Lusaka, Zambia

Zambia en 11 días de mochileo


Chipata: Es una ciudad fronteriza. Sólo estuvimos el día que llegamos a Zambia para sacar dinero de un cajero, que nos cobró 2€ de comisión (¡welcome to Zambia!), y para dormir cuando volvíamos del Safari. Dormimos en Deans Hill View Lodge, y de ahí nos subimos al autocar hacia Lusaka en una estación de bus cercana. Experiencias vividas en Chipata: cero.

Lusaka: La capital de Zambia está llena de centros comerciales. Te parecerá que no estás en África. Muy loco. Si durante nuestra exploración de Zambia no pasamos cuatro veces por el Levy Junction Shopping Mall, no pasamos ninguna. La ciudad ofrece bien poco... la town no es bonita, los restaurantes no son gran cosa... No lo pasamos mal, pero tampoco lo pasamos bien. Para nosotros, lo más importante de Lusaka fue la estación de bus Inter-City Bus Terminal, que está cerca del centro comercial, y al lado de la Tazara House.

Livingstone: La ciudad a la que debes ir si quieres ver las majestuosísimas Cataratas Victoria. El hotel más popular es el Cafe Zambezi, dónde además de descansar y chapotear en su piscina, probamos por primera vez la carne de cocodrilo. Muy vegan.


Kapiri Mposhi: En esta ciudad encontramos un poco de lo que ya estábamos acostumbrados en África: caos. La única razón para ir a Kapiri Mposhi es para subirse al tren Tazara, que une Zambia y Tanzania. Ojo, en la estación de buses hay mucha, muchísima gente, y muy pesada. Nosotros intentamos ser amables, pero un señor empezó a chillar FUCK YOUs a los locales que lo incordiaban. El FUCK YOU es tercer nivel sayan. Si quieres saber un poco más del tren Tazara, el resumen es que es muy barato, que tardamos 51 horacas, que el pescado con arroz está genial pero el resto de platos no, que su web es tazarasite.com, y que aprovechamos el ligero trayecto para grabar y editar esta genialidad de vídeo:

South Luangwa National Park, Zambia

¡Nos hemos ido de safari!

Estás viajando por África y todo el mundo te pregunta si vas a hacer un safari. Si te pasa como a nosotros, que te gustaría hacer uno, pero no tienes ni idea de a cual ir, ¡ve a Zambia!

Cuando llegamos a Lilongwe, Malawi, conocimos a unas chicas inglesas que lo habían hecho y nos lo recomendaron mucho. Luego conocimos a unas chicas españolas y nos lo recomendaron aún más. Así que lo contratamos. Lo hicimos con Kiboko Safaris, que justo estaba en el hotel donde nos alojábamos. Y resulta que es una de las mejores agencias malauinas para hacer el safari en Zambia, en la reserva natural de South Luangwa.

Por lo que nos ha ido contando la gente que hemos encontrado por el camino, este safari es uno de los más vírgenes de África. Lo que lo hace menos turístico y más baratito. Cuando decimos menos turístico, nos referimos a que habrá menos cantidad de coches circulando dentro de la reserva. No tendrás que esperar a que vean el león los 4 coches que hay delante del tuyo y cuando llegues tú se haya pirado. Esto mola. Minipunto para South Luangwa. Además, suelen encontrarse los guías más cualificados de safari del todo continente. Ay, corre, ¡vamos!

Si te hemos animado para contratar un safari la semana que viene, tienes que saber que hay variedad de oferta. Nosotros escogimos 3 días de safari con 4 juegos. ¿Y esto qué significa? Pues que en 3 días haces safari 4 veces. Se hace un juego por la tarde,  el primer día. El segundo día, un juego por la mañana y otro por la tarde. Y el tercer día, un juego, solo por la mañana. Hay opciones con menos juegos pero ya que te pegas 6 horas de viaje para llegar allí, cuantos más juegos puedas hacer, más animales puedes ver. Por cierto, nos costó 350 dólares por persona. Para que te hagas a la idea, el Serengeti de Tanzania cuesta unos 1.000 dólares por persona. Uh.

Nosotros lo hemos hecho en febrero, y estamos en época de lluvias. Esto quiere decir que la sabana está preciosamente verde, pero las hierbas altas y los arbustos esconden a los animalitos. Aunque nosotros los vimos, todos, todísimos. Mira, te lo contamos.

Día 1: Te subes al coche de safari a las 7:30 de la mañana. De repente te encuentras con el típico Land Rover de los safaris. Aunque sabes que estas a 6 horas del safari y este coche es sólo para hacerte la foto. Una vez en el coche, te encuentras a tus nuevos amigos del safari. Habla con ellos, ya que pasarán a ser tus mejores amigos para los próximos 2 días, casi las 24 horas.

De camino al safari con nuestro 4x4 de safari

Después de un par de horitas en el coche, llegas a la frontera con Zambia. Es hora de pagar la visa, así que prepara 50 dólares y tráete un boli para rellenar un formulario. En media horita pasas los dos controles, el de salida de Malawi y el de entrada a Zambia, y ya vuelves al coche. Una horita más de camino y llega la hora de comer. Si, en Kiboko Safaris está la comida incluída. Aunque el primer día fue un pelín justo... Un triste sándwich vegetal junto con una bolsa de patatas fritas, un zumo, una manzana y una botella de agua. Más que una comida parecía un desayuno pero bueno, ¡estás a medio camino de hacer un safari! ¿Qué más se puede pedir?

Roc comiendo patatas fritas con sabor a beef, what?

Llegas a las 13:30 de la tarde a la reserva y allí te espera el mánager del campamento para presentarte las instalaciones. Vas a dormir en una tienda de campaña de dos camas. Como está en medio de la reserva, prepárate para ver animales cerca. Los baños son compartidos así que si tienes pis por la noche tendrás que avisar al guardia para que te escolte en tu largo camino. Toda una experiencia. Además hay piscina, gimnasio y bar.

El campamento de Kiboko safaris
Nuestra cuqui tienda en el campamento dentro de South Luangwa Nature Reserve

Después del descubrimiento del campamento viene la hora del té o café. Media horita de descanso, y a las 16:00 empieza el safari. ¡Por fin! Si tienes una buena cámara, tráetela, ya que podrás sacar fotos y vídeos de los leones muchísimo mejor que nosotros, con nuestros tristes móviles.


El safari de tarde es tranquilo hasta las 18:00 que empieza la diversión. Ves el espectacular atardecer cerca del lago y es hora de empezar a seguir a los felinos.

Roc mirando pajaritos con los prismáticos
Atardecer de infarto dentro del safari


De día hace mucho calor así que los depredadores suelen estar durmiendo. Por la noche se activan y es cuando es más fácil verlos. ¡Es tan emocionante! En el coche del safari está el conductor y un spotter, que es el que va a descubrirte los animales cuando es de noche, ¡flipas! El spotter lleva un foco enorme y va buscando a los animales. Tiene unos ojos increíbles, porque ve cosas dónde tú no ves nada de nada de nada, y ignora totalmente cosas que tú crees que será un animal, pero es un árbol seco a lo lejos. Gracias a él, nos encontramos con un par de leones que salían a la caza, y pudimos hacer este genialísimo vídeo:


Después de haber visto leones a menos de dos metros y ser la persona más afortunada del universo, es hora de volver al campamento. A las 20:00 cierran el parque, así que ya es hora de salir. Al llegar, te dan la cena que está increíble y luego a dormir que mañana toca madrugón.

Día 2: Te despierta el mánager del campamento a las 5:00 de la mañana, picándote en la puerta very gently. Desayunas comida super rica viendo el amanecer, y a las 6:00 te subes al coche. ¡Empieza el safari!

Este safari es muy fresquito y tranquilo. Pero puedes ver gran cantidad de preciosos animales. A estas horas, todos son herbívoros, así que el guía explica curiosidades sobre todos los animales que vais viendo. Y también de sus ñordos. ¿A que no sabías que puedes tocar la mierda de un herbívoro tranquilamente, porque no transmite enfermedades? Pues ala, ahora te ponemos unas fotos para que puedas olvidarlo:

Nuestro guía Isaac acompañado de un spooter
¡Dumbo! Un pequeño elegfante que quería volar
Las jirafas de Zambia son más bajitas que otras de África
Gran família de impalas

A las 10:00 ya hace muchísimo calor, así que ya es hora de ir al campamento a refrescarte a la piscina. A las 13:00, sirven la comida. Está riquísima, tanto que puedes llegar a empacharte. Ojo. Después de comer puedes echarte una siesta en el bar. Tienen mogollón de sofás y sillones. Descansa, ya que a las 16:00 empieza el safari de la tarde y será cansado.

Segundo safari con nuestras compis inglesas
¡Volvermos a ver jirafas!
Atardecer en el parque del safari, no tan incríble como el día anterior
Hipopótamos saliendo del agua por la noche

Si tienes la misma suerte que nosotros, en el safari de noche verás leones y leopardos. Es una pasada.

Garlic, el león albino
Buaaaah, ¡un leopardo!

Día 3: Lo mismo que el día 2: te despiertas a las 5:00 de la mañana, ves el amanecer mientras desayunas, y a las 6:00 vas a hacer el safari hasta las 10:00.

Tercer día de safari con nuestra compañera americana
¡Selfie! Roc haciéndose el interesante mirando por los prismáticos

Nosotros vimos a todos los animales habidos y por haber. Todos, todos, todos los que salen en El Rey León. Bueno, todos no, porque rinocerontes no hay... pero sí que vimos cebras, leones, leopardos, facóqueros, monos, impalas, kudus, cocodrilos, hienas, hipopótamos e infinidad de aves. Creemos que no se pueden llegar a ver más animales en un sólo safari. ¡Así que te deseamos la misma suerte que tuvimos nosotros!

Sobre las 10:00 llegas al campamento y preparas las mochilas. Es hora de irse. Te despides de todo el mundo, abrazas al guía, si te enrollas le dejas una propina, ¡y al coche!

Empieza la vuelta... y a medio camino te dan de comer un montón de pasta y arroz que han preparado y guardado en un tupper. Estaba riquísimo. Para nosotros, esa fue la última vez que vimos a Mike, el conductor de Kiboko Safaris. ¿Y eso? Pues porque para volver a entrar a Malawi teníamos que volver a pagar la visa de 75 dólares por persona. Así que decidimos quedarnos en Chipata, desde dónde salía un autobús directo a Lusaka, la capital de Zambia. Y allí, ya miraríamos qué hacer luego. Fue una gran decisión, ¡Zambia mola! Y aún estamos aquí. Y ya llevamos 11 días.

Nuestra nueva casita en Chipata

¡Apa! Esperamos haberte animado a hacer un safari. Nosotros no lo teníamos planteado ni de lejos, nos lo encontramos, y estamos súper contentos de haberlo hecho. Así que si te pica la curiosidad y estás por Lilongwe, ¡no tienes excusa! ¡Y ya nos contarás que tal te ha ido!

Cabo Maclear, Malaui

Nuestro nuevo juego favorito

Desde que llegamos a África que veíamos a los hombres jugando a un juego. Parecían muy enganchados. Los mirábamos mucho, nosotros también queríamos probar de eso.

El juego se llama bao o bawo, en Malawi lo llaman bawo pero según la región lo pronuncian diferente. Consiste en un tablero de 8x4 con 64 semillas. ¿Queréis saber cómo se juega? ¡Venid a vernos!

Aprendimos a jugar en Cape Maclear. Llegamos a un hotel cuquísimo y tenían un modelo muy, muy bien hecho. Preguntamos al chico del hotel que nos enseñara y quedamos enganchadísimos para siempre.

Anna y Roc viciadísimos al bao
Anna ganando a Roc

Tan, tan, tan enganchados que hemos comprado uno pequeñito, y que llevamos dentro de la mochila. ¡Y mira que pesa!

Anna con nuestro bao pequeñito que cargamos en la mochila cada día 
Bao y tela típica malauina

Monkey Bay, Malaui

Jugando con los niños de Monkey Bay

Monkey Bay es bahía muy pequeñita justo en el sur del lago Malaui. Este lago es tan importante que comparte el nombre con el país. 
Nosotros fuimos a Malaui ya que nos recomendaron hacer la ruta a lo largo del lago con el ferry. Se llama Ilala, y es un ferry de mercancías que va parando de costa en costa. Pueden subir pasajeros también. Si te apetece, te subes en una de las playas, te sientas al lado de un montón de cajas de pescado y durante 12 horas, y llegas al próximo pueblo. Eso dicen, ya que nosotros no fuimos. Justo al llegar al lago para coger el ferry, nos contaros que estaba estropeado. ¿Y ahora qué?
Bahía de Monkey Bay
Pues, Monkey Bay es un lugar precioso donde puedes mirar el paisaje sin más o hacer todo tipo de actividades aquáticas. Nosotros hicimos snorkel y kayak. El hotel mismo alquilaba los kayaks y el equipaje de snorkel, pero si tienes pensado estar más de una noche te sobran horas. 
Roc bañándose en el lago Malawi con nuestro nuevo perrito favorito
Anna balanceándose en la silla colgante de Monkey Bay Beach Lodge
Al lado del hotel se veía que empezaba un camino y decidimos explorar la zona. Cuando llevábamos un rato andando nos dimos cuenta que teníamos dos amiguitos detrás. Enseguida les dijimos Hello! y les preguntamos los nombres. La niña se llamaba Les, y el niño, que no recordamos muy bien el nombre, era algo así como Yetcha. 
Roc con Yetcha y Les
Eran muy tranquilos y estaban muy calladitos durante el paseo de media hora que estábamos haciendo juntos. Más adelante en el camino había un desvío y ellos echaron a correr hacía la derecha. De repente: HELLOOOOOOOO! Un montón de niños aparecieron de detrás de unas piedras y han empezaron a decirnos que fueramos a su casa. Y así como si nada, aparecimos en medio de un pueblecito de cabañitas hechas de arcilla y paja.

Pequeño pueblecito de cabañas
Roc en una pequeña plaza del pueblo
¡El pueblo estaba lleno de niños guapísimos que querían bailar con nosotros!

Lusaka, Zambia

Zambia: guía de viaje

¡Bienvenido a Zambia! Nosotros pisamos este país gracias a un safari organizado desde Malaui. Qué internacional, ¿eh? Zambia tiene dos cosas: las impresionantes Cataratas Victoria, y safaris a buen precio. A parte de eso, nada a destacar... Por si no te hemos desanimado aún, aquí te dejamos la guía:

La foto no consigue reflejar lo impresionante que es la caída del agua en las Victoria Falls

La cultura y las personas

Bien. Los zambianos no nos abrazaron en extremo, pero tampoco nos hicieron feos. La gente está feliz de ayudarte, no querrá venderte cosas todo el día... bien. Normal. Indiferente. ¡Como Zambia en sí!

Sobre la cultura, Zambia es muy religiosa. Si viajas en autocar, cosa que te recomendamos, verás que al empezar el viaje, un señor empieza a hablar en voz muy muy alta sobre Jesús, sobre lo buena persona que era, sobre qué cosas hizo, sobre cómo murió... Los primeros cinco minutos puede incluso parecer interesante, pero los últimos veinte se hace duro, muy duro.


Muchos vendetickets en las estaciones de autobuses, ¡no te fíes mucho!

La economía y los dineros

La moneda es el kwacha zambiano. Y a diferencia de Malaui, aquí las cuentan por miles. Es decir, cuando te cobren K3, realmente tendrás que dar el billete de K3.000. Es un poco loco, pero nunca oirás hablar de thousands. Imagínate el tiempo perdido al explicar que un plato de macarrones vale sixty hundred thousand...

Los precios son un poco más bajos que los de España, pero no mucho. Una cena en un restaurante súper conocido de Livingston para dos personas vale unos 15€.

Presupuesto

Llegamos a Zambia en un Safari desde Malaui que nos costó 580€. Nuestra aventura en Zambia durante 11 días nos costó 768€, es decir, 70€ al día. Y marchar hacia Tanzania costó unos 100€, porque marchamos con el tren Tazara, que tarda 50 horas, pero a cambio te dejan los riñones intactos.

Seguridad

Es uno de los lugares más seguros de nuestro viaje a África. Un día, volvimos de cenar a las 22:00, ¡y fuimos andando hasta el hotel! ¡Solos, un cuarto de hora, andando por una ciudad!

A parte de eso, en Zambia verás policía privada armada con ametralladoras. Al principio se hace incómodo, pero al final, han conseguido que volvamos andando a casa... Un chico que conocimos nos explicó que aquí, robar es como matar, y que da igual lo que hayas hecho. Así que amigos de lo ajeno, ojo: policía privada con ametralladoras en el centro comercial.

¡Cuidao con los bichos que corren por allí!

Idioma

En inglés llegas a qualquier parte, y todo el mundo lo habla bien. Tienen el acento típico africano, pero ¿qué podemos decir? Nosotros tenemos el acento típico español, así que...

Transporte

Las distancias en Zambia son enormes. Nosotros nos movimos con autocares y taxis. Con los taxis se negocia y se regatea súper duro, pero los autocares tienen precios pactados. Todas las empresas de autocar ofrecen los mismos precios por los mismos trayectos.

De Chipata a Lusaka, cogimos el primer autocar que pasó por la parada de autobús donde esperábamos, y era de la empresa Malawi Zambia. Pagamos K180 por persona, y el autobús estaba bastante viejo.

De Lusaka a Livingstone, fumos con el autocar de Power Tools, K140 por persona, y el bus estaba genial.

El taxi de Livingstone a Victoria Falls, negociamos K40, pero al principio nos pedían K100.

Y de Livingstone a Lusaka, fuimos en un autocar de la casa Mazhandu, súper puntual, pero con unos asientos un poco incómodos.

El interior de un autobús de Power Tools

La comida

La comida típica en Zambia es algo de carne acompañado de nsima. La carne puede ser de ternera, pollo, cocodrilo, cabra... y la nsima es una mezcla de harina de maíz y agua, típica de todo África.

En resumen, bien, pero en nuestro intento de veganismo, nos hizo ilusión que muchos negocios en Zambia son indios o chinos, y también lo son sus restaurantes. Así que recuerda: ¡los platos vegetarianos de los indios nunca fallan!

¡La brocheta de la derecha es cocodrilo!

El agua

Roc sufrió una enorme descomposición, agravada por una jornada de autocar de nueve horas. En teoría el agua es fiable, pero ni nuestros cuerpos ni nuestras mentes os lo recomiendan. Así que el agua, siempre embotellada, y cuidadín con los zumitos.

Sanidad

No hicimos el test del Symbicort, pero si estás en una gran ciudad, no habrá problema. Vimos hasta una copia de la Apple Store, así que imagínate el nivel. Si puedes comprar un macbook sin problemas, también puedes ser asmático. Esto es asín, y todos los asmáticos los sabemos.

Internet

Consigue una SIM de MTN o Airtel. Nostros nos decantamos por MTN, porque es la empresa nacional. Compramos la SIM en una tienda MTN en el centro comercial Levy Junction de Lusaka, al lado de la estación de bus Inter-City. Luego, compramos un data bundle de 6GB para una semana, a K100. La propia vendedora nos cargó la SIM de créditos y nos compró el data bundle, pero por si lo tenéis que hacer vosotros, tan sólo es marcar *113*elpin# y seguir las instrucciones que aparecen por pantalla. No tienen app, pero es tan fácil que ni hace falta.

Por su enorme utilidad, os dejamos un link a la web de MTN dónde expone los data bundles con sus precios, y otro a los códigos para cargar la SIM y comprar los data bundles.

Visados

Entrar en Zambia cuesta $50 por persona. Ven preparado, porque en la frontera sólo aceptan dólares americanos, y tienen que ser emitidos a partir del 2009. También nos han dicho que no aceptan billetes grandes, así que elige bien cuando estires del rollo de billetes.

La ruta

Si Zambia va a ser tu próximo destino, dale un vistazo a nuestra ruta por Zambia en 11 días.

En nuestro safari tuvimos la suerte de ver a estos lindos leoncitos durmiendo a un metro de distancia de nuestro 4x4


¿Volveríamos?

A lo mejor sí. Si volviéramos a Zambia con un buen fajo de dinero, nos haríamos todos los safaris que pudiéramos. Pero si no te gustan los animales, ¡vuelve a la página de las guías y búsca otro país!

Lilongüe, Malaui

Excursión de Lilongwe a Nkhoma Mountain

Si quieres ir a Nkhoma Mountain desde Lilongwe, lo tienes fácil. Está a solo 52 km y lo puedes hacer en 1 horita si contratas a un driver.

Nosotros fuimos por pura casualidad. Llevábamos 16 días en Malawi y los últimos 4 habían sido bastante duros. Los minibuses son agotadores y si además no duermes bien porque llueve a mares y tienes goteras en hotel, quieres irte por patas del país.

Llegamos a Lilongwe el día 11 de febrero de 2018 y nuestra idea era coger un vuelo destino Tanzania lo antes posible. Nos cambiaron los planes. Conocimos a una enfermera y una médica, españolas, en un restaurante indio buenísimo y pasaron a ser nuestras mejores amigas de este país. Nos hicieron una ruta por el mercado de Old Town y nos invitaron a ir a la montaña al día siguiente.

Raquel, Beatriz y Anna en el mercado de las telas de Lilongüe

Para ir de Lilongwe a Nkhoma contratamos un driver, entre 4 personas nos salío a 25.000 kwachas. Un precio muy bueno contando que el señor estará esperando mientras subes y bajas la montañita para luego devolverte al hotel. Como este era super enrollado, quiso venir a hacer la cima con nosotros. Lo que no sabía es que estaba junto a 4 locos que quieren explorar la montaña sin guía.

Con nuestras besties de camino a Nkhoma
Impresionante Nkhoma Mountain de fondo

Una vez llegados al destino, aparcamos en el parking del hospital Nkhoma Mission y preguntamos a la gente del barrio las direcciones para hacer la cima, no había indicaciones por ningún sitio así que fuimos avanzando por donde parecía que había camino hasta que llegamos a esta charca.

Llegando a la primera charca a unos 10 minutos andando desde el pueblo
Precioso verde paisaje de Nkhoma Mountain

Después de la charca seguimos un caminito pequeño que parecía que era ascendía al pico pero el camino empezó a ser más estrecho y cada vez menos marcado. Subimos como una hora por caminos muy poco explorados y parecía que no encontrábamos el camino principal. Escuchábamos a la gente del pueblo gritarnos desde abajo que no era el camino correcto. Como nuestro conductor de primera hablaba chichewa, podía entender lo que nos decían, y lo que realmente nos decían era que podíamos contratar a un guía por 500 kwachas. Felices de nosotros dijimos que no hacía falta, que nos gustaba la aventura y que queríamos descubrir el camino por nosotros mismos. Seguimos para arriba hacía donde nos parecía que había camino, y cuando llevábamos unas dos horas llegamos a una zona de escalada bastante peligrosa. Era hora de contratar a un guía que viniera a salvarnos.

Roc escalando en un punto bastante peligroso de la montaña

El chico llegó en 7 minutos y nosotros llevábamos 2 horas subiendo. Nos acercó hasta una Guest House que hay a medio camino y nos dio las indicaciones para seguir hasta la cima. ¡Estábamos a salvo!

Disfrutando de las vistas al valle
Roc, Beatriz y Raquel en la sombra, esperando a que llegue el guía a salvarnos

Lo próximo fue seguir el camino, eso ya era un camino de verdad. Era bastante empinado y con muchas rocas resbaladizas pero muy fácil de seguir hasta la cima.
Si no quieres perderte, como nos pasó a nosotros, puedes seguir nuestra ruta de Wikiloc. Y si quieres perderte y abrir rutas, como hicimos nosotros, piensa en traer mucha agua y algo de comida ya que va a ser largo.

Raquel y Mc Donald en la cima
Beatriz y Roc en una cima aún más alta
Camino de vuelta con preciosas vistas al frente
Roc pasando por el lado de la charca, indicadora de que estamos llegando al final del camino

La bajada fue super fácil y las vistas increíbles.

Ya de vuelta a Lilongwe puedes pedir al driver que pare en algún pueblo y así ver como secan el tabaco. O puedes parar en algún mercado a comprar aguacates para el próximo desayuno, que será el aburridísimo continental breakfast, of course!

Secador de tabaco con toda la gente del pueblo alrededor
Nuestro costumizado desayuno con aguacate

Livingstone, Zambia

Qué mochila comprar y con qué llenarla

Si estás pensando en dar la vuelta al mundo o en hacer un viaje largo, seguro que te habrás preguntado qué meter en tu mochila. Si además eres un friki de los numeritos como Roc, querrás saber cuánto pesan las mochilas, y de qué volumen son. ¿Y quienes somos nosotros para negarte tal regalo?

Lo primero que debes saber: si vas a comprar una mochila nueva, ten en cuenta que lo mejor es que la mochila no sólo se abra por arriba, sino que se abra totalmente, como una mochila de deporte. Cuando cambias de casa cada día, acabas harto de deshacer la mochila y volverla a hacer, así que lo que intentas es toquetearla lo menos posible. Y es mucho más fácil si la mochila se abre totalmente, porque todo se vuelve mucho más accesible.

Otro consejín: en internet vemos que hay mucha gente que lleva dos mochilas, una grande y una pequeña. Nosotros también lo hacemos, porque es muy práctico tener mochilas pequeñas para hacer excursiones y llevar agua y comida a cholón. Pero quédate con el detalle: compra las mochilas de modo que una se pueda meter dentro de la otra. Cuando estás en un lugar incómodo, rodeado de desconocidos, te alegra tener sólo un bulto del que preocuparte. Nostros compramos un par de Forclaz 20 Air, y la podéis ver en este link. Costó 12€ en el Decathlon, y está a la altura de otras mochilas mucho más pijas de marcas especializadas.

Por último: nunca nos separamos de nuestras riñoneras. En ellas llevamos pasaporte, cartera, y móvil. Además, Roc lleva el symbicort, y el segundo móvil que hace las veces de router. Anna, lleva clips, auriculares, un imperdible, palillos para quitarnos los paluegos, un paracetamol, una crema para las picaduras de mosquito, un tampón, un boli y una goma de pelo. Casi nada.

La mochila de Anna

La mochila de Anna es una estupenda Lowe Alpine de 45 litros, ampliable a 55. Se abre por arriba y por un lateral. En su día costó 140€ en el Corte Inglés de Barcelona, pero también la podéis comprar en Amazon. Cuando salimos de Barcelona, la mochila pesaba 8,3 kg en total.

    Tres camisetas de manga corta
    Tres camisetas top de tirantes
    Unos pantalones tejanos cortos
    Un vestido
    Un mono
    Unas mallas cortas
    Unas mallas largas
    Un tricot finito de manga larga
    Un polar
    Dos sujetadores de deporte, elásticos y sin aros
    Ocho tangas, que ocupan poquísimo
    Unas bragas
    Tres pares de calcetines
    Un bikini
    Unas zapatillas de running
    Unas sandalias de trekking
    Unas chanclas de piscina
    Una toalla
    Chubasquero
    Funda de mochila para la lluvia
    Gorra
    Gafas de sol
    Portátil y su cargador
    Tableta gráfica
    Un cargador de móvil
    Botiquín
    Neceser, abajo más detallado
    Repelente de mosquitos en crema
    Una almohada confiscada del primer vuelo
    Una almohada hinchable de estas que van en el cuello
    Pañuelos de papel
    Un boli

Anna es feliz con su mochila La Lowe Alpine de 45 litros y los pieses de Anna


El neceser de Anna

El neceser se compone de dos meras bolsas de plástico de congelación. En el inicio llevaba un neceser transparente pero se rompió al primer mes. Las bolsas ocupan poco, sirven para pasar los controles de seguridad en los aeropuertos y son impermeables. Si se rompen, las cambias y ¡neceser nuevo!

    Un desodorante
    Dos botes de 100ml de crema hidratante
    Tres cuchillas de depilación desechables
    Una cuchilla de depilar buena, solo la cuchilla
    Unas pinzas
    Un cortaúñas
    Una colonia, que cuando se acabe no se repondrá
    Un cepillo plegable con espejo
    Algun palillo para las orejas
    Una copa menstrual con su cajita para hervirla en el micro
    Un par de tapones para los oídos
    Dos imperdibles
    Pasta de dientes
    Cepillo de dientes
    Una bolsa de tampones por si son muy caros en algún país

Anna es mochilera y presumida a la vez Anna lleva algodón para parar un tren

La mochila de Roc

Roc lleva un mochilote de 60 litracos del Decathlon. Lo guay de esta mochila es que no sólo se abre por arriba, sino también a lo largo, como una mochila de deporte. En su día costó 50€, pero ahora flipamos, porque ha bajado a 30€. Si vais a por una, comprad cinco más, porque a partir de este post, su valor va a ir a la alza. El link al mochilote aquí. Al llegar al aeropuerto, la mochila pesaba 9,7 kg.

    Tres camisetas de algodón
    Una camiseta de deporte
    Un polar
    Unos pantalones cortos que se secan rápido
    Unos pantalones de montaña largos, convertibles a cortos
    Dos calzoncillos normales y uno de deporte
    Tres pares de calcetines
    Chubasquero
    Funda de mochila para la lluvia
    Gorra
    Gafas de sol
    Un bañador
    Una toalla
    Unas zapatillas de running
    Unas sandalias de trekking
    Unas chanclas de piscina
    Portátil y su cargador
    Libro electrónico
    Una batería externa
    Convertidor internacional de enchufes de corriente
    Cargador para cargar 3 móviles a la vez
    Auriculares
    Desodorante
    Champú
    Neceser
    Un candado
    Rollo de papel de vater para las emergencias
    Botiquín
    Repelente fuerte de mosquitos
    Crema solar
    Un boli

Roc es feliz con su mochilaLa vida moderna es llevar una mochila dentro de la mochila

Pequeñas cosas de utilidad infinita

    Un jack de audio doble para escuchar la película de un móvil en dos pares de auriculares. Pensarás ¿bueno, que se bajen la peli cada uno en su móvil y ya, no? Nope. En el mundo, bajarse una película está considerado lujo mayor. Así que imagina bajártela dos veces. Bueno, ¿pues la copias de un móvil a otro y ya, no? Se lo comentaremos a los de Netflix a ver qué dicen.
    Bolsas de congelación impermeables para proteger nuestros amados pasaportes y móviles de las inclemencias del tiempo y de las Cataratas Victoria. No valen nada, no pesan nada, no ocupan nada, pero te salvan el culo. Además, es difícil encontrarlas súper buenas. Nosotros encontramos unas de doble cierre en Malawi que son geniales. Fue lo mejor de Malawi.
    Un móvil cutre para compartir la conexión a internet. Llegas a un nuevo país, compras una SIM, la metes en tu móvil cutre, y compartes los datos a vuestros flamantes móviles personales y ordenadores. Sólo pagas una vez, y así compartís una cosa más, que ¿hay algo más bonito que eso?
    Un cable HDMI. Vas a estar mucho tiempo sin casa, pero no vas a vivir mucho tiempo sin Netflix. Así que consigue un cable HDMI sencillito, y a darle uso a las televisiones de los hoteles. Te preguntabas quién encendía la tele durante las vacaciones, ¿verdad? Pues ahora ya tienes la respuesta: tú.

Los botiquines

En este punto le dedicamos más esfuerzo y ganas que al resto de la mochila, porque da cosita quedarse tirado por el mundo sin depende qué fármacos. Tras cinco meses de viaje, sólo hemos usado un par de frenadols, medio gelocatil y betadine. Pero te ponemos la lista de cosas para que te asustes un poco. Va a parecer que nos patrocine la indústria farmacéutica, pero no lo hace. Pero ey, indústria multimillonaria, si os lo repensáis, ¡poneros en contacto con nosotros!
    Lariam para seis meses. La idea es que tienes que dejar de tomarlo a los 4 meses para dejar descansar a tu hígado, pero si el viaje es lo suficientemente largo, mejor tomar precauciones. Por si no lo conoces, el Lariam es un fármaco para prevenir y tratar la malaria, a quién le dedicamos este post.
    Amoxicilina: un antibiótico general. Tras viajar un poco, hemos descubierto que en el tercer mundo se toman bastante a cachondeo lo de no abusar de los antibióticos, así que es fácil conseguirlos. Pero por si acaso, trae amoxicilina o similar.
    Betadine en gel: ya sabes, iodopovidona. Para desinfectarnos algún cortecito, una rascadita, o preparar la zona que vamos a operar junto al equipo de cirujanos que guardamos dentro de la mochila.
    Urbason: Un antiinflamatorio que puede usar Anna. Anna tiene alergia a los AINES, así que no le vale cualquier antiinflamatorio. ¡Nos ha salido fina!
    Cefadróxilo, Lactoflora y Cranberry: antibióticos y preventivos para la infección de orina.
    Bilaxten: antihistamínico para solventar nuestras alergias al mundo
    Symbicort y Ventolín. Roc es asmático. Nadie es perfecto. Bueno, lo de Roc es más que imperfección, porque tiene los pies planos, le sobra un diente de leche, era miope, astigmático y estrábico... y tiene unas ideas...
    Frenadol, para cortar rápido algún catarro venidero.
    Paracetamol: trae alguno, pero es fácil de conseguir en todo el mundo.
    Aspirina: trae alguna, pero las tiendas del universo está llenas de ellas.

Las dos mochilas cuquis durante el tea time¡Oh! Y recordad: ¡una bolsa con algo de comida!
Y si has llegado hasta aquí, ¡vuelve de nuevo a las guías de viaje que tenemos más cosas que contar!