Cusco, Peru

Guía de viaje de Perú

¡Bienvenido al Perú, tierra de incas, pisco sour, mucha selva, animales raros, un dentista muy bueno y mucha diferencia entre precios para locales y precios para guiris!

Nuestra llegada a Perú fue un poco precipitada: teníamos mucha prisa para ir a un dentista que encontramos en Cusco. Así que al llegar a Cusco, los dos pasamos por las manos del cirujano, y nos vimos obligados a estar tres semanas de parón, protagonizadas por extracciones, restauraciones y muchos medicamentos. El viaje empezó un poco mal, porque a nadie le gusta tener el culo quieto mientras estás dando la vuelta al mundo, pero a cambio nos pudimos mezclar un poco con el barrio, conocer un montón de restaurantes de la ciudad, escribir este post...

Mientras escribimos estas líneas estamos bajo los efectos del ketorolaco y la amoxicilina, y tenemos un sutil sabor de perioaid en la boca. El contexto es inmejorable para introducirte las alegrías y los peligros con los que te encontrarás en Perú. ¡Allá vamos!

¡El Machu Picchu, la joya inca, junto a dos joyas catalanas!


La cultura y las personas

Como siempre, en todos lados hay gente maja, pero creemos que si no eres tan simpático y amable y bonito como nosotros y tienes tanto tiempo que dedicarle a hacer amiguitos por ahí dónde vayas, Perú no es un sitio que te abrace demasiado. Nos estamos sintiendo un poco como en Tanzania, dónde hay demasiada gente que quiere timarnos de un modo u otro...

Cómo no, nos hemos pegado risas con gente de todos lados, explicado historietas con camareros, dentistas, guías y tenderos... pero Perú no será nuestro país favorito, y en gran parte es por la gente. Esperemos que a ti te abrace más que a nosotros...

Edit! Ahora que hemos cruzado la frontera colombiana, vemos que los colombianos son gente mucho más simpática. Así que ahora que la comparación es tan evidente, ya podemos afirmar más rotundamente que los peruanos no son ositos amorosos. Que tampoco es que te vayan a tirar piedras, ¿eh? Pero tampoco es que vayas a hacer mucha vida de barrio.

La economía y los dineros

¡Por fin una moneda distinta! La moneda oficial peruana es el Sol, antes llamado Nuevo Sol. El símbolo es S/, pero antes era S/., con punto final. Y hay varias ediciones de billetes y monedas con el mismo valor, para que te lies un poco. Y además, para más inri, hay bastantes billetes falsos en circulación, así que tendrás que acostumbrarte a mirar que no te cuelen una fotocopia como nos colaron a nosotros.

Esta vez hemos hecho una jornada de investigación periodística para regalarte una lista de los diferentes bancos que hay en Perú, con sus respectivos cajeros, límites por transacción, y comisión por retirada. ¡Como nos lo hemos currao'! Y que feo que lo digamos nosotros.

Caja Cusco: límite de S/450 por retirada, aplicando S/18 de comisión
BBVA: límite de S/400 por retirada, aplicando S/25 de comisión
Scotiabank: límite de S/400 por retirada, aplicando S/20 de comisión
Banco de la Nación: límite de S/400 al día a MasterCard y S/800 al día a VISA, y sin comisión
BCP: límite de S/700 por extracción sin comisión

En resumen: visita siempre que puedas el BCP, y cuando no haya ninguno cerca, un Banco de la Nación. CBP sólo lo vimos en Lima y en Iquitos, pero Banco de la Nación hay en todos lados, incluso en Aguas Calientes, el pueblecito al lado del Machu Picchu.

Imporante de recalcar: el límite del Banco de la Nación es de S/400 al día para MasterCard y S/800 para Visa. La clave es llevar varias tarjetas. Por ejemplo, nosotros traíamos una tarjeta de cada, así que podíamos sacar S/1.200 de golpe. Una triunfada.

Para terminar con la sección, un tema muy pero que muy loco que no hemos encontrado en ningún rincón de Internet: en algunos comercios peruanos, cuando te cobran con tarjeta, te cargan un 20% extra, porque sí. Es decir: cuando pones el PIN en la maquinita, te dice que te cobra S/50, pero lo que te aparece en la app de tu banco es que te han cobrado S/60. La liamos increíble con el restaurante que nos hizo la jugarreta, y tras hablar mucho con el jefe del local, su banco, el responsable del datáfono, y una agente de nuestro banco, llegamos a la conclusión que te contamos: el banco del datáfono te añade un 20% con todo el morro, pero al cabo de unos días corrige el cobro y te lo deja como toca. Es decir: si no te das cuenta, no pasa nada y todo acaba bien, pero si te parece que te están cobrando de más, no te enfades. Oh, y por cierto, los peruanos no saben nada de eso. El señor del restaurante flipaba al ver lo que nos estaban cobrando de más, y cómo nuestro banco nos explicó eso del 20%. Nos pidió que le hiciéramos forward de los emails y todo, para demostrarle a los chicos de su banco que nosotros no éramos producto de su imaginación.

Presupuesto

Llegamos a Perú desde Bolivia en un autocar que costó 6,43€, y salimos de Perú hacia Colombia en una lancha que nos costó 12 horas y 81€. En los 39 días que nos pasamos en Perú gastamos 3.432€, que son 88€ al día. Por supuesto, sin contar el dentista, que si todo va bien, ¡tú no tendrás que visitarlo!

Seguridad

En un año y tres meses de viaje, pasando por 25 países, Perú es el que más nos ha sorprendido. No hemos sentido que nos fueran a robar ni matar ni torturar ni nada así, pero nos han intentado timar por todos lados. Enumeraremos las cuatro veces que recordamos, aunque haya sido alguna más.

El primer día que pisamos Perú, el chico de la tienda Claro, dónde compramos la SIM, nos quería cobrar 15 soles en vez de 5, argumentando que el precio para turistas era superior. ¡Normas de la casa! Le hicimos la rosca hasta que se puso a temblar y nos devolvió los 10 soles de más que nos cobró. Más tarde, preguntamos en otra tienda Claro para confirmar lo que habíamos visto en su web oficial, y el precio era de 5 soles para todo el mundo. Muy bien, Perú, qué bienvenida...!

Lo siguiente que sucedió es que nos colaron un billete falso de 20 soles, algo más de 5€. Nos enteramos cuando fuimos a pagar en un supermercado; la cajera lo detectó rapidísimo y no lo aceptó. El modus operandi es que te devuelven un cambio de 80 soles en 4 billetes de 20 soles, y uno de ellos es fake. Como hay tanto papel entre manos, no te das cuenta. ¡Que listos!

Lo penúltimo fue que al ir a buscar medicamentos con receta médica, nos enchufaron un medicamento más caro que el que nos habían prescrito, y que encima no era exactamente lo mismo. Al darnos cuenta volvimos a la farmacia, y tuvimos que dar bastante a chapa para que comprobaran que ¡oh! sí que tenían el mismo medicamento... por supuesto, no nos devolvieron la diferencia, pero nos dejaron comprar otra cosa con ese dinero que nos debían. ¡Win-win para la farmacéutica!

Y lo último es muy grande: en Iquitos, la ciudad fronteriza con Colombia, tanto el vendedor de tickets para el barco como el policía de migración nos dijeron que podíamos sellar la salida de Perú en nuestro pasaporte en Leticia, la ciudad fronteriza del lado colombiano, y que la caseta de la policía de migración estaría abierta hasta las 23:00. Al llegar a Colombia a las 17:10, nos encontramos la caseta cerrada, sin poder hacer la salida de Perú y la entrada de Colombia hasta la mañana del día siguiente.

En resumen, en Perú solo hay peligro de que te roben en los barrios raros de Lima, pero de que te van a intentar engañar en algún momento estamos segurísimos. ¡A nosotros nos intentaron engañar el primer día, y nos engañaron el último! Que grande. Y mira que tras un año y cuatro meses, ya estamos bastante viajaditos... Digamos que Perú tiene el índice de mentirosos per cápita más alto del mundo.

Idioma

Nuestros amigos los colonos hicieron muy bien su trabajo, y todo el mundo habla español. A diferencia de Chile, hay quién incluso habla inglés en los sitios turísticos, como Cusco o Iquitos. Pero a veces hemos tenido que hacer de traductores en sitios un poco más extraños, como en el dentista... No planees ir al dentista si no sabes leer estas líneas, ¿vale? Vale.

Bueno, español lo que se dice español... ya sabes.


Transporte

El medio de transporte habitual para moverse por Perú es el autocar. Nuestra experiencia fue un viaje de Puno a Cusco: 10 horas de trayecto nocturno en unos sofás reclinables 160º, con puertos USB para cargar el móvil y Wi-Fi en el autocar. Cada pasaje costó 17€. No es una ganga, pero no es para nada caro. ¡Oh! Y nos trajeron un matecito de coca durante el viaje.

Más cosas: en Cusco hay Uber, pero es mucho más caro que si paras un taxi normal y corriente. Por supuesto, los taxis te querrán cobrar de más, pero todo es negociable. Pero claro, por eso te has ido de viaje: para vivir la experiencia de subir a taxis sin taxímetro.

Anna minutos antes de entrar en un sueño profundo de babita


La comida

Viniendo de Copacabana, Bolivia, dónde todo el mundo nos cobraba muchísimo por comida mediocre, en Perú nos encontramos con comida de más calidad, o incluso muy pijilla, a precios muy razonables si comparamos con los de casa. Para que te hagas una idea, un menú local cuesta unos S/10 (2,70€) por persona, mientras que una cena en un restaurante turístico súper bueno cuesta unos S/40 (10,80€). Luego está que un capuccino cueste más que un menú de calle y cosas así, pero ya se sabe, el capuccino cotiza en bolsa vayas dónde vayas.

La trucha típica de la zona del Titicaca al estilo mamá de Roc
Carne de cocodrilo y pescado típico del Amazonas en el mercado de Iquitos



El agua

Como teníamos miedo de infectar nuestras heridas bucales, estuvimos comprando botellines durante todo nuestro paso por Perú. Para que te hagas una idea, una botella de dos litros y medio cuesta S/3,50, que son unos 0,80€. Hay muchísimas marcas de agua, y la que más mola es San Luís. ¡Avisado quedas!

Sanidad

Tras pasar por Chile, dónde nos pedían 92€ por el Symbicort, y por Bolivia, dónde ni tan sólo conocían tal fármaco, en Perú pudimos comprar 120 dosis más de nuestra preciada droga. Nos costó 54€. Como en casita si no llevas receta médica. Por cierto, en Puno nos dijeron que este medicamento tan caro sólo lo encontraríamos en Cusco... es decir, tampoco es tan tan fácil de encontrar. Parece que sólo lo venden en ciudades turísticas.

Si eres asmático reconocerás la caja del Symbicort

Otro tema sobre la sanidad: desde Chile que queríamos ir a un dentista, y claro, no a uno cualquiera. Los dos tuvimos que arrancarnos las muelas del juicio, y en Cusco encontramos un dentista a la altura de nuestra salud. Se llama Denstro, y nos pareció más profesional que los que visitábamos cerca de casa. Increíble. Si os importa el precio, la profilaxis cuesta S/150, las extracciones entre S/400 y S/650 dependiendo de la dificultad, y los empastes, de S/100 a S/200 según lo profundos que sean. Así que amigo, a lavarse los dientes muy fuerte.

Todo eran risas. ¡Antes y después! Que valiente es Anna.


Internet

En los hoteles no es que vaya demasiado rápido, pero se puede sobrevivir. Sólo en Lima tuvimos un internet como un rayo, pero tanto en Cusco como en Puno fué bastante mediocre. En Iquitos fué fatal: iba tan mal, que casi casi llegamos a entablar conversación entre nosotros, para hacer algo.

Sobre la tarjeta SIM, nosotros compramos la de Claro por 5 soles (1,34€) y la cargamos con 3GB por 30 soles (8,05€) tres veces. A veces no iba muy rápido, a veces perdía la cobertura... pero tampoco fue un inconveniente mayor.

Recuerda lo que te comentamos en la sección de seguridad, que nos intentaron cobrar S/15 por la SIM en vez de S/5... qué morro. Gr.

Visados

Para los españoles no hay ningún problema. Nosotros entramos desde Bolivia, y tan sólo nos preguntaron que cuánto tiempo queríamos estar en Perú. Dijimos que 90 días, que es el máximo, y no nos preguntaron nada más. ¡Bienvenidos a Perú!

Eso sí, vimos algún latinoamericano quedarse en la frontera, y tener que volver a Bolivia con la cabeza baja...

La ruta

Nosotros pisamos Puno, Cusco, Lima e Iquitos, en nada más y nada menos que 39 días de diversión. En Puno sólo pasamos la primera noche. En Cusco estuvimos 26 días: cuatro días de excursiones de un día, tres dias en Aguas Calientes para ver el Machu Picchu con mucha calma, y el resto, de dentista y vida de barrio. En Lima, 5 días de parón en un AirBnb que nos hizo sentir como en casa, y comiendo como hacía tiempo que no comíamos en los restaurantes del barrio de Miraflores. Y en Iquitos 7 días, 3 de ellos en un tour por la selva amazónica.

¿Lo recomendamos?

¡Sí, y tanto! Un viaje por Perú está muy bien porque sus tres destinos principales, Cusco, Lima e Iquitos te ofrecen cosas muy distintas. En Cusco hay el Machu Picchu y un montón de excursiones de un día para visitar el legado Inca. En Lima, hay una ciudad bastante bonita con una gastronomía exquisita. Y en Iquitos, nuestro primer contacto con la selva Amazónica, y de momento mejor que la que tuvimos en Colombia. ¡Así que de cabeza a Perú! Por cierto, nosotros estuvimos 39 días por estos lares por el tema del dentista, pero con un par de semanas deberías tener suficiente. Por supuesto, si puedes estar tres, irás menos con las prisas, pero si no tienes este lujo y tienes ganas de correr un poco, dos semanas y ala. ¡A visitar cosas Incas!

Nos despedimos con Ramón, uno de los muchos gatos que hay en el barrio de Miraflores de Lima. ¡Disfrútalo!




Este post lo empezamos a escribir en Cusco, Peru

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