Singapur

Guía de viaje de Singapur

¡Bienvenido a la guía de Singapur! Esto te va a sorprender: esta guía va a ser un poco mediocre comparada con una Lonely Planet. Y es que en Singapur sólo estuvimos dos días. Fueron las últimas horas con nuestra familia, tras estar casi tres semanas en Malasia, y como tampoco es un país que te ofrezca una economía viajera demasiado sostenible, tuvimos que estar poquito. ¿Qué dice este? Pues que Singapur es muy caro.

¿¡Cómo se lo curraron viniéndonos a ver, eh!?

La cultura y las personas

Los singapurenses son lo que vendría a ser una mezcla entre inmigrantes western y la versión pija de cómo te imaginarías a los chinos. Singapur fue declarada independiente en 1995 según la wikipedia, pero según wikitravel, lo fue en 1965. Fuera como fuere, habiendo estado ahí sólo un par de días, nos parece que la gente se siente orgullosa de Singapur porque es un estado súper próspero, y a la vez hablan mierdas del gobierno porque tienen menos libertades que un mueble.

La economía y los dineros

Agárrate que vienen curvas: la moneda de Singapur es el dólar singapurense. Entre Singapur y Hong Kong, vemos que lo que mola de ser un país pequeño y que quiere crecer a saco es que tu moneda se llame dólar de dónde sea. Així que catalans, ja ho tenim: dòlar català!

Por cierto, esto es el primer mundo. Aquí no se regatea, ¿eh?

Presupuesto

En esta guía nos pasa lo mismo que con la malaya: cómo fuimos seis, y lo pagamos todo entre varios, los números seguro que no nos cuadraron del todo y si os diéramos un valor, sería aproximado. Así que en vez de mentiros con números objetivos pero incorrectos, os daremos números de cosas que recordamos exactamente. Cada habitación doble nos costó 80€ por noche, y cada comida, unos 10€ por persona. ¿Que es caro? Pues sí, así que si quieres ir a Singapur, ve consiguiendo hotel, que a última hora suben un montón. Nosotros los reservamos con un mes de antelación, imagina...

Seguridad

Bueno, aquí la seguridad a lo mejor va un poco en contra tuya. En Singapur casi todo está prohibido, y se castiga con multas altísimas, azotes o la muerte. No puedes comer chicle, ni escupir en la calle, ni traer drogas, ni ser gay. Así que no tienes por qué preocuparte por si te roban, porque si sucediera, alguien moriría. En cambio, tendrás que concentrarte mucho si te gusta no usar pañuelos o mascar chicle. Ojito ahí.

Idioma

Un ingés perfecto... ¡así que a estudiar!

Transporte

Al igual que en Malasia, moverse por Singapur es facilísimo porque puedes usar la app Grab, pero la diferencia es que en Singapur es bastante cara. Vale unas tres veces más que en el otro lado de la frontera. A nosotros nos salía a cuenta porque éramos un grupo grande, pero si sólo sois dos, tendréis que ir arriba y abajo en metro.

Por cierto, sobre la app Grab, aquí tienes el link a la web de Grab, para que no te equivoques.

La comida

Nosotros sólo nos pudimos permitir comer como en casa. Pasta, un poco de japonés... los precios son tan altos para los mochileros que no pudimos tener una delicatessen culinaria local demasiado elaborada. Aún así, Singapur es como estar en Nueva York: hay de todo. Incluso encontramos un restaurante de comida española, y extrañamente, muchos platos mostraban cuatro barras rojas. Pero los comentarios eran normalillos, y el precio no. Así que si vas con el mismo presupuesto que nosotros, te tocará tirar de Google Maps para encontrar restaurantes no muy locos que te ofrecerán comida western.

El agua

Deberíamos borrar esta parte de la guía en Singapur. Si seguro que aquí, ¡hasta el agua del mar es potable! Y bonita, por supuesto.

Sanidad

Lo mismo que el agua: suerte tendrás que sufrir un jamacuco en Singapur. Esto es primer mundo. Seguro que los hospitales molan más que los de nuestra peninsulita.

Internet

Nuestro hotel ofrecía una conexión a internet muy correcta.

Miramos precios de tarjetas SIM, pero como se disparaban demasiado de precio y sólo íbamos a estar en Singapur un par de días, no compramos ninguna. ¡Vivimos desconectados! ¡Qué atrevidos!

Visados

¡Gratis! Hacer mucha cola en inmigración, rellenar un formulario, leer que si llevas drogas te matarán sin preguntar, y ya. ¡Muy fresco!

La ruta

Como estuvimos tan poco tiempo, no creemos que le dediquemos demasiado tiempo a escribir una ruta como tal, pero sólo deciros que fuimos al Gardens by the bay, y fue increíble. No podíamos parar de hacer fotos por todos lados. Y tras unos meses, nuestros familiares de Houston nos contaron que el zoo también es una pasada. No es que tengan los animales en libertad, pero sí que no son jaulas como los de los zoos típicos. Así que ya tenéis dos bonitos sitios primermundistas a visitar.

¿Volveríamos?

Hombre, pues podríamos. Ir expresamente no creemos, pero si tuviéramos que ir a algún país cerquita y nos fuera de medio paso, podríamos volver. Ahora tenemos ganas de ver el zoo, podríamos repetir perfectamente el Gardens by the bay... y en general, ver cómo sería una ciudad con un presupuesto de la parra y un nivel de opresión aún mayor. ¡Oh! Recuerda, si eres gay, nada de nada. Y tampoco si eres de Arabia Saudí, aunque eso lo podríamos entender un poco más.



Este post lo empezamos a escribir en Singapur

Publicar un comentario

¡Hola, lector de nuestro corazón! Este blog lo escribimos como recuerdo, pero si nos preguntas algo, te contestaremos con un amor infinito. ¡No te cortes y dinos cosas!