Livingstone, Zambia

Qué mochila comprar y con qué llenarla

Si estás pensando en dar la vuelta al mundo o en hacer un viaje largo, seguro que te habrás preguntado qué meter en tu mochila. Si además eres un friki de los numeritos como Roc, querrás saber cuánto pesan las mochilas, y de qué volumen son. ¿Y quienes somos nosotros para negarte tal regalo?

Lo primero que debes saber: si vas a comprar una mochila nueva, ten en cuenta que lo mejor es que la mochila no sólo se abra por arriba, sino que se abra totalmente, como una mochila de deporte. Cuando cambias de casa cada día, acabas harto de deshacer la mochila y volverla a hacer, así que lo que intentas es toquetearla lo menos posible. Y es mucho más fácil si la mochila se abre totalmente, porque todo se vuelve mucho más accesible.

Otro consejín: en internet vemos que hay mucha gente que lleva dos mochilas, una grande y una pequeña. Nosotros también lo hacemos, porque es muy práctico tener mochilas pequeñas para hacer excursiones y llevar agua y comida a cholón. Pero quédate con el detalle: compra las mochilas de modo que una se pueda meter dentro de la otra. Cuando estás en un lugar incómodo, rodeado de desconocidos, te alegra tener sólo un bulto del que preocuparte. Nosotros compramos un par de Forclaz 20 Air. Costaron 12€ en el Decathlon, y está a la altura de otras mochilas mucho más pijas de marcas especializadas.

Por último: nunca nos separamos de nuestras riñoneras. En ellas llevamos pasaporte, cartera, y móvil. Además, Roc lleva el symbicort, y el segundo móvil que hace las veces de router. Anna, lleva clips, auriculares, un imperdible, palillos para quitarnos los paluegos, un paracetamol, una crema para las picaduras de mosquito, un tampón, un boli y una goma de pelo. Casi nada.

La mochila de Anna

La mochila de Anna es una estupenda Lowe Alpine de 45 litros, ampliable a 55. Se abre por arriba y por un lateral. En su día costó 140€ en el Corte Inglés de Barcelona, pero también la podéis comprar en Amazon. Cuando salimos de Barcelona, la mochila pesaba 8,3 kg en total.

    Tres camisetas de manga corta
    Tres camisetas top de tirantes
    Unos pantalones tejanos cortos
    Un vestido
    Un mono
    Unas mallas cortas
    Unas mallas largas
    Un tricot finito de manga larga
    Un polar
    Dos sujetadores de deporte, elásticos y sin aros
    Ocho tangas, que ocupan poquísimo
    Unas braguitas
    Tres pares de calcetines
    Un bikini
    Unas zapatillas de running
    Unas sandalias de trekking
    Unas chanclas de playa
    Una toalla
    Chubasquero
    Funda de mochila para la lluvia
    Gorra
    Gafas de sol
    Portátil y su cargador
    Tableta gráfica
    Un cargador de móvil
    Botiquín
    Neceser, abajo más detallado
    Repelente de mosquitos en crema
    Una almohada confiscada del primer vuelo
    Una almohada hinchable de estas que van en el cuello
    Pañuelos de papel
    Un boli

Anna es feliz con su mochila La Lowe Alpine de 45 litros y los pieses de Anna


El neceser de Anna

El neceser se compone de dos meras bolsas de plástico de congelación. En el inicio llevaba un neceser transparente pero se rompió al primer mes. Las bolsas ocupan poco, sirven para pasar los controles de seguridad en los aeropuertos y son impermeables. Si se rompen, las cambias y ¡neceser nuevo!

    Un desodorante
    Dos botes de 100ml de crema hidratante
    Tres cuchillas de depilación desechables
    Una cuchilla de depilar buena, sólo la cuchilla
    Unas pinzas
    Un cortauñas
    Una colonia, que cuando se acabe no se repondrá
    Un cepillo plegable con espejo
    Algún palillo para las orejas
    Una copa menstrual con su cajita para hervirla en el micro
    Un par de tapones para los oídos
    Dos imperdibles
    Pasta de dientes
    Cepillo de dientes
    Una bolsa de tampones por si son muy caros en algún país

Anna es mochilera y presumida a la vez Anna lleva algodón para parar un tren

La mochila de Roc

Roc lleva un mochilote de 60 litracos del Decathlon. Lo guay de esta mochila es que no sólo se abre por arriba, sino también a lo largo, como una mochila de deporte. En su día costó 50€, pero ahora flipamos, porque ha bajado a 30€. Si vais a por una, comprad cinco más, porque a partir de este post, su valor va a ir a la alza. Al llegar al aeropuerto, la mochila pesaba 9,7 kg.

    Tres camisetas de algodón
    Una camiseta de deporte
    Un polar
    Unos pantalones cortos que se secan rápido
    Unos pantalones de montaña largos, convertibles a cortos
    Dos calzoncillos normales y uno de deporte
    Tres pares de calcetines
    Chubasquero
    Funda de mochila para la lluvia
    Gorra
    Gafas de sol
    Un bañador
    Una toalla
    Unas zapatillas de running
    Unas sandalias de trekking
    Unas chanclas de piscina
    Portátil y su cargador
    Libro electrónico
    Una batería externa
    Convertidor internacional de enchufes de corriente
    Cargador para cargar 3 móviles a la vez
    Auriculares
    Desodorante
    Champú
    Neceser
    Un candado
    Rollo de papel de váter para las emergencias
    Botiquín
    Repelente fuerte de mosquitos
    Crema solar
    Un boli

Roc es feliz con su mochilaLa vida moderna es llevar una mochila dentro de la mochila

Pequeñas cosas de utilidad infinita

    Un jack de audio doble para escuchar la película de un móvil en dos pares de auriculares. Pensarás ¿bueno, que se bajen la peli cada uno en su móvil y ya, no? Nope. En el mundo, bajarse una película está considerado lujo mayor. Así que imagina bajártela dos veces. Bueno, ¿pues la copias de un móvil a otro y ya, no? Se lo comentaremos a los de Netflix a ver qué dicen.
    Bolsas de congelación impermeables para proteger nuestros amados pasaportes y móviles de las inclemencias del tiempo y de las Cataratas Victoria. No valen nada, no pesan nada, no ocupan nada, pero te salvan el culo. Además, es difícil encontrarlas súper buenas. Nosotros encontramos unas de doble cierre en Malawi que son geniales. Fue lo mejor de Malawi.
    Un móvil cutre para compartir la conexión a internet. Llegas a un nuevo país, compras una SIM, la metes en tu móvil cutre, y compartes los datos a vuestros flamantes móviles personales y ordenadores. Sólo pagas una vez, y así compartís una cosa más, que ¿hay algo más bonito que eso?
    Un cable HDMI. Vas a estar mucho tiempo sin casa, pero no vas a vivir mucho tiempo sin Netflix. Así que consigue un cable HDMI sencillito, y a darle uso a las televisiones de los hoteles. Te preguntabas quién encendía la tele durante las vacaciones, ¿verdad? Pues ahora ya tienes la respuesta: tú.

Los botiquines

En este punto le dedicamos más esfuerzo y ganas que al resto de la mochila, porque da cosita quedarse tirado por el mundo sin depende qué fármacos. Tras cinco meses de viaje, sólo hemos usado un par de frenadols, medio gelocatil y betadine. Pero te ponemos la lista de cosas para que te asustes un poco. Va a parecer que nos patrocine la indústria farmacéutica, pero no lo hace. Pero ey, industria multimillonaria, si os lo repensáis, ¡poneros en contacto con nosotros!
    Lariam para seis meses. La idea es que tienes que dejar de tomarlo a los 4 meses para dejar descansar a tu hígado, pero si el viaje es lo suficientemente largo, mejor tomar precauciones. Por si no lo conoces, el Lariam es un fármaco para prevenir y tratar la malaria, a quién le dedicamos este post.
    Amoxicilina: un antibiótico general. Tras viajar un poco, hemos descubierto que en el tercer mundo se toman bastante a cachondeo lo de no abusar de los antibióticos, así que es fácil conseguirlos. Pero por si acaso, trae amoxicilina o similar.
    Betadine en gel: ya sabes, iodopovidona. Para desinfectarnos algún cortecito, una rascadita, o preparar la zona que vamos a operar junto al equipo de cirujanos que guardamos dentro de la mochila.
    Urbason: Un antiinflamatorio que puede usar Anna. Anna tiene alergia a los AINES, así que no le vale cualquier antiinflamatorio. ¡Nos ha salido fina!
    Cefadróxilo, Lactoflora y Cranberry: antibióticos y preventivos para la infección de orina.
    Bilaxten: antihistamínico para solventar nuestras alergias al mundo
    Symbicort y Ventolín. Roc es asmático. Nadie es perfecto. Bueno, lo de Roc es más que imperfección, porque tiene los pies planos, le sobra un diente de leche, era miope, astigmático y estrábico... y tiene unas ideas...
    Frenadol, para cortar rápido algún catarro venidero.
    Paracetamol: trae alguno, pero es fácil de conseguir en todo el mundo.
    Aspirina: trae alguna, pero las tiendas del universo está llenas de ellas.

Las dos mochilas cuquis durante el tea time¡Oh! Y recordad: ¡una bolsa con algo de comida!
Y si has llegado hasta aquí, ¡vuelve de nuevo a las guías de viaje, que tenemos más cosas que contar!

Lilongüe, Malaui

Malaui en 17 días de mochileo


Blantyre: una de las tres ciudades principales de Malaui. Pero eso no la convierte en una gran ciudad. Todo el mundo se aloja en Doodle's, un backpackers al lado de la estación de Welela. La ciudad es bastante buen rollera. No son muy pesados con los turistas, hay muchos sitios dónde comprar cosas... y si lo necesitas, hazlo, porque no vas a ver tiendas grandes o farmacias hasta que llegues a Lilongwe.

Lo normal en Blantyre es que la gente ande por la vía del tren

Mulanje: es el pueblo al lado del montañote con el mismo nombre. ¡Ojo! Es un pueblo muy pequeño. Nosotros nos alojamos en Hiker's Nest, e hicimos esta rutita a las cascadas de Likhubula. Pero hay gente que hace la travesía de Mulanje, que son unos cuantos días. Si lo quieres hacer, ven preparado y trae material, porque no habrá nadie cocinándote en los refugios de la montaña.

Roc adrentrándose al bosque que nos lleva a Likhubula

Zomba: una ciudad pequeña, dónde incluso hay un supermercado. Lo más conocido es lo que llaman la Zomba Plateau, una zona piji con unas vistas increíbles que hay encima de la montaña. Nosotros intentamos subir andando, y fracasamos. Lo documentamos en esta ruta de Wikiloc. Si quieres subir, consigue un taxi, ¿vale?

Anna bajando por una cuesta empinadísima de nuestra ruta súper fracaso

Monkey Bay
: Sitio cuqui number one. De lo más bonito de Malaui, aunque sólo lo podrás ver desde el hotel. Porque al lado hay los militares haciendo cosas de militares, y no te dejarán pasar. Y la ciudad en sí es nada. Y nada, en Malaui, es nada. Pobreza. Así que a la izquierda tienes una foto de postal, muy pepina para Instagram, y a la derecha, pobreza. Acostúmbrate. A todo esto, nos alojamos en el Monkey Bay Beach Lodge. Alquilan kayaks para hacer unas cuantas remadas por el lago.

¿Os apetece un bañito en el lago Malaui?

Cape Maclear: Sitio cuqui number two. Nosotros dormimos en un sitio barato bastante fatal, y luego dos noches en el Mgoza Lodge. Buen rollo, buenas vistas, buena comida, y muchas goteras. Pero los cottage es lo que tienen. La zona es espectacular. O al menos, lo más espectacular que encontrarás en Malaui. Si vas a Cape Maclear, recréate no haciendo nada una buena temporada, porque el resto de Malaui te sabrá a menos. Nosotros estuvimos cuatro días, y lo único que hicimos fue hacer esta rutita por el parque nacional de Cape Maclear, que te superrecomendamos.

Anna más feliz que un gínjol en una cima del parque nacional Cape Maclear

Senga: Un pueblo costero que en teoría es precioso, pero estás en Malaui. Aquí, los pueblos costeros no son como Cadaqués. Sino que hay mil personas en la playa, con sus cien barcas super cutres, arriesgando su vida metiéndose diez personas en cada una de ellas. Nosotros nos lo pasamos bastante mal, pero es porque fue el dia de la trifulca con los minibuses. Estábamos bastante quemados, así que nuestra opinión no cuenta.

Ahora viéndolo en foto quizás sí se ve preciosito

Lilongwe: La capital de Malaui. Se diferencia del resto de Malaui porque aquí hay ciertos lujos, como restaurantes, algún supermercado grande, y muchos indios y blancos. Nos hospedamos en el Korea Garden Lodge, el Kiboko Town Hotel, y el Mufatsa Inn. El Kiboko lo recomendamos por popular, siempre está super lleno. Y el Mufatsa, por barato. Nosotros tuvimos la suerte de conocer a unas chicas que estaban trabajando como doctoras e infermeras en el Kamuzu Central Hospital, y nos enseñaron cómo está el patio en Malaui. No te pongas enfermo, ¿vale? Importante: en el Kiboko organizan los safaris más baratos que encontrarás en el universo. Nosotros no lo teníamos planteado porque intentamos hacer una vuelta al mundo humilde, pero fuímos de safari a Zambia por $315 por cabeza, tres días. En el Serengeti serían unos $3500. Cuidao.

Bea y Roc en la cima de la impresionante Nkhoma mountain

Si quieres saber más de Malaui, le hemos dedicado una guía de viaje con todo lo que hemos descubierto. ¡Dale un vistazo!

Lilongüe, Malaui

Trifulcas en los minibuses de Malaui

¡Queridísimos lectores de este humilde blog, os debemos una disculpa!

Hace casi una semana que no escribimos ningún post. La ruta, sin actualizar. Las embajadas malauitas han recibido llamadas que se cuentan por decenas. Todo pesimismo en nuestro Instagram. Youtube, sin videos. Caos, tristeza y dudas.

Pero os explicamos qué tal nuestra vida últimamente, primero para que pongáis una velita, y segundo para que no os preocupéis. Vamos a compartir nuestra jornada Cape Maclear ➜ Senga Bay, para que veáis qué tal es esto de viajar fuera de la zona euro, lejos de la fibra óptica.

Os avisamos de que es un tocho de cuidao. Pero si queréis fotos e información rápida, ya sabéis: lo del Instagram.

Apretujados en un minibus de Malawi

Cape Maclear ➜ Monkey Bay

Tras un desayuno copioso en el hotel de Cape Maclear, hablamos con el recepcionista para que nos diga cómo llegar a la civilización. Cape Maclear está a media hora de Monkey Bay a través de un camino sin asfaltar que cruza una reserva natural, así que no es para ir andando. Además, en Cape Maclear no hay mucha vida motorizada, así que no es tan fácil como salir a la calle y subirte a un minibús o un taxi. Así que el recepcionista hace unas llamadas, y vienen sus brothers con dos motos para llevarnos a Monkey Bay, cuna de la civilización, dónde encontraremos minibuses que podrán llevarnos hasta el fin del mundo a cambio de un módico precio. Las motos nos cuestan unos K2000 por cabeza, y el precio incluye los peores cascos que has visto jamás, Indonesia incluída.


Monkey Bay ➜ Salima

Llegados a Monkey Bay, vemos que hay algunos minibuses por ahí. Los días habían sido un poco cansados, quisimos tirar de presupuesto y contratar un taxi. Pero como Monkey Bay no es una gran urbe, sólo habían minibuses. Decidimos hablar con el conductor de un minibús que iba a Salima, la ciudad anterior a Senga Bay, y nos pedía K12.000. Es un precio bastante alto por ser un minibús, así que le decimos que vale, pero sin stops. No stops, no stops, ok, no stops. Todos de acuerdo: K12.000 hasta Senga Bay pero sin parar a recoger gente. Nosotros, súper confiados, subimos al minibús, pensándonos que ahí acababan las negociaciones hasta Salima, y que a ver qué tal las vistas desde el minibús durante tres horas.

Cuando el motor arrancó, lo primero que hicimos fue ir a la gasolinera a poner gasofa. Es una práctica super común en Malaui. Si coges un taxi para hacer un trayecto algo largo, seguramente no tendrá gasolina suficiente y el viaje empezará por ir a la gasolinera. Siempre van en reserva. Siempre.

Al cabo de cinco minutos, arrancamos dirección Salima. Y a medio kilómetro, ya paramos para recoger a alguien para que subiera a la furgoneta. Al cabo de dos minutos, volvemos a parar para que suba alguien más. Le comentamos al conductor que habíamos dicho que non stop, y nos dice que eso no son stops, que es que es un business y que se tiene que mantener así. Le decimos que eso no es lo que habíamos hablado, se ríe, y nos dice que hasta Salima ya no paramos más. Al cabo de unos minutos, en la furgoneta ya somos unas 15 personas súper apretujadas, junto a sus mercancías encima de las piernas.

Nos habían tomado el pelo, y lo del non stop era fake. Y si el non stop era fake, K12.000 es un dineral. Nos teníamos que haber olido la estafa, pero no. Y ya estábamos en la furgoneta.

Pasa media hora, y llegamos a una ciudad. No sabíamos dónde estábamos, pero la furgoneta paró, y nos pidió el dinero. Sólo sabíamos que ni estábamos en Salima, ni que no estábamos haciendo un non stop. Así que les dijimos que pagaríamos al llegar a Salima, que dijimos que non stops y que estábamos parando cada dos por tres y que habían cambiado lo que teníamos pactado. Estábamos entre enfadados y asustados, porque estás en medio de la nada, en un sitio dónde la gente se habla en chechewa, dónde no hay taxis, y dónde no sabes si con quién te discutes es un desconocido en el pueblo, o un amigo de toda la vida de los que hay por ahí.

Nos quedamos dentro de la furgoneta, esperando para volver a arrancar hacia Salima. Pero no. Vienen el conductor, su ayudante, y sus amigos, para decirnos que paguemos ya, que esto no puede ser, y que el negocio de las furgonetas no se sustenta así. En resumen, que nos estaban diciendo que cuidao', que no eran el conductor y su ayudante, sino que estábamos buscando problemas con medio pueblo.

Así que decidimos bajar del minibus. Les ofrecemos K4.000 por los servicios ofrecidos, porque nos íbamos. K4.000 por los 30 kilómetros que habíamos hecho ya era un precio a nivel estafa para la minibús, así que esperábamos que la aventura terminara ahí. Discutimos un montón. Se acerca medio pueblo. Aparecen tensiones, empezamos a hablar todos un poco más alto de lo normal. Les decimos que no somos estúpidos, les damos el dinero, les decimos que see you soon, y nos vamos a una gasolinera próxima a vaciar las bufetas. A lo mejor encontramos algún transporte hasta Salima.

Mientras Anna está en el lavabo, a Roc se le acerca un alguien con camiseta negra. Como no está Anna, Roc hace como si no supiera inglés, y le contesta en catalán que él antes vivía en Ronda Guinardó, entre el camp de l'Europa i el Parc de les Aigües. Es una estrategia infalible para que no nos coman la oreja a uno de los dos mientras el otro no está. Ventajas de hablar una lengua en peligro de extinción.

Cuando Anna sale del lavabo, el chico de la camiseta negra, con una pose bastante agresiva, nos dice que le tenemos que pagar los K8.000 que faltan, porque habíamos pactado K12.000 y sólo habíamos pagado K4.000. Le explicamos que los K12.000 eran hasta Salima, y que eso no era Salima, así que K4.000 cubrían de lejos los gastos del trayecto. No nos lo sacamos de encima, give me the last money, the last money.

Estar en un sitio que no sabes ni cómo se llama porque Google Maps no te detecta, saber que la gente habla de tí y no sabes qué dicen, y hablar con gente en inglés que al momento te dejan de escuchar para escuchar al chico de negro que les dice algo en chechewa, es algo muy desagradable. Si antes estábamos entre enfadados y asustados, ahora no sabría definir cómo nos sentíamos. Pero bastante impotentes, sin saber qué hacer, ni dónde ir, ni que iba pasar los próximos diez minutos.

Al final, andamos hacia unos camioneros que nos encontramos al final de la calle principal, y le preguntamos si iban hacia Salima. Nos dijeron que no. Les preguntamos que cuánto vale un minibús Monkey Bay ➜ El pueblo de ahora, y nos dicen que unos K1.000 por persona. Esto, delante del chico de negro, así que ya sabíamos que habíamos pagado K2.000 más de lo normal, y él sabía que nosotros lo sabíamos. Así que el argumento de que nosotros éramos los ladrones ya no tenía sentido.

Volvemos hacia el pueblo, y encontramos un minibús que sale para Salima. Reconocemos al conductor: estaba en la discusión de antes, con los del minibús, y tenía cara como de indignado. Creemos que nos daba la razón a nosotros. Hablamos con su ayudante, nos dice que K1.500 hasta Salima, y nos disponemos a subir. A lo que el chico de la camiseta negra nos bloquea el paso, poniéndose entre nosotros y la puerta del minibús. Empiezan los gritos, explicamos la estafa que nos estaban haciendo a todo el mundo, decimos que el tío este pretende cobrarnos K8.000 por la cara... todo el mundo nos entiende, pero el chico de la camiseta negra no cambia de actitud. Apunta a Anna a la cara muy muy cerca... mucha tensión. Al minuto, el conductor avanza un poquitín, de modo que el chico de la camiseta negra ya no nos bloquea la puerta, su ayudante nos dice que subamos rápido, lo hacemos, y ya estamos dentro. El chico de la camiseta negra le grita cosas al ayudante del minibús, el minibús acelera, y los problemas se quedan atrás.

Ahora, estábamos dentro del minibús, todo el mundo hablaba de nosotros, comentaban que nos querían cobrar K12.000 por Monkey Bay ➜ Salima, y que qué morro tenían los de la otra furgo. Amigos, ¡por fin! Y así empezó un viaje tranquilo, donde capturamos fotos como la que sigue. En los viajes largos en minibús se hacen paradas en los pueblos que se van cruzando, y la gente te ofrece lo que tiene. Verduras, animales vivos, comida preparada...

Mercado de tomates que encontramos a medio camino en minibus

Salima ➜ Senga Bay

Al llegar a Salima, una de nuestras amigas del nuevo minibús nos dice que hasta Senga Bay son K500 por cabeza. ¡Gracias! Así que al llegar a Salima, subimos a un coche de un chico, y iniciamos la via hacia Senga Bay. Lo típico de estos coches es que todo el mundo sube ahí, el coche te deja donde puede, y te cobran lo mismo que a todos. Pues bien, a una chica la dejan en el centro de la ciudad, y a la hora de pagar al conductor le ofrece K400, en vez de K500. Y le dice en chechewa que no se queje, porque va a cobrarnos de más a nosotros, por blancos. Se lo dice en chechewa... pero se entiende. Además, los precios los dicen en inglés, así que entre hundreds y thousands, nos quedamos con todo.

¡Y total! Llegamos a Senga Bay, decidimos darle K1.100 al conductor para dejarle una propinilla... y nos pide K2.000, porque nos ha dejado en el hotel, y este está cerrado y nos tiene que llevar a otro de al lado. Qué triste.

Senga Bay ➜ Salima

Al día siguiente, el propietario del hotel dónde dormimos, con el que habíamos pactado K500 para llevarnos de nuevo a Salima, nos cambia el precio a K2.000, tanto a nosotros como a los otros tres guiris con los que compartíamos coche. El tío pasó de ganar K2.500 a K10.000. ¡Perfecto! En un brazo llevaba un montón de pulseras de oro, y en el otro, un montón de pulseras de plata. El tío necesitaba estafarnos. Las joyas no crecen solas.


¡Resumen! 

Que viajar así es un palo. Discutir un precio de antemano es lo que hay. Si no te parece bien, vas a otro sitio y ya. Pero que te pidan pasta cuando ya te han llevado a un sitio... así es Malaui. Que lo sepas, porque esto es lo que te vas a encontrar.

Lilongüe, Malaui

Guía de viaje de Malaui

¡Bienvenidos a Malaui! Tierra de buen rollo, sonrisas, y precios de turista por doquier. Nosotros llegamos a Malaui sin saber nada del país. Tal como llegamos nos hicieron pagar $75 por cabeza, y al salir del aeropuerto, un taxista se ofreció a llevarnos al centro de la ciudad por $20. ¿Dónde vais con estos números? Cuando dijimos que no teníamos dólares, se rieron. Prepárate, porque no tienes ni idea del país dónde te has metido. Hay cosas que molan y cosas que no tanto, pero si eres del primer mundo, pásate un par de semanas en Malaui. Volverás siendo otro. Ni millor ni pitjor: diferent.

Monkey Bay, la bahía más al sud del lago Malaui



La cultura y las personas

Malaui es un país muy pobre, y las condiciones de vida de la gente son deplorables... así que todo el mundo te va a tratar como a un turista al que hay que cobrarle lo máximo, sea como sea. Nosotros tuvimos bastantes malas experiencias y pocas buenas... y las que fueron buenas, fueron con gente blanca, que por supuesto es la gente rica del país. Así que... no queremos entristecerte, pero la gente te va a hacer la vida en Malaui bastante dura.

Otro punto a destacar: en Malaui fué la primera vez que nos preguntaron que qué religión seguíamos. Y te avisamos: di que eres cristiano. Si comentas que eres ateo, te van a mirar con cara de "pobre chico, anda perdido por el mundo", y te hablarán de lo bueno que fue Jesús.

Los niños fueron las personitas más bonitas de Malaui


La economía y los dineros

En Malaui hay para todos los bolsillos. El precio de la comida es bajo. A nuestro ritmo, con unos 4€ comes o cenas, contando comida y bebida. Dormir son unas K25.000, 28€. Pero también se encuentran alojamientos de 5€ la noche, y de 150€. Lo que busques, lo encontrarás. ¡Ah! Normalmente pagarás con kwachas malauís, pero a veces verás precios en dólares americanos. O los precios estarán en kwachas y en dólares a la vez. Es su manera de estar abiertos al turismo.

Tema pagar con tarjeta: olvídate. Siempre se paga con cash. Tendrás que ir sacando metálico de los cajeros siempre que puedas. Y prepárate, porque no puedes sacar más de K80.000 de golpe, y sólo lo puedes hacer 5 veces al día. Nosotros hay días que nos hemos preocupado porque no había cajeros a menos de 50 kilómetros. Además, todo el mundo trabaja con Visa, así que si vas con MasterCard, te sucederá que en algún cajero no podrás sacar dinero.

304.000 kwachas, el equivalente a 400 dólares americanos

Presupuesto

Llegar a Malawi en avión desde Sudáfrica nos costó 550€. Vivir en Malawi durante 17 días valió 1.397€, es decir, unos 82€ al día. Y marcharnos de safari a Zambia y quedarnos ahí nos costó 580€. Por lo exageradamente pobre que es el país, no fue nada barato.

Seguridad

Hablando sobre la inseguridad de Malaui con alguien, nos comentó que a partir de las 22:00 no saliéramos a la calle, porque como somos blancos, los ladrones pueden creer que somos ricos. En todo caso, nosotros nos hemos sentido muy queridos. Hay gente que te intentará colar precios de turista, ¿pero acaso los restaurantes de Les Rambles no les meten unos palos que flipas a los guiris? También se nos ha hecho alguien muy pesado cuando íbamos a hacer una excursión a la montaña, que nos quería acompañar par hacernos de guía, y nos hemos tenido que poner un poco serios.

La gente solo te mira porque eres diferente, en ningún momento sentimos peligro

Transporte

Si lo haces en autobuses o minibuses, son precios ridículos. Pero tendrás que negociarlo antes de subir. Nosotros, por un malentendido, pagamos 39€, por un taxi de Blantyre a Likhubula, 75km. Estafadita... pero le arreglamos la semana a alguien. Pasados unos días, hemos aprendido que alquilar un conductor por la mañana, hacer una hora de coche, que el conductor te acompañe a la montaña, y volver a casa por la tarde, vale 28€. Y 70km en minibús, 2,50€. Ahora, ¡a hacer reglas de tres, ¡y a contar precios en kwachas...!

Por cierto, hemos escrito un post sobre nuestros trayectos por Malaui. Es un poco largo, pero si te estás planteando venir a Malaui, tienes que leerlo para ir un poco preparado. Te dejamos el link aquí.

Apretujaditos en un minibús


La comida

En Malaui se come muy humilde, pero muy sabroso. Si mezclas que hay mucha agricultura y que la gente es pobre, llegarás a la conclusión de que si comes verduritas felices comerás increíble. Si pagas más, hay de todo, pero a nosotros la experiencia a nivel mundano nos ha ido súper bien. Pero piensa que si pides carne, puede que no sea como la que prepara mamá en casa... porque aquí las vacas son flacas, las matan en cualquier parte, y no hay neveras. ¡Oh! Por supuesto, si estás cerca del lado, pide pescado. No es que sea fresco, es que verás que si pides pescado en el hotel, el cocinero saldrá de la cocina, irá al lago, hablará con alguien, y conseguirá tu pescado. Más fresco, imposible.

Comiendo curry de pescado y curry de verduras con vistas al lago Malaui


El agua

Internet dice que mejor que te la bebas con cuidado, porque las tuberías pueden estar en mal estado. Los locales te dirán que no pasa nada por beberla, y los verás bebiendo tan tranquilamente. Nosotros te decimos que no te la bebas ni jartovino, porque la O.M.S. nos comenta que la esperanza de vida es baja, y que los locales no tienen la pasta necesaria para comprar agua mineral. Así que si tú puedes, compra botellines. Sobre comer ensalada, nosotros lo hemos hecho bastante, pero un día tuvimos una sorpresa. El día anterior lo pronosticamos en este post de Instagram.

Sanidad

Nuestra prueba de a ver si encontrábamos el medicamento para el asma ha ido bien. Las farmacias no tienen Symbicort, pero sí Foracort, que tiene los mismos principios activos en la misma cantidad. El precio era el mismo que en España, unos 50€ y pico, el precio más que hemos encontrado en todo África. En todo caso, las farmacias grandes sólo están en las ciudades principales, del tamaño de Blantyre o Lilongwe, así que no improvises por lo que hace a fármacos.

En Malaui la enfermedad más importante es la malaria, y le hemos dedicado este post entero. Por favor, léetelo, y consigue Lariam o Malarone antes de venir. Y ojo con el SIDA, porque afecta al 9,1% de población adulta, y nuestras amigas doctoras dicen que es un valor subestimado, porque la gente se niega a hacerse el test.

Por último, cuidado en los minibuses, que son muy, muy viejos, y puedes hacerte cortecitos con todo lo que te rodea... mal rollo. Malaui no es un sitio dónde herirse.

Nuestras doctoras españolas favoritas, en el hospital de Lilongüe


Internet

No cuentes con que ningún hotel tendrá wifi gratis. Olvídate de Netflix. Cuando puedas, compra una tarjeta SIM dónde sea, y cárgala de datos. Hay dos empresas que ofrecen internet: Airtel y TNM. Como TNM es la local y somos muy verdes, compramos la TNM. Para comprarla no hace falta pasaporte ni nada.

Una vez la compres y la hayas puesto en el móvil, bájate la app de TNM y compra créditos de TNM dónde puedas. Puede ser en una gasolinera, por la calle... hay varios formatos, pero al final, acabas comprando un numerito que, al ponerlo en la app, te carga tu SIM con los kwachas que hayas pagado. Una vez cargada la SIM, ¡no uses internet aún! En lugar de eso, vete a la sección data bundles de la app y compra un data bundle. Nosotros fuimos comprando data bundles de 4GB por 8.000 kwachas. Buen precio.

Por cierto, siendo Malawi el país más pobre que hemos visitado en África, su internet ha sido de los mejorcitos, y su app, la mejor. País de contrastes.

Visados

Cuando bajes del avión, tendrás que rellenar un formulario y pagar. Si estás una semana o menos, serán $50. Si estás menos de seis meses, $75. Nosotros nos lo encontramos cuando bajamos del avión en Blantyre, y como oíamos que las fronteras en África son un poco corruptillas, dudamos... pero pecamos de españoles. Como en nuestro país nos la cuelan tanto, pensamos que todos harán lo mismo.

¡Ojo! Si vas de safari a Zambia y luego vuelves, tendrás que volver a pagar los $75. O la primera vez que entres a Malaui, hacerte una visa de multientrada por 6 meses que vale $150. O quedarte en Zambia, como hicimos nosotros, y que te recomendamos muy fuerte.

La ruta

Lo bonito de Malaui es Cape Maclear. Pero nosotros nos pasamos 17 días... si quieres saber más, dale un vistazo a nuestra detalladísima ruta por Malawi en 17 días.

Cape Maclear desde la cima de la montaña, ¿bonito verdad?


¿Volveríamos?

No. La patada giratoria en la cara al ver tanta pobreza nos ha dado una visión distina del mundo, pero habiendo tantos países, no volveríamos. No es fácil moverse, no es barato, la gastronomía no es una razón de peso para ir... Malaui es un buen sitio dónde hacer proyectos de colaboración. Pero no para turistear.

Monkey Bay, Malaui

Nuestro amigo Innocent de Blantyre

Acabamos de flipar lo más grande del universo. Os presentamos a Innocent, nuestro amigo de la camiseta del QuitNow! Os contamos también nuestra historia con él, y el final te va a sorprender.


Día 30 de enero: Llegamos a Malaui, cogemos un minibús, y nos plantamos en la estación de buses Wenela, al lado de nuestro albergue. Tal como llegamos, viene este tío super cachondo, se presenta como Innocent, y al cabo de medio minuto ya estamos abrazándonos como si nos conociéramos de toda la vida. Nos cuenta cuatro cosas y, cuando nos despedimos, nos dice que él se queda ahí en la estación, "I'll be here selling water, this is my business". Nos enseña unas botellas de agua un poco roñosas, y pensamos que vaya palo el agua de Malaui.

Día 31 de enero: Volviendo del centro de Blantyre, andando por la vía del tren, nos encontramos de nuevo a Innocent. Le contamos que al día siguiente queremos ir a Mulanje, nos cuenta cómo hacerlo en minibús, nos explica un montón de cosas más sobre Malaui, y al llegar a la estación de buses, nos presenta a un colega suyo que es taxista y que al día siguiente nos puede llevar a Mulanje por buen precio. Decimos que nos lo pensamos, luego le escribimos por whatsapp para decirle que si les va bien salir a las 9am, y a dormir.

Día 1 de febrero: Nos despertamos, vamos a desayunar, y mientras desayunamos aparece Innocent diciéndonos que está el taxi en la puerta. Nos subimos todos al taxi, e iniciamos nuestro viajecito de una hora y pico a Mulanje. Por el camino, Innocent nos va contando cosas sobre los pueblos que vamos cruzando. Se duerme. Se despierta. Nos habla de las cosechas de té. Total: llegamos al destino, nos dice que en vez de K5.000 eran K35.000, le pagamos, y bon voyage. Nos sentimos estafadetes, pero el próximo día apuntaremos el precio en un papel para evitar malentendidos. Culpa nuestra.

Día 6 de febrero: Nos preguntamos... ¿qué habrá sido de Innocent? El tío era un crack en su mundo de comerle la oreja a los turistas en la estación de bus. Seguro que algún guiri como nosotros habla de él en internet. Así que buscamos "innocent blantyre wenela bus station" en Google, y llegamos a una notícia que se ha escrito hace sólo 8 horas en la Malawi News Agence. En ella, se explica que se han detenido a 24 personas en la estación de bus de Wenela, y que una de ellas se llama Innocent Sitebo, de 20 años, y que vendía licor en la estación. ¡Han detenido a nuestro Innocent! ¡No era agua, era alcohol!

Y nos enteramos por internet. Parece que el universo se haya puesto de acuerdo para hacernos pensar en él justo ahora, y no hace 10 horas, momento en que la noticia aún no se habría escrito y no hubiéramos sabido nada más de nuestro amigo de Blantyre favorito.

¡Oh! Desenfocamos la cara de Innocent porque nos da un poco de palo poner su cara si la agencia de notícias no lo ha hecho. ¡Pero la camiseta está guapa, eh!

Zomba, Malaui

Artículo sobre la malaria

Durante el viaje hemos ido conociendo a un montón de gente. Hablas de eso, de aquello, y de la malaria. Resumiendo mucho, en Barcelona nos hablaron de dos fármacos para prevenir la malaria, el Lariam y el Malarone. Los dos pueden tener efectos secundarios chungos, como alucinaciones. Así que hemos hablado sobre esto con todo el mundo que hemos podido, y os prometemos que la gran mayoría de la gente pasa de tomarse la medicación.

Llegados a Malawi, el primer país que pisamos con riesgo real de malaria, en una de las primeras lecturas que encontramos en un hotel, leyemos lo que sigue, pero en inglés. Lo hemos traducido porque así repasamos algunas palabras raras en inglés, y también porque estamos de acuerdo con el artículo. Así que si lo traducimos, llegará a más gente.


Malaria: la prevención es mejor que la cura
Por Dra. Susan Waldron

Si hubiera una pastilla que pudieras tomar, que pudiera prevenir que contrajeras una enfermedad mortal que mata medio millón de personas a año, con más del 90% de esas muertes en el África subsahariana, ¿la tomarías? ¿Y si esa misma pastilla también previniera la esquistosomiasis, de modo que pudieras nadar en en Lago Malawi sin miedo a esos molestos parásitos que gatean debajo de tu piel y van a parar a tu torrente sanguíneo? Entonces, ¿la tomarías?

La medicina a la que me estoy refiriendo es la mefloquina (Lariam), y la enfermedad mortal es, por supuesto, la malaria. Hay otros medicamentos usados para prevenir la malaria (doxiclina y malarone), pero sólo la mefloquina te ofrece la bonificación de prevenir la esquistosomiasis. Para la mayoría de malawianos, evitar la malaria es una lucha diaria, combatida con mosquiteras, hospitales sin recursos y poco más. Los medicamentos para prevenir la malaria son demasiado caros para la economía de la mayoría de la población. En vez de medicinas, la prevención de la malaria se centra en mosquiteras tratadas con insecticida en las camas, esprays insecticidas en las habitaciones interiores, y rápidas pruebas y tratamiento de probables casos de malaria. También hay programas para proporcionar medicinas preventivas de malaria a mujeres embarazadas y niños de menos de 5 años, que están en riesgo de malaria severa, pero no todo el mundo acaba consiguiendo la medicina.

Para la afortunada minoría, viajeros, expatriados y locales con ingresos altos, las pastillas contra la malaria tienen un precio asequible. Pero muchos eligen NO tomarlas, o hacerlo sólo esporádicamente. Hay varias razones para ello. Aquí algunas de las que yo he oído:

- No creo que sea seguro tomarse una medicina durante tanto tiempo.
- La medicina es muy cara.
- Lo he probado pero me ha sentado mal.
- Mi hermano, hermana, tío, tía, marido, mujer... no las ha tomado nunca y nunca ha padecido malaria.
- Es época seca y no hace falta tomarla.
- Me preocupo mucho de que no me piquen los mosquitos así que no es necesario que las tome.
- He vivido en Malawi un montón de años y nunca he padecido malaria, así que creo que debo ser inmune.

La realidad es que la malaria es una enfermedad seria y frecuentemente mortal, y los viajeros no inmunes, expatriados y locales están en riesgo alto de infección durante todo el tiempo que vivan en Malawi. La malaria está presente durante todo el año en todo Malawi, también en las ciudades. Con los cambios de patrones del clima, estamos viendo más malaria durante la época seca.

La profilaxis de la malaria (la medicina para prevenir la malaria) es segura y muy efectiva. La mefloquina se toma una vez a la semana y como además previene la esquistosomiasis, puedes disfrutar del lago con la única preocupación de la resaca del día después. (N.d.T: lo de la resaca creo que es una broma)

Otra medida importante para prevenir la malaria es la de dormir en una cama envuelta en una mosquitera tratada con insecticida, estar en una casa que tenga mosquitera en las ventanas y puertas, vestir con ropa de manga larga y de colores claros, y aplicarse repelente personal cuando se sale de casa por la tarde.

Las pruebas de la vacuna contra la malaria van a empezar en poco tiempo, pero aún faltan años para que la vacuna esté disponible para todo el mundo.

¿Cómo de mala es la malaria? En 2015 hubieron 212 millones (sí, MILLONES) de casos reconocidos de malaria en todo el mundo y el 90% de esos casos fueron en nuestra región de África. Para aquellos que no son inmunes a la malaria, es una enfermedad severa con una aparición repentina. Causa fiebre alta, espasmos, dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de huesos y articulaciones, nauseas, vómitos, diarrea y dolor de estómago. Los dolores pueden durar unos 4 o 5 días, incluso con tratamiento. Pero posiblemente la prolongada recuperación es incluso peor que la debilidad inicial. El parásito de la malaria destruye los glóbulos rojos de la sangre, dejando al paciente anémico, débil y cansado durante semanas o incluso meses. A lo mejor podrás ir a trabajar, pero definitivamente luego no querrás ver a tus amigos o salir a correr.

Tratar la malaria rápidamente también es vital. La forma más severa de malaria, que causa malaria cerebral (plasmodium falciparum) progresa rápidamente y puede ser fatal en 24 horas si no se trata.

En resumen, resiste la tentanción de mantenerte indiferente sobre la malaria. La malaria es común y mortal. La malaria está presente durante todo el año en Malawi. Si eres lo suficientemente afortunado para poder acceder a la medicina preventiva (doxiciclina, mefloquina o malarone), por favor, considera tomarla o reconsidera volver a tomarla.

En la escuela de medicina en la que estudié, "la fiebre en una área de malaria es malaria hasta que se demuestre lo contrario". De modo que, si tienes fiebre, hazte un test de malaria. La detección rápida y el tratamiento salva vidas. Puede salvar la tuya.

El 50% de la población mundial está en riesgo de malaria.

N.d.T: ahora que has llegado hasta aquí y eres súper fan del Lariam, te pasamos un link a un artículo científico que habla de los efectos secundarios del Lariam, pero comenta que si no molestas a tu hígado, la cosa ayuda. Es decir, que si te mantienes bien hidratado, no bebes alcohol, no usas drogas recreativas como la marihuana o te medicas con otros medicamentos que ataquen al hígado, no deberías tener los efectos secundarios. Pero te lo dejamos aquí, para que lo interpretes libremente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC101408/

Zomba, Malaui

Tus primeras palabras en chichewa

Abrazitos en Blantyre

En Malawi, el idioma oficial es el inglés y, según wikipedia, el chichewa es tan sólo un idioma reconocido. Así que puedes creer que en Malawi todo el mundo habla inglés. Psssí, pero no. En inglés podrás ir a cualquier parte, pero a veces comunicarte será un poco duro. Así que un día buscamos palabras típicas en chichewa por internet... y no encontramos nada. Ni Google Translate te traduce cosas al chichewa, que eso es como ser una nevera vacía o una bruja sin escoba. Así que para ayudarte en tu genial viaje por Malawi, te escribimos aquí algunas palabras que hemos encontrado en el libro de bienvenida de nuestro hostel en Zomba.

Takulandirani ➜ Welcome ➜ Bienvenido
Zikomo (kwambiri) ➜ Thank you (very much) ➜ (Muchas) gracias
Abambo ➜ Sir ➜ Señor
Amai ➜ Madam ➜ Señora
Muli bwanji? ➜ How are you? ➜ ¿Cómo estás?
Ndiri bwino. Kaya innu? ➜ I'm fine. How are you? ➜ Estoy bien. ¿Y tú?
Ndiri bwino. Zikomo! ➜ I'm fine. Thank you! ➜ Estoy bien. ¡Gracias!
Tionana ➜ See you later ➜ Nos vemos luego
Tionana mawa ➜ See you tomorrow ➜ Nos vemos mañana
Usikwa bwino ➜ Good night ➜ Buenas noches
Gonani bwino ➜ Sleep well ➜ Que duermas bien
Inunso ➜ You too ➜ Tu también
Paribe vuto ➜ No problem ➜ Sin problema
Madzi ➜ Water ➜ Agua
Pepani ➜ Sorry ➜ Lo siento

Te gustaría oir cómo suena? Te presentamos a nuestro taxista favorito de hoy:

Puerto Elizabeth, Sudáfrica

La reserva natural de elefantes en Addo

¡Bienvenidísimos a un post dónde nuestra experiencia no es tan importante como las fotos!

Primero de todo, te ponemos aquí cómo nos lo montamos para ir a Addo. Dormimos en esta guesthouse de Port Elizabeth, fuimos en Uber hasta el Bidvest de Greenacres, y alquilamos el coche más barato que encontramos. Era un Kia Picanto. Puede parecer demasiado pequeño para ir de safari, pero con calma, supera todos los baches. Así que si quieres alquilar un coche más grande, que sepas que es por el bling bling. El coche nos costó 533 rands, que son 36€ a día de hoy. Lo cogimos a las 10am del día que fuimos a Addo, y lo devolvimos a las 7am del día siguiente en el aeropuerto. ¡Así te ahorras el taxi hasta ahí! De nada.

Hicimos unos 75 km desde Port Elizabeth y llegamos a Addo. Al entrar a la reserva natural estuvimos un largo ratín sin ver ni un animal pero de repente vimos dos cebras, las pillamos flirteando, fue muy romántico. Luego vimos muchísimas más a lo largo del parque y descubrimos que cuando sacábamos el móvil para hacer una foto ya estaban ya posando justo delante. ¡Que posers son las cebras!



Los elefantes, ay este majestuoso animal, que tranquilo. ¡Cuánta paz! Addo Elephant Park le hace tan gran honor a este animal, construyeron la reserva especialmente para salvar su extinción y parece que ha ido muy bien ya que está repleto de elefantes adultos y de bebés. Si vas a una de las charcas indicadas y consigues verlos bañándose te lo pasarás pipa.



A todo esto, te presentamos a Genís, nuestro elefante favorito. Nos lo encontramos sobre las 17:00, cuando el sol ya empieza a estar bajo, y te ofrece una luz de locura. Mirad que paz transmite el elefante. Poned el video en loop en vuestras teles y explicadle todos y cada uno de vuestros problemas a Genís. Veréis que los arrancará, se los comerá, y a otra cosa, porque al fin y al cabo, soy un elefante y no sé qué me estás contando.


Uy cuando vimos a Pumba, ¡uy! ¡Pumbaaaaaa! Para esto vinimos a África, a verte a ti querido Pumba. Vale, este no es el nombre del animal, es un facóquero, sí. Es muy parecido a un jabalí de España pero un pelín más pequeño y con unos colmillos enormes. Son súper divertidos, se revuelcan en las charcas de barro y son la sensación del parque. ¡Pronto subiremos el vídeo a Youtube!



Aquí verás un autobús lleno de fauna humana peleándose por sacar las manos por las diminutas ventanas para hacer fotos a los elefantes. ¡Qué vida autobusera! Nosotros, más listos, fuimos en coche súper cómodos y fresquitos. Lo que pasa con el autobús es que solo te hace la ruta principal, y si vas en coche puedes ver muchas más vías a donde el autobús no llega. Y como los animales son listos, saben que hay zonas donde no hay autobuses y donde viven más tranquilos. Alquila un coche y serás feliz. ¡Hakuna Matata!



De kudu vimos uno muy solo y muy cuernudo. Luego vimos más, pero estaban en manada y mucho más lejos como para hacerles tan buenas fotos.



Nos hablaron mucho del escabarajo pelotero, pensábamos que había un montón pero no vimos ni uno andando por ahí. Roc quiso bajar del coche, cosa que te recomiendan no hacer a no ser que estés loco, y descubrió que en una de las heces de elefante había uno, pero estaba muerto. Que pena. Pero cuando decidimos continuar la ruta y subir al coche vimos que ¡no estaba muerto, estaba de parranda!



Esta tortuga no la vimos en el recorrido en coche, la tenían felizmente guardada en la zona de picnic, ¡claro!



Y león, a ver, ¿dónde está el león? Anna vino al parque SOLO a ver leones. Pues la vida es así, a veces hay que ver los leones en nuestra película favorita de Disney. Que final más triste. Volvamos a casa.

Puerto Elizabeth, Sudáfrica

Sudáfrica en 28 días de mochileo

Cape Town: La ciudad que no puedes perderte. Es como la Barcelona de Sudáfrica. Aquí te puedes encontrar un poco de todo. Hay una zona de up standing, llamada Sea Point, que da al mar y es muy cuqui. Además, tranquila, también de noche. La parte más céntrica de la ciudad es la calle Long Street. Hay bastante fiesta y pickpockers. Estuvimos 5 días, pero yendo muy con mucha calma. Lo más genial fue subir a Table Mountain, siguiendo esta ruta de Wikiloc.

En el centro del barrio Sea Point con Lion's Head de fondo
Vistas de Cape Town desde Table Mountain

Stellenbosch: Psss... si quieres ver viñedos supongo que puede estar guay. Pero nosotros estuvimos un par de días y nos sobraron tres. El centro es súper pequeño, el jardín botánico es más feo que algunas calles de otros pueblos... Bueno, Anna dice que en el jardín botánico vió un Bambi pero Roc cree que fue un efecto secundario del Lariam, el fármaco para prevenir la malaria.

Roc escalando el árbol más bonito de todo el pueblo

Hermanus: Un pueblo costero bastante guapo dónde hay dos atractivos: el bucear con los tiburones, y un paseo junto al mar super largo. Nosotros nos decantamos por la caminata por la ruta costera. La estancia estuvo guay también por el alojamiento, en Hermanus Backpackers. Si vais, ¡dadle recuerdos a Jog el perro!

Inicio del camino de ronda de Hermanus
Vistas de la bahía de Hermanus

Swellendam: ¡Buah! Un pueblo lleno de viejos y pijos. En sí no tiene nada, a parte de ser el primer pueblo dónde te sientes seguro de toda la ruta del BazBus. Como nosotros estamos fuertes y somos sanos, un día subimos a ver las cascadas de la reserva natural de Marloth (link al post), y otro día subimos hasta la cima del Twaalfuurkop. Fueron 8 horas de caminata. Ojo. Si no te gustan las excursiones... no es tu pueblo. En todo caso, por favor, dormid en los cottages de Mountain View. David nos trató que flipas, y que menos que mencionarlo aquí. 'Morning, Rocky!'


Cuqui iglésia de Swellendam
Anna en la cascada de Marloth
Roc en la cima de Twaalfuurkop

Mossel Bay Mossel Baai (en afrikáans) o Mossel Braai (en antiviajencio): Otro pueblo costero super cuqui, con un montón de actividades por hacer que nosotros ignoramos. Hay una senda junto al mar de unos 15km's. Fotacas.

Nuestro cuqui barrio alemán en Mossel Bay
Piscinas naturales en la playa de Mossel Bay Point
Camino de ronda con vistas al mar

George: Hasta ahora todos los pueblos a los que hemos estado eran muy europeos, era como vivir en cualquier pueblo o ciudad de Inglaterra o Alemania. Vale sí, estamos en una colonia inglesa, pero antes de la colonización vivía gente en este país, ¿no? ¡Queremos verla! Al fin, hoy hemos sentido el cambio de continente, hemos llegado al pueblo de George, y nos hemos llevado una sorpresa. El hostel en el que dormimos está apartado del centro de la ciudad, y por aquí no hay Uber ni parece que haya taxis, así que hemos tomado el transporte público y... ¡yeah! Bienvenidos a África. Ya hemos subido en el típico autobús público que todos hemos visto en reportajes y documentales llenísimo de gente autóctona y sólo dos caucásicos, ¡nosotros!

Autobús de Blanco al centro de George
Nuestra mejor experiencia en George fue ir a Oteniqua Nature Reserve, un bonito bosque donde por primer vez en nuestra vida vimos serpientes. ¡Aaaah!

Anna saludando a la cámara pero queriendo escapar de las serpientes
Frondosa pineda en Outeniqua Nature Reserve

Oudtshoorn: No tenemos opinión. Nos lo saltamos. BazBus no pasa por ahí, y tienes que montártelo a tu rollo para llegar. Está a 64km de George, así que nos íbamos a dejar 30€ de Uber en ir, y otros 30€ en volver... y a ese ritmo nunca llegaríamos a Barcelona.

Wilderness: Un pueblo pequeño que rodea un lago. No te lo puedes perder. Muy, muy verde. Casi obligado que aquiles un kayak y hagas nuestra rutita de Wikiloc. Nosotros nos alojamos en un sitio que pssss... así que no te lo mencionamos.

Lago de Wilderness
Roc remando y Anna contemplando el paisaje desde el kayak
Roc diciendo ¡Holi! desde las rocas de la cascada sin nombre
Gente bañándose en la cascada 

Knysna: Una ciudad. En el centro, es muy ciudad, y más hacia las afueras, es menos ciudad. Pero es una ciudad. Nosotros estuvimos dos días en Knysna, y nada, a dar vueltas sobre asfalto. Hay una zona turística en una isla a la que se llega por un puente, llamada Thesen's Island, que está repleta de turistas y restaurantes. Pero solo podrás ir a la zona turística, porque el resto de la isla es una zona residencial, separada por una valla y muchos seguratas armados. Muy upper.

Vista a Thesen's Island desde el puente Knysna

Plettenberg Bay: Un pueblo súper guapo. Un must. El pueblo es tranquilo, por las noches no salen zombies, hay de todo, y si te alojas en el recomendadísimo Albergo for Backpackers, estarás en el centro. Cenamos en el L. M. in Plett, un restaurante mozambiqueño que nos servió un plataco de bichos del mar increíble. Con la ración de una persona cenamos los dos. Sobre la aventura que se puede hacer ahí: una caminata desde vuestro albergue hasta la reserva natural de Robberg. ¡El día fue tan espectacular que le dedicamos un post entero!

Calle de Albergo Backpackers con el mar de fondo
Bonita playa de Plett
Vistas de la bahía de Roberg Nature Reserve
Playa de la pequeña península de Roberg

The Crags
: Si buscas en Google Maps no vas a encontrar nada. Se trata de una zona en el oeste de la reserva natural de Tsitsikamma, la más bestia de la Garden Route. Verde, verde, superverde. Nosotros nos alojamos en el Wild Spirit Backpackers, una especie de comuna hippie y pija a la vez. Si vas, cena en el albergue y desayuna en la Natures Way Farm Stall. ¡Y habla con alguien del albergue para que te lleve a hacer esta ruta de Wikiloc! Ellos ya saben cuál es, porque a nosotros nos la dieron en papel, y nosotros la digitalizamos en Wikiloc, jijiji

Anna bajando por el camino verde, verde, super verde
Bahía de la reserva de Tsitsikamma, con suelo de roca negrísima
Anna, Olivier y David perdidos por Tsitsikamma
Anna posando con la playa secreta de fondo, después de encontrar el camino

Stormriver: El pueblo es pequeñín, pocos restaurantes, y pocas cosas que hacer por libre. Si os gustan las actividades de aventura, Stormriver os propone el tubing: meterse en un donut hinchable río abajo, en medio del parque nacional Tsitsikamma. Nosotros nos alojamos en el Tube'n'Axe. Si vais, os aconsejamos que os alojéis en una de las tiendas de campaña que tienen montadas con cama doble. Sexy.

Pezoncito de la montaña asomando entre las nubes de Stormriver
Restaurante temático de los años sesenta

Jeffreys Bay: Una ciudad costera centradísima en el surf. Muy surf y mucho surf. Y tiendas de surf, y olas, y mar, y surf. Si te gusta el surf, pasa aquí unos días. Si no, simplemente pasa.

Port Elizabeth: Como nosotros somos poco de ciudad, no nos encantó. Cuando vuelves a la urbe, vuelves a las verjas de seguridad, a que te digan cositas por la calle, a que a las 19 horas ya oscurece, y cuando oscurece tienes que volver a casa. Lo salvó el alojamiento, 13 Newington Place, que además, está cerca de una zona de restaurantes muy cuqui. Un pelín cara.

Sushi de infarto cerca del hotel
Nuestra piscina en Newington Place
Anna posando en el edificio más cuqui de todo Port Elizabeth, cerca del museo de Nelson Mandela


Addo: ¡El parque nacional de los elefantes de Addo! Es genial. Tan genial, que le hemos dedicado un post entero con un montón de fotos y vídeos.

El elefante más marrón de todo África
Tres cebras posando para esta preciosa foto

Nuestra ruta por Sudáfrica en 28 días