Shenzhen, Cantón, China

China: guía de viaje

¡Muchos chinos en China haciendo el chino! Sí, sí, ¡bienvenidos al país más poblado del mundo!
Es nuestro segundo día en China y ya hemos empezado a escribir la ruta, el país amarillo pinta que va a ser muy interesante. Lo primero, hemos empezado a aprender chino porque aquí no entiende inglés nadie. Lo segundo, Ni hao!

Y esto es Guillin, una ciudad llena de chinos en motos chinas


La cultura y las personas

En China hay tanta gente, que claro, ¡te vas a encontrar de todo! Como la gente no te entiende, va a pasar bastante de tí, aunque te van a mirar mucho. A veces se avergüenzan hasta de cruzar la mirada contigo, ¡se tapan la cara y todo! Ah, y prepárate para que las señas  y gestos signifiquen algo completamente diferente. Esto es otro mundo.

La economía y los dineros

China es un mundo paralelo. Lo que a nosotros nos parece normal, como pagar con Visa o MasterCard, en muchísimos sitios no existe. Aquí la gente paga con WeChat, ¡hombre de las cavernas!

El primer día sacamos dinero en un ATM tras cruzar la frontera con Hong Kong, y sin problemas. Nos aceptó la MasterCard, y no nos aplicaron comisión. A ver qué tal en resto del país.

Presupuesto

Nuestro día a día en China ha costado 2.342€ en 27 días, que son 86,74€ al día, y eso que gracias al amor infinito de nuestra amiga Elvis, las últimas tres noches dormimos en su casa. Si queréis recortar presupuesto, os recomendamos que reservéis los trenes de alta velocidad con antelación, o que durmáis en los trenes nocturnos para ahorraros una noche de hotel.

Fuera del presupuesto que os damos, está la llegada y la salida al país. La llegada fue en tren desde Hong Kong, 10€ entre los dos, y llegar a Hong Kong desde Tailandia fueron 300€. El vuelo de salida, de Shangai a Seoul, nos costó 257€. Lo reservamos con dos semanas de antelación.

Seguridad

Creemos que como somos un poco precavidos, todo el mundo es súper seguro excepto Barcelona, pero hemos leído por internet que en los sitios turísticos hay carteristas de grandes habilidades.

Idioma

Con el idioma vas a tener un problema gordo en China. Hasta ahora nos creíamos que el sitio más chungo con el inglés era en Tailandia... ¿estás de coña?

En China casi nadie sabe inglés. La mayoría de la gente, cuando les preguntas algo, o se ponen a reír super tímidos, o te cuentan algo en un perfecto chino.

Además, todo está escrito en chino, y sin traducir. En dos días en China, lo único que hemos visto en inglés es el metro de Shenzhen, pero el resto, todo en chino: la estación del tren de alta velocidad, el autobús, las cartas de los restaurantes...

¡Oh! Y el lenguaje de señas tampoco vale: en China se hacen diferente. Y te cuentan cosas raras con las manos. En un restaurante, una camarera nos hizo señas con los dos pulgares cerquita. Lo interpretamos como "juntos estáis muy monos", pero a lo mejor quería decir "ojalá os atragantéis".

Lo mejor que puedes hacer, si tienes un iPhone, es bajarte el WeChat y utilizar el foto-traductor. Una pasada de útil.

Transporte

Nuestro primer trayecto en tren en China ha sido para ir de Shenzhen a Guilin, y es un percal. Como no nos entendimos muy bien con la chica que nos atendió, compramos dos tickets por cabeza, que al final fueron unes trenes súper rápidos, cómodos, y caros. Fuimos de Shenzhen a Cantón, y de Cantón a Guilin. Pero la estación del tren de alta velocidad en Guilin está a una hora en autobús del pueblo en sí...

Para que os hagáis una idea de los precios, os los comentamos aquí conforme los vayamos sabiendo.

De Shenzhen a Cantón en alta velocidad: 80 yuan
De Cantón a Guilin en alta velocidad: 160 yuan

Anna a puntito de subir al tren que nos lleva a Guilin


La comida

China es enormísimo, y enormísima es la variedad de cocinas que encontrarás. Te lo dividiremos en cuatro: sur, Zhangjiajie, norte y Shanghai.

En el sur, por Shenzen, Guilin y Yangshuo, lo pasamos mig mig. Fueron nuestros primeros días por China, veníamos de Hong Kong que es como estar en casa, y claro, el cambio te impacta. Les gusta mucho comerse el pollito enterito, incluyendo la piel de las patas... cerquita de las uñas... yummy! Así que por el sur comimos hotpots un poco sosos, alguna pizza, pasta... comida de cobardes. Lo que más recordamos fue que eran comunes los platos de huevos revueltos con tomate y arroz. Están bien, y te salvan una comida.

Unas sopitas callejeras un poco ps...

Conforme nos acercamos a Zhangjiajie, vimos que lo que se llevaba por esos lares era pedir cualquier cosa y un montón de arroz como acompañamiento. Así que empezamos a comer todo tipo de platos vegetales súper simples y súper ricos: berenjena, coliflor, tofu, huevos revueltos con tomate... meses más tarde aún lo recordamos. Qué sabor, qué cantidad, qué precio... ¡y qué sabor de nuevo!

En el norte y en Beijing nos costó un poco más comer. Nos pensábamos que encontraríamos el arroz con cosas al vapor que llevábamos comiendo tanto tiempo, y qué desagradable sorpresa al ver que ya no era así. En el norte volvimos a la cocina un poco más compleja, con sabores raros de nuevo. No lo pasamos mal, pero en un mes ya no nos acordaremos. Y en Beijing probamos en pato flambeado a la pequinesa, que no puede faltar, pero busca mucho en Google dónde comerlo. Nosotros fuimos a un sitio muy caro y un poco psé.

Hola, soy el señor del pato, y pasé del examen de manipulador de alimentos

¿Y en Shanghai? Lo que quieras. Shanghai es una ciudad business, así que comerás lo que te apetezca comer. Un amigo nos llevó por el centro y comimos una deliciosa y saludable ensalada poke. Al día siguiente, fuimos al restaurante de la esquina y pedimos unas sopas con dumplings que sí que recordamos. ¿Y la cena? Con unos amigos en un restaurante para expatriados, que era como comer en casa. ¡Así es Shanghai!

El agua

En China están viviendo una guerra contra los gérmenes ahora mismo. En casi un mes que estuvimos en China sólo vimos una cosa rara: en el restaurante de pato de Beijing nos sirvieron platos y vasos empapados de agua marrón... qué mal rollo. Pero en general, es súper limpio. Tanto, que en casi todos los restaurantes te darán platos, vasos y utensilios precintados, como muestra de la higiene que persiguen.

Sanidad

El primer día, en Shenzhen, vimos dos hospitales, y los dos eran de cirugía estética. Así que si van tan fuertes operándote la cara, lo tendrán incluso mejor para operarte un tobillo torcido, ¿no? Esperemos que sí.

Buscando información sobre cirugía plástica china, en internet vimos dos cosas: que hay tantísima demanda que HSBC prevee que en 2019 se va a doblar el negocio, y que los chinos no confían demasiado ni en los hospitales privados ni en los públicos. Parece que se van a Corea del Sud a operarse.

Así que si te quieres operar la napia, ya sabes, en China encontrarás tu hospital pero no será el favorito de los chinos. ¡De nada!

¡Oh! ¡Edit! El último día tuvimos que visitar un hospital porque Anna se rompió el dedo gordo del pié. Aún nos preguntamos cómo pasó, pero lo que sí que sabemos es que el hospital era una pasada. Es un hospital privado: la visita, la radiografía y algunos medicamentos le costaron al seguro unos 300€.

¿Era así como te imaginabas un hospital chino?


Internet

Antes de llegar a China, Elvira, una amiga de Anna, nos dijo que ella usaba China Unicom. Nos quedamos con el detalle y no le dimos mucha más importancia... hasta que al cruzar la frontera, la primera tienda que vimos fue la de China Unicom.

Ahí, compramos una SIM por 200 yuanes. La explicación corta sería que por 200 yuanes tienes unos 75GB de datos, pero si quieres la versión larga, compartimos el documento que nos enseñó la chica de la tienda. Así, de paso, te harás a la idea de cómo funciona lo del inglés en China...

Ni Hao! SIM kaa? ¡Aquí los precios de todo!
VPN, o las cosas prohibidas en China
La mayoría de webs y servicios que usamos en nuestro día a día, están prohibidas en China. De momento hemos echado de menos todos los servicios de Google, WhatsApp, Telegram, Instagram... Incluso es imposible bajarse mapas de Maps.me sin una VPN.

Así que consigue una VPN, ¡rádido! Hemos escrito más cosas sobre VPN's en este bonito post.

Visados

Entrar en la China es un poco caos. En otros blogs más normales que el nuestro leímos que puedes hacerlo desde tu ciudad, pero claro, cuando nosotros decidimos ir a China estábamos en Tailandia. Así que cero posibilidades.

Si estás como nosotros, que no sabes dónde vas a dormir mañana, y quieres entrar en China, te proponemos ir a Hong Kong. Entrar a Hong Kong es gratis. Desde ahí, puedes ir a una empresa que se llama Forever Bright, y hacerte el visado en unos días. Dependiendo de lo que pagues tardarán dos, tres o cuatro días, excepto si tienes la misma suerte que nosotros y viajas acompañado, que te pueden hacer una visa de grupo para dos personas o más, en sólo dos días, y mejor de precio. Nosotros pagamos 650 dólares de Hong Kong. Vamos a hacer un post con el detalle de todo el procedimiento. Cuando lo tengamos, lo pegamos aquí.

La ruta

¡Uf! Al final nos hemos pasado 27 días en China, ahí rozando el límite del visado. Nos hemos movido un montón, y te lo hemos dejado por escrito en el post de la ruta de 27 días por China. Que nombre más catchy para un post, ¿eh?

¿Volveríamos?

¡Sí! Lo que no sabríamos que haríamos, porque le hemos dado una buena repasada al país. ¿A lo mejor visitar la zona más interior? No lo sabemos, pero sí que volveríamos, sí. ¡Qué país tan diferente!



Este post lo hemos escrito en Shenzhen, Cantón, China

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