Benarés, Uttar Pradesh, India

Guía de viaje de India

¡Bienvenido a India, el subcontinente asiático, tierra de masala, yoga, té y bocinas de moto! Nuestra experiencia está siendo un poco amor odio... un poco más de odio que de amor... y vamos a escribir esta súper guía para que aprendas lo que hemos aprendido en un mes y medio, en sólo cinco minutillos.

¡Esto es el Taj Mahal! Y sí, es espectacular.

La cultura y las personas

En la India hay mucha, mucha gente. Según los datos más oficiales que hemos podido encontrar, hay 1.352.916.575 personas haciendo el indio en India. Esto es el 17% de la población mundial. Y esto lleva a que... la humanidad en India está un poco desvalorada.

Por un lado, nos hemos encontrado con cosas muy agradables. Por ejemplo, en una parada de autobús de las que se hacen a las tantas de la noche para comer algo, el señor que regentaba el restaurante dónde cenábamos se negó a cobrarnos la cena, y uno de los viajeros que iba en el mismo autocar que nosotros nos invitó a un refresco. Chapeau!

Roc con el señor simpático que nos invitó a la cena, en su restaurante


Pero por el otro lado, la gente ha sido un poco fea. Las calles indias van a petar. Están a rebentar de coches y tuktuks que circulan sin ton ni son, pasándote muy cerca, y todo el rato, todo el mundo pita. Vives nervioso. A la que te despistas, un coche o una moto te da un golpe con el retrovisor. Muy mal. O la gente te pisa, escupe y te salpica... es como si el de al lado no existiera. Y el tema es que como entre ellos tampoco se lo toman mal, siempre será así.


La economía y los dineros

En India se usa la rupia, y el billete más pequeño es de 5 rupias, que son 0,06€, y el más grande el de 2.000 rupias, 25€. Sacar dinero del banco tiene una comisión de 200 rupias, 2,50€, y no puedes sacar más de 10.000 rupias a la vez. Es decir, si quieres sacar 20.000 rupias, tendrás que pagar 200 rupias dos veces. Una gracia. En este punto es dónde interesa que tu banco tampoco se apunte al carro de cobrarte comisión cada vez que sacas dinero, como La Caixa y sus 4€, porque si quieres sacar 20.000 rupias, tendrás que pagar (200+200) rupias + (4+4) euros. Unas risas...!

¡Actualización! Hemos encontrado un banco que no te cobra comisión por sacar dinero: se llama SBI, State Bank of India. Y ojo, que no te cobran comisión, pero te ofrecerán hacerte el cambio de moneda ellos en vez de tu banco: declinad educadamente tocando el botón accept que aparecerá en la izquierda de la pantalla.

Con el tema precios te vas a llevar una alegría. En sitios bastante turísticos, vas a dormir en hoteles excelentes por 30€ la noche. Si vas justo de presupuesto también podrás dormir por 6€ o así, pero claro, ya son lugares mucho más humildes, sin aire acondicionado...

En Agra dormimos en un hotel de cinco estrella con vistas al Taj Majal, ¡por solo 30€ la noche!


Sobre comida, de nuevo otra alegría: es muy barato. Una cena lujosa vale 5€ por persona, una normal 2,50€, y una humilde, 1€. Y luego hablamos de lo buena que está la comida, porque uf... India nos está engordando.

Presupuesto

Vivir 40 días en la India, cubriendo distancias enormes con autocares, trenes y un vuelo interno, nos costó 2.621€, que son 65,52€ al día. Llegar a Mumbai desde Omán en avión nos costó 319€, más los visados de $51,25. Y el vuelo desde Chennai a Sri Lanka, 160€. Triunfamos con el último vuelo, ¿eh?

Seguridad

Cero problemas. Los tuktuk te van a intentar cobrar el doble o el triple que a un local, pero ya está. Como las ciudades nunca duermen, la calle está siempre llena, así que si hay gente mala, nunca se queda a solas contigo. No hemos sentido que si dejábamos la cartera en el suelo la llevaran a la policía, pero tampoco hemos sentido que nos miraran demasiado las pertinencias, las mochilas...

Para visitar los slums de Mumbai fuimos con guía, eso sí

Idioma

Si hablas inglés no vas a tener ningún problema. Pero sí que hay gente que no entiende el inglés, sobretodo gente mayor, así que a veces puede ser que necesites que alguien te haga de intérprete para hablar con alguien, pero sin mayores preocupaciones. Todo el mundo que trata al cliente sabe inglés. Pero si eres como nosotros, que quiere hablar con el técnico que repara la puerta del hotel... pues... vas a hacer señas o decir "thanks!" y ala.

Transporte

Bueno, bueno, bueno... el tema más complicado de India: moverse. Entre una ciudad interesante y la otra acostumbran a haber entre 500 kilómetros y 800. Lo que en transporte público son unas 10 horas o 15. En algunos alojamientos, sobretodo en albergues, el equipo de recepción te podrá ayudar a reservar tu tren o tu autocar, pero por si vas a hoteles pijos dónde pasan bastante de ayudar a los pobres que no tienen su pobre chófer, compartimos nuestra experiencia.

Por supuesto que hay tuk-tuks en India, y se pasan el día pitando

Tren
En la India hay una red de trenes que, aunque un poco viejirri, es enorme. Hay un montón de trenes, pero como hay un montón de trenes, siempre se llenan. Así que tendrás que comprar los billetes con un poco de tiempo para asegurar tu cama, o entrarás en lo que llaman "waitlist", que no es más que una cola dónde tienes un número y, si la gente que tiene un asiento reservado cancela, te confirmarán tu plaza.

Si quieres venir a la India, haz los deberes: date de alta en la web de IRCTC, la empresa de trenes del estado, y en ClearTrip, una web dónde podrás reservar los trenes también con tu tarjeta de crédito no india.

Como los trayectos en tren son largos, en la India no reservas un asiento, sino una cama. Nuestro consejo: cuando ClearTrip te pregunte por tus preferencias, pide una cama superior. En las de abajo se sienta todo el mundo y se hace mucha vida social... así que si estás en una superior, tendrás un poco de intimidad. Pero sólo un poco. Por cierto, nosotros siempre viajamos en clase 2AC, que es segunda clase con aire acondicionado. Parecerá raro, pero la primera clase es bastante cara, estando a la altura de un vuelo doméstico. Ouch.

Aquí estamos, en el tren segunda clase acompañados de una familia muy maja 

Autocar
En la India, tras cinco meses de viaje, fue dónde vimos por primera vez un autocar con dormitorio. Son autocares dónde hay un pasadizo enorme, y a lado y lado hay camas, individuales a la derecha y dobles a la izquierda, cada una con su puerta deslizante. Sabemos que es una idea un poco bizarra, pero dentro de lo que hay es una manera bastante apañada de moverse, porque valen lo mismo que una noche de hotel, pero encima te lleva de un sitio al otro. Además, a diferencia de los trenes, no tienen retraso. Es lo que tiene que lo lleven empresas privadas...

El autocar solo tiene habitaciones, no hay asientos, ¡uau!


Sobre cómo reservar tu autocar, la única web que hemos encontrado que nos permita pagar con nuestra tarjeta de crédito no india es Yatra. Aunque tendrás que pagar a través de tu cuenta de PayPal, que tendrás que haber asociado a tu tarjeta de crédito. Si eres millenial ya sabes de lo que estamos hablando, y si no, ¡corre y ábrete una cuenta en PayPal!

Y esta es Anna estiradísima, o medio estirada, en la cama del autocar


La comida

¡Prepárate! India ha sido uno de los lugares dónde la comida ha sido más especial.

Antes de nada: no te asustes. Todo el mundo te habrá dicho que en India cocinan súper picante, que si dices que la comida sea sin picante, no te hacen caso... nosotros tenemos que reconocer que, viniendo de Etiopía, ya estábamos un poco preparados para el picante, pero una vez aquí, todo genial. A veces hay algo que pica un poquitín, pero no hay que preocuparse demasiado.

La mejor comida de todo India, en el restaurante Bagdadi de Mumbai


Aclarado este tema: India es enorme, y enorme es la cocina que ofrece. Cada región tiene sus platos especiales, pero lo que primero nos viene a la mente cuando pensamos en la cocina india son los gravies, cosas con salsitas muy densas. ¡Ojo! Tras ir a un curso de cocina en Pushkar, aprendimos que estos geniales platitos tienen un montón de mantequilla, así que a lo mejor son la razón por la que hemos ganado unos kilitos en la India...

Anna aprendiendo a hacer el famoso masala


En todo caso, la sección se está alargando demasiado para formar parte de esta preciosa guía de viaje para millenials. Así que mientras no escribimos un post enorme, que sepas que si quieres indio vas a comer indio, y si prefieres chino o italiano, también vas a encontrar restaurantes. ¡Así que por la comida que no sea!

Está asegurado que en India es imposible quedarse con hambre

El agua

Hum, el agua... Tras un mes en la India no hemos tenido ningún problema tomando algún zumito de aquí y algún zumito de allá, pero siempre que bebemos agua lo hacemos de botella. También hemos comido ensaladas frescas, que también nos han sentado bien... pero no sabemos hasta qué punto ha sido gracias a la suerte. India está muy sucio, y excepto raras ocasiones, todo el agua que hemos visto es muy, muy marrón. Así que es un sitio para jugársela muy poco.

Toda la basurita que baja por el Ganges


¡Oh! Por cierto, unos amigos bebieron un agua muy, muy fea, y se pusieron súper enfermos. Tan enfermos, que a la chica la tuvieron que ingresar en un hospital durante una semana. Así que, como nos enseñó Disney, el agua bonita es buena y el agua fea es muy, muy mala.

Sanidad

¡Alucina! La India ha sido el sitio dónde hemos encontrado el Symbicort más barato del mundo, y de la misma marca que tenemos en la península. El inhalador de 60 dosis, la mitad que en España, costó 6,50€. Emprendedores trepa, ¡buen producto para importar!

En todo caso, a parte del test del Symbiort, en la India no tenemos ganas de ponernos enfermos. Nada parece muy del primer mundo, ni tan sólo las farmacias, que en otros países acostumbran a ser pequeños oasis.

Por cierto, ¿recuerdas los amiguetes que bebieron agua fea? Pues nos comentaron que, a través del seguro médico, los ingresaron en un hospital que estaba genial, los trataron genial, y no les faltó de nada. Así que a lo mejor tenemos una impresión que no toca de la India. Pero la tenemos, así que ¡no te cortes con eso! ¡No comas del suelo! ¡No beses a esa vaca!

Internet

Antes de llegar a la India, vimos que aquí hay un montón de operadores que ofrecen unas tarifas de escándalo. Te ahorramos el subidón y el bajón: son sólo para Indios. Como guiri que eres sólo podrás comprar tarjetas Vodafone o Airtel, así que la que más te guste.

Cosas importantes para que te dejen comprar una tarjeta: en teoría necesitarás el pasaporte, una fotocopia del pasaporte, y una foto de carnet. En la práctica, la fotocopia nos la hicieron ellos, pero la foto la tuvimos que dar.

Tema precios: es un cachondeo. En nuestro caso, conseguimos la SIM en una tienda Vodafone que parecía bastante oficial, en Mumbai. Pagamos 950 rupias, unos 12€, por una SIM prepago con 1 GB al día durante 56 días, casi dos meses. El único problema es que, aunque la cobertura siempre sea 4G, internet va a pedales. Así que muchas horas le tienes que dedicar al móvil para poder gastar ese giga.

Visados

En cinco meses, la India ha sido el único dónde no hemos podido hacer Visa On Arrival. Así que tendrás que preparártelo unos días antes. A nosotros nos tardaron un par de días a mandar el e-mail confirmando que podíamos ir hacia allí, pero si sois un poco más serios que nosotros, hacedlo con un poco más de previsión...

Por internet veréis que hay un montón de webs que ofrecen el visado indio. No hagáis caso, e id directamente a la web oficial del estado. Veréis que es muy fea y difícil de usar, rollo la de la seguridad social española... Te daremos una pista: para pedir la visa tienes que ir al dibujito de abajo a la izquierda, dónde pone "Apply online". Es un link aunque no lo parezca.

¿El precio? A nosotros nos costó 51,25 dólares por persona. Creemos que son $50 pero al aplicar online se cobran un extra... ni idea. Por internet hemos encontrado precios más caros y más baratos, y en la web oficial, ahora no lo encontramos. ¡Muy bien, India!

La ruta

Cuando la escribamos, ¡la añadimos aquí! Que es un chorro muy largo... pasamos muchos días. Mientras, os dejamos algunas fotitos.

Podrías ir a India, solo visitar Benarés y ya tendrías la imagen de todo lo que es este país.
Anna delante del Hawa Mahal de Jaipur, o La ciudad rosa, que no es rosa.


¿Volveríamos?

No. Kerala es bonito, pero tampoco tanto en comparación con la costa de otros países, y meternos en el corazón de la India de nuevo, segurísimo que no. Muchísima gente, mucho caos, mucho tráfico, mucho pito... de verdad, es difícil. Haber ido es una experiencia que siempre recordaremos, pero volver, no volveremos.

Ir en backwater por los canales Kerala fue una de las cosas más bonitas que hicimos en India




Este post lo empezamos a escribir en Benarés, Uttar Pradesh, India

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