Las Vegas, Nevada, USA

Guía de viaje de Estados Unidos

Entre pitos y flautas hemos tardado un año y medio a llegar a Estados Unidos, ¡nuestro trigésimo y último país alrededor del globo! Cuando has pasado por unos 25 países bastante humildes y llegas a este primer mundo te das cuenta de que la sociedad occidental está bastante loca. ¿Cómo podemos ser la sociedad más rica, y a la vez, comer tal basura?

¡Hola desde el MoMA!


La cultura y las personas

Tras visitar Estados Unidos nos hemos puesto un poco pochos. Un año y medio viajando hasta llegar a uno de los países más ricos, y vemos que aquí la gente está bastante amargada. Por supuesto, no es que todo el mundo parezca un alma en pena, pero acostumbrados al buen rollo, risas, conversaciones con desconocidos y demás banalidades felices, en Estados Unidos la gente iba muy a su rollo y no le interesábamos lo más mínimo. Además, vimos que los camareros, que quieras que no es con quién más hablábamos cada día, eran simpáticos tan sólo por la propina. Un día dejamos una propina del 10%, y fueron súper desagradables... qué pena. Suponemos que mueven números muy grandes y eso provoca tensión. Problemas de ricos.

La economía y los dineros

Welcome to el país que conquista países. Las cosas van bien en los Estados Unidos... y puedes pagarlo todo, todito con tarjeta. Nosotros siempre utilizamos Revolut, nos sale el mejor cambio y con las comisiones más bajas. Hemos dado la vuelta al mundo sólo con esta tarjeta y estamos encantados. Si quieres saber más, tenemos este post explicando nuestra experiencia.

Presupuesto

A diferencia de las guías de los otros países, esta vez no te vamos a poder dar un número exacto de cuánto nos gastamos en Estados Unidos. La razón es muy simple: la semanita que pasamos en Nueva York estuvimos acompañados de nuestra queridísima familia, que nos venía a ver desde Girona y Barcelona. Y claro, ¿que es una familia si no te invita a algo de cuando en cuando? Pues en Nueva York, el billete más pequeño es el de $20, así que todo son números muy grandes.

Para que te hagas una idea, de media nos dejábamos entre $10 y $15 por persona cada vez que íbamos a comer. Había días que era un poco menos, porque comíamos un trozo de pizza y una agua y ala, pero otras veces hacíamos una pijadita y salía por $25 o $30 por cabeza. ¡Ojo!

Sobre los hoteles, prepáratelo bien, porque es lo más caro de todo. En la siguiente sección te dejamos links a los hoteles dónde nos alojamos nosotros, para que no pases tanto miedo cuando abras Booking por primera vez.

Por cierto, lo de que el billete pequeño es el de $20 es una forma de hablar, eh... es una broma. ¡A reír, a reír!

Dormir

Lo prometido es deuda, ¡nuestros hoteles! La verdad es que en Estados Unidos, el presupuesto se dispara muchísimo cuando piensas en dormir. Así que o te haces todo el viaje del tirón, empalmando día con día, o te dejas unas nóminas en los hoteles. Aquí te ponemos una lista de los hoteles donde nos hemos alojado nosotros, para que cuando entres a Booking no tengas el ataque de la hoja en blanco.

Primer hotel en Nueva York: CitizenM Times Square
Segundo hotel en Nueva York: CitizenM Bowery
Las Vegas: Vdara Hotel and Spa
Aeropuerto de San Francisco: Nova SFO
San Francisco centro: Union Square Plaza Hotel

Seguridad

En nuestros periplos por Nueva York, Las Vegas y San Francisco, lo único que vimos un poco chungo fue San Francisco. Si te mueves por las zonas típicas ningún problema, pero si andas por calles que están a 500 metros de las partes más turísticas verás cosas raras. Muchos, muchos vagabundos bebidos o drogados chillándose los unos a los otros y cosas así. San Francisco es muy loco.

Además, como hay tanta gente con los AirPods, no sabes si ese que anda solo hablando por la calle es un pijo entrepreneur o realmente un puto loco.

Idioma

A los americanos se les da bastante bien hablar inglés... tiene su acentito de pueblo, pero...

No, ahora en serio. Si estás aquí, lo que te preocupa del idioma no es el nivel de inglés, sino de español. Y sí, en USA se lleva mucho hablar nuestro idioma mesetario. En general, el resto del continente emigra a los Estados Unidos, así que los trabajos de servicio normalmente los hacen hispanohablantes. Por ejemplo, los camareros muchas veces hablan español. ¡Genial para que te venga a visitar la familia, como a nosotros!

Transporte

Bueno, moverse por las ciudades es fácil, pero moverte de una ciudad a la otra, no. No hay transportes públicos. Por las ciudades nosotros nos movíamos en metro o Uber, y por supuesto, de estado a estado, en avión.

El tema es que si quieres hacer el hippie, te tocará alquilar un coche. No hay ni autocares ni trenes baratos para moverse largas distancias. Eso es de pobre. ¡Qué miedo! ¡Dispara!

La comida

💩💩💩

El agua

Cero problemas. En Estados Unidos todo es denunciable, así que si el agua no fuera perfecta, se le caería el pelo a alguien.

Sanidad

Pues te vas a creer que Estados Unidos es la crême de la crême por lo que respecta a seguridad, pero la verdad es que no. Digamos que es seguro, pero de la misma manera en que Barcelona es segura. Bueno, un poco menos.

Viajando hemos visto que el mundo es un sitio muy seguro. Normalmente no tienes que ir con los ojos tan, tan abiertos por si te roban. Ya sabes, nada de dejar la cartera o el móvil en la mesa y cosas así. Pues bien, en Estados Unidos tienes que vigilar estas cosas y, además, a veces tener los ojos abiertos por ver en qué calles te metes. Estados Unidos es muy grande y generalizar está muy feo, pero si quieres basarte en nuestra bonita experiencia, Nueva York es seguro, Las Vegas es seguro pero un poco raro para llevar a niños, y en San Francisco hay yonkis hasta en el centro. Y no mola.

Internet

Como llegamos a Estados Unidos desde México, usamos la SIM mexicana y nos ahorramos comprar una nueva sim norteamericana. ¿Cómo? ¿Puedes usar una SIM mexicana en EEUU? ¡Sep!

Si también vienes de México, nuestra SIM era la de Telcel. Y la verdad es que había días que funcionaba muy bien, y otras que no tanto. Como los hoteles tenían un Wi-Fi de espanto, no nos preocupamos lo más mínimo, pero si eres de piel fina, consigue una SIM americana. Por cierto, preguntamos en alguna tienda qué costaba hacerse una SIM prepago para unos días, y no recordamos el número que nos dijeron, pero nos pareció muy pero que muy caro, sobretodo para los precios piojosos a los que estamos acostumbrados.

Visados

Ostras, este es un punto un poco palo. Para entrar a Estados Unidos hay que rellenar el ESTA, un formulario un poco aburrido al que se accede, rellena y paga en esta bonita página web. Ojo, porque hay empresas que te lo hacen pero a cambio de una comisión, y la verdad es que tampoco es tan fiable hacerlo con un tercero como hacerlo directamente con la web oficial. Nosotros lo hemos rellenado dos veces, una vez por cada viajecito a Nueva York, y siempre lo hemos hecho en la web oficial. Por cierto, vale $25 por persona, y tiene una validez de dos años. ¡Ah! Y no hace falta imprimirlo. Lo rellenas, te mandan algunos emails mientras te lo validan y aceptan, y ya está. Te presentas en inmigración y ala.

La ruta

¡Oh, qué final del viaje! Llegamos a Nueva York y estuvimos ahí una semanita con la inimitable compañía de nuestros padres, que vinieron a vernos en este final de la vueltecita. Luego, volamos a San Francisco, dormimos, y volamos a Las Vegas. Nos casamos, disfrutamos de la ciudad del vicio tres días, y volvimos a San Francisco. Estuvimos por la ciudad muy tranquilitos, y al cabo de 5 días... ¡volamos a casa!

¿Lo recomendamos?

Te vamos a contar la verdad: la primera vez que fuimos a Nueva York fue cuando decidimos dejarlo todo, meter cuatro cosas en una mochila e irnos a dar la vuelta al mundo. ¡Así que vigila! Si vienes a Estados Unidos, a lo mejor te pasa lo mismo que a nosotros y terminas haciendo algo enorme, como un viaje alrededor del mundo de un año y siete mesecitos, y luego, ¡esta genialidad!

¡Y vet aquí la mejor manera de terminar una vuelta al mundo en condiciones!

Ticul, Yucatan, Mexico

Guía de viaje de México

¡Bienvenido a México! Tierra de playas de ensueño, ruinas mayas, tacos, micheladas, mucha cultura en según que partes, muy buen rollo, y... ¡cenotes! ¡Lagunas! ¡Submarinismo! ¡Sargazo! ¡Más micheladas!

¡Y columpios en las lagunas!

Las típicas ideas que te viene a la cabeza cuando piensas en México son dos: las playitas de hoteles de todo incluido, y los secuestros de turistas a mano armada. Pues amigo, ¡nosotros no hemos vivido ninguna de las dos! México nos está tratando muy bien, y lo plasmaremos en esta guía de viaje. Por supuesto, si tienes alguna duda, algo está mal, quieres darnos las gracias o mandarnos besitos, no dudes en dejar un comentario, ¿vale? Aclarado todo, ¡allá vamos!

La cultura y las personas

Esta sección está perdiendo el sentido en los países americanos porque amigo, todo el mundo está muy chido y muy padre en México. Siempre que lo necesitamos, alguien nos ayuda un montón a cualquier cosa, es súper amable, nos ríe las gracias que hacemos en nuestro deplorable humor y en definitiva, nos hacen sentir como en casa.

Estamos empezando a pensar que la vuelta a casa será dura, muy dura. Y que queremos hacer sentir a turistas y inmigrantes tan bien como nos están haciendo sentir a nosotros por el mundo. ¡Ahí es nada!

La economía y los dineros

La moneda oficial en México es el peso mexicano, y a día de este post, está a unos 21 pesos por euro. Nos estamos alojando en hoteles de entre 20€ y 30€ al cambio, y las comidas acostumbran a costar entre 8€ y 15€ los dos. ¡Bien!

Sobre pagar con tarjeta, podríamos decir que se puede en la mitad de comercios. Algunos hoteles aceptan tarjeta y otros no, y lo mismo con los restaurantes. Además, en México usan un dispositivo al que llaman clip, que es un lector de tarjetas que se comunica con una app de móvil con la que cobran y que, por lo que parece, a veces no funciona. Y ese día, nadie te puede cobrar con tarjeta porque el sistema se le ha caído a todo el mundo. Un poco palo, pero tampoco pasa nada.

Sobre sacar dinero en metálico de los cajeros tenemos buenas y malas noticias. Las malas es que no hemos encontrado ningún banco que te deje sacar dinero sin comisión. La buena es que tampoco se les va mucho la olla: en el BBVA del aeropuerto nos cobraron 25 pesos de comisión (1,14€), y en el Banamex de Ticul la comisión era de 30 pesos (1,37€). Así de entrada puedes pensar que vaya estafa, y es verdad... pero piensa que en otros países es peor. Te pueden cobrar hasta 5€ por retirada y cosas así. En resumen, en México intenta sacar cifras grandes para hacer pocas retiradas, y ya está.

Consejito del día: tarjeta Revolut para viajar, es la que mejor sale el cambio y con las comisiones más bajas. Hemos dado la vuelta al mundo sólo con esta tarjeta y estamos encantados. Si quieres saber más, tenemos este post explicando nuestra experiencia.

Presupuesto

El vuelo de San José, Costa Rica a Ciudad de México nos costó 278€ en total. Y el vuelo de Cancún a Nueva York costó 603€. ¡Qué palo comprar ese vuelo tan a última hora! Bueno, un mes antes...

Cuando dejemos México, hacemos números y os contamos cuanto nos hemos dejado por día haciendo nuestra rutita de 26 días.

Dormir

Tras muchos meses durmiendo un poco mediocre, en México nos sentimos cómodos de nuevo. Camas no muy grandes pero cómodas, precios entre 25€ y 40€ por noche, y alguna piscina. Si quieres saber dónde dormimos para ahorrarte el trabajazo de buscarlo en Booking, ahí va:

Seguridad

Por dónde nos hemos movido nosotros, los barrios de Coyoacán, Roma y Zócalo en la Ciudad de México y por la zona del Yucatán y Quintana Roo no hemos tenido ningún problema. Todo buen rollo y buenas miradas.

Un tema que nos tocaba un poco la moral es la policía: todo el mundo habla de la mordida, eso que le tienes que pagar a un policía que busca meterte en problemas para que te deje en paz. Pues bien, preguntamos sobre el tema al señor que nos alquiló un coche en Mérida, y nos dijo que en la zona del Yucatán y Quintana Roo, eso no sucedía. Igualmente le preguntamos qué números se movían con la policía, y nos dijo que 200 o 300 pesos eran suficientes para aligerar cualquier inconveniencia. Bueno, ojalá no le suceda a nadie, pero si os sucede, que nadie ofrezca más de 300 pesos, lo equivalente a casi 14€.

Idioma

A parte de un español con un acento muy fácil al que acostumbrarse, en México hemos oído unos señores que por la zona de la Ruta Puuc hablaban maya. Pues sí, ¡parece que el maya es un idioma! Por lo que nos contaron, por esa zona el idioma nativo son el maya y el español, y hay gente que, además, habla inglés.

Transporte

Con lo grande que es México, si quieres ir de Ciudad de México a otro lugar y no morir en el intento, te tocará volar. Nosotros pagamos unos 65€ para volar de CDMX a Mérida, para que tengas una idea.

Sobre moverse por Yucatán y Quintana Roo, nosotros alquilamos un cochecito para darnos una vuelta por Mérida y visitar el Chichén Itzá, y luego nos movimos en autocares de la empresa ADO. El viaje más largo que hicimos, de Mérida a Bacalar tardó 5 horas y costó 22,50€ por persona. Y el autocar era súper cómodo.

¡Ah! Las carreteras están bien. Nos pensábamos que lo pasaríamos mal, pero no: son carreteras protagonizadas por rectas infinitas de un solo carril por dirección. El único problema es que cada vez que cruzas un pueblo tienes que vigilar con los millones de baches que hay para que vayas muy, muy, muy lento.

La comida

Aiai mareta, uno de los puntos a destacar de México es su gastronomía. Estamos enamorados (y echamos mucho de menos) el Chido One de Barcelona, uno de los mejores restaurantes mexicanos del universo, aproximadamente, y una de las razones por las que teníamos muchas ganas de venir a México fue para hacer el gordito. ¡Y la verdad es que lo conseguimos!

Hemos tenido dos tipos de experiencias: las comilonas de Ciudad de México, y las de la zona del Yucatán y Quintana Roo.

En Ciudad de México se come bien, pero el problema es que se come muchísimo. Las raciones acostumbran a duplicar tus expectativas, y eso normalmente no es un problema... pero a la que llevas cuatro comilonas, sí que lo es. Como hicimos mucha vida en Coyoacán te vamos a recomendar uno de los restaurantes que más nos gustó: se llama La cocina de mi mamá, y está en el mercado de Coyoacán. Fue nuestro primer almuerzo en México y seguramente lo recordaremos toda la vida.

Tal como nos movimos hacia el Yucatán y Quintana Roo vimos que la cocina también cambiaba: a parte de algunas comilonas de las que es difícil escaparse, vivimos el lujo de comer como personas normales. Dos días seguidos, en dos pueblecitos, pudimos cenar de primera. Lo mismo los dos días: tacos de carne asada, nachos, una chelada de Indio y una michelada de Bohemia oscura. Yummy!

Una sopes de carne asada para desayunar del Abuelo Tom de Holbox

Por cierto, si tienes miedo por el tema del picante, tranquilo: el picante siempre lo sirven a parte. De hecho, la comida a veces es un poco sosita, porque incluso la sal te la sirven a parte. Así que cero miedos. ¡Ahora, corre a comprar el vuelo!

El agua

En el único sitio dónde nos comentaron algo del agua fue en Ciudad de México, dónde el chico del hotel nos dijo que a parte de ser muy buena el agua de la ciudad, ellos tenían muchos filtros adicionales para que el agua fuera purísima. Con esto no nos quedó muy claro si realmente los filtros eran o no eran necesarios...

Pero sí que te diremos que en el resto de nuestro viaje por México, cuando nos lavábamos los dientes sentíamos un sabor, digamos, inusual... y nunca nos atrevimos a beber agua que no fuera embotellada. Y en algunos restaurantes aclaraban que el hielo era de agua purificada... así que en resumen, no sabríamos qué decirte. Nosotros no nos la jugamos, y siempre bebimos agüica embotellada.

Sanidad

Dando vueltas por México hemos visto que hay dos farmacias: las Farmacia del Ahorro y las Farmacia similares, con el slogan ¡lo mismo pero más barato! Lo importante del asunto es que en las Farmacia del Ahorro hay médico gratuito y encima, sin cola. Nosotros nos enteramos porque al preguntar por una uña con un poco de hongo en uno de nuestros piececitos viajeros la señora que nos atendía empezó a hacer caras raras hasta que nos dio número para el doctor, que estaba en la puerta del edificio de al lado. Entendemos que el doctor tiene una nómina, pero hay un cartelito que dice que es gratuito pero que agradece propinas. Y preguntamos en la farmacia, y la propina típica eran 50 pesitos (2,30€).

Si buscas hospitales más grandes, a lo mejor en las partes oscuras de México la cosa no está tan bien, pero por dónde nos hemos movido nosotros, CDMX, el Yucatán y Quintana Roo, que están súper preparadas unas para hordas de habitantes y otras para hordas de turistas, no echarás nada en falta.

Si quieres saber si cuesta encontrar un fármaco raro como el Symbicort, que sepas que es muy fácil de encontrar, y que el inhalador de 60 dosis vale 713 pesos (33€). Más o menos como en casa si no tienes receta.

Update! Nos hicimos muy amigos del médico de la Farmacia del Ahorro de Cozumel, y al cabo de unos días nos comentó que las farmacias de la competencia, las Farmacias similares, ofrecen medicamentos similares pero los principios activos no son exactamente los mismos. Dedujimos que si compras fármacos en las Farmacias similares, a lo mejor quieres curar un resfriado pero te sale una tercera oreja o algo así. Cuidadín.

Internet

Nosotros compramos una SIM de Telcel, la empresa más gorda de México. Si has estado por otros lares hispanohablantes, conocerás Claro, la empresa que predomina en toda América latina. Pues bien, tal empresa, en México, se llama Telcel. Por lo que leímos en lo del internet es la empresa que más cobertura y velocidad da, así que allá fuimos.

La compramos en un supermercado Oxxo, en Ciudad de México. Hay Oxxo en todas partes, así que no será difícil encontrarlas. Si no, se dice y se comenta que si aterrizas en el aeropuerto de México a horas normales podrás comprar la SIM en el propio aeropuerto.

En todo caso, nosotros pagamos 19 pesos (0,87€) por la tarjeta SIM, y 50 pesos (2,29€) para activarla, activando un plan de unos 500MB. Cuando nos los terminamos, pagamos 500 pesos (22,93€) por un plan de 10GB durante un mes. La verdad es que no entendimos muy bien cómo funcionaban los planes de datos, porque queríamos pagar 500 pesos por un plan de 6,5GB, y en cambio uno de 10GB se activó automáticamente... muy raro. Como que si recargas más de 100 pesos se duplican los megas que te añaden al plan, y no tienes que hacer nada. Normalmente el procedimiento es que primero cargas tu SIM con crédito, y luego activas el plan que más te interesa... pues en México no; se hace automáticamente, y el plan que se te activa es mejor que el que te habías planteado. Muy loco.

Y lo último para el final. Agárrate que vienen curvas: ¡Puedes usar tu tarjeta mexicana en Estados Unidos! Nosotros lo hicimos, gastando esos últimos 10GB que compramos hasta que nos caducaron, tres días antes de volver a casa. Te adelantamos que la mitad de las veces no teníamos cobertura, así que tampoco era súper fiable, pero bueno. Que lo probamos, y a veces funcionaba.

Visados

Cero problemas. En migración no nos preguntaron ni si teníamos vuelo de vuelta, ni qué haríamos... fue una entrada al país muy feliz. Y además, gratis, como son las mejores cosas.

La ruta

Amigo, la ruta de México nos ha quedado fetén. Una de las mejores de todo el viaje. En nuestros 26 días en México visitamos Ciudad de México, volamos hasta Mérida, hicimos una buena visita al Yucatán y Quintana Roo, y volamos al siguiente país desde Cancún. Y nos ha ido al dedo. A lo mejor tú puedes hacer lo mismo en 21 días, y si quieres tener muchísimo detalle de lo que hicimos, visita este post de la ruta en 26 días de mochileo por México.

¿Lo recomendamos?

¡Sí! No nos esperábamos que México nos gustara tanto. No es que sea el paraíso hippie, pero es fácil improvisar, no es un destino muy caro, tiene mucho más que ofrecer que el tiempo que le puedes dedicar, la gente es súper amable... No hay nada negativo. Si tuviéramos que comentar algo malo, es el tema del sargazo: hay playas infestadas de una alga feísima que arruina las vistas y el baño, pero a través de esta página de Facebook puedes saber qué tal la previsión, así que puedes cambiar tu ruta y adaptarte a lo que hay. Y además, en México hay uno de los sitios más bonitísimos del mundo, la laguna de Bacalar, que por supuesto, no tiene sargazo porque no está abierta al mar. ¡Oh, y se come genial! ¿Y te hemos dicho que los mexicanos molan mucho?

Qué mal, estoy escribiendo estas líneas con un poco de hambre, y no puedo dejar de pensar en desayunar unas sopes con carne asada.