tenía nada mejor que hacer que tener una charla contigo, en Taipéi la gente nos abrazó bastante. Nos sorprendió que de cuando en cuando nos saludaran por la calle en chino y en inglés, que los conductores de los autobuses fueran súper amables, y nos dieran las gracias al bajarnos... Tal vez Taipéi fue una capital un poco fría, pero la gente la hacía un poco más cálida.

La economía y los dineros

La moneda oficial de Taiwán es el nuevo dólar taiwanés, con código TWD, pero con el típico símbolo $. Si ves $ escrito en este post, no te confundas con los USD, que tienen un valor bien distinto.

En Taiwán es muy fácil encontrar cajeros, y además, sin comisión. Así que puedes ir sólo con $1.000 encima, que si necesitas más, puedes encontrar un cajero sin mucho esfuerzo. Además, a parte de los comercios callejeros o restaurantes muy muy cutres, casi en todas partes puedes pagar con tarjeta, vía NFC o con el móvil.

Presupuesto

En los 7 días en Taiwán nos hemos gastado 440€, y si hacemos la regla de tres nos salen unos 63€ al día. Pero si vienes a Taiwán, cuenta con que no hemos salido de la ciudad, así que si planteas moverte, tu presupuesto tendrá que ser un poco más alto que el nuestro.

Sobre llegar y salir: el vuelo de Okinawa a Taipéi nos costó 93€, y ir de Taipéi a Cebu, 142€ en total. Los precios son por pareja, porque hace diez meses que somos totalmente inseparables.

Seguridad

Como en casi toda Asia, en Taiwán vas a sentir verguenza ajena de tu país. Ven aquí y verás un montón de cosas que te harían explotar la cabeza en tu pequeña península, y voverás diciendo "¿por qué mi país no es así?"

Idioma

El idioma oficial es el chino, pero mucha gente chapurrea un poco de inglés. Incluso los transportes públicos están en ambos idiomas. Así que cero problemas: esto no es China.

Transporte

En Taiwán nos hemos movido más bien poco: del aeropuerto a Taipéi, autobús y metro por Taipéi, y de nuevo al aeropuerto. Pero nos ha sorprendido el precio: el autobús vale $15 (0,43€) por persona y trayecto, el metro entre $20 y $50 según la distancia, y el tren de la ciudad al aeropuerto, $150 (4,30€). Además, Google Maps y la app Maps de iOS te lo ponen bien fácil para moverte. Aquí fue la primera vez que vimos que los autobuses aparecen geolocalizados en tiempo real en Google Maps... ¡el futuro está aquí!

La comida

En Taipéi nos encontramos con que estuvimos una semana viviendo, y los restaurantes que más nos gustaron fueron un vietnamita callejero, uno tipo fast food coreano, y un vegetariano dónde el precio iba al peso. Así que si buscas la típica comida taiwanesa, te diremos que lo más raro que hay aquí es el stinky tofu, un tofu que huele a horror e infierno, y la tortilla de ostras, que por un lost in translation en un restaurante no llegamos a probar, pero que es lo que te imaginas.

A parte de la cocina internacional que caracteriza cualquier ciudad medio ocupada, en Taipéi lo común y popular es cenar en uno de los muchos mercados nocturnos que hay. Nosotros fuimos a dos, el de Ningxia y el de Nanjichang, bastante "para todos los públicos" el primero, y un poco más local el segundo. En el segundo fué dónde nuestros amigos belgofranceses que conocimos en Okinawa nos llevaron al vienamita buenísimo y barato. ¡Pedid la sopa de fideos con pollo encima! A parte de los mercados nocturnos, también hay muchos restaurantes regentados por señoras, a las que amorosamente llamaremos mamis, que tienen un montón de comida servida, tú eliges qué quieres y si deseas arroz, y ellas te cobran dependiendo de lo que pidas, pero rondará los 2€.

Las mamis: restaurantes humildes dónde comerás verduras y arroz por 2€
Un puestecito callejero de setas enormes en el night market de Ningxia


El agua

Ui, hacía mucho tiempo que no nos preocupábamos por este tema, y en Taiwán tenemos que estar atentos de nuevo. Tal cómo llegamos al primer hotel, nos encontramos este precioso cartelito pidiéndonos que resistiéramos la tentación de hervir agua del grifo para hacernos el té. Así que si te aconsejan que no la uses ni para hervir, imagina lavar la verdura con ella.

No... no bebas agua del grifo, ni que la hiervas dos horas


Sanidad

El test del Symbicort dio tan buenos resultados que estuvimos a punto de comprar otro, por si las moscas. Aquí el Symbicort de 120 dosis vale 1.200$, que son 34,43€ al cambio.

Internet

En el aeropuerto de Taipéi hay tres empresas que ofrecen internet, y cómo no, elegimos la más barata. Y resulta que está siendo más rápida que la del hotel... ¿El precio? Pica un poquitín. 7 días de tarifa plana, $450, que son 12,83€. Un pelín más cara que lo que estábamos acostumbrados, pero nada exagerado.

Visados

Con nuestra cara bonita y nuestro pasaporte rojo nos dejan estar 90 días en Taiwán. En teoría necesitas tener un vuelo de salida del país, y nosotros no nos la jugamos. Pero a ninguno de los dos nos preguntaron si teníamos vuelo de salida, aunque hicimos colas diferentes y, por tanto, nos tocaron dos agentes distintos.

La ruta

Poco te podemos contar en este aspecto. Nosotros fuimos del aeropuerto al hotel y del hotel al aeropuerto, y mientras estuvimos en la ciudad, no hicimos nada muy muy impactante. Ir a la torre Taipei 101, hacer esta ruta a la Elephant Mountain... Taipéi no es una fiesta cultural precisamente.

¿Volveríamos?

Si vas con tiempo, Taiwán puede ser un buen destino si vas a patearte los parques nacionales, pero plantearse Taipéi ciudad como destino es un poco meh. Por culpa del mal tiempo hemos sacrificado el movernos demasiado, pero la verdad es que con la de lugares increíbles que hay en el mundo, volver a Taiwán sería raro. La capital es un poco mediocre, y seguro que los parques nacionales son una pasada si vives aquí, pero si lo que buscas es el color verde, ¿has visto la guía que escribimos sobre Sri Lanka?

Las vistas desde la Elephant Mountain, con la torre Taipei 101 sacándote la lengua