George, Sudáfrica

Armed response y serpientes en George

Este es nuestro barrio de hoy en la ciudad de George, y se llama Blanco. Y es un barrio muy cuqui de blancos, pero si subes al bus vas a ser el único blanquito. Como podéis ver, las casas son muy monis, pero todas llevan el cartelito de armed response. Qué contraste.


Y sí, ayer fuimos a la montaña a hacer una cima y vimos serpientes. Total que nos hicimos caca en las bragas y dimos media vuelta a casa a comer pinchitos de verduras. Qué mal todo.

Mosselbaai, Sudáfrica

Vuelos desde Johannesburgo

¡Holita!

Estamos en una cafetería en Mossel Bay, esperando el BazBus. Y como tenemos WiFi (¡preciado recurso!) estamos dando caña a Skyscanner en busca de destinos desde Johannesburgo. Como hacemos tantas búsquedas, al final nos olvidamos de todos los precios, así que vamos a apuntarlo todo aquí. ¡Esperamos que os ayude un montón! Porque lo vamos a publicar igualmente... ¡así es nuestra vida!



Para tener precios orientativos, vamos a hacer búsquedas para vuelos el día 30 de enero. Lo que nos sale es esto. Si hacemos la misma búsqueda mañana, seguro que los precios han cambiado, pero para tener algo orientativo, ya va bien.

Johannesburg ➜ Harare, Zimbabwe 73€
Johannesburg ➜ Gaborone, Botswana 88€
Johannesburg ➜ Maputo, Mozambique 98€
Johannesburg ➜ Windhoek, Namibia 99€
Johannesburg ➜ Bulawayo, Zimbabwe 116€
Johannesburg ➜ Livingstone, Zambia 122€
Johannesburg ➜ Victoria Falls, Zimbabwe 130€
Johannesburg ➜ Zanzíbar, Tanzania 239€
Johannesburg ➜ Adís Abeba, Etiopía 285€
Johannesburg ➜ Antananaribo, Madagascar 328€

La putada es que los aeropuertos a los que caemos no tienen muchos vuelos, así que el próximo salto va a ser caro. Vamos a apuntar algunos destinos desde los aeropuertos de destino que más nos gustan. Destinos al cuadrado.

Desde Antananaribo, el día más barato de febrero, sale esto:

Antananaribo ➜ Saint-Denis, Reunión 238€
Antananaribo ➜ Moroni, Comoras, 245€
Antananaribo ➜ Adís Abeba, Etiopía 305€
Antananaribo ➜ Zanzíbar, Tanzania 489€

Desde Zanzíbar la cosa parece un poco mejor. Vuelos el día más barato de febrero:

Zanzíbar ➜ Nairobi, Kenia 132€
Zanzíbar ➜ Dubái, Emiratos Árabes 202€
Zanzíbar ➜ Adís Abeba, Etiopía 289€

Llegados a este punto, aún no tenemos ni idea de a dónde vamos a ir desde Johanneburgo, pero ¡hey! Ahora tenemos más datos. Datos que mañana serán diferentes pero ¡así es la vida del homeless!

Mosselbaai, Sudáfrica

Mossel Bay, ¡bingo!

Llevamos unos días pensando que la gente nos cuida muchísimo, del plan que hasta demasiado.

Estuvimos viviendo en un cottage por 4 días en el pueblo mencionado anteriormente, Swellendam. Sí, ese pueblo que parece construido en The Sims, o como dice Roc, el pueblo de viejos y pijos. Allí, el dueño nos cuidó como si fueramos sus hijos, y entonces empezamos a pensar... Después de esto, ¿qué más puede venir? Ya todo parecía que tenía que venirse un poco abajo.

La historia es que para el día siguiente teníamos una reserva en un hotel muy cuqui en Mossel Bay, el próximo destino al que para nuestro preciado bus Baz Buz, una villa con piscina de 35m2 y super barato, 30€ la noche. ¡Uau! Habíamos quedado con la dueña que vendría a recogernos en la parada y nos llevaría al hotel. Hasta aquí todo normal.

Al subir al coche de esta, nos dice que ha estado pensando que el hotel no es muy céntrico y que tiene un apartamento mucho más céntrico al que podríamos hospedarnos si nos gusta, por el mismo precio. Vale!

Llegamos a la zona de dicho apartamento y... WHAT? Un apartamento de dos plantas, con dos habitaciones, dos baños, una cocina enooorme, un salón-comedor más enorme aún y una terraza con vistas al mar con barbacoa! ¡Bingooooooooooo!

¿Esto es real o será una alucinación efecto de las pastillitas que tomamos para la malaria?


Esta semana no hemos tomado pastillita para la malaria, no podemos estar alucinando. Así que hemos decidido pasar una noche más en este cuqui-pueblo y tomarnos un helado 'super creamy' el domingo, recomendación de la dueña del apartamento.
Qué lástima que no hay disponibilidad una noche más en este apartamento y tendremos que movernos a otro.

¿Cómo será? Ay, ay.

Mientras, aquí van las fotazas que hemos hecho por el Attaquaskloof Hiking Trail:



Si después de ver estas maravillosas fotos aún tenéis ganas de leer más sobre nuestra perfecta vida ideal, aquí viene el segundo ¡Bingo! Viene cuando la dueña del apartamento nos lleva al 'otro apartamento que tiene' para que lo veamos y nos quedemos allí si nos gusta. WHAT, ¿aún más?

Aquí os dejamos las fotos ya que explicar más ya se nos está haciendo muy difícil.



Marloth Nature Reserve, Swellendam, Sudáfrica

Las cascadas de Marloth

¡Nos hemos estrenado en Wikiloc!

Y lo hemos hecho con una atrevida ruta de 1,06 kilómetros, un dificilísimo desnivel de 208 metros, y unas fotacas de espasmo. Un montón de babuínos nos han mirado mal por venir a robarles su trabajo y sus babuínas. Tras media horilla de ascensión, ¡llegamos a la cascada! Estaba seca. A 35ºC y sin lluvia, no hay cascada. Lo único húmedo que vimos fueron nuestras lágrimas de soledad, y un hilito de agua que servía para mantener a los babuínos enfadados.

Por si tienes el finde libre y te entra salir por Swellendam, te pasamos la ruta en Wikiloc! Marloth Nature Reserve Waterfalls


Ah, ¡por cierto! No hay foto de los babuínos ya que al acercanos se fueron. ¡Qué pena!

Hermanus, Sudáfrica

¿Sudáfrica es un país seguro?


Depende.

De día, Sudáfrica es normal. Es seguro, pero te intentarán timar porque eres un fucking turista. Por ejemplo, a nosotros nos dijeron que una tarjeta SIM prepago valía 20 rands, cuando en una etiqueta que había pegada al paquete de la SIM había escrito "04", y en Vodacom (el Vodafone de aquí) nos la regalaron. Huele raro, pero ya sabes, es el típico precio especial para guiris.

De noche, aparecen zombies por todos lados que te perturban bastante. Si tienes cara de empanao y andas de noche por una calle oscura comiéndote una piruleta, te van a pasar cosas malas. A nosotros de momento no nos ha pasado nada porque somos una pareja fuerte, guapa, humilde, y para nada ostentosa, pero supongo que a los turistas más felices que huelen a caviar les dan el palo día sí, dia también.

Cosa raruna en Sudáfrica: no hay mucha policía, pero sí mucha vigilancia privada. Por ejemplo, todas las casas tienen el perímetro protegido por vallas electrificadas, alambres de los que se clavan y te pegan el tétanos, o las dos cosas a la vez. Un poco como en las pelis, pero menos molón. Además, hay muchos vigilantes privados armados. Es decir, tu estás en Hermanus, un pueblecito costero super cuqui andando por un caminito que va por toda la costa, el sol te brilla en la cara y la brisa marina te besa los oídos, pero de vez en cuando te cruzas con un vigilante que lleva una porra en la mano. No como los guardias de Barcelona que llevan una porra pero que no la han usado en la vida, sino que ya la llevan preparada.

La conclusión es que de día bien, pero de noche no. No es que vayas acojonado por la calle, pero sí que cuando anochece aparecen pandillitas de adolescentes que te increpan, locos que te dicen cosas y te persiguen... cositas feas.

En el post anterior quería peligro y mira, ¡ya llegó! Ahora, a partir de las 19:00 ya vamos plegando. A las 20:00, que es cuando se pone el sol, ya no hay nadie en la calle. Anna dice que es como en The Walking Dead. Uh.

¡Por cierto! En la foto, vemos a Anna y un bocata. ¿Por qué? Pues porque mi padre nos dijo que llevar un bocadillo es un modo infalible de mermar el interés de los seres de la noche. En la fotografía también apreciaréis que brillaba un sol radiante... pero es que estábamos de pruebas.

Cape Town, Sudáfrica

Guía de viaje de Sudáfrica

Vas a ir a Sudáfrica y no sabes nada del país. O ya has llegado, y no sabes lo que es un Rand. ¡Perfecto! Nosotros estábamos en la misma situación que tú y nos está yendo increíble, ¡así que adelante! En todo caso, como hemos ido descubriendo cositas, vamos a avanzarte lo que vamos viviendo. Si sabes alguna cosa más que no esté en esta página, ponlo como comentario y lo actualizamos. ¡Oh! Todo está basado en nuestra propia experiencia. Cero inventos, pero a lo mejor a tí te va diferente a nosotros.

Cape Town visto desde Table Mountain: impresionante


La cultura y las personas

Sudáfrica es muy contradictorio. Nosotros lo leemos como que el apartheid aún está en la mente de mucha gente, y si eres blanco, la gente negra no te va a hacer demasiados mimos. Hay una diferencia muy grande entre blancos y negros, y creemos que no por la raza, sino por los niveles adquisitivos. Ahora, blancos y negros son iguales ante la ley, pero eso tiene su trampa: los blancos son los que tienen la pasta, y los negros los que les friegan el suelo. Así que... es extraño. Un poco disgustante.

Autobús público en George. Ni una persona blanca.

La economía y los dineros

Los precios en Sudáfrica son mas o menos los mismos que en España. A lo mejor los restaurantes y los hoteles son un pelín más baratos, pero sólo un pelín. A lo mejor es que nuestras expectativas en Sudáfrica son más bajas que las que teníamos en España... pero de entrada, piensa que una habitación privada en un hostel o un hotel más o menos humilde serán entre 40 y 50€ la noche para dos personas. ¡Oh! Y se puede pagar con tarjeta en casi todos lados. De cara a sacar cash, hay cajeros que te dan billetes sin comisión. Cuando veíamos que necesitábamos cash, íbamos yendo a cajeros hasta que encontrábamos uno que no cobrara comisiones, y sin problema.

Consejito del día: tarjeta Revolut para viajar, es la que mejor sale el cambio y con las comisiones más bajas. Hemos dado la vuelta al mundo sólo con esta tarjeta y estamos encantados. Si quieres saber más, tenemos este post explicando nuestra experiencia.

50 rands, equivalentes a 3,45€

Presupuesto

Nosotros nos gastamos unos 1.000€ en los vuelos de Barcelona a Cape Town, porque los compramos a última hora, como unos cracks. Durante los 28 días en Sudáfrica nos gastamos 2.616€ entre pitos y flautas. 2.000€ en pitos y 616€ en flautas. 93€ al día. Y para volar de Port Elizabeth a Malawi, nos gastamos 550€. Todos los precios son contando que somos una unidad familiar, así que si sólo quieres pensar en ti, divide los precios entre dos.

Seguridad

Cuando se hace de noche, en Sudáfrica pasan cosas raras. Adolescentes con palos, miraditas, grupitos de gente diciéndote cosas en afrikáans... Conforme te alejas de las ciudades grandes, la vida se hace más tranquila. Nosotros no hemos tenido ningún problema, pero un día que fuimos al downtown de Cape Town tras el atardecer tuvimos que volver en taxi porque aquello era The Walking Dead, pero más peligroso. De los seis países africanos que hemos visitado, en Sudáfrica es dónde más inseguros nos hemos sentido.

En Sudáfrica todo está vallado con alambre de espinas


Idioma

El inglés es la lengua nativa de todo el mundo con el que nos hemos cruzado. A veces, la gente hablará entre sí en afrikáans, pero sobreentenderán que no estás entendiendo ni papa. Tu puedes contraatacar hablando con tu pareja en catalán con acento gironí. ¿Quién manda ahora?

Transporte

Nosotros nos hemos movido en BazBus, de Cape Town a Port Elizabeth. BazBus es un bus que pagas una vez, y puedes subir y bajar en cada pueblo que haya en la ruta que has pagado. De Cape Town a Port Elizabeth vale unos 150€ por cabeza. Por internet hemos visto reviews súper buenas de BazBus, pero ahora que lo hemos usado, lo dejamos en un "bien". Si lo volviéramos a hacer, miraríamos alternativas, como Mzansi.

Nuestro primer día en BazBus


La comida

Prepárate para comer carne a punta pala. En Sudáfrica veneran la braai, barbacoa en afrikáans, y casi todos los platos típicos tienen carne. Para no aburrirse, se comen todo lo que corre, así que no es extraño encontrar avestruz y ciervo en el menú. Si eres vegano, tendrás que cocinar siempre que puedas. O hacer la fotosíntesis.

La dieta sudafricana en su máximo esplendor


El agua

Bébetelo todo. Según este link, Sudáfrica tiene una de las aguas más seguras y limpias de todo el universo. También dice que es segura y limpia aunque salga un poco marronosa. Raro. Nosotros bebimos agua embotellada siempre que pudimos, pero comimos comida cruda, lavamos fruta con agua del grifo... poca paranoia.

Sanidad

En la farmacia vas a encontrar de todo. Nosotros hemos hecho la prueba con el Symbicort, que es lo único de lo que dependemos realmente, y lo hemos encontrado exactamente igual por 25€, la mitad de lo que vale en España. Por lo que hemos ido hablando con gente de toda África, en Sudáfrica hay los mejores hospitales del continente. Los pijos de otros países, cuando padecen algo serio, se suben un avión y vienen a los hospitales sudafricanos.

Internet

En casi todos los hoteles hay wifi gratis. A veces no es muy rápido, pero podrás ver series de Netflix de cuando en cuando. Para tener internet en el móvil, preséntate en una tienda Vodacom y compra una SIM con un bundle de datos. Cuando la compras puedes elegir el bundle que quieras, y cuántos más gigas compras, más barato es. Pero cuando los gastas y quieres recargar en el súper, sólo podrás recargar 1GB cada vez, así que tira largo. Para recargar la SIM, en la caja de cualquier supermercado puedes pedir 1GB de Vodacom, y te darán un papelito con un código. En el papel explica cómo se hace la recarga, pero te avanzamos que tendrás que marcar algo parecido a *100*123*codiguito-del-papel#.

Visados

Gratis. Y sin rellenar formularios ni nada. Cuando bajamos del avión en Cape Town hicimos una cola increíble para que nos preguntaran que de dónde éramos y nos dijeran que feliz 2018. ¡Y p'adentro!

Curiosidades y cosas raras

La web de los parques nacionales sudafricanos es la South African National Parks. Nosotros la consultamos para informarnos sobre el parque de elefantes de Addo, pero hay información a cholón. Si te gusta lo verde, dale un vistazo, porque tiene un montón de contenido.

Cebritas posando en Addo Elephants Park


La ruta

Nosotros sólo hicimos el sur de Sudáfrica, que es como visitar el sur de Andalucía. Hicimos el primer tramo del BazBus. Si quieres saber más, hemos detallado cada una de las ciudades que visitamos en la página de nuestra ruta por Sudáfrica en 28 días.

¿Volveríamos?

A lo mejor sí. La ruta que hicimos fue bastante bien, era fácil moverse, comer... Lo que la experiencia fue un poco como si no hubiéramos salido de Europa. Si vienes a Sudáfrica, no estás viajando a África. Así que plantéatelo como un viaje a cualquier país europero, con la única diferencia de que cuando oscurezca, tendrás que volver al hotel o dejarte devorar por zombies africanos.

Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Ir a Sudáfrica a comer churros

Entre esperas, vuelo, transbordo y otro vuelo, unas 18 horas volando o en el aeropuerto haciendo nada. Luego, esperar media hora para comprar un par de tickets para ir del aeropuerto al centro de la ciudad, y más tarde, un par de buses. De puerta de casa a puerta del hotel han pasado unas 22 horas. Y encima, con un calor que achicharra. Por qué no nos quedamos en casa?

Información útil: en el aeropuerto de Barcelona, los azafatos de tierra nos advirtieron de que como no teníamos billete de vuelta, en inmigración de Sudáfrica nos podían pedir que dejáramos un depósito o mandarnos a casa de nuevo... y pasar 18 horas volando otra vez.

Nos preocupamos un poco y miramos alternativas. Y parece que un informático hippie hizo una web, https://flyonward.com, dónde comprar un vuelo por sólo $10 que se cancela en 24 horas. Así, en inmigración, les puedes contar que ya tienes un vuelo de regreso, que no se preocupen, y ala. Si lo comprueban, el vuelo existe. Pero bueno, como somos unos atrevidos, pasamos de hacerlo y en inmigración sólo nos desearon un feliz año nuevo, pero hey, ahí está el link para que os lo pongáis en favoritos.

Al rollo: Cape Town es muy cuqui y muy precioso y tal, pero es tan parecido a lo que ya conocemos, que para ver esto nos hubiéramos quedado en casa. No sé, queríamos una experiencia diferente, pero aquí no ha salido de su zona de confort ni dios. Y llevamos aquí tres días, y ni un robo a mano armada hemos visto. ¡Queremos nuestro puto peligro y lo queremos ya!

Terminemos, con el tema que le da título al post: si vas a un mexicano, y te recomiendan un postre típico de México que es como un donut, así con azúcar, pero diferente, que no te engañen. Te están ofreciendo churros. Sherows. Ya.

Hospital Clínic, Barcelona, España

El drama de las vacunas


Preparar un viaje queda bonito para el postureo, pero entre el palo que da y la de tiempo que te quita, no lo haces. Vaciar nuestros preciosos pisos está costando un montón, así que lo hemos dejado todo para última hora. ¡A nuestro ritmo, por supuesto!

Os animamos a hacer lo mismo, pero con una excepción: las vacunas. Morirse está feo, y más aún si estás lejos de la familia, los amigos y del asfalto que te vió crecer. Morir haciendo lo que te gusta, perdido por la montaña y disfrutando de una cabra que está mordiéndote el pie está sobrevalorado.

Como aún no hemos marchado pero ya tenemos ganas de volver, nos hemos preocupado mucho de no morir a causa de la picadura de un animal, el pinchazo de un hierro oxidado o una mala mirada de un comerciante. Así que, con un poco de previsión, nos pusimos vacunas a punta pala y oye, la experiencia, bien. Refrescante.

Si queréis vivir exactamente lo mismo que vivimos nosotros, es que no sois muy aventureros... pero os ayudamos. Todo empezó con una llamada al SAVI, el Centre d'Atenció al Viatger Internacional de l'Hospital Clínic. Tienen una web muy así, https://citasavi.clinic.cat, y un teléfono muy asá, +34 93 227 93 00. Y son muy simpáticos.

Total, que pedimos hora, y el día previsto llegamos ahí diciendo "holi". Nos respondieron también con "holi". Qué rabia. Y tuvimos que volver dos días más.

El primer día nos preguntaron que a dónde íbamos. Dijimos que no teníamos nada planeado y señalamos lugares aleatorios del mapamundi. Así que nos hicieron una especie de pack premium de 9 vacunas y nos las pincharon. Son: fiebre amarilla, fiebre tifoidea, hepatitis A, rabia, meningitis, encefalea japonesa y polio, divido en tres días. Lo único que te pueden pedir en las fronteras es que te hayas vacunado de fiebre amarilla, pero recuerda que Batman llevaba todas las vacunas, así que...

Si eres como nosotros, un irresponsable que no recuerda dónde vió la cartilla de vacunación por última vez, no te agobies: el doctor que te atienda sabrá qué vacunas te puesieron en el cole simplemente mirándote a la cara y preguntándote la edad. A partir de ahora, no pierdas la cartilla de las vacunas nunca de los jamases... que ya eres mayor.

¡Oh! Nos estamos olvidando de... ¡EL DRAMA! No hemos contado lo peor que tiene vacunarse. A parte de que te pinchan, te puedes poner bastante malo. A Anna la vacuna de la meningitis le sentó como si fuera a morirse y Roc tuvo mogollón de fiebre con la vacuna oral de la fiebre tifoidea, que son 3 dosis y tuvo fiebre después de tomar cada una de ellas. Sí, sí, hay vacunas que son pastillitas con el bichito vivo, te lo tragas y el cuerpo empieza a defenderse, así que normalmente la reacción es peor que cuando las vacunas inyectadas ya que en estas el virus está muerto o atenueado.
Y ahora, que ya sabes tanto sobre las vacunas como un médico, un biólogo o un cuñao que lee que las vacunas provocan autismo, directo al SAVI o la institución médica más cercana... ¡y a por tu pack premium!

Casa de Anna, Gracia, Barcelona, España

Preparar un viaje es de cobardes



Pues nada!

Ya sabes: "qué viaje tan feliz, qué suerte tenéis, qué bien os lo vais a pasar..." mierdas. Y mientras, nosotros aquí, sin una nómina, echando de menos nuestra feliz vida estable. ¿Dónde quedaron esos días de monótono curro, Dónde?

Aún dormimos en Barcelona pero este año hace un frío de cojones! Solo nos queda la tranquilidad de dormir aquí 17 días más. O 18, no sé.

Venga, al tajo, que hemos mirado muchos blogs, youtubers e instagrams, y parece que todo el mundo se ha preparado mucho el viaje. Que si qué llevo en la mochila, que si a dónde voy a ir, que si los planes que tengo y qué vacunas me he puesto... todos lo mismo. Gente feliz. ¿Y nosotros? Lo único que hemos hecho es pincharnos las mejores vacunas. Nuestros planes son disfrutar de una muerte tranquila e indolora, vamos a ser un pelín precavidos.

Así que... estamos ya a 13 de diciembre de 2017 y sólo tenemos los putos vuelos. Empezaremos por Ciudad del Cabo, que es una ciudad que está muy, muy abajo de África. Y empezamos mal, ¡los hoteles son super caros! A ver cómo vivimos sin currar ahora...

Tokio, Japón

Japón en 15 días de mochileo

Esta es una guía de un viaje anterior a ANTIVIAJE. Pero como los dos protagonistas de este blog hemos estado en este bonito país, nos hemos animado a escribir una ruta compartida. Principalmente, la ruta es la que hizo Anna pero hemos añadido cositas que creemos muy interesantes de la ruta de Roc. Konnichiwa!

¡Bienvenidos a Japón!
El país del sol naciente, al que todo el mundo siempre le tiene tantas ganas. Y es para tenerlas, porque nosotros hemos estado y volveríamos ahora mismito sin pensarlo. Vale que hay freaks y máquinas recreativas y cómics y gente trabajando mucho, pero no es para tanto. Esa imagen que tenemos se la debemos a Tokio pero Japón es muchísimo más. Los templos, los barrios más tradicionales, las religiones, los onsen... ¡la comida! Ya se nos hace la boca agua, uffff.
Venga, al lío, ¡aquí tenéis el recorrido que hicimos para que lo flipéis un rato! 



Tokio

La enorme capital de Japón, la ciudad más poblada del mundo.
¿Qué contar? Pues que está llenísimo de japoneses, algunos muy bien educados y otros no tanto. Por la mañana, cuando te cruzas con ellos en el tren o en el metro no te rozan ni un milímetro pero por la tarde la historia cambia. Beben muchísima cerveza al salir del trabajo y se vuelven un poco infantiles.

Un señor durmiendo la mona tras unas birrillas con los colegas

Tokio es una apabullante ciudad donde se mezcla lo tradicional con la moda más puntera. Llena de figuritas manga, karaokes, cómics, ryokanes, bares de cervezas, tiendas de electrónica, templos, restaurantes buffet libre, más cómics, rascacielos, centros comerciales, ramen, aún más cómics, preciosos parques... Infinitas posibilidades dentro de un perímetro de unos trece mil quinientos kilómetros cuadrados.


Tiendas con mil millones de Totoros, ¡por fin!

¿Qué visitar en Tokio?


Hay muchísimos barrios que visitar en Tokio. Como solo íbamos a estar cuatro días en esta enorme ciudad hicimos una selección. El primer hotel estaba en Asakusa, así que estuvimos una tarde paseando por esta bonita zona tradicional con casitas bajas. 

Al día siguiente, visitamos el barrio de Shinjuku, la zona comercial donde se encuentra el cruce más famoso de todo Tokio y la estatua de Hachiko.

Hola desde Tokio, aquí la típica foto
Hachiko adornado, ¿queda cuqui verdad?
Esto es lo que se come en un buffet libre japonés, a nosotros no nos pareció tanto
Shinjuku, el cruce más transitado del mundo
El próximo día Harajuku, el barrio más extravagante y de moda de todo Tokio donde Anna compró un montón de ropa y Sonny Angel. Y también hicimos un poco de turisteo visitando la Tokio Tower y la Tokyo Skytree.

Takeshita Street, en el barrio de Harajuku, llenísimo de fashionistas

Las primeras tres noches en Tokio nos alojamos en Richmond Hotel Premier Asakusa International.


Piso veintiuno de Richmond Hotel Premier, Tokio

Pasados 10 días, a la vuelta a Tokio después de toda la ruta por Japón, estuvimos solo en Akihabara. El barrio más freak, lleno de muñequitos, manga y anime. Le dedicamos un día entero ya que teníamos muchos encargos de amigos y muchas ganas de comprar figuritas.

Akihabara, el barrio más freak de Tokio
Las coloridas calles de Akihabara
Salón de máquinas recreativas infinito

Y en este barrio freak, nos alojamos en Super Hotel Akihabara Suehirocho.

Vistas de la Tokio Skytree desde nuestro hotel en el barrio de Akihabara
Zapatitos de geisha, compra capricho de Anna


Kioto

A dos horas y cuarenta minutos en shinkansen desde Tokio está la antigua capital nipona, Kioto. Una ciudad cargada de santuarios sintoístas y templos budistas, pequeñas calles de casitas bajas cerca de un bonito canal y barrios de geishas.

Nosotros solo pasamos una noche así que hicimos un recorrido express. El día de llegada fuimos al barrio de Gio, barrio de las geishas, y paseamos por la calle Shirakawa, disfrutando de las vistas al canal. Muy preciosito todo. Por la tarde cogimos un tren dirección Fushimi Inari Taisha, el santuario sintuísta más grande de todo Japón.

Entrada al Fushimi Inario Taisha
Parada en uno de los templos que hay a medio camino

Típica foto con los torii en Fushimi Inari Taisha
No todos los toriis del templo son rojos, algunos son de bambú

La mañana siguiente cogimos otro tren dirección Arashiyama para ver el templo de Tenryuji y el precioso, y más famoso, bosque de bambú.

Esperando el tren que nos lleva a Kioto
Entrada al templo de Tenruji

Bosque de bambú Arashiyama

Kioto tiene mucha oferta de alojamientos de estilo tradicional. Una experiencia única y muy aconsejable es dormir en un ryokan. Es una casa tradicional japonesa convertida en hotel, donde duermes en los colchones típicos, futón, sobre suelo de tatami. De día los futones están guardaditos y puedes estar tranquilamente sentado en la habitación tomando té, y por la noche te preparan los futones para dormir sobre el suelo de paja. Nosotros nos alojamos en este precioso ryokan llamado Nishikiro.

Entrada al ryokan Nishikiro 
Onsen no utilizable llenito de carpas gigantes
Futones en el suelo preparaditos para dormir

Nara

Antigua capital de Japón en la época medieval. Es una ciudad tradicional de la región de Kansai llena de templos y santuarios. Nosotros estuvimos solo una mañana y fue suficiente. Visitamos el templo de Todaiji y el parque de los ciervos. En la calle principal, la que lleva de la estación de tren al parque de Nara, hay dos pastelerías que hacen mochis. Es super divertido ver como compactan la masa mocosa de color verde y la rellenan de pasta de judía roja. Todo un show.

Llegada a Nara, Anna abrigada por el frío que hacía en el tren
No recordamos el nombre de estos bollitos pero están en muchos puestos de Nara, riquísimos
Acariciando los bambis de Nara, no todos son así de buenos

Comiendo makis vegetales de soja con calamar a la barbacoa, edamame y tempura de verduras

Por la noche llegamos a Kumamoto y dormimos en JR Kyushu Hotel Kumamoto, auqnue ahora parece que está cerrado.

Este hotel era de paso, nos venía super bien porque estaba encima de la estación de JR. Llegábamos por la noche y salíamos a primera hora de la mañana. Solo tenemos esta foto...

Despliegue de la mochila en la habitación, caos

Hiroshima

Creemos que en Hiroshima no durmimos ni una noche, pero para Roc fue lo que más le marcó de Japón: ve, sí o sí o sí o sí, al Hiroshima Peace Memorial Museum, el museo que explica cómo sucedió y qué consecuencias tuvo la bomba nuclear estadounidense en la ciudad. También sí o sí o sí o sí, visita el museo con audioguía. Hay muchas cosas increíbles que no vas a entender si no te lo explican, y merece un montón la pena. A partir de ese día, Roc es una persona diferente.

Takachiho

Santuario de la naturaleza, lugar precioso y muy poco conocido. Se encuentra en Kyushu, la tercera isla más grande del archipiélago nipón. La garganta de Takachiho es un estrecho cañón por el que discurre el río de agua cristalina de Gokase. Hay un recorrido hasta el mirador, para ver el río desde arriba y además hay la opción de alquilar una barquita y navegar por el río junto a las pequeñas cascadas que se forman en los laterales del cañón.


Vistas al río desde el mirador de Takachiho
Anna sentadita en el mirador

Paseo en barquita por el río

Ramen diferente, se pescan los fideos por el canal metálico que cruza las mesas

Kagoshima

Kagoshima es una ciudad situada en el extremo sur de la isla de Kyushu y es muy poco concurrida por los turistas. Nosotros pasamos dos noches, ya que nos servía de base, antes de marchar y al volver de la isla de Yakushima. Nuestro objetivo principal del viaje a Japón.

Lo más interesante de Kagoshima es el volcán Sakurajima, un volcán activo del que sale humo y ceniza todos los días.

Volcán de Kagoshima sacando humo, parecen nubes pero es humo
Vistas al volcán desde la habitación
Este hotel no tenía ni piso 4 ni 9. ¡Qué cosas!
En Japón, ¡no todo es sushi! Comen mucha carne, en forma de brochetas y  también les gustan mucho los restaurantes con barbacoa incorporada en la mesa. 

Quizás la mejor carne que hayamos comido nunca

La noche antes de ir a Yakushima dormimos en JR Kyushu Hotel Kagoshima.

Habitación bastante grande para la media en Japón

Y la noche de vuelta de Yakushima dormimos en Solaria Nishitetsu Hotel Kagoshima.
Anna cargando la mochilita en las calles de Kagoshima
Llegando al puerto donde se coge el ferry que nos lleva a Kagoshima

Yakushima

El reto del viaje, nuestro principal objetivo del viaje a Japón. Una pequeña isla circular del extremo sur de Japón con un clima subtropical, declarada Patrimonio de la Humanidad.
Nos cruzamos todo el país para llegar hasta esta pequeña isla ya que habíamos leído que era preciosa y mágica. No defraudó.

Subiendo al ferry que nos llevaría a la isla

Llegamos en ferry desde Kagoshima y pasamos allí tres días.
Visitamos el bosque de cedros de Yakusugi Land y el bosque de Shiratani Unsuikyo. Shiratani Unsuikyo es un precioso bosque en el que Ghibli Studios se inspiró para hacer los paisajes de la película Princesa Mononoke. Una pasada.

Primer árbol que encontramos al llegar a la isla
Torii indicador de inicio del camino del bosque Shiratani Unsuikyo 
Foto típica que te haces en los puentes de Shiratani Unsuikyo

Yakushima Forest, donde los estudios Ghibli se inspiraron para hacer los paisajes de Princesa Mononoke
También visitamos las playas de la zona este. Hay una larga playa con muchísimas olas y si sigues andando bordeando el mar puedes encontrar pequeñas calas preciosas secretas, donde no hay nadie.

Anna haciendo la vertical en la playa grande de Yakushima
Aquí las playas no tienen nombre, así que no sabemos cómo se llama cada una de ellas pero están situadas en la costa este de la isla y se puede llegar en autobús público. Hay una línea circular que conecta todos los pueblos.

Playa alborotada con muchísimas olas picando contra las rocas
Playa tranquila y de ambiente super tropical
Pequeña playa secreta entre rocas, increíble

Nuestro alojamiento en la preciosa isla fue este ryokan, Tashiro Annex. Un bonito hotel tradicional justo al lado del río, con un pequeñito onsen. Muy recomendable.

Anna posando en la cuqui habitación del ryokan esperando la ceremonia del té
Una galleta en forma de isla o una isla en forma de galleta

Habitación opción de noche
Desayunando sardinas a las siete de la mañana
Desayunando salmón a las siete y media de la mañana


Miyajima

Esta isla se llama oficialmente Itsukushima, pero se la conoce popularmente como Miyajima. Literalmente significa, ‘isla del santuario’ y es conocidísima por el santuario de Itsukushima, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el gran torii flotante. Cuando la marea está baja puedes abrazar el torii, y cuando la marea está alta te sientas en un banquito y lo contemplas desde lejos.

Hay un montón de ciervos entre la estación de tren y el santuario, son cuquis

Anna con los bambis de Miyajima

Santuario flotante de Itsukushima

Bonito ciervo mirando el famoso torii de Miyajima desde el santuario
De vuelta al tren, parada para hacer fotito de recuerdo


Kurashiki 

Es una ciudad a medio camino entre Hiroshima y Osaka, es bastante desconocida por los turistas, pero tiene un casco histórico precioso. Nosotros paseamos por la zona histórica de Bikan y zona de los canales. Es bonito sentir que has viajado en el tiempo.

Callejeando por Kurashiki con un calor infernal y la mochila a cuestas
Paseos en canoa por el río de Kurashiki
Uno de los templos pequeñísimos de Kusashiki

Cisnes blanquísimos nadando por el canal

Nos alojamos en Dormy Inn Kurashiki. Este hotel tenía un precioso onsen en la azotea y servicio de sopa de fideos udon gratuito por la noche. Delicioso.
Onsen en la azotea del hotel
Habitación con dos camas dobles, qué lujazo
Yummy!
Vistas al pueblo desde la ventana de la habitación, nos recordó muchísimo al pueblo de Doraemon

Kamakura

Ciudad costera cercana a Tokio conocida por el templo Gokurakuji y el Daibutsu, o Gran Buda de Kamakura. Nosotros hicimos una excursión de un día desde la ciudad de Tokio y nos dió tiempo de pasear por el camino sagrado de Wakamiyaoji que lleva al santuario Tsurugaoka Hachiman, los templos y también las playas Yuigahama, Zaimokuza y Koshigoe.

Subiendo las escaleras que llevan a un templo budista que no conseguimos aprender el nombre ya no estaba indicado en ninguna guía
Anna acariciando un pequeño buda en el templo Gokurakuji 

El Gran Buda de Kamakura o Daibutsu para los amigos

Ommmm con el Gran Buda de fondo


Vistas de las playas de Kamakura desde el templo

Kobe

Ciudad portuaria y muy poblada, famosa por su carne de buey. Lo mejor que puedes hacer allí es ir al Steak Land a hacer cola para comer carne de buey increíble. Nosotros no vimos mucho más en Kobe. Hay un barrio chino bastante curioso pero en verano hace un calor bastante insoportable, así que nos volvimos al shinkansen para irnos hacia Tokio.

Divertido Totoro de peluche gigante en las calles peatonales de Kobe
Chef cocinando la carne enfrente nuestro, ¡cómo huele!


Riquísima carne de Kobe o también llamada wagyu
Y con este buen sabor de boca acaba nuestra bonita ruta por Japón. Ay, qué ganitas tenemos de volver.

Súper consejitos del día

Super importante: Antes de ir a Japón es muy aconsejable comprar el Japan Rail Pass con un mínimo de 15 días de antelación. Es un billete de tren que incluye trayectos en shinkansen y te permite moverte por todo el archipélago sin preocuparte nunca más por el transporte. Puedes utilizarlo durante varios días consecutivos y además te permite utilizar la línea de metro Yamanote en Tokio. Comodísimo.

Tren Shinkansen que nos llevaría a Nara

Por suerte o desgracia, solo hay tres ofertas de billete, y se dividen en semanas. Uno de siete días (220€), otro de catorce días (351€) y el último de veintiún días (449€). Esto en el año 2016.
Puedes comprarlo aquí online y, como te hemos dicho antes, cómpralo con quince días de antelación ya que te lo tienen que enviar, en físico por correo postal a casa. ¡Y de Japón a Barcelona hay un rato!

Segundo consejito: tarjeta Revolut para viajar, es la que mejor sale el cambio y con las comisiones más bajas. Hemos dado la vuelta al mundo sólo con esta tarjeta y estamos encantados. Si quieres saber más, tenemos este post explicando nuestra experiencia.

Esto es todo amigos, ¡a disfrutar Japón!