Seúl, Corea del Sur

Corea del Sur: guía de viaje

¡Ya llevamos un mes en Corea del Sur! Si nos seguís por instagram sabréis que Anna se rompió el dedo gordo del pie en Shanghai, la noche antes de coger el avión dirección Seúl. Pues aquí estamos, muy relajados en una ciudad que tiene el mismo ritmo que Barcelona, explorando con mucha calma, y en definitiva, concentrándonos en curar una fractura. Y hoy escribiremos esta guía desde la cama, mientras Anna baja la inflamación con un poco de hielo.

Seúl desde la Lotte Tower

La cultura y las personas

En Corea del Sur hay dos tipos de personas: las que supera los 40, y las que aún no.

La gente mayor es súper agradable. Te preguntarán que de dónde vienes, que si te gusta su país, te darán consejos sobre la comida o los modales tradicionales... a la gente mayor le hará mucha ilusión que estés ahí conociendo sus costumbres. ¡Oh! Y también les encantará que chapurrees algo en su idioma, o que te intereses un poco por él, ¡como a todos!

La gente joven no te verá. Estarán mirando al móvil, o si les dices algo, les dará mucho corte y querrán escaparse de la conversación. Es lo que tienen los e-Sports, que a lo mejor eres el puto amo en un videojuego, pero en la vida real eres un druida de nivel 1.

La economía y los dineros

En Corea del Sur sólo tendrás que pagar en metálico en algunos puestos de comida callejera. En el resto de lugares, aceptan tarjeta.

Es tan común pagar con tarjeta, que en un mes sólo sacamos dinero del ATM una vez, el día que llegamos a Seúl. Todos los ATM del aeropuerto nos cobraban comisión, y tras probar unos cuantos, el que menos comisión nos aplicaba nos cobraba 3.600 won, que equivalen a 2,76€. Sacamos 300.000 won, que son 231€ al cambio. Y con ese metálico vivimos todo el mes. Así que tampoco duele tanto la comisión, porque si te lo montas bien, sólo la pagas una vez.

Por cierto, una curiosidad: en Corea del Sur nunca te pedirán el PIN de la tarjeta. Como mucho, te piden un autógrafo, pero sólo alguna vez que la cifra suba un poco, como unas cuantas noches de hotel.

Para que os hagáis una idea de cómo se maneja el dinero en Seúl, vet aquí un video de Paul, nuestro amigo canadiense que conocimos en Kenia y que volvimos a ver en Seúl:


Presupuesto

En vivir en Seúl sin salir de la ciudad nos hemos gastado 2.255€. Si contamos que hemos estado ahí 28 días, la regla de tres nos dice que nos hemos gastado 80,53€ al día.

El vuelo de llegada de Shanghai a Seúl, comprándolo con dos semanas de antelación, nos costó 257€, y el de salida, de Seúl a Okinawa, 142€.

Seguridad

Sin duda, Corea del Sur es uno de los lugares más seguros del mundo. Hemos escuchado historias de amiguetes que hemos hecho por Seúl, alucinando igual que nosotros sobre el poco miedo que tiene la gente a hacer cosas muy locas por la ciudad. Por ejemplo, es común encontrarse con grupos de gente que dejan todos los objetos de valor encima de la mesa cuando salen del bar a hacer un piti. También hay un montón de bicicletas súper chulas sin atar por la calle. Bueno... así es como debería ser el mundo. Que triste que nos sorprenda.

Idioma

La mayoría de gente que trabaja de cara al público habla inglés mejor o peor.

En algunos restaurantes muy locales, no tendrán idea de inglés, y les podrás hablar tranquilamente en catalán, porque lo van a entender igual de mal. Tráete preparado Google Translator con el coreano descargado porque lo vas a necesitar para leer las cartas de esos restaurantes. Y en todo caso, recuerda: señalar el plato de la pareja de al lado también sirve.

¿Y aquí qué se come?
Cosas que necesitas saber, que a nosotros nos han costado mucho porque tienen algún parecido con el etíope:

Hola = "annyeonghaseyo" = 안녕하세요
Gracias = "gamsahabnida" = 감사합니다
¡Disculpe! (al camarero) = "chokio!" = Cosas con redondas

Transporte

Sólo nos hemos movido por Seúl en transporte público, y cada viaje valia 1€ por persona aproximadamente. Con lo que hemos visto del país ya te podemos asegurar que por aquí, la gente se mueve en avión. Los destinos típicos son las Jeju Islands y Busán, y volar son unos 20 o 30€ por cabeza.

Las tarjetas del metro de Seoul son tan, tan cuquis... ¡aaaahhh!!!


La comida

Uf, este punto es de los más alucinantes de Corea del Sur: la comida siempre está buenísima, vayas dónde vayas. Muy raro tiene que ser el lugar para que no salgas muy contento.

Pedir en los restaurantes tiene un puntito especial: tú pides los platos principales, uno por cabeza, y ellos, además, te traen algunos acompañamientos. A lo mejor no te gustan demasiado porque son picantes, amargos, o las dos cosas a la vez, pero es algo que a ellos les pirra. Los acompañamientos más típicos son el kimchi, col fermentada picante, y el rábano con salmorejo. Y además, cuando te terminas el platito que te traen, puedes pedir más, o ellos mismos te rellenarán el plato directamente sin que les digas nada.

¡Nuestra primera barbacoa coreana!

Vale, y los platos principales, ¿qué? Pues en Corea abundan muchísimo los dumplings: mazacotes de carne y un poco de verdura enrollados en pasta de trigo y hervidas. ¡La delícia de Corea! Los comen al plato tal cual, o luego las fríen, o te las sirven en sopa. O te las traen crudas para que las hiervas tú en una especie de hot pot.

A parte, también abundan muchísimas sopas. Normalmente son de caldo de pollo o ternera y fideos, pero también las hemos probado de sésamo, servidas muy frías, y con un toque cítrico.

Y cómo no, encontrarás restaurantes del mundo: japoneses, italianos, algún mexicano... y por supuesto, muchos Starbucks y cadenas de comida basura rápida.

El agua

Sin problema. Eso de "cocínalo, pélalo o déjalo" no aplica en Corea del Sur.

Sanidad

Aquí fuimos un par de veces al hospital privado a ver cómo evolucionaba el dedito de Anna, y el hospital en sí es precioso, pero está un poco a petar. En otros países no tardábamos más de media hora en llegar y salir del hospital, pero aquí hemos estado un par de horas. ¡Problemas del primer mundo! En todo caso, esto es el primer mundísimo, y no tienes que preocuparte por nada.

Cosa extraña: en el hospital privado al que fuimos no hablan un inglés demasiado bueno. Por suerte, habían voluntarios que hacían de intérpretes, así que mas o menos llegamos a entendernos. Hubieron muchos lost in translation, eso sí...

Por cierto, dicen que el Corea tienen los mejores cirujanos plásticos del mundo. Así que si te quieres operar esos ojitos asiáticos que me llevas, ¡este es tu país!

¡Toma hospitalaco! Enormes dimensiones para tan bajo nivel de inglés


Internet

Uf, aquí nos dieron un palo. Para un SIM de tarifa plana durante un mes, tuvimos que pagar la friolera de 71.500 won, que son 55,50€. No es una locura, pero a parte de Dubái, es una de las SIM más caras que hemos comprado durante todo el viaje. Nosotros compramos la de KT, Korea Telecom, pero en el aeropuerto encontrarás varias empresas y nuestro consejo es que, simplemente, contrates la más barata. Eso sí: ¡hazlo en el aeropuerto! Como para comprar una SIM tienes que enseñar el pasaporte y los de la empresa tienen que hacer algunos trámites burocráticos para registrar tu móvil, es posible que si lo haces en una tienda de la calle te digan que no pueden hacerlo. Paul, nuestro amigo que vive en Seúl desde hace un par de semanas, no ha podido comprar aún una SIM porque no lo hizo en el aeropuerto...

A parte de las SIM, todos los hoteles tienen una buena conexión, y en algunos, una conexión excelente. Un día salimos a comer, dejamos subiendo 20GB de la cámara de vídeo a Google Fotos, y cuando volvimos ya estaban subidos...!

Visados

Para los españoles, la visa de Corea del Sur es gratis. En inmigración te dan un papelito que no puedes perder con la fecha en la que caduca tu visa, y ya. A nosotros nos dieron tres meses. ¡Casi casi casi podemos pasar las navidades en Corea del Sur! Update: No nos miraron el papelito, así que si lo pierdes, no sufras en exceso. Tienen todos tus datos en el ordenador; ni tan sólo te ponen un sello en el pasaporte. ¡Que viene lo digital!

La ruta

Bad news there: sólo estuvimos en Seúl. ¡Muy bonito Seúl, por cierto! ¡Fuimos a la final de la GSL! ¡Sí la liga de Startcraft 2!

¡Y salimos por la tele! ¿Nos visteis?


¿Volveríamos?

¡Sí! Podemos visitar el resto del país, hacer algunas excursiones... Además, Corea del Sur es un destino muy relajado. Conocimos una pareja de costarricenses, Carolina y Osmany, que también estuvieron en Seúl viviendo con calma, como nosotros. Así que si quieres conocer Asia sin un cambio enorme como te sucedería con China, Japón o cualquiera de los países del sureste asiático, Corea del Sur es un muy buen destino.



Este post lo hemos escrito en Seúl, Corea del Sur

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