Negombo, Sri Lanka

Sri Lanka: guía de viaje

¿De verdad tienes pensado ir a Sri Lanka? Si es así, acabas de triunfar como las palomitas. En Sri Lanka fue dónde celebramos que llevábamos seis meses de viaje, y qué sitio más bonito para celebrarlo! Si te gusta el verde, Sri Lanka es tu país. Si te gusta descubrir una nueva cocina, pues no tanto, jijiji

Anna sentadita en el famosísimo puente Nine Arch de Ella

La cultura y las personas

Como nosotros veníamos de la India, la gente de Sri Lanka nos pareció la más bonita del mundo. Muy buen rollo, relativamente justos con los precios, no muy frikis con la religión... Buen ambiente. Y sorprendemente limpios. Aunque siempre sean demasiadas, pocas veces vimos a alguien tirar un vaso de plástico desde el tren o la basura en cualquier sitio de la calle. ¡Y tienen papeleras!

La economía y los dineros

Sri Lanka es un país tropical relativamente pobre, pero relativamente cómodo. Nosotros nos alojamos en hoteles que rondaban los 30€ la noche, y la verdad es que fuimos a cada hotelazo... increíble. Comer es muy barato. Una comida pija, muy pija, puede costar unos 20€, pero si estás pagando estos precios, es que estás en un sitio demasiado turístico dónde vas a comer fatal. Lo normal es gastarse entre 8€ y 12€ por comida, yendo a sitios bastante primer mundo.

La moneda es la rupia de Sri Lanka, y es muy cómoda. Hay billetes enormes de 5.000 rupias, casi 27€, y billetes pequeños de 20 rúpias, que són 0,11€. Normalmente, tienes que pagar en metálico, incluso en los hoteles, así que tendrás que ir sacando dinero en los ATM's. El límite en los cajeros es de 50.000 rúpias, así que si vas a estar un par de semanas, no lo dudes: saca el máximo tal como llegues al aeropuerto. Son 267€ del tirón, pero así te quitas un problema de encima. Además, en el aeropuerto no te cobran comisión, mientras en algún ATM de por ahí nos cobraron 200 rúpias para sacar dinero.

Por cierto, no hacen distinción entre Visa o MasterCard. Así que no te preocupes, si no aceptan la tuya, es que tampoco aceptan la otra.

Presupuesto

Durante nuestros 14 días en Sri Lanka nos gastamos 788€, incluyendo visados. Eso son 56€ al día, que junto con ser el país que más nos ha gustado en los seis meses que llevamos de viaje, lo convierte en el mejor destino del universo. Llegar a Negombo desde Chennai, India, nos costó 106€, y dejar Sri Lanka desde Negombo para ir a Kuala Lumpur, Malasia, fueron 160€. A todo esto, nos alojamos en hoteles super bonitos y comimos como reyes. O sea que si vas con un presupuesto bajo, de cabeza a Sri Lanka.

Nuestros últimos días los pasamos en este hotel con una casita solo para nosotros, donde cocinamos un montón 
Teníamos vistas al mar y esta enorme piscina, el paraíso por solo 40€ la noche
Este hotelito precioso se llama Deep Blue y está en una zona muy poco turística de Matara.

Seguridad

Tal como nos vamos alejando de África, cada vez vemos menos sentido a esta sección de las guías de viaje. Sri Lanka es un sitio super seguro. Nunca nos hicieron ninguna mirada extraña, nadie nos dijo ninguna cosa rara... Perfecto. Y también de noche. Como mucho, alguna discusión con algún tuktuk, por eso de que al principio te dicen un precio y luego te intentan cobrar otro, pero así es la vida del tuktuk.

¡Por cierto! ¡Lo de la guerra! Hace unos años, en el norte había una guerra civil. Ya terminó, pero se ve que aún hay pequeños conflictos, a saber: escupitajos, insultos y empujones. Nosotros no podemos decir nada porque no fuimos al norte, pero en todos lados nos dijeron y hemos leído que ya no hay ningún problema. En todo caso, no te preocupes demasiado: las típicas rutas son por la parte central de la isla y por el sur.

Idioma

Hay gente que habla un inglés perfecto, y hay gente que no lo habla tan bien. Pero en principio, podrás hablar con todo el mundo.

Si quieres impregnarte de la cultura de la isla, aprenderás los dos idiomas oficiales: el cingalés y el tamil. No aprendimos ninguna palabra en ninguno de los dos, pero para que te hagas una idea, los carteles lucen muy bonitos en tres idiomas.

Cingalés, tamil e inglés compartiendo espacio en la estación de Hatton


Transporte

Lo primero que hay que tener presente es que en Sri Lanka, con calma, llegas a cualquier parte.

Los tres transportes más típicos son el autocar, el tren, y el tuktuk.

Los autocares paran en unas estaciones enormes que hay en todas las ciudades. Están a rebentar de autocares, y cada hora sale un autocar hacia tu destino. ¿Cómo saber qué autocar es el tuyo? Pregunta. Seguramente tu destino es relativamente turístico, y podrás incluso elegir si quieres un autocar cutre o uno más nuevecito, con aire acondicionado.

Roc en la estación de autobuses de Kegalle comiéndose un plátano


Los trenes son un poco más rollo: a veces llegan tarde y, sobretodo, van a reventar de gente. En teoría hay muchas clases de vagón, pero en los trenes dónde nos subimos sólo había segunda clase y tercera. Si eres como nosotros que no vas con guía de viajes rollo Lonely Planet, lee muy bien: móntate la ruta para cojer el tren que va de Kandy a Hatton y luego a Ella. Cruza unos campos de té muy bonitos, y durante todo el trayecto vas a estar rodeado de verde. Precioso.

Lo último: el tuktuk. Súper importate, no aceptar el primer precio que te digan. Aceptando que pagamos más que los locales, pagamos unas 50 rúpias por kilómetro. ¡Oh! No te acerques a un tuktuk si nos sabes a cuántos kilómetros estás del destino, porque te van a decir que está a 13.000 kilómetros, que el precio de la gasolina ha subido el último año... tú calcula 50 rúpias por kilómetro y negocia duro, porque ya estás siendo generoso.

La comida

Ps... aquí lo fríen todo. Freirían hasta a sus madres y abuelas.

En teoría, la comida típica de Sri Lanka es el kottu: un montón de verduritas cortaditas, mezcladas con pan roti cortadito, y luego, a freirlo todo junto. La opinión de los bloggers que hemos leído es que es una delicatessen para los sentidos, pero a nosotros nos ha parecido que está bien para probarlo, pero no para repetir.

Otra cosa diferente en la cocina de Sri Lanka son los curries. En el resto del mundo, cuando pides un plato con curry, te traen un curry. En Sri Lanka, te traen un montón de potecitos pequeñitos con diferentes curries, a cuál más especial. Nosotros, como veníamos de India estábamos un poco aburridos de los curries, así que no nos atrevimos demasiado... pero tenemos un restaurante que recomendarte: el Seaview de Negombo. Aquí comimos un buey de mar bastante guay, y un curry de gambas increíble. Fuimos dos veces: el día que llegamos a Sri Lanka, y el día que nos fuimos. Si vais, ¡dadle saludos al camarero de nuestra parte! A lo mejor le parece raro...

El curry de gambas más bueno de todo Sri Lanka

Y el buey de mar que nos comimos el primer día en el restaurante Seaview de Negombo

El agua

Como los precios en Sri Lanka son tan bajos, fuimos a hoteles y restaurantes relativamente pijos, así que nos atrevimos bastante con tomar el agua que nos servían tal cómo llegábamos. No tuvimos ningún susto con el agua, pero qué te vamos a decir: siempre que puedas, compra agua mineral, o almenos, lo que aquí llaman drinking water, que creemos o queremos pensar que es agua osmotizada.

Sanidad

En Sri Lanka estuvimos tan en Babia que no hicimos nuestro famoso test del Symbicort... así que no podemos compartir precios, ¡lo sentimos! Tuvimos la suerte de no tener que ir ni a la farmacia ni al hospital, así que sólo podemos inventarnos cosas. Pero, por lo que vimos, los pueblos son suficientemente grandes y comunicados para que encuentres de todo en las farmacias. Sobre hospitales... así a bote pronto, preferiría ponerme enfermo en otra parte del mundo, pero seguro que cerca de las grandes ciudades tienen unos hospitales geniales. Eso sí: no creo que sea lo mismo en los pueblos.

Internet

Increíble el acceso a internet en Sri Lanka.

Por una parte, el wifi en los hoteles es relativamente bueno. Buenos puntos de acceso que ofrecen buena cobertura, y conexión a internet suficientemente rápida para ver las tres películas de Matrix en Netflix. La única cosa rara que debes saber es que los hoteles tienen una cuota al día, y si se termina, la conexión va a pedales hasta que se hacen las 00:00. Así que a las 00:01, ¡abre Netflix!

Sobre la conexión a internet con tu móvil, en el aeropuerto de Negombo encontramos tres puestecitos de proveedores de internet que ofrecían tarjetas SIM. Fuimos a todas ellas, y elegimos la que nos cuadraba más. Terminamos pagando unos 15€ por 40 gigas durante un mes, para ir sobradísimos. 9 gigas valían unos 9€, así que por la diferencia... aunque tenemos que decir que nos sobraron gigas para mantener a toda Etiopía durante dos años.

Por cierto, para que no te venga de nuevo: en Sri Lanka tienes una cuota de internet durante el día, y otra durante la noche. Así que nuestro plan de 40GB ofrecía 20GB durante el día, de 9:00 a 0:00, y otra durante la noche, de 0:00 a 9:00. Si compras un plan más ajustado, que sepas que si duermes por la noche, tienes que dividir tus datos por la mitad.

Visados

El visado de Sri Lanka nos costó $35 por cabeza, y la hicimos online en la web oficial. Si no vas sólo, fíjate que hay una opción para pedir tu visado y el de todos tus acompañantes a la vez, de modo que ahorras un pelín de tiempo.

La ruta

Cuando la escribamos, ¡la añadimos aquí! Mientras os dejamos unas fotitos.

La ciudad de Kandy tiene este precioso lago, nosotros le dimos toda  la vuelta 
Antes de llegar a Ella habíamos visto miles de veces el puente Nine Arch, pues es aún más bonitísimo que en las fotos
Nos hizo un tiempo precioso en Deep Blue, esta es la playa privada del hotel


¿Volveríamos?

¡Pues claro que vamos a volver, por Dios, Allah, Shiva y Budha! Sri Lanka es un paraíso que lo tiene todo: mucho, mucho verde, precios súper asequibles, excursiones que suponen un reto, comida western para que su cocina no suponga un problema... ¡Es genial! Nosotros estuvimos sólo 15 días porque nuestra bonita familia viene a visitarnos a Malasia, pero si vais con tiempo, quedaros ahí un mes o más, que hay un montón de cosas preciosas por ver, sitios tranquilos dónde relajarse, un par de parques naturales dónde hacer safaris... ¡Que lo tiene todísimo!

Esperamos que cuando volvamos, no esté todo lleno de turistas, así que... qué palo Sri Lanka, no vayáis...

No vayáis, que solo hay verde, palmeras, hoteles preciosos, super cómodos, baratos y con unos desayunos de infarto



Este post lo hemos escrito en Negombo, Sri Lanka

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